¡Paren la mano!
por Enrique Guillermo
Avogadro (Nota N° 1042)
“La imaginación humana nunca descansa, sobre todo cuando se
trata de acomodar la realidad al molde del propio anhelo”.
Lorenzo Silva
Esta apelación está
dirigida tanto al Presidente de los EEUU cuanto al nuestro, ya que las
conductas de ambos – guardando las distancias debidas a la relativa importancia
internacional – se asemejan enormemente. Hoy, como corresponde, comenzaré por
casa, este gran país al cual hemos convertido en intrascendente por nuestra inveterada
imbecilidad. Cuando pienso, por ejemplo, en el luminoso faro cultural que la
Argentina fue para toda América Latina durante tantos años, tengo ganas de
llorar. Pese a mis ancestros italianos, reconocí en “Una
historia de España”,
del genial Arturo Pérez-Reverte, muchos de los vicios de los españoles como
propios.
Encumbramos a
Javier Milei porque supo interpretar el mayoritario deseo social de cambiar ese
trágico sino de décadas, pero hoy las internas libertarias, las características
psíquicas del personaje y algunos escándalos (de muy distinto tamaño pero
igualmente condenables) en una época de vacas flacas para la mayoría, conspiran
contra el futuro. Gran parte de éste depende de las inversiones y de los
créditos internacionales que debiéramos recibir para modernizar la
infraestructura (caminos, trenes, oleo y gasoductos), capacitar a quienes se
están cayendo del sistema y generar empleo genuino, pero aquéllas observan el
famoso “riesgo país”; es decir, mientras éste no se reduzca, convencerlos
resultará imposible.
Y ese indicador
refleja la pobre opinión que bancos e inversores tienen de la Argentina, un
país que, desde el siglo XIX, viene ignorando sus compromisos y cayendo en
sucesivos defaults. Aunque hoy el panorama es diametralmente distinto, como
demuestra el fallo que revocó la insólita medida cautelar que había suspendido
82 artículos de la nueva ley laboral, todos se preguntan si este modelo
perdurará en el tiempo, si subsistirá después del próximo turno electoral y si
la paciencia social se mantendrá como para no volver a caer en manos de algún
populismo saqueador que nos haga retroceder a un pasado tan nefasto. Y el
Gobierno, con sus impúdicas batallas internas (Karina Milei vs Santiago Caputo)
libradas a cielo abierto – a punto tal de llegar a los tribunales – no
contribuye precisamente a mejorar nuestra imagen ni nuestro pronóstico.
Los argentinos,
como casi todos los pueblos del mundo, vivimos condicionados por la heladera y,
cuando ésta está vacía, somos mucho menos tolerantes a la corrupción. El affaire Manuel Adorni es
un perfecto ejemplo de eso, sobre todo porque nadie se explica por qué se han
invertido los roles, o sea, por qué el Presidente está haciendo de fusible de
un ministro que tanto daño reputacional está causando al Ejecutivo cuando, a
esta altura, hubiera debido renunciar o, mejor aún, ser despedido de mala
manera.
Otro aspecto
sumamente reprobable de la conducta presidencial, que tanto imita a la de su
admirado homólogo del norte, es su actitud frente a la prensa y a los
periodistas, a los que cubre de soeces epítetos – cuando no los demanda ante la
Justicia - cada vez que contradicen el relato oficial, y que ha llegado al
colmo esta semana cuando su hermanísima canceló las acreditaciones ante la Casa
Rosada; hasta Trump continúa concediendo conferencias de prensa, pero Milei no
ha permitido hasta ahora ninguna.
En medio de este
panorama, el inesperado progreso de la investigación penal sobre las trampas
para obtener dólares oficiales y venderlos en el mercado blue mediante las
autorizaciones a dedo para importar (SIRA), que se está acercando
peligrosamente a Sergio Aceitoso Massa, constituye un soplo de aire
vivificante, aunque el interrogante acerca de las motivaciones del inefable
Juez Ariel Lijo para actuar tan diligentemente esta vez subsista, porque no
debemos olvidar que se trata del maestro en “dormir” las causas que afectan al
poder (el caso YPF es paradigmático).
Dediquemos ahora un
par de párrafos a mirar al mundo. En Medio Oriente se está librando – más allá
del cese del fuego ordenado por Trump hasta que el régimen iraní formule una
propuesta de paz – una guerra asimétrica en la cual dos grandes potencias
militares (EEUU e Israel) se enfrentan a un Irán terrorista, empobrecido por
las sanciones y destruido por los bombardeos. Ignoro, por supuesto, cómo los
primeros anunciarán una victoria, pero los ayatollahs ganarán con solo
sobrevivir. Ya todos sabemos un par de cosas: nadie utilizará armamento
nuclear, y el régimen no caerá hasta enormes contingentes de tropas ocupen el
territorio, algo imposible sin asumir el riesgo de recibir a cambio muchísimas
bolsas negras con cadáveres.
Entonces, ¿cuáles son
las alternativas de las que dispone Trump para salir más o menos elegantemente
de ese pantano? Me parece que pocas, en especial porque allí también se está
jugando la principal condición del dólar estadounidense: ser la moneda en que
se transa el petróleo en el mundo. Si, como quería hacer Sadam Hussein en Irak
antes de la guerra que destruyó a su país - ¿habrá sido ese el verdadero
motivo, en vez de las inexistentes “armas de destrucción masivo” que sirvieron
de excusa pública? – la moneda que imprime EEUU, y con la cual exporta su inflación
interna al mundo, perdiera esa calidad y se pasara a tranzar en yuanes o
rublos, la economía norteamericana caería en un progresivo declive.
Trump ha hecho que
su país derrochara todas sus virtudes frente a los aliados de EEUU en Europa y
en Asia (las petro-monarquías del Golfo y en el Pacífico sur). Si los ataques a
Irán continuaran, es altamente probable que la Guardia Revolucionaria iraní
volara por los aires las instalaciones de desalinización de Kuwait, Emiratos
Arabes Unidos, Arabia Saudita, Omán y Qatar, retrotrayéndolos a la época en que
sólo eran desiertos de arena, y Japón, Corea del Sur, Filipinas y,
principalmente, Taiwan, han quedado ya indefensos ante China y Corea del Norte por
el retiro de las fuerzas estadounidenses que fueron trasladadas a Medio Oriente;
el rol de garante de la paz quedó así definitivamente comprometido y, con
certeza, hará que muchos países reconsideren su posicionamiento geopolítico.
Bs.As., 25 Abr 26
Publicado por:
https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/140715-paren-la-mano-por-enrique-guillermo-avogadro
https://diariocastellanos.com.ar/opinion/2026/04/24/paren-la-mano.htm
https://totalnewsagency.com/2026/04/24/paren-la-mano/
https://prisioneroenargentina.com/paren-la-mano/
https://www.informadorpublico.com/paren-la-mano-2/
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