viernes, 28 de julio de 2023

Lamer el fondo

 


Lamer el fondo

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 900)

 

“Necesitamos una nación donde la corrupción no sea una forma consentida de gobernar”.

 Javier Díaz Canseco

 

El 7 de julio de 2018, publique una nota, “Cristinita, ¿otros US$ 5.000 millones?” (https://tinyurl.com/dvusrx4c) contando el sideral daño que sufriría la Argentina por el populismo, el autoritarismo y la falta de escrúpulos de la familia Kirchner, probado todo ello por el proyecto de ley para expropiar el 51% de las acciones de YPF, que había sido sancionado por el Congreso con una enorme mayoría de votos, incluidos muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras desde la oposición. Describí cómo redundaría en beneficio de Cristina Fernández y sus hijos, que recibirían en sus ya ahítas arcas una parte sustancial de la indemnización que el país debería pagar a los accionistas no expropiados (casualmente sus testaferros, la familia Eskenazy), simplemente por no obedecer la norma del estatuto de la empresa que establecía que, al hacerse alguien con el control de la misma, debía ofertar a los restantes socios comprar también su parte.

 

No repetiré aquí todo cuanto dije en esa nota y en otras similares que pueden leerse en mi blog (egavogadro.blogspot.com) y sólo diré que la sentencia que nos condenó a pagar la indemnización reclamada por Burford y Templeton –de la cual los Eskenazy y, por consiguiente, los Kirchner, participarán con el 30%- ha sido dictada hace tiempo y que ahora sólo resta determinar el monto; ambas partes lo han estimado entre US$ 5.000 millones y US$ 16.900 millones, y la Juez Loretta Preska sólo debe fijar el importe entre ambos extremos.

 

Cuándo se le preguntó al entonces Ministro de Economía y actual Gobernador de la Provincia de Buenos Aires precisamente por qué habían omitido cumplir esa regla, respondió que el Gobierno no era tan imbécil como para respetar ese tipo de acuerdos; Fernando Marull ha calculado (https://tinyurl.com/5445xdae) que, si la sentencia fuera por un promedio entre los límites, las bravuconadas de Axel Kiciloff (Repsol, Club de París, holdouts, etc.) nos habrán costado la friolera de US$ 45.000 millones. Hasta los fondos de inversión que habían comprado bonos de deuda atados al crecimiento del PBI han entablado juicios en Estados Unidos y Europa porque, para evitar pagar los cupones por la realidad de nuestra economía, recurrimos al original método de alterar las estadísticas del INDEC.

 

Durante el gobierno de Mauricio Macri, el Estado opuso en su defensa la falsedad y la ilegalidad del contrato de venta del 25% de YPF pero, cuando asumieron los Fernández² y designaron a Carlos Chino Zannini como Procurador del Tesoro, éste se hizo cargo del caso; tratándose de un prominente integrante de la asociación ilícita que saquea al país desde hace veinte años, que hayamos perdido el juicio no debe sorprendernos, ya que redunda en más enriquecimiento para la jefa de la misma. Total, con las apelaciones del caso, será la próxima administración argentina quien deberá pagar los daños. Me pregunto si no ha llegado el momento en que el H° Aguantadero sancione una ley que disponga la realización de un “juicio de residencia” a todos los funcionarios importantes que, así, se verían obligados a responder con sus propios bienes a las costosísimas consecuencias de su impericia, de su negligencia o, sobre todo, de su dolo.

 

Finalmente, el Aceitoso obtuvo su tan demorado acuerdo con el staff del FMI, que será elevado a consideración del Directorio para su aprobación, si es que la obtiene, en una reunión que se celebrará recién después de las PASO; la letra chica no dice aún si Sergio Massa dispondrá de algunos dólares para intervenir hasta octubre en el mercado de cambios, que tantos disgustos le produjo esta semana. Ha trascendido que el Ministro de Economía y pre-candidato presidencial pagará al organismo el lunes los ya vencidos US$ 2.700 millones utilizando yuanes del swap vigente con China; dado que todas las negociaciones con Beijing son inexplicablemente secretas, no sabremos, quién sabe por cuánto tiempo, qué gravosas concesiones habrá hecho para obtener la autorización necesaria.

