viernes, 26 de marzo de 2021

Las pavorosas mentiras sobre Cristina

 


Las pavorosas mentiras sobre Cristina

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad,

 más odiará a aquellos que la proclaman”.

    George Orwell

 

Esta semana, música celestial sonó en el Instituto Patria cuando el Supremo Tribunal Federal de Brasil resolvió que el Juez Sergio Moro había sido parcial en el proceso contra Luiz Inácio Lula da Silva por la adquisición de un triplex en Guaruyá. Ese fallo se sumó al que declaró la incompetencia de la Justicia Federal de Paraná para juzgar al ex mandatario, y ordenó que la causa se sustancie en Brasília y, con ello, devolvió al líder del Partido dos Trabalhadores (PT) los derechos civiles, incluyendo el ser candidato.

 

El coro sinfónico local extendió, con toda razón, las derivaciones de esas sentencias a las múltiples y claramente injustificadas penurias judiciales por las que atraviesan aquí Cristina Fernández, sus hijos y sus amigos por la ya reconocida lawfare desatada, mintiendo descaradamente, por la poderosísima mesa judicial de Mauricio Macri con el apoyo de los periodistas asalariados de los medios de prensa concentrados, de los Estados Unidos y el FMI, y de los jueces y fiscales obsecuentes y venales.

 

Es mentira que Lázaro Báez haya creado sus empresas constructoras tres días antes que Néstor Kirchner ocupara la Presidencia, y es mentira que, hasta entonces, haya sido sólo un empleado raso del Banco de la Provincia de Santa Cruz, de propiedad de Enrique Eskenazy. Es mentira que esas empresas recibieran un enorme (90%) porcentaje de las obras públicas en esa provincia, y es mentira que muchas de ellas, ya pagadas, nunca fueran terminadas. También es mentira que Báez sea dueño de tantas estancias y que haya tenido innumerables negocios inmobiliarios con la familia Kirchner. Y es mentira que el video en que se vio a sus hijos contando millones de dólares en La Rosadita sea auténtico.

 

Es mentira que ese banco, y su familia propietaria, hayan tenido mucho que ver con la desaparición de los fondos de Santa Cruz –US$ 1.100 millones- y que eso estuviera vinculado, después, a la compra por los Eskenazy del 25 % de las acciones de YPF. Es mentira que Kirchner haya permitido a la privatización de la empresa durante el gobierno de Carlos Menem, y es mentira que haya enviado el avión de la provincia a buscar a un diputado cuyo voto resultaba indispensable para aprobarla. Es mentira que el Senador Oscar Parrilli haya sido el miembro informante del proyecto de privatización; y es mentira que haya ocupado el mismo rol en la expropiación (“estatización”) de las acciones de Repsol en la petrolera argentina.

 

Es mentira que decenas de empresarios hayan confesado haber pagado coimas que eran transportadas en bolsos voladores, y es mentira que los Kirchner sean propietarios de tantos inmuebles en el sur, incluyendo varios hoteles. Es mentira que los cuartos de esos establecimientos hayan sido utilizados por Báez y Cristóbal López para que durmieran empleados que trabajaban a 600 Km y así lavar dinero mal habido. Y es mentira que López y Fabián de Souza se hayan quedado con $ 8.000 millones de entonces de impuestos para financiar la compra de varias empresas, y también es mentira que, para protegerlos de las investigaciones fiscales, Ricardo Echegaray, desde la AFIP, haya cerrado la delegación de Bahía Blanca.

 

Es mentira que Daniel Muñoz, Ricardo Barreiro, Fabián Gutiérrez, Rudy Ulloa y tantos otros secretarios de los Kirchner se hayan enriquecido locamente, y es mentira que Ricardo Jaime hasta haya sido dueño de un Lear Jet. Es mentira que Gildo Insfrán haya pagado a The Old Fund para renegociar la deuda provincial con el Estado nacional, y es mentira que ello haya servido para que Amado Boudou se quedara con la “fábrica de billetes”.

 

Es mentira que Cristina Fernández no sea abogada y no esté inscripta en ningún colegio profesional, y es mentira que todos los inmuebles y varios hoteles, los US$ 5 millones en la caja de seguridad de Florencia Kirchner no provengan de su exitoso desempeño como tal. Y es mentira que las fastuosas joyas con que la PresidenteVice se decora hasta convertirse en un arbolito de Navidad sean auténticas y le pertenezcan. También es mentira que el propio contador de su familia, Víctor Manzanares, haya contado a la Justicia todas sus imaginadas trapisondas. Y es mentira que Hugo Chávez le prestara a la Argentina, al doble de interés, el dinero para pagar al FMI; y también es mentira que Antonini Wilson haya traído dinero en efectivo en valijas para la campaña electoral de 2007.

