viernes, 30 de octubre de 2026

Urnas y ¿victorias?

 


Urnas y ¿victorias?

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1070)

 

“Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto”.

Georg Christoph Lichtenberg

 

Las urnas han hablado en Brasil e Israel, aunque no necesariamente han resuelto los problemas que tenían sus ciudadanos al votar. Entretanto, Estados Unidos se prepara para sus elecciones legislativas del martes 3 y España hará lo propio el 29. En todos los casos, con diferencias sustanciales, aparece una misma amenaza: la creciente polarización de sociedades que parecen haber perdido la capacidad de convivir con quienes piensan distinto.

 

En Brasil, el domingo Lula vivió el mejor y el peor día de su vida al obtener su cuarto mandato, derrotando a Flávio Bolsonaro, quien se negó a aceptar la derrota y fugó a EEUU. El resultado constituye un freno a la expansión regional de la derecha, pero dista de representar un cheque en blanco para el veterano dirigente del PT. La chapucera elección dejó un Congreso de fuerte impronta conservadora, que limitará seriamente su margen de maniobra y podría someterlo a un pronto impeachment, como pasó con Collor de Mello y Dilma Rousseff. Afrontará una economía con problemas fiscales, endeudamiento - agravado por el enorme “plan platita” que desplegó en campaña - que no admiten postergaciones. El mayor problema de la izquierda brasileña es que, ante la imposibilidad de Lula de presentarse nuevamente, el PT carece de herederos, y su victoria tampoco borra la fuerza electoral de la derecha, que seguirá siendo una parte sustancial del país.

 

Para Javier Milei, el resultado encierra una paradoja: el triunfo de quien ha sido blanco de sus peores descalificaciones confirma que América Latina no marcha en una única dirección ideológica. Brasil, por su peso económico y diplomático y con independencia de sus preferencias, seguirá siendo un actor imprescindible para EEUU y para la región, y tampoco la rispidez de las relaciones alterará el comercio entre nuestros países.

 

En Israel, la victoria de la actual coalición de Netanyahu resultó insuficiente para garantizar su continuidad como Primer Ministro, ya que ese bloque quedó lejos de los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría en la Knesset. La oposición tampoco dispone de una salida fácil, pues necesita resolver sus profundas diferencias y definir qué papel dará a las fuerzas árabes que, sorprendentemente, alcanzaron 19 bancas. El resultado expresa el desgaste de un liderazgo cuestionado por los fallos de seguridad que precedieron al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 – y quizás su aprovechamiento político -, por la prolongación de las guerras regionales y por las denuncias de corrupción que lo persiguen. Tampoco la eventual salida de Netanyahu resolverá automáticamente los dilemas de seguridad de Israel o abrirá, por sí sola, una paz duradera con los palestinos. El interrogante es: ¿podrá Israel construir un gobierno capaz de combinar seguridad, responsabilidad institucional y una estrategia regional que no dependa de la guerra permanente? También estará en juego su relación con Trump, cuya política hacia Medio Oriente está comenzando a percibir que los intereses estratégicos deben prevalecer sobre las afinidades personales.

 

En EEUU, las legislativas del martes pondrán a prueba la fortaleza de Trump. Se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Los demócratas aspiran a recuperar el control del Congreso, favorecidos por el descontento ante el costo de vida, la inmigración, las sospechas de corrupción y las decisiones presidenciales. Conservar la Cámara baja parece más arduo para los republicanos; la disputa por el Senado, en cambio, es mucho más incierta. Una derrota convertiría los dos últimos años del mandato en una sucesión de enfrentamientos parlamentarios, investigaciones y bloqueos presupuestarios y reavivar los pedidos de impeachment, aunque remover al Presidente exige mayorías muy difíciles de reunir. Trump conservaría sus muchas facultades ejecutivas, pero perdería parte de su capacidad para imponer la agenda. No se tratará solamente de un plebiscito sobre su gestión. También se medirá la resistencia de las instituciones frente a un liderazgo que ha cuestionado límites, adversarios y controles. La democracia estadounidense no desaparecerá por perder una elección, pero puede debilitarse cuando el respeto por las reglas queda subordinado a la conveniencia del vencedor.