 

Lo único seguro es que las recientes medidas económicas traerán consigo un fuerte estímulo a la depreciación del peso; la postergación en la fecha de publicación, por el Banco Central, de las expectativas del mercado (REM) para después de las PASO habla a las claras de la certeza que tiene el Gobierno acerca de la espiralización de la inflación, a la cual ningún “precio justo” o coerción policial ha podido, ni podrá, domeñar. Es que el salvaje ritmo de emisión monetaria, indispensable para atender al nuevo “plan platita” y a la bola de nieve de los intereses de la deuda pública es uno –no el único- factor de degradación de nuestra moneda y, con ella, de las condiciones de vida de la población.

 

Más ahora, después de tantas elecciones en provincias y en el mundo (España es un claro ejemplo), descreo de todas las encuestas, pero estoy convencido que Unión por la Patria, el pretencioso nuevo nombre que ha adoptado el kirchnerismo, conserva un importante caudal de votos, algo absolutamente irracional en este contexto de alta inflación, de inseguridad, de complicidad con el floreciente narcotráfico, de pobreza y miseria, de falta de salud y educación, de rampante corrupción y de absoluta impunidad. De todos modos, y a pesar de las quejas de sus más irreductibles fieles, es mejor que Cristina Fernández no aparezca en la campaña electoral del Aceitoso; no vaya a ser que los argentinos recuerden que, mientras ella percibe ilegalmente más de diez millones de pesos mensuales de jubilación y pensión, tantos de ellos deben hacer interminables filas a la intemperie para recibir unos mendrugos con que paliar temporalmente el hambre.

 

Colonia del Sacramento, 29 Jul 23

viernes, 21 de julio de 2023

Im-¿Posibles?

 



 

Im-¿Posibles?

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 899)

 

“Donde antes habitaban la perseverancia y el ingenio, ahora deambulan la apatía y la desesperación. Donde antes reinaba la autosuficiencia, ahora ocupa su lugar un sometimiento mendicante”. Hernán Díaz

 

En un país simplemente normal, alguien como Sergio Massa no podría presentarse siquiera como candidato a portero de un prostíbulo. Sin embargo, por alguna de esas múltiples razones que convierten a la Argentina en un ejemplo nefasto para el mundo, no es tan descartable como debiera la probabilidad de que se transforme en el próximo presidente. Y ello habla muy mal de nosotros, ya que hubiéramos debido aprender, y mucho, de las experiencias generadas por el peronismo siempre mutante.

 

Sin embargo, sigue teniendo un núcleo duro de votantes, que padece del síndrome de Estocolmo, entre los más perjudicados por su fracasada gestión, en especial en el Conurbano bonaerense. Allí, por múltiples razones históricas, políticas y delictivas, el Estado ha abandonado a los ciudadanos: no hay luz, agua corriente, educación, seguridad, salud, vivienda, e impera el narcotráfico y la violencia. Que un tipo que ha llevado la inflación al 140% anual y el dólar a $ 525 aún tenga el apoyo de los gerentes de la pobreza, de la CGT y del trotskismo llama la atención del mundo entero. Hoy la Argentina, en manos de estos canallas desde hace más de veinte años, se encuentra 6° entre los países más miserables del globo.

 

Es innegable que las salvajes peleas a cielo abierto de la oposición coadyuvan a sostener las esperanzas de Unión por la Patria. Por ello, me permitiré formular una propuesta a los dos contendientes dentro de Juntos por el Cambio que anuncien que, de triunfar en las PASO, ofrecerán al perdedor un cargo importante en su futuro gobierno: ¿la Jefatura de Gabinete a Horacio Rodríguez Larreta?, ¿el Ministerio de Seguridad y Defensa a Patricia Bullrich? Con eso, las dudas sobre el comportamiento de los votantes de cada uno en las generales de octubre se disiparían rápidamente y la imagen de verdadera unidad se vería solidificada.