 

Y, dado lo sucedido con el Grupo de Lima, también corresponde señalar que es mentira que el kirchnerismo haya apoyado los reclamos por los derechos humanos sólo a partir de 2003, cuando llegó a la Casa Rosada y que hoy respalde al asesino Nicolás Maduro. Y, por supuesto, es mentira que Estela Carlotto y Hebe de Bonafini hayan lucrado desde entonces con los enormes fondos públicos transferidos a las Abuelas y a las Madres de Plaza de Mayo, algo tan falso como que hayan existido Sueños Compartidos o que Milagro Salas sea una mafiosa y ladrona.

 

Pero, por todas esas mentiras, me sigue sorprendiendo que, en lugar de apurar los tiempos para ser juzgada y lograr que su total inocencia sea reconocida por la Justicia, como ya lo fue por la Historia, sus abogados continúen trabando el avance de los procesos. Pese a que todos sabemos que Cristina es una mujer honrada, cualquier similitud de esta nota con el “Discurso de Marco Antonio”, en “Julio César”, de William Shakespeare, sólo podría buscarse con mala fe.

 

Bs.As., 27 Mar 21

viernes, 19 de marzo de 2021

El Golpe de Estado ha Comenzado

                     



                         El Golpe de Estado ha Comenzado

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Si olvidan los muertos y los héroes de la guerra pasada, a los

 oficiales se les vaciará el alma para la próxima guerra“.

 Napoleón Bonaparte

 

La designación de Martín Soria como Ministro de Justicia completó el cuadro de canallas sicarios a los cuales Cristina Fernández encomendó destruir al Poder Judicial, comenzando por la Corte Suprema y la Procuración General; lo integran Juan Martín Mena (Secretario de Justicia), Gerónimo Ustarroz (miembro del Consejo de la Magistratura) y varios bellacos senadores y diputados, alguno de ellos tránsfugas. Imaginar a qué extremos estarán dispuestos a llegar para cumplir sus objetivos, en un país que ha olvidado que aquí se asesinó a un Fiscal porque la acusaba, queda reservado a cada uno, pero no estará de más recurrir a la historia reciente.

 

La descripción del escenario podría comenzar a partir de un dato que el martes adquirió cierta certeza: el calendario electoral determina que en agosto se llevarán a cabo las PASO y, en octubre, las elecciones legislativas. En ellas, la PresidenteVice necesita desesperadamente triunfar por amplio margen para mejorar sus mayorías en el H° Aguantadero, que le permitirían sancionar las leyes que está buscando para obtener la impunidad.

 

Sin embargo, el notorio fracaso de los programas de inmunización por la falta de dólares para pagar los envíos (¿quién vendería a crédito a un país nuevamente en default?) y los privilegios camporistas en la aplicación de las pocas vacunas que consiguió (¿qué harán ante la inminente segunda ola?), el incremento de la pobreza y del hambre, la persistente corrupción y la inclemente inflación, que se suman a una economía destruida hasta sus cimientos por la cuarentena y por las medidas populistas que se suceden contra tantas empresas y que ahuyentan a los inversores e impiden la generación de trabajo genuino, no auguran éxito alguno a esas aspiraciones.

 

Y otro tema, que aquí pasó desapercibido, debe complicar aún más el ánimo de la PresidenteVice: el miércoles, la Corte Suprema de Cabo Verde ordenó la extradición a los Estados Unidos del Alex Saab, el operador de Nicolás Maduro que conoce como nadie los movimientos de dinero que se realizaron entre la Venezuela de Hugo Chávez y la Argentina de los Kirchner. Es probable que, para reducir la prolongada condena que le espera, cuente acerca de sociedades (Nebraska, USA) y viajes (Seychelles) que Cristina Fernández concretó para ocultar su dinero robado.

 

Mientras alrededor de los problemas judiciales de ella pivotean las crueles urgencias de la sociedad, a las que ignora olímpicamente, está ocurriendo otra cosa que amerita una grave preocupación: en el sur, terroristas de varias nacionalidades (chilenos mapuches, peruanos de Sendero Luminoso, colombianos de las FARC, etc.), auspiciados y apoyados por el Gobierno, están reconstruyendo con tomas de tierras, robos e incendios el proyecto que pretendieron instalar en Tucumán en 1974.

 

En aquel entonces, el ERP intentó ocupar un territorio que, “liberado”, le permitiría obtener el reconocimiento internacional como parte beligerante; la situación escaló hasta que el gobierno de Isabel Martínez de Perón ordenó a las fuerzas armadas aniquilar a los subversivos en el Operativo Independencia. Los militares vencieron y, precisamente por haber ganado esa guerra, hoy se pudren en las cárceles 2.000 ancianos a los cuales no se les reconoce derecho alguno; ya han muerto, presos, 633 de ellos.

 

Para armar un eventual zafarrancho que haga saltar por los aires todo el sistema institucional de la Argentina cuando Cristina Fernández se convenza que perderá las elecciones, el kirchnerismo dispone de otras tropas para incorporar a sus colectivos chavistas: los cinco mil asesinos liberados, los barrabravas, los soldados del narcotráfico, los policías de la Provincia de Buenos Aires expulsados por María Eugenia Vidal y reincorporados por Axel Kiciloff y, ahora, los delincuentes y terroristas de toda laya a los que un reciente decreto del Presidente Pinocho habilita a ingresar al país, recibir documentos nacionales y hasta votar.