 

Finalmente, España acudirá a las urnas el 29 de noviembre, en unas elecciones que podrían devolver el gobierno a la derecha. Los sondeos sitúan al PP por delante del PSOE y anticipan que Vox podría resultar decisivo para formar una mayoría parlamentaria. La fragmentación de la izquierda complica las posibilidades de Pedro Sánchez, mientras la vivienda, la inmigración, la invasión a Ceuta, los escándalos de corrupción y las reiteradas catástrofes ferroviarias ocupan el centro de la disputa. Una eventual alianza entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal supondría un cambio significativo para España y para Europa. Pero sustituir a Sánchez tampoco bastará para resolver la crisis de confianza en la política, la dificultad de acceso a la vivienda o las tensiones territoriales. La alternancia es saludable; convertir al adversario en enemigo permanente, no.

 

Las cuatro citas electorales muestran que las urnas pueden cambiar gobiernos, pero no necesariamente reconstruir sociedades fracturadas. La democracia requiere algo más que contar votos: necesita instituciones respetadas, mandatarios dispuestos a comportarse con altura, a respetar la libertad de prensa y a aceptar límites y, sobre todo, de ciudadanos capaces de reconocer la legitimidad de quien piensa distinto. De lo contrario, cada elección será apenas una tregua entre dos batallas. Y cuando la política se reduce a la conquista y conservación del poder, ¿quién se ocupa de gobernar?

 

Bs. As., 31 Oct 26

Publicado en:

https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/143382-urnas-y-victorias-por-enrique-guillermo-avogadro

https://totalnewsagency.com/2026/10/30/urnas-y-victorias/

https://prisioneroenargentina.com/urnas-y-victorias/

https://www.informadorpublico.com/urnas-y-victorias/

https://diariocastellanos.com.ar/opinion/2026/10/30/urnas-y-victorias.htm

https://diarioenfoques.net/index.php/index/edition/e/2473/s/18

 

56 comentarios:

  1. En todos los casos Enrique creo que esta en evidencia el fracaso de los politicos y en 2a instancia del sistema electoral y de la propia democracia! Como puede valer lo mismo el voto de un analfabeto que no tiene idea que es gobernar o el de un preso por delitos con el de alguirn preparado pensante y con valores morales?? El problema es que si se elije representantes del electorado los posibles candidatos hablan pobremente del pueblo que los elije? La democracia funciona para pueblos ilustrados! El problema es por que sistema sustituirla?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo. Tal vez, con votos electrónicos, las máquinas deberían estar preparadas para poder dar puntajes a los votos. Un profesional 5 puntos, con estudios nivel secundario 4 puntos, primarios 2 puntos y analfabetos 1 punto.

      Eliminar
  2. Muy bueno como siempre!. Gracias!!!

    ResponderEliminar
  3. La verdad, los políticos no solucionan casi nada, solo piensan en tener poder y llenarse las alforjas para muchas generaciones de descendientes...

    ResponderEliminar
  4. Muy realista y acertado análisis como siempre Enrique! Felicitaciones !!