 

Más allá de las permanentes contradicciones y contorsiones que exhibe el Aceitoso sin pudor, cabe recordar tres recientes hitos de su tradición de inveterado mentiroso: 1) dijo que China había enviado una carta al Directorio del FMI para apurarlo a cerrar el acuerdo con la Argentina, y fue desmentido hasta por la Directora General, Kristalina Georgieva; 2) dijo que el gasoducto Kirchner se había construido pese a la oposición del FMI, pero rápidamente se conocieron los documentos que demuestran que el organismo recomendó priorizar esa obra para mejorar la situación de las reservas monetarias; y 3) dijo que economistas de Juntos por el Cambio habían reclamado al FMI no ayudar a nuestro país hasta después de las elecciones; no sólo fue una flagrante falsedad, probada por su negativa a dar nombres, sino que permitió recordar (https://tinyurl.com/bdhrv4cw) que el peronismo, oficialmente, intentó perjudicar al gobierno de Mauricio Macri.

 

Los empresarios “expertos en operar en mercados regulados”, con la permanente vocación por cazar en el zoológico y pescar en la bañadera, siguen apoyándolo, sobre todo con mucho dinero pero también operando en la prensa en su favor. Están convencidos de la prosperidad que lloverá sobre ellos si consigue ganar las elecciones, al continuar el saqueo de la mano de licitaciones amañadas, de permisos de importación digitados y vendidos, de protecciones inicuas y de corrupción generalizada.

 

Nuestros padres y nosotros mismos, que ya somos mayores, en general abdicamos de nuestro rol político de clase dirigente, al cual estábamos destinados por educación y por herencia, ese papel que sí asumió responsablemente la generación del 80 haciendo grande al país, y entregamos la administración de nuestro bien más preciado (la Patria) a cafres de todos los colores; obviamente, a nadie podemos echar la culpa de lo sucedido y la historia nos imputará por haber permitido, sin reaccionar, la fatal y terminal decadencia de la Argentina.

 

El país dejó de soñar, entonces, con ser una Nación y se conformó con ser un mero consorcio, en el que no obedecemos el reglamento de copropiedad ni sus reglas de convivencia (la Constitución), que establecen cuándo debemos sacar la basura, por dónde pueden circular las mascotas o los horarios prohibidos para los ruidos molestos y, por supuesto, no respetamos los derechos de los otros copropietarios (los ciudadanos), entre otros, a circular libremente. El día en que se generalizó el lema “sálvese quien pueda” y se internalizó la pregunta “¿dónde está la mía?”, nos condenamos a la insignificancia y, en último término, a la inviabilidad.

 

Hoy el mundo, que en razón de la prepotencia asesina de Vladimir Putin (prohibió la circulación de buques graneleros en el Mar Negro) se encuentra nuevamente al borde de una monumental hambruna, no puede permitirse por mucho tiempo más que los incompetentes y egoístas argentinos terminemos de arruinar un territorio tan despoblado, con capacidad para alimentar a 500 millones de personas, feraz en recursos naturales de todo tipo, en agua dulce y en energías renovables. En la medida en que nuestro país no se hundirá en el mar, resulta imaginable que su superficie actual sea desmembrada y repartida entre los países vecinos y entre las potencias globales que, aún con las dificultades derivadas de la presencia de 47 millones de incorregibles argentinos (¿por qué no pagarnos para que nos vayamos?), administren eficientemente sus enormes potencialidades.

 

Bs.As., 22 Jul 23

 

 

viernes, 14 de julio de 2023

Diezmos Aceitosos

 



 

Diezmos Aceitosos

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 898)

 

“Siendo mediocre, a fuerza de saber humillarse se alcanza todo”.

 Pierre Auguste Caron de Beaumarchais

 

Sergio Massa sabe que Patricia Bullrich es su peor enemigo y, para esmerilarla, no duda en recurrir a los muchos recursos estatales, como ha sido la intervención de su ONG, ordenada por su lacayo, Ricardo Nissen, respaldado por el inefable Martín Soria, Ministro de in-Justicia. Pero su última intervención verbal contra la Piba causó fuerte escozor en las filas de la “generación diezmada” ya que, como un insulto, la acusó (es falso) de haber integrado Montoneros. El desplazado Eduardo Wado de Pedro había sido escogido para competir por Cristina Fernández precisamente por ser hijo de dos asesinos de esa agrupación, que murieron combatiendo en la guerra civil que asoló nuestro país entre los 60’s y los 90’s, provocada por la sanguinaria actuación de terroristas adoctrinados, armados y financiados por Cuba, Argelia, Vietnam, China y Líbano; o sea, el Aceitoso tocó una dramática cuerda en la guitarra que templó el kirchnerismo desde 2003.