 

Es más que razonable enhebrar estas perlas en el siniestro collar con el que la PresidenteVice tratará de ahorcar a la Argentina si no obtiene esa impunidad por caminos legales. No debemos excluir otra disposición que limita la acción de las fuerzas armadas a defender nuestra soberanía contra las agresiones de otros Estados; es decir, les prohíbe actuar contra enemigos irregulares y no uniformados, como los pseudo-mapuches del sur. El golpe de estado institucional que está ejecutando puede transformarse, en cualquier momento, en otro literalmente violento que nos llevaría, sin escalas, a una guerra civil de inimaginables consecuencias.

 

Para terminar, quiero agradecer a todos aquellos que comentaron la propuesta que formulé la semana pasada a toda la oposición (https://egavogadro.blogspot.com/2021/03/por-que-no-intentarlo.html) con vistas a ofrecer un acuerdo general para competir con el Frente para Todos, que ganó las últimas elecciones presidenciales reuniendo bajo sus banderas a todas las tribus peronistas y aliadas, como el cambiante Frente Renovador de Sergio Massa. Creo que ha llegado la hora de que cada uno de nosotros presione a los líderes que nos representan para que construyan, con el método que allí sugerí u otro cualquiera, pero con la mayor urgencia, una propuesta atractiva, democrática y republicana que evite la catástrofe final.

 

Bs.As., 20 Mar 21

viernes, 12 de marzo de 2021

¿Por qué no intentarlo?




 ¿Por qué no intentarlo?

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Seamos realistas, pidamos lo imposible”.

 Pintada en una pared de Paris, mayo de 1968

 

 

El miércoles, prácticamente todo el espectro liberal cerró un acuerdo electoral (“Vamos”) del cual se desconocen aún los detalles. Me parece un loable esfuerzo, pero me preocupa mucho la dispersión del voto opositor ante unas elecciones legislativas en las que se jugará el futuro de la Argentina porque, si el kirchnerismo consiguiera aumentar el número de sus diputados para contar con quórum propio y, además, mejorara su posición en el Senado, donde ya lo tiene, acercándolo al número mágico de las mayorías especiales, podrá lograr su objetivo de máxima: reformar la Constitución para transformar al Poder Judicial y a la Procuración General en simples dependencias del Ejecutivo y, por supuesto, permitir a su jefa alcanzar la impunidad para ella, sus hijos, sus testaferros y cómplices.

 

El país será otro entonces, y ya nada impedirá que ingrese al cielo del socialismo del siglo XXI, con todo lo que ello implica; basta ver qué sucede en Venezuela, Nicaragua y Cuba en materia de corrupción, de pobreza, de hambre, de represión policial, de tortura y asesinato. Y no lo afirma quien esto escribe sino que lo hace la indiscutible voz de la gran dama de la izquierda internacional, Michelle Bachelet, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

 

Por lo demás, en estas columnas he sostenido desde hace mucho tiempo que la intención de la PresidenteVice es boicotear cualquier posibilidad de acuerdo con el FMI, el Club de Paris y demás organismos internacionales, para transformar a China en el único financista externo de los desastres macroeconómicos que sus demenciales políticas han causado y los hechos recientes –cepo y atraso del dólar, congelamiento de tarifas, pelea con el mundo, incremento de subsidios, controles de precios- parecen darme la razón, ya que el fuego amigo se concentra en los planes del Ministro de Economía, Martín Guzmán.

 

No creo que arredre a Cristina Fernández ver cómo se comporta el régimen de Xi Jinping en los países que le han otorgado ese rol, como sucede desde el sur de Asia hasta el Africa sudsahariana, donde impone sus durísimas reglas, lleva sus propios trabajadores y arrasa con los recursos naturales. Recordemos que, durante su Presidencia, le entregó tierras en la Patagonia para instalar una base militar excluida de la soberanía argentina.

 

Ante ese probable panorama, y teniendo en cuenta la discusión pública acerca de la postergación de las PASO invocando los problemas de la pandemia o, directamente, su suspensión, me permitiré hoy formular una propuesta pública a toda la oposición, desde el PRO, el radicalismo y la Coalición Cívica y el Peronismo Republicano hasta los miembros suscriptores del acuerdo liberal al que me referí al principio.

 

Si partimos de la victoria que obtuvo el Frente de Todos en las elecciones de 2019, obviamente debemos concluir que ella obedeció a la reunión de todas las tribus del peronismo bajo las banderas kirchneristas; es decir que, más allá de eventuales fraudes que pudieron haber ocurrido, la unión hizo la fuerza. Si bien el “voto blando” del oficialismo debe haber sido golpeado por los escándalos de los vacunatorios vip, por la represión en Formosa, por los nuevos bolsos de dinero y por el hambre, la inseguridad y el narcotráfico que campean a sus anchas en el Conurbano, no podemos confiar demasiado en ello porque el Gobierno repartirá artefactos, chapas, colchones y planes a mansalva para mantenerlo cautivo.