    ResponderEliminar
  5. Basta de insultos, basta de agresiones. Desde el odio y el rencor nada se construye.
    La mayoría de los argentinos queremos encontrar el camino de la reconciliación.No se puede hacer política fomentando la grieta, necesitamos acordar bases mínimas de entendimiento para convivir en paz.
    Se pusieron de acuerdo los europeos después de más de 100.000.000 de muertos en la segunda guerra mundial y los argentinos aún seguimos enfrentados tropezando con la misma piedra. En realidad somos patéticos y tenemos el país que merecemos.
    Acordar no es consentir ni justificar el pasado, es construir juntos un futuro posible. Para hacerlo hay que tener la grandeza de aceptar los errores propios y reconocer los aciertos ajenos. “El que esté libre de culpas que arroje la primera piedra.”
    Los intolerantes de siempre no pueden seguir dividiendo el país para reinar, deben dar un paso al costado y permitir el reencuentro de los argentinos. Desde el odio y el rencor nada se construye.
    Nadie es dueño de la verdad absoluta, todos tenemos algo que ceder y también algo que aportar; así construiremos el camino hacia una paz social que privilegie el espíritu de reconciliación nacional.
    Aceptemos como algo natural las diferencias políticas, religiosas, sexuales, raciales y sus contextos socioculturales.
    No existen las verdades absolutas, todas las verdades son relativas. Son enfoques parciales de realidades diferentes que deberían complementarse.
    La tolerancia, el diálogo y la búsqueda de consensos, deberían ser la piedra fundamental para un nuevo entendimiento social.
    Si queremos un país mejor, no le hagamos el caldo gordo a los intolerantes de cualquier bandería política. Necesitamos acordar proyectos superadores, dejar de lado el populismo obsecuente y el capitalismo salvaje. Tenemos que ser parte de la solución no del problema.
    No olvidemos el pasado: la violencia engendra violencia y así nos fue.
    Eje central del acuerdo debe incluir al sistema judicial argentino, que también deber ser modernizado, reformado e independiente del poder político. Sin justicia independiente, nunca habrá democracia.
    El periodismo responsable y los medios de comunicación tienen un papel importantísimo en la reconciliación de los argentinos. No todo está perdido. Al país lo sacamos adelante entre todos o nos encaminaremos a una fragmentación nacional que tendrá como resultado la instauración de autonomías provinciales radicalizadas y la desintegración del país.
    Tenemos que ser parte de la solución, no del problema.
    Los argentinos debemos acordar el camino de la reconciliación nacional:
    ACORDAR: del latÍn *accordare, de cor, cordis, corazón (poner de acuerdo los corazones, determinar o resolver de común acuerdo).

    Tomás Juárez Beltrán

    ResponderEliminar
  6. Exacto reconstrucción y respeto 👏🏼👏🏼👏🏼
    Eduardo Malfi

    ResponderEliminar

  7. Enrique, pareciera que la sospecha electoral cambia de naturaleza según quién sospeche. Si es Trump, constituye una amenaza para las instituciones; si la sospecha apunta hacia el otro lado, se exige prueba irrefutable antes siquiera de mencionarla. Alaska resulta, cuanto menos, pintoresco: dos Dan Sullivan en la misma elección, mientras los republicanos denunciaban un intento de confundir al votante.

    Decime una cosa: si mañana empiezo a publicar informes políticos firmados “Enrique Guillermo Avogadro”, ¿me concederías también el beneficio de la duda o sospecharías que no elegí el nombre por casualidad?

    Porque, a veces, las coincidencias son coincidencias. Y otras veces son demasiado ingeniosas para no despertar preguntas. Que tengas un buen domingo ‼️😂
    Domingo Stern

    ResponderEliminar
  8. Querido Tocallo
    Gracias por tu siempre interesante artículo .

    Abrazos 🤗
    Enrique Wetzler

    ResponderEliminar
  9. Gracias, Enrique, muy bueno !
    Abrazo
    Hernán Santiváñez Vieyra

    ResponderEliminar
  10. Muy bueno !
    Fuerte bazo 🥃
    Santiago Flores Piñeyrúa

    ResponderEliminar
  11. Muy bueno Enrique. El epigrafe me encantó. Vivimos en un mundo donde el desastre está en cada paso. Lo de EEUU, España, Israel, todo en modo negativo. Y ni hablar de acá. En fin, el mundo esta motivado por muchos intereses. Pensemos en la venida del Papa, a ver si se esclarece algo. Gracias por el envio. Buen domingo. Abrazo
    Alicia Sponda