 

La pantomima que protagonizó el Gobierno el 9 de Julio resultó vomitiva. Asistimos a una nueva payasada de los integrantes de ese triunvirato compuesto por un don nadie que tardíamente se calzó las botas, por una envejecida reina que ve el poder escurrírsele entre los dedos y sólo aspira a la resistencia, y por el personaje más inescrupuloso de cuantos ha producido esta tierra, tan fecunda para engendrarlos como proclive a ser sometida por estos crápulas. No sólo usaron una obra pública para hacer ilegal campaña política sino que, sin ponerse colorados, “inauguraron” un tramo no terminado de un gasoducto, abriendo una falsa canilla. Realmente, dan vergüenza ajena, aunque debería ser de todos nosotros ya que, por acción de unos y omisión de otros, el kirchnerismo conserva un volumen electoral inexplicable pero no desdeñable.

 

Esta semana, pese a ello, sufrió dos derrotas estruendosas. No logró cerrar el anunciado acuerdo con el FMI lo cual nos pone al borde del precipicio, ni consiguió reunir al Senado para prolongar hasta los 80 años la estadía de Ana María Figueroa, tan creyente de su relato, en la Cámara Federal de Casación y, además, designar a un montón de jueces adeptos, como pretendía la emperatriz del Calafate.

 

La perenne pulsión por el poder del peronismo obliga a sus más encumbrados actores a tragar muchos sapos. Hoy, cuando necesita de la solidaridad de otros integrantes de esa estafa monumental llamada “Patria Grande”, bajo cuya carpa se acomodan el Foro de São Paulo, el Grupo de Puebla y demás vociferantes del “Socialismo del Siglo XXI”, no duda en apoyar sin fisuras a las dictaduras más sangrientas de la región, amparándose cínicamente en el principio de no intervención en los asuntos internos de otros países. Pretende que olvidemos, impulsados por su tan eficiente aparato de propaganda, que esos aliados fueron actores principales en los recientes dramas terroristas de Perú y Bolivia, como antes lo hicieron en Chile, Colombia y Ecuador.

 

¿O no vimos sus largas manos en los disturbios que destruyeron Lima, Santiago, Quito, Bogotá o La Paz? ¿Quién, sino ellos mismos, llevaron a la cárcel a Jeanine Añéz Chávez después de los ataques de los cocaleros de Evo Morales? ¿Quiénes suspendieron al Paraguay como miembro del Mercosur porque se oponía al ingreso de Venezuela y así lo lograron? ¿Quiénes usan la teoría del lawfare para proteger a Luiz Inácio Lula da Silva, Cristina Fernández, Pedro Castillo y Rafael Correa? ¿Quiénes callan, cómplices, ante los asesinatos, las torturas, la expulsión de sus propios ciudadanos más allá de sus fronteras y las proscripciones de adversarios de Daniel Ortega, Nicolás Maduro o Miguel Díaz-Canel? ¿Quiénes se asocian internacionalmente con los regímenes sanguinarios de Rusia, China e Irán, capaces de exterminar a sus enemigos, aún en el exterior? ¿Quiénes, mientras montan movimientos feministas para destruir desde adentro a las sociedades, callan cuando se impide a Corina Machado participar en las elecciones venezolanas o cuando el poder mata a mujeres que saben demasiado en el Chaco, en Tucumán, en Caracas o en La Habana? ¿Quiénes han amasado inmensas fortunas, han saqueado los recursos naturales y llevado a sus sociedades al infierno de la pobreza y la marginalidad?

 

Pero no hay impostura que dure eternamente, y los mitos ya no son vendidos tan fácilmente a la ciudadanía latinoamericana que, en todas partes, como sucede en Italia o España, comienza a despertar y obliga a sus políticos –ha pasado con Gabriel Boric y Gustavo Petro- a privilegiar sus compromisos éticos sobre el alineamiento automático con los canallas dictadores de la región.