 

Después de esas breves obviedades, al grano. Necesitamos que toda la oposición presente un ejército unido para esa batalla tan esencial. La idea es que todos los caciques opositores se sienten ante una misma mesa y suscriban un acta pública de diez o doce ideas-fuerza (en realidad, títulos de políticas de Estado), dejando fuera aquéllas que pudieran provocar disidencias. Con esas propuestas consensuadas, realizar una gran elección interna no oficial, en la cual se invitará a participar a toda la ciudadanía.

 

Luego, y en función de cuántas bancas se pongan en juego en cada circunscripción, facultar a cada uno de esos mismos caciques que nominen a uno, dos o tres candidatos a ocuparlas. Y, con esos nombres, confeccionar una boleta única, en la que los votantes se limitarán a marcar con una cruz a los candidatos de su preferencia. Al tratarse de una boleta única, no sólo disminuye enormemente el costo de impresión sino también la necesidad de realizar una fiscalización severa.

 

Los resultados de esas elecciones no oficiales, seguramente determinarán que los representantes de uno o más de los partidos habrán obtenido significativas ventajas en relación con los restantes. Para prever esa circunstancia, la mesa de negociación deberá acordar previamente cómo se repartirán las candidaturas, permitiendo que los que hubieran vencido en la contienda electoral por una diferencia que implique la necesidad de agregar más nombres de candidatos a los que los habrán sido incluidos en la boleta única, puedan hacerlo al momento de armar la lista única oficial. Y esa lista única será la que participará en las PASO, si se realizan, y en las generales, con todos los nombres de quienes ocuparán todas las bancas titulares y los suplentes.

 

Si esta propuesta prosperara, es decir, si todos estuvieran dispuestos a dejar de lado sus apetencias personales, seguramente Dios y la Patria se los agradecerán.

 

Bs.As., 13 Mar 21

viernes, 5 de marzo de 2021

Alberto, un patriota confirmado

 





Alberto, un patriota confirmado

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“No tengo ganas de que haya un títere en la Casa

 Rosada y que el poder esté en Juncal y Uruguay”.

 Alberto Fernández 

 

El lunes, en el H° Aguantadero, después de leer el discurso anual que le escribió (lo confirmó ella misma el jueves, cuando despotricó ante Casación) su exigente patrona, el Presidente Pinocho recibió de Cristina Fernández el diploma que lo confirma como miembro emérito del Instituto Patria. No era para menos, toda vez que la repudiable pieza literaria que hizo suya ahondó la grieta que había jurado cerrar, constituyó un inventario de las demandas de la PresidenteVice contra la República y la Constitución, y el firme compromiso de satisfacerlas lo antes posible.

 

La primera de ellas fue la de ganar las elecciones legislativas a como dé lugar, porque eso fortalecería enormemente la influencia del oficialismo en Diputados y allanaría el camino para destruir a los clásicos enemigos: los jueces, los fiscales y los medios de comunicación. A ese objetivo están enderezadas las decisiones de atrasar el precio del dólar, postergar cualquier acuerdo con el FMI, congelar las tarifas de energía, perseguir a las empresas “formadoras de precios”, cuidar la “mesa de los argentinos” y repartir, a mansalva, papelitos de colores y planes sociales en el Conurbano cuya tercera sección electoral resulta fundamental al contar los votos.

 

Pero no hay almuerzo gratis; cuando Cambiemos hizo eso mismo para ganar las elecciones de 2017, el precio fue perderlas en 2019. La cuenta de todos esos dislates tendrá que pagarlos la propia dupla Fernández² a partir de octubre y durante los dos años que le quedarán de mandato. Dijo Alberto Fernández que creará miles de puestos de trabajo pero, para concretar ese propósito, se necesitan inversiones. A la Argentina, con un riesgo-país que supera los 1550 puntos (equivale a un default), sólo un imbécil traería sus dólares. El lunes, la poca seguridad jurídica que quedaba se fue por la cloaca kirchnerista, y el cepo cambiario, los confiscatorios impuestos, la monumental inflación, las arcaicas regulaciones laborales, la extorsión sindical y, en general, todo lo que incluye el “costo argentino”, disuaden al más valiente; el capital nunca se distingue por su coraje.

 

Mintió tanto que el resultado fue patético: pretender que en su gestión las fuerzas de seguridad fueron revalorizadas, cuando se ven obligadas a abstenerse de defender la vida y la propiedad privada y la soberanía ante la agresión pseudo-mapuche, es una falsedad tan evidente que no se necesitó de la informal salutación policial a Patricia Bullrich para desmentirla; y lo mismo sucedió con la pandemia, la deuda, las obras públicas, los hospitales, la urbanización de las villas, etc.. Por lo demás, si tuviera “éxito” en sus propuestas económicas –que excluyen la reducción del sideral gasto público, sobre el cual nada dijo el Presidente Pinocho-, los argentinos veremos deteriorar los servicios de telecomunicaciones e Internet, volver los cortes de gas y de luz, la necesidad de importar energía (con los negociados del caso en el camino) y, casi con seguridad, una explosión inflacionaria.