    ResponderEliminar
  12. Gracias dr. Todo muy cierto.
    Susana Tassara

    ResponderEliminar
  13. Estimado Enrique, todo el mundo sigue combulcionado y con grandes problemas Lula no es un cuco y Argentina mirando como bien la mano y si le hacemos caso los yonis cuidado que podemos dar un batacaso, eso espero un abrazo.
    Ezequiel Pastor

    ResponderEliminar
  14. Muchas gracias, Dr, reenviado a 44. Su resumen de nota de hoy, excelente...gracias, abrazo...
    Osvaldo Corona

    ResponderEliminar
  15. muy bueno Enrique
    Alfredo Morelli

    ResponderEliminar
  16. Hola Enrique, como siempre muy atinado tu artículo. Se los pasé a varios !!!
    Alfredo Müller

    ResponderEliminar
  17. Todo el tiempo mirando las investigaciones de mercado para ver qué decir, de hacer … nada !
    Enrique Torrendell

    ResponderEliminar
  18. Canta , oh Musa, a ese portero de Belgrano,sagaz, astuto y en ardid fecundo..." Comienzo de la "Elisea" de Homero Milei
    Héctor Eduardo Palma

    ResponderEliminar
  19. Enrique
    Urnas y victorias muy bueno
    Un fuerte abrazo
    André Vlasto

    ResponderEliminar
  20. Excelente análisis, Enrique, especialmente por su realismo electoral: los votos expresan correlaciones de fuerzas concretas, no mandatos absolutos ni victorias ideológicas definitivas. La verdadera prueba de cada triunfo está en la capacidad de gobernar, respetar las instituciones y producir resultados.
    Latam y Europa viran a la derecha buscando eso
    Los insultos y descalificaciones son tiros por la culata
    Mariano Bernárdez

    ResponderEliminar
  21. Contundente párrafo final! Perfecto indiscutible corolario de validez “urbi et orbe”!
    Juan Eduardo Fleming

    ResponderEliminar
  22. Meduloso analisis Dr Avogadro. Saludos y felicitaciones.
    Emiliano Nicola

    ResponderEliminar
  23. ¡Excelente!
    Enrique Cárrega

    ResponderEliminar
  24. Me encantó!😄
    Graciela Valero Narváez

    ResponderEliminar
  25. Excelente y el último párrafo genial Gracias
    Willy Nervi

    ResponderEliminar
  26. Excelente análisis, Imán, ya te lo dije!
    Manuel Benítez de Castro

    ResponderEliminar
  27. ¡Excelente!
    Mario Quinteros

    ResponderEliminar
  28. Que quilombo! Estuve averiguando en el polo norte..., hay algunos iglus en alquiler baratos, pero me parece que estan haciendo agua
    Eduardo Tesoriere

    ResponderEliminar
  29. Lo único que une, como bien dices, es el alto nivel de corrupción en cualquiera de los casos mencionados. No se gana para gobernar, se gana para robar. Has oigo acaso la palabra Patria en alguno de los políticos que se presenta o dicen representar a la ciudadanía. ????
    Gabino Videla

    ResponderEliminar
  30. Linda nota,👏👏👏Un abrazo grande
    Andrés Bello

    ResponderEliminar
  31. Gracias Ojala que en EEUU ganen los democratas
    Julie Fortabat

    ResponderEliminar
  32. Muchas gracias por su esperado blogs...Realmente preocupa la marcha de las democra ias mundiales...y revalida su pregunta final.
    Cordial abrazo.
    Martín Recalde Cuestas