 

Por falta de espacio en ésta, en otra nota hablaré de los otros muchos diezmos que recibe el Aceitoso, esos que le han permitido ser tan rico. Por hoy, sólo me resta afirmar que Sergio Massa y su feliz cónyuge/socia Malena Galmarini, si llegaran al poder, convertirán a Néstor y Cristina Kirchner en aprendices del saqueo y del autoritarismo; sin duda, serán mucho peores que sus maestros.

 

Faltan 29 días para que se sustancien las PASO, que, no lo dudo, llevarán a la oposición al gobierno. Las terribles circunstancias socio-económicas que atraviesa la Argentina obligarán a actuar de forma bien distinta al gradualismo, y la resistencia en la calle, fogoneada por el peronismo y su aliado estratégico, el trotskismo, será inevitable; es por eso que, cuando votemos, deberemos pensar muy bien quién creemos que tiene el simple coraje de imponer la ley, toda ella, para controlarla y reducirla.

 

Bs.As., 15 Jul 23.-

viernes, 7 de julio de 2023

Conejos muertos o falsos

 


Conejos muertos o falsos

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 897)

 

“Una mentira da media vuelta al mundo mientras la verdad aún se está calzando”.

 Ken Follett

 

Sergio Massa ha hecho de su vida un remedo de Mandrake, el Mago, y debo reconocer que no le ha ido mal. A fuerza de una ambición desmedida, de zarpazos, codazos, traiciones, vicios más o menos ocultos e inmundas complicidades de empresarios venales,  logró alzarse con la candidatura presidencial de Unión por la Patria (UxP), pese a que su devaluada jefa debe estar aterrada con la probabilidad de un triunfo electoral de su nueva marca; la historia, esa que tanto le gusta, enseña que, de ser así, lo único esperable en un futuro inmediato sería un matricidio.

 

Sin ponerse colorado, su equipo de campaña anunció, urbi et orbe, que había cerrado un trato con el FMI y que la semana pasada, concretamente el lunes, una misión encabezada por su Viceministro, el inefable y tan arrepentido Gabriel Rubinstein, viajaría a firmarlo con el staff, como medida previa a su aprobación por el Directorio del organismo. En el escabroso camino, consiguió que China –vaya uno a saber a qué costo y con qué exigencias, ya que todo es secreto- le permitiera usar un tramo del swap vigente para pagar las cuotas vencidas con yuanes.

 

Pues bien, nada de eso existió y no hay expectativas de que acontezca en los próximos días. Ante la terrible escasez de divisas que padece el Banco Central, el Aceitoso ya anunció que los pagos correspondientes a julio (US$ 2.700 millones) se harán sólo a fin de mes, o sea, si llegan fondos del propio FMI para efectivizarlos. A la vez, está intentando chantajear aún  más al organismo, que tan condescendiente ha sido con el kirchnerismo pero ahora exige una devaluación, haciendo presión sobre Joe Biden e intentando sumar a Egipto, con problemas similares a los de Argentina aunque menores, y amenazando con un default que perjudicaría a todo el mundo.

 

La situación es tan grave que, si el Ministro dejara de pagar al FMI, tendría un efecto cascada sobre otras entidades multilaterales, tales como el Club de Paris, el Banco Mundial o la Corporación Andina de Fomento, sumando problemas a los ya existentes con los importadores, incluidos aquéllos “expertos en operar en mercados regulados” que aceptan la increíble voracidad -¿estarán juntando para la campaña del Aceitoso?- de quienes deben autorizar el acceso a los dólares necesarios para pagar sus compras de insumos, y con la recesión que ya se nota en todos los campos.

 

Pero Massa, en su triple rol de presidente de facto, de jefe de la cartera económica y de precandidato, no se arredra e intenta ocultar sus múltiples fracasos con un despliegue de hiperactividad, mostrándose en los más diversos escenarios regionales –como cuando fue a buscar la foto con Luiz Inácio Lula da Silva- o locales. Mañana mismo, y con la prometida –hasta ahora- aparición conjunta de los Fernández², inaugurará el tramo Tratayen-Salliqueló del gasoducto llamado -¡qué originalidad!- Néstor Kirchner.