 

Sin hesitar, violó la Constitución al conocer causas en trámite, y pretende seguir desconociéndola con sus peregrinos proyectos de reformar la Justicia, limitar las facultades de la Corte Suprema y cooptar la Procuración General; presumo que todos ellos, incluida la creación de una comisión bicameral para controlar a los jueces, fracasará en el H° Aguantadero y, también, en los tribunales. La mayor prueba, la condena a Lázaro Báez, anterior sólo cinco días a este mamarracho discursivo.

 

Se manifestó horrorizado porque Carlos Stornelli continuara en su función de Fiscal federal a pesar de haber sido procesado por el militante Juez Alejo Ramos Padilla, ahora nada menos que el magistrado electoral más poderoso del país; pero olvidó que quien estaba sentada a su lado (esa energúmena tan notoriamente desigual, tan vociferante e histriónica ante la Justicia, tan escandalosamente enjoyada y sin el barbijo que nos impone al resto de los ciudadanos, en el fondo tan aterrada) tiene muchos procesamientos firmes y, en varios casos, las causas ya han sido elevadas a juicio oral; se suman ahora investigaciones internacionales en Estados Unidos y Panamá. ¿Querrá ella renunciar a su cargo o solamente deberían hacerlo quienes se oponen al gran proyecto de impunidad de su dueña?

 

Una vez más, pretendió minimizar el horror criminal del “vacunatorio VIP” e invocó la necesidad de una solidaridad que sus funcionarios y La Cámpora han despreciado aún a costa de, literalmente, dejar morir a quienes integran los grupos de mayor riesgo: médicos, maestros, policías y ancianos. Es más, volvió a ponderar a Ginés González García, el despedido Ministro de Salud; en la medida en que éste llora por haber sido dejado solo y, como Leandro Báez, amenaza con contar la real magnitud de la corrupción y la identidad de todos sus responsables, espero que no sea atacado por el mismo virus que asesinó al Fiscal Alberto Nisman, al secretario privado Fabián Gutiérrez, al periodista Juan Castro, al empresario pesquero Raúl Espinosa, al espía Tomás “Lauchón” Viale, a los narcotraficantes Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Daniel Ferrón, y a tantos otros que sabían demasiado o interferían en los negociados de los Kirchner.

 

El futuro se presenta negro carbón y, una vez más, resulta indispensable pedirle a toda la oposición que se una para enfrentar a este régimen cuya deriva nos lleva inexorablemente a los paraísos del socialismo del siglo XXI, corruptos hasta el tuétano, violadores de los derechos humanos, pobri-clientelistas y hambreadores de sus pueblos. Espero, contra toda esperanza, que entonces nuestro ruego sea escuchado.

 

Bs.As., 6 Mar 21

viernes, 26 de febrero de 2021

Ladrones inspirados y enredados

 


Ladrones inspirados y enredados

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Un hombre que carece de normas morales y hoy hace lo que ayer

 criticaba, no puede nunca representar lealmente a sus conciudadanos”.

 José de San Martín

 

El jueves la Argentina conmemoró el nacimiento del Padre de la Patria y, en Yapeyú, el Presidente Pinocho dijo inspirarse en él cada vez que los medios de prensa lo obligan a enredarse en discusiones inútiles, como aquélla que se vincula al affaire “Vacunatorio VIP”. Me gustaría preguntarle si se refería a la frase que sirve de epígrafe a esta nota.

 

 En la conferencia de prensa que brindó con Antonio Manuel López Obrador en México, se lo vio desencajado y desorientado y, en verdad, ese estado está totalmente justificado. Puedo garantizarle, querido lector, que el tan complicado tema de las vacunas robadas en beneficio de canallescos personajes vinculados al Frente para Todos recién comienza: amigos periodistas disponen de muchas listas de esos privilegiados en todo el país.

 

Eso se ve reflejado diariamente en las encuestas, que muestran el rechazo que produce, aún entre la rocosa base del kirchnerismo, la profunda amoralidad que aqueja al Gobierno, capaz de sacrificar la vida de médicos, docentes, abuelos y padres para asegurar inmunidad a sus dirigentes. Todos los días trascienden los dramas que viven los adultos mayores, un genocidio en que mueren a mansalva, mientras se inocula a gobernadores, intendentes, diputados y senadores, suegros varios, hijos y cónyuges jóvenes, bailarinas expertas en economía, asesores de prensa, extorsionadores sindicalistas millonarios y hasta fotógrafos presidenciales.