    ResponderEliminar
  33. Buen día Enrique, buen repaso, pero nadie dice que en Brasil se prepararon comunicaciones a millones de brasileños las 24 hs. diciendo que Bolsonaro iba a aplicar la motosierra de Milei con el mismo resultado. Los hospitales, no hay más salud; las universidades, no hay más educación; los discapacitados, no tienen más cobertura. Bolsonaro te va aplicar la motosierra a vos, tené cuidado a quién votas.
    Aparte el 50% del territorio de clase media baja está bajo el control del PCC (primer comando), que siempre financió a Lula, por eso nunca habló del crimen organizado, como si lo hizo Bolsonaro.
    Lula fundador del foro de San Pablo, aplica el libro de todos esos países, se queda con el poder por la vía que sea, y encarcela a los opositores. Sus maestros, Rusia y China. Un abrazo.
    Osvaldo Rolleri

    ResponderEliminar
  34. Clara descripción de la realidad.
    Ricardo Frías

    ResponderEliminar
  35. Gracias Enrique !! Muy bueno ! Abrazo.
    Basilio Pertiné

    ResponderEliminar
  36. Superándote día a día! Graciasss!👏👏🇦🇷
    Marta Herrera

    ResponderEliminar
  37. Excelente doctor
    Las cuatro citas electorales muestran que las urnas pueden cambiar gobiernos, pero no necesariamente reconstruir sociedades fracturadas. La democracia requiere algo más que contar votos: necesita instituciones respetadas, mandatarios dispuestos a comportarse con altura, a respetar la libertad de prensa y a aceptar límites y, sobre todo, de ciudadanos capaces de reconocer la legitimidad de quien piensa distinto.
    Walter Cipriano

    ResponderEliminar
  38. Muy. Bueno Enrique. !!!
    Te lo publique en mi Face B
    Miguel Medus

    ResponderEliminar
  39. Mid term... siempre un embrollo... allá y acá. Nada nuevo bajo el sol.
    Si, para mi, que en Brasil hubo fraude. Bolsonaro huyó... o se puso a resguardo del abuso judicial? Porque cada irregularidad estuvo signada por un Juez, y de la Suprema!!!... lo que lo hace más vergonzoso aún.
    Ese pack va a durar poco, me huele... es muy grotesco.
    Y espero la reivindicación española tras tanta vergüenza...
    Israel es una incógnita, pero quienes lo daban por muerto, están guardando la mortaja.
    Mucha tela para cortar Henry!
    Carlos Neme

    ResponderEliminar
  40. Hola Enrique. Gracias como siempre por la gentileza de enviar tu nota. Me pregunto si los que obedecen pierden el respeto por los sinvergüenzas que los mandan o por ellos mismos cuando los votan? La polarización es la herramienta actual de los inescrupulosos que toman el poder. No ocurre naturalmente ( después de todo somos una manada gregaria de intereses comunes: basta aprender de la naturaleza animal) sino que es promovida e instilada desde el poder, EEUU en primer lugar, como una forma de impedir el avance democrático y preservar los intereses económicos que se han apoderado de los gobiernos. He aprendido con la edad, que los viejos conceptos de “izquierda y derecha” se usan ahora más que nunca para mantener esa brecha. Estamos en un momento del desarrollo humano que un pragmatismo científico y humanista es posible y debería unirnos, pero no lo hacemos. No se discute con la realidad en mano sino con posturas ideológicas pre establecidas que no buscan consenso sino autoafirmación. Deberíamos encontrar consenso en la ética, el respeto por la vida, la honestidad, el amor al prójimo cristiano. Hay mucha gente así, tanto en lo que se llama derecha o lo que se llama izquierda. Afirmo con la autoridad de ciudadano americano por casi medio siglo, que en la Casa Blanca ( transformada en gran pista de baile) tenemos un infiltrado, empecinado en romper la institución democrática en aras del beneficio y la grandeza personal, su familia y amigos multimillonarios. Es lo más corrupto que ha tenido la historia norteamericana ( los K son un poroto) y en esto hay consenso tanto en el replegado republicanismo tradicional (Bush) como en la más clásica línea democrática ( Clinton, Obama). El 3 no se juega la derecha contra la izquierda ( como repite Trump hasta el cansancio, absurdamente catalogando a la oposición de “comunista”) sino honestidad versus corrupción, salud versus enfermedad ( millones de personas se están quedando sin cobertura médica), poder adquisitivo y capitalismo distributivo versus creciente desigualdad y capitalismo cumulativo ( aquí nadie es socialista, ni siquiera los que usan el nombre), resoluciones de conflictos a través de la guerra versus diplomacia calificada ( y no nepotista y corrupta como la de Jaret Kustner y Witkoff que hacen negocios personales multimillonarios mientras hablan de paz con las figuras políticas más importantes del mundo ). Lo que estamos viviendo aquí es una desgracia cuya magnitud no se aprecia en Argentina ( los “ anti imperialistas de izquierda deberían estar felices con la “implosión” del imperio).