 

La enorme campaña publicitaria que ha desplegado el Gobierno al respecto (independencia energética, ahorro de divisas, soberanía, federalismo, tiempo record en su construcción, costo final), no puede ser más mentirosa. El caño actual, todavía ni siquiera terminado (70%), sólo servirá, realmente, cuando entre en servicio el siguiente hasta la frontera con Brasil, aún no emprendido. Además, la licitación convocada en 2019 por Mauricio Macri para que lo hicieran capitales privados fue anulada y todo el proceso fue encomendado, con dinero público, a Enarsa, conducida por un mocoso de La Cámpora que lo único que sabe de la actividad es encender las hornallas de la cocina; esa demora -¡26 meses!, comparable a la del tren a Mendoza que, reinaugurado por el autopercibido Presidente, tarda más que hace cien años- le costó a la Argentina una cifra monstruosa.

 

Por sobre todo, se hace el olvidadizo respecto al pavoroso daño que la sucesión de desaguisados cometidos con YPF causaron, y aún lo hacen, al país. Todo comenzó cuando Carlos Menem privatizó la empresa y, para convencer a Kirchner y a otros gobernadores de apoyar la ley, “recalculó” las regalías que correspondían a las provincias petroleras. Entonces, el finado consiguió más de US$ 1.000 millones, los desaparecidos “fondos de Santa Cruz”. Curiosamente, el miembro informante de la ley de privatización fue Oscar Parrilli, el mismo “pelo…” (Cristina Fernández dixit) que luego impulsó la estatización que ella promovió.

 

Ya Presidente, Kirchner decidió robarse el 25% de YPF y, para lograrlo, congeló las tarifas a los productores, “convenciendo” a Repsol de “venderle” –sin plata- ese porcentaje a los Eskenazy, sus testaferros. Con ese estrangulamiento, cayó la producción de gas, afectando especialmente a YPF que, tal como preveía en ese contrato tan especial, distribuyó todas sus utilidades como dividendos y, así, dejó de explorar nuevos yacimientos, con lo cual la Argentina perdió el autoabastecimiento energético, tan duramente logrado. A partir de entonces, los ductos construidos para exportar gas debieron invertir el sentido de los flujos para importarlo y, cuando no fue suficiente, comenzamos a traer innumerables buques con gas licuado, dando lugar a una gigantesca corrupción.  

 

Todo ello será escamoteado mañana por el oficialismo, cuando la trifecta gobernante se autocelebre y permita al cada vez más Aceitoso Massa coronarse como héroe nacional, aunque su corona sea de cartón pintado y el nuevo conejo falso huela tanto a podrido.

 

Bs.As., 8 Jul 23

viernes, 30 de junio de 2023

Que Dios ayuda a los malos …

 



 

Que Dios ayuda a los malos …

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 896)

 

“Los jueces de mármol nunca comprendieron que a veces la vida te obliga a matar”, Oscar Larroca

 

Sergio Massa logró, a fuerza de audacia propia y desesperación de sus socios, aterrados ante la alta probabilidad de atravesar un penoso desierto, imponer su precandidatura presidencial; al hacerlo demostró, aunque era innecesario, la impotencia actual de Cristina Fernández. La PresidenteVice se vengó –una diminuta venganza- recordándole, en la cara y en público, que su real heredero era Eduardo Wado de Pedro, que fue desechado por presión de gobernadores feudales, “barones” del Conurbano, gordos sindicalistas y algunas organizaciones sociales.

 

Debería llamar la atención que quienes fingen ser los representantes de los más damnificados por la inflación rampante, hoy apoyen sin cortapisas al responsable de ella. Pero, si observamos en detalle el estruendoso silencio con el que permitieron y acompañaron, sin realizar protesta alguna, el deterioro del salario docente (¡teléfono para Roberto Baradel!), la dramática pérdida de poder adquisitivo de las remuneraciones de los trabajadores registrados, la represión a los qom y tantas otras salvajadas (varios asesinatos, incluido el del Fiscal Alberto Nisman) que ha perpetrado el kirchnerismo en las últimas dos décadas, nada debería sorprendernos.