 

El ex Ministro Ginés González García, convertido oficialmente en el único responsable del latrocinio, dijo “si hablo se cae el Gobierno”, y seguramente lo hará si la Justicia lo procesa por la conducta descripta en el artículo 261 del Código Penal[i], el mismo que el Presidente Pinocho, que falsamente dice ser profesor en la materia de la UBA, demuestra ignorar. Espero que esa amenaza no le cueste la vida al funcionario despedido.

 

También cunde la desesperación en el Instituto Patria, madriguera de la PresidenteVice, porque la condena a Lázaro Báez -¿continuará en silencio tras el fallo contra sus hijos?- acerca el huracán a Cristina Fernández. Ninguno de los disparates que ha intentado para detener los innumerables procesos que la afectan ha tenido éxito, y esta sentencia al testaferro de los Kirchner y constructor del faraónico sepulcro de don Néstor, quebró definitivamente el relato y recordó a la sociedad cuántas penurias y cuánto hambre podrían haberse evitado si el Estado contara con las siderales sumas robadas por la banda delictiva que hoy encabeza su viuda.

 

Para que quienes no son abogados sepan por qué Báez, Amado Boudou, Julio de Vido, Milagro Salas y tantos otros no volverán, por ahora, a la merecida cárcel, me parece útil explicar cómo es el perverso andamiaje judicial que garantiza esa impunidad: ante la denuncia de un delito, un Juez comienza la investigación, permanentemente controlado por la Cámara Federal (3 jueces), cuyas resoluciones son revisables por la Cámara de Casación (otros 3) y, eventualmente, por la Corte Suprema (5 más). Si al finalizar esa etapa, el Juez considera, en principio,  acreditado ese delito, eleva la causa a un Tribunal Oral (otros 3), cuyo proceder también es controlado por Casación y la Corte.

 

Al finalizar el juicio oral, se dicta la sentencia, que siempre es apelada y revisada por Casación y la Corte, por lo cual no queda “firme” hasta tanto esta última lo resuelva. Mientras todo eso ocurre, y lleva años, los condenados no van presos, salvo que se trate de los militares imputados por crímenes de lesa humanidad, para los cuales estas básicas garantías no rigen. Ahora, además, el kirchnerismo pretende que las sentencias también sean revisadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos antes de adquirir esa firmeza; o sea, a los quince jueces que intervinieron en el proceso y fallaron contra los ladrones, se quiere agregar otra instancia y quitarle a la Corte su carácter de Suprema. ¿Me expliqué bien?

 

Pero la inquietud de los Fernández² en relación con las elecciones de este año contiene otros componentes. La imagen del Gobierno se deteriora a diario por la percepción de la corrupción, por la insuficiencia de los sistemas de contención del hambre y la miseria, por la proliferación del narcotráfico y la violenta inseguridad cotidiana, por la imparable inflación y el deterioro del poder adquisitivo de salarios y planes sociales, por la catástrofe educativa. Y sabe que, si no obtuviera un resonante triunfo en las legislativas, la jefa oficial terminará condenada por sus múltiples delitos.

 

Hoy mismo, a las 1800, saldremos a las calles y plazas de todo el país a decirles que no pueden robar más, se trate de dinero, empresas o vacunas, que deben renunciar todos los involucrados en esos delitos y que, finalmente, no lograrán la anhelada impunidad.

 

Bs.As., 27 Feb 21

 



[i] ARTICULO 261. - Será reprimido con reclusión o prisión de dos a diez años e inhabilitación absoluta perpetua, el funcionario público que sustrajere caudales o efectos cuya administración, percepción o custodia le haya sido confiada por razón de su cargo. Será reprimido con la misma pena el funcionario que empleare en provecho propio o de un tercero, trabajos o servicios pagados por una administración pública.

viernes, 19 de febrero de 2021

¿Saben qué nos jugamos?

 


¿Saben qué nos jugamos?

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Demasiado tardíos los laureles que florecen sobre la tumba”.

 Marcial

 

Una vez más, el oficialismo busca cambiar las reglas en medio del partido; ahora, el objetivo es demorar o suspender las PASO, falsamente ilusionado con  que alguna mejora en la catástrofe económica y social que ha generado pueda mejorar el deprimido ánimo de la ciudadanía. Y la oposición, siempre pava, parece estar bailando con la música insolente pero muy afinada que surge de las ventanas del Instituto Patria y, sobre todo, ser incapaz de ofrecer una propuesta que enamore a ese 30% fluctuante que decide los resultados; apostar todo al voto “espanto” parece suicida, en especial en el Conurbano sur.

 

Me parece razonable suprimir las primarias en aquellos distritos electorales en que sólo exista una lista de candidatos e, inclusive, en aquellas categorías (senadores, diputados, etc.) en que suceda lo mismo. Pero no debemos perder de vista la obvia maniobra que, como ha ocurrido en el pasado, permitiría a los gobernadores feudales presentar varias listas y transformar las verdaderas elecciones de octubre en una interna del Partido Justicialista, que les asegurará, en algunas jurisdicciones, quedarse con los dos senadores por la mayoría y, también, con el de la minoría.