    ResponderEliminar
  41. En este sentido me alienta el triunfo de Lula, no por su historia personal ni por su ideología, sino porque pone un “parate” a la infiltración despótica y corrupta de Trump en el continente ( no a la “derecha”, sino al trumpismo; no es lo mismo; aquí es donde la gente se confunde ) Y en Argentina , veo un Milei descolocado y desequilibrado ( ahora resulta que también es evangelista, aparte de católico y judío) cuyo plan económico está fracasando y con una oposición que fanáticamente identifica al PT brasileño con el kirchnerismo, en parte por serios errores diplomáticos del mismo Ignacio da Silva. Pero Brasil no tuvo peronismo 🙂. Es verdad que en las urnas no hay victorias; podría haber pequeños pasos tal vez, hacia la empatía ( esa terrible debilidad de la humanidad como dijo Elon Musk) hacia el consenso, hacia la eliminación de las grietas y hacia la paz: camino largo y difícil que tal vez nunca llegue a destino. Abrazo
    Orlando García

    ResponderEliminar
  42. ¡Excelente!
    Juan José Arcuri

    ResponderEliminar
  43. El Dr. Avogadro nos presenta las elecciones, que conllevan las campañas...

    Buen finde a todos
    Pedro Fescina

    ResponderEliminar
  44. Excelente nota Enrique!! 👏
    Abrazo enorme 🤗
    María Fernanda Riera Alvarez

    ResponderEliminar
  45. Querido Amigo y . . . Si empezamos a optar conscientemente, con valentía, con amor y respeto hacia Nosotros que La Patria deje de ser una palabra edulcorada a conveniencia de los consumidores de conciencia , que las Instituciones tengan funcionarios de valor y tener el País soñado por todos , Creo que seríamos otra vez Una Nación en serio Un Gran Abrazo de Gladis Cuevas

    ResponderEliminar
  46. Enrique, impecable,resalto y comparto el último párrafo de este artículo y afirmo que no tenemos verdaderas democracias.
    Buen fin de semana y a disfrutar este hermoso dia de sol
    Martha Pinillos

    ResponderEliminar

  47. Acá vivimos mal pero LEJOS DE LA GUERRA HÍBRIDA....que es con ataques terroristas, drones, atentados, bombas, etc
    Enrique J. Federico

    ResponderEliminar
  48. Muy bueno y aterrador
    Silvia Klas

    ResponderEliminar
  49. Buen día Enrique, excelencia como siempre en tus notas. Gracias por compartir. Un beso y abrazo a la distancia.
    Mónica Veglio

    ResponderEliminar
  50. Muchas gracias,Enrique por compartir la acostumbrada síntesis política de los viernes. Un saludo enorme.
    Ana María Gargallo

    ResponderEliminar
  51. Excelente artículo, profesor! Fuerte abrazo y buen finde
    Daniel Romero

    ResponderEliminar
  52. Gracias, muy bueno 👏🏼👏🏼👏🏼
    Eduardo Malfi

    ResponderEliminar
  53. Excelente Enrique
    Afirmo que tu nota es una precisa descripción de lo que sucede en gran parte del mundo, con una supuesta democracia en franco declive, dado que su esquema requiere de otros hacedores.
    Abrazo.
    Horacio A Areco

    ResponderEliminar