 

El Aceitoso no tendrá paz, sea que gane o pierda en las elecciones. Si triunfara, algo que todos los manuales políticos describen como imposible, heredaría la pesadísima realidad, esa que ha construido con su ignorancia y su incapacidad para controlar la inflación y su simétrico éxito en incrementar la pobreza, en producir una innegable recesión, en endeudar al Estado a tasas geométricas y en barrer bajo la alfombra los problemas derivados de la terrible carencia de divisas para hacer frente a las obligaciones de la deuda pública y la asumida con los importadores, que hoy se estiman en US$ 30.000 millones. Y deberá negociar los indispensables ajustes con un Congreso poblado de irracionales kirchneristas duros y de cambiemitas y libertarios, por muy sensatos que se vuelvan éstos algún día.

 

Para llegar con algún aliento a las PASO, a cuarenta y cuatro angustiosos días de distancia, está tratando de cerrar un inviable acuerdo con las grandes cadenas de supermercados que implique un congelamiento de precios hasta entonces, suponiendo que bastará luego para vencer en las elecciones nacionales el innegable apoyo del círculo rojo “experto en operar en mercados regulados”, la genial frase que acuñó Antonio Brufau, CEO por entonces de Repsol, para justificar la “venta” del 25% de YPF a la familia Eskenazy, que tantas veces he descripto aquí.

 

La esperanza empresarial se basa en los fuertes contactos y amistades que tiene el Aceitoso con personajes de la calaña de José Luis Manzano, Daniel Vila, Cristóbal López, Fabián de Souza y tantos otros próceres de la “patria contratista”. Pero cometería un grave error si diera por seguro que, como consecuencia de la adhesión de esos empresarios corruptos, sólo dispuestos a cazar en el zoológico y pescar en la bañadera, llegarían los votos de los ciudadanos de a pie, ya que hoy pesan más en la gente las redes sociales que los medios de prensa tradicionales.

 

Quedan enormes interrogantes pendientes: el mismo que trajo hasta aquí la catástrofe económico-social que se abate sobre nosotros, ¿podrá ofrecer un mejor mañana al electorado?; si así fuera, ¿por qué no aplica su receta ahora mismo?; ¿hasta cuándo permanecerá en el timón del palacio de Hacienda?; ¿quién se sentará, si se va, en esa silla eléctrica?; y la más importante, ¿qué impacto tendrá su postulación en el staff del FMI, al cual ruega con desesperación para que le suministre fondos frescos?

 

Por lo demás, no es seguro que la devaluada emperatriz de Calafate prefiera el triunfo de alguien que, aunque corra con sus colores, no será nunca su títere y, por necesidad, la traicionará para fundar su propia dinastía, tal como hicieron Néstor Kirchner y ella misma con Carlos Menem y Eduardo Duhalde a partir de 2003. Y si perdiera, podría transferirle la responsabilidad primaria de la derrota.

 

Que hoy estemos hablando de la probabilidad, aunque sea remota, de que Massa se convierta en el próximo presidente habla muy mal de Juntos por el Cambio (JxC), la alianza que se suicida en cuotas en las sanguinarias peleas públicas de sus líderes, que prefieren luchar entre sí en el barro a ofrecer propuestas de gobierno, y hasta de La Libertad Avanza (LLA), cuyo mesiánico y unipersonal jefe perdió volumen electoral en cada oportunidad en que ha competido en elecciones provinciales.

 

Tal como escribió ayer Carlos Manfroni en La Nación (https://tinyurl.com/2p8zvzkb), todos los candidatos opositores, salvo Patricia Bullrich (JxC) y Victoria Villarruel (LLA), deben a la sociedad en su conjunto un claro posicionamiento respecto al lacerante tema de los presos políticos, esos ancianos que defendieron a la República de la criminal subversión terrorista de los 70’s. Y hacerlo se transformó en urgente, ya que resultará imposible seguir ignorando esa grave situación y, a la vez, ser obedecido para quien gobierne a partir de diciembre cuando deba ordenar reprimir la violencia y el salvajismo con que las necesarias reformas serán enfrentadas en la calle, tal como sucedió durante el ejercicio revolucionario que todos vimos en Jujuy en estos días.