 

Este año nos jugaremos el futuro, nuestro y de las generaciones que nos sucederán. La importancia crucial de estas elecciones legislativas radica en que, si el oficialismo se hiciera con los diputados necesarios para acceder al quórum propio, tendrá allanado el camino a una reforma constitucional que sepultará, para siempre, a la República y, con ella, a la democracia y la libertad. Si bien hoy mismo hay algunos legisladores que han demostrado su permeabilidad frente a los requerimientos del Gobierno, vaya a saber a cambio de qué, el tema aún le resulta incómodo, como se puede comprobar con su fracaso en sus proyectos de reformar al Poder Judicial para garantizar la impunidad de la PresidenteVice.

 

De todas maneras, las embestidas contra la Justicia no cesan, mientras la Corte, cuya obligación principal es decidir sobre la inconstitucionalidad de los disparates y mamarrachos que pergeña y vocaliza permanentemente el elenco estable de los militantes, guarda un peligroso silencio. Las primeras espadas de Cristina Fernández en la materia (Carlos Zannini, Graciana Peñafort, María de los Angeles Sacnun, Vanesa Siley, Eugenio Zaffaroni, etc.) siguen, con prisa y sin pausa, en su tarea de destrucción de las instituciones y de persecución a jueces y fiscales díscolos.

 

Todas esas reacciones, de todas maneras, generan una certidumbre: nuestra “arquitecta egipcia” y su corte están más que preocupados, porque no hay registros históricos de un triunfo electoral en medio de un estallido inflacionario como el que estamos viviendo y con una pobreza que, bien medida, llega al 50%. Y los gobernadores, que fuman bajo el agua y han comenzado a desligar sus propias elecciones de la nacional, son una cabal prueba de ello.

 

Con sólo recordar cuántos subsidios llegan a los más necesitados se puede comprobar que sólo cubren a una proporción muy pequeña de los mismos, y el resto pasa, literalmente, hambre. Y es que el Gobierno tiene un problemón entre las manos: es imposible hacer populismo masivo sin recursos aunque, para intentarlo, logrará dejarnos sin gas ni luz, sin comunicaciones ni Internet, sin alimentos en las góndolas y, como siga así, sin exportaciones de granos ni ganado.

 

Como espanta a los inversores con sus idas y vueltas y con su creciente y nefasta intervención en todos los mercados, tampoco estará en condiciones de contar con un mercado laboral privado que pueda absorber la gran cantidad de desocupados que, además, carecen de preparación para acceder a trabajos cada vez más sofisticados, tanto por la demencial destrucción de la educación profesional secundaria y terciaria, cuanto por la fuga masiva de cerebros y empresas que, al igual que lo que sucede en Venezuela, huyen de nuestro país por desesperación y por miedo a la miseria generalizada que produce el socialismo del siglo XXI.

 

Todos los días veo signos que confirman mis peores pronósticos: los controles y los virulentos ataques a las compañías alimenticias a las que se pretende culpar por la inflación, cuando la verdadera causa es la emisión desbordada de pesos para sostener un gasto público que, además de dilapidado es ineficiente y pobrista, impedirá que se llegue a un acuerdo con el FMI y derivará en un nuevo default con el Club de Paris; tras ello, sólo quedará China como financista de este régimen nefasto, y a ella le pagaremos con nuevas claudicaciones de soberanía y le permitiremos transformarnos –como está haciendo en muchos países- en una colonia sólo proveedora de materias primas para alimentar a su creciente industria. Le sugiero, al respecto, ver un espléndido documental de la televisión alemana en dos partes: https://www.youtube.com/watch?v=l322kC4NJ_Q&t=35s y https://www.youtube.com/watch?v=QYyVjhAU9V4&t=19s.

 

Todavía estamos a tiempo de evitar ese triste final, pero sólo lo lograremos si tomamos conciencia de la importancia que tendrán las elecciones de este año y no dispersamos el voto de la oposición. Si perdemos, la única salida será Ezeiza.

 

Bs.As., 20 Feb 21

viernes, 12 de febrero de 2021

Alberto y Cristina, golpistas




Alberto y Cristina, golpistas

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Al fin y al cabo, en una democracia el valor de

 la palabra adquiere una relevancia singular”.

Alberto Fernández

 

El domingo, el matón de cartón pintado que ejerce como Presidente concedió una entrevista a Página 12 en la cual, lisa y llanamente, avisó que el mamarracho al que llaman Frente para Todos detonaría un golpe de Estado contra el Poder Judicial de la Nación. Manifestó tener una “cierta impotencia porque es un poder autónomo en la República” y le preocupa porque “La Corte actúa con una discrecionalidad pasmosa”; olvidó que juró respetar la Constitución hace sólo catorce meses. El martes, el golpe se concretó cuando una comisión bicameral, que reúne a las principales espadas cristinistas, resolvió que la Corte dejara de ser Suprema.