 

Bs.As., 1 Jul 23

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 23 de junio de 2023

El que avisa no es traidor

 


El que avisa no es traidor

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 895)

 

“¿Se puede gestionar esta nación carnívora y mafiosa sólo con diálogo, café y cortesía?”.

 Jorge Fernández Díaz

 

El kirchnerismo, resignado al pésimo resultado -¿tercero cómodo?- que obtendrá en las próximas elecciones, algo que confirmó con la postulación de la fórmula indudablemente perdedora de Eduardo Wado de Pedro y Juan Manzur, y ante la eventualidad de no haber sido escuchado cuando sus voceros más agresivos –Pablo Moyano, Juan Grabois y Eduardo Valdéz, entre otros- verbalizaron sus amenazas contra una futura administración no peronista, ha iniciado una nueva gimnasia subversiva y revolucionaria. Mal que le pese a las almas buenas y sensibles, convencidas de la necesidad de dialogar con todos los sectores políticos, aún con aquéllos que sólo buscan destruir a la República desde adentro para conservar el poder, esta semana demostró que no sólo es imposible sino, además, inconducente. ¿Cómo se puede negociar y acordar con alguien que nos apunta con una pistola y está dispuesto a matarnos para lograr sus objetivos?

 

Gerardo Morales, Gobernador de Jujuy, no es un personaje que me caiga precisamente simpático. Sin embargo, le reconozco el coraje con que, ley en mano, puso fin al Estado paralelo y mafioso que Milagro Sala había instaurado allí, patrocinado con ilimitados fondos nacionales (utilizando el mismo método que usó con los “Sueños Compartidos” de Hebe Bonafini y Sergio Schocklender y con los emprendimientos de Jorge Coqui Capitanich y su socio, Emerenciano Sena) y que contó con el siempre irracional apoyo del trotskismo violento.

 

El candidato –Carlos Sadir- apoyado por el mandatario jujeño ganó el 4 de mayo las elecciones provinciales con el 49,52% de los votos, imponiéndose a los postulantes peronista (22,32%) e izquierdista (12,81%); o sea, la población apoyó la gestión actual a punto tal de permitirle más que duplicar a su más cercano contendiente. Sin embargo, Jujuy fue incendiada por quienes no toleran el juego democrático ni respetan la voluntad popular; una reforma constitucional, aprobada por todo el arco político en la Legislatura, les sirvió como excusa para pasar a la acción.

 

Sobre un reclamo docente por mejores salarios, manos negras soliviantaron a los pacíficos indígenas de la Puna para que tomaran rutas y resistieran, a como diera lugar, los intentos de liberar el tránsito internacional; en este caso, se usó la oposición a las explotaciones de litio. Pero como eso no bastó para generar un caos con gran repercusión en la prensa nacional, llegaron a la capital provincial ingentes contingentes de bárbaros y asesinos transportados y financiados en efectivo por el Gobierno nacional.  Como era previsible, dispuso para ello de delincuentes liberados con la excusa del COVID, soldaditos del narcomenudeo, barrabravas, falsos mapuches, terroristas de Montoneros y ERP y miembros del Sendero Luminoso peruano, del PCC brasileño y del MAS boliviano de Evo Morales, y demás indeseables que han sido beneficiados por la asociación ilícita que todavía nos gobierna, socia del tráfico internacional de drogas.

 

Los hechos de Jujuy han servido a Unión por la Patria (UxP), la nueva marca del Frente de Locos, para quitar de la portada de los diarios y de los noticieros de TV el atroz crimen del Chaco, que enterró los delirios presidenciales de Capitanich, pero también a Juntos para el Cambio (JxC), que consiguió reunir a todos sus caciques en una foto de familia en apoyo a Gerardo Morales y dio así una prueba de unidad, tan reclamada después de tantos episodios de despiadada pelea interna. Mañana, en Córdoba, después de abortar la tentativa de incorporar a Juan Schiaretti a la alianza opositora, esa unidad será nuevamente puesta a prueba.

 

Sólo esta noche, a las 23:59, conoceremos las cartas definitivas que se jugarán en las PASO. Conociendo los prostibularios antecedentes de ambos, ¿resulta