 

Las razones para tamaño dislate hay que buscarlas en el Instituto Patria, la maloliente guarida en la que buscó refugio la PresidenteVice, rodeada por sus más importantes cómplices en el saqueo y sus más enfervorizados militantes. Y es fácil encontrarlas, pues todos los esfuerzos que ha desplegado para que los jueces la absuelvan –algo que, según ella, ya logró de la historia- no han tenido, al menos hasta ahora, éxito alguno. Y el tiempo se le escurre entre los dedos, toda vez que ha transcurrido el 29% del mandato de su sirviente y este año, mal que le pese, habrá elecciones que no le prometen demasiadas alegrías.

 

El Presidente Pinocho carece de un plan económico, que tantos propios y ajenos le reclaman, y de un plan de salud para combatir la pandemia, ya que tampoco tiene dólares para comprar las esenciales vacunas. En cambio, tiene un plan muy preciso para liberar a su jefa de sus cuitas judiciales y, de paso, cuidar el patrimonio que ella ha robado a todos los argentinos.

 

Precisamente esa terrible inquietud que aqueja a su mandate es la que justifica el golpe institucional que se le ha encomendado ejecutar. La Corte guarda silencio frente a los insólitos recursos de queja interpuestos por los abogados de Cristina Fernández en las causas que la afligen y, conociendo la forma en que se mueven los operadores judiciales de esta delincuente, es razonable pensar que ella sabe que las resoluciones no le serán favorables y que los juicios –Ruta del Dinero K, Vialidad, Memorandum con Irán, Hoteles, etc.- seguirán su curso inexorable, aunque lentísimo.

 

Pero hoy la cuestión es otra. El kirchnerismo aprendió de la experiencia de 2015, cuando su exceso de fe y, sobre todo, su omnipotencia lo expulsaron de la Casa Rosada y del trono de La Plata, donde pretendía imponer a Anímal Fernández como Gobernador de su principal bastión electoral. No repetirá esos errores y, para evitar convalidar un triunfo opositor en las legislativas de 2021, que bloquearía definitivamente el proyecto de impunidad, hará lo que sea necesario, llámese fraude, alteración del cronograma electoral, persecución al periodismo y a la oposición, compra de voluntades, emisión descontrolada para pagar subsidios y, en último recurso, hasta ocupación de las cámaras del H° Aguantadero, al mejor estilo de Nicolás Maduro.

 

Los ex mandatarios que integran el Foro de San Pablo y el Grupo de Puebla (Dilma Rousseff, Fernando Lugo, Mel Zelaya, Evo Morales) no fueron desplazados por votos sino por sociedades civiles que se pusieron de pie para evitar perder a sus repúblicas en manos del chavismo. Los banderazos pueden ser útiles para galvanizar la voluntad de los pueblos, pero no moverán un ápice al Gobierno.

 

Y quien esté pensando en los cuarteles para defender a la República se equivoca. Todos los oficiales en actividad de las fuerzas armadas egresaron de los institutos de formación en democracia, y sujetarán su accionar a la ley; la era de las revoluciones militares ha pasado ya y, para comprobarlo, basta mirar alrededor. Por lo demás, tienen muy presente cómo se comportó la sociedad en los últimos años que, con su cínico e hipócrita silencio, ha permitido al kirchnerismo y al macrismo, violando todas las normas procesales que rigen en el mundo desde 1789, mantener en la cárcel a dos mil de sus hombres, todos ancianos y enfermos a los cuales se les niegan todos los derechos, por supuestos hechos cometidos hace más de cuarenta años. ¡Ni los condenados en Nuremberg sufrieron un trato similar! Con los artículos del Código Procesal que puso en vigor la comisión el martes, que garantizan que nadie quedará preso en la Argentina, todos ellos deberían ser liberados de inmediato, salvo que el H° Aguantadero vuelva a sancionar una ley “interpretativa”, como lo hizo con el 2x1, y disponga que ese beneficio no se aplica a estos verdaderos presos políticos.

 

Carlos Mira acertó (tinyurl.com/142eh9er) al decir que el Gobierno se comporta como un ejército de ocupación. Esos flagrantes procederes de los Fernández², violatorios de la Constitución -cuando desconocen la división de poderes- y confiscatorias -cuando incrementan la monumental presión impositiva en su afán por recaudar sin reducir el demencial gasto público-, convierte a la parejita feliz en mandatarios ilegítimos y, así, habilitan la resistencia de la ciudadanía, al mejor estilo de Fuenteovejuna. Los métodos de los que disponemos para ejercerla son variados, y van desde una rebelión fiscal y un paro general empresario y agropecuario, hasta una “primavera árabe”, que consiguió derrumbar regímenes abroquelados por décadas. 

 

Como dijera el fundador del peronismo -ese movimiento de dirigentes cobardes y con esfínteres suturados al cual estos crápulas dicen ahora pertenecer- mientras repartía alambre de fardo: si lo entienden (los Fernández²) por las buenas, mejor pero, si no lo entienden, ¡pobre de ellos!

 

Bs.As., 13 Feb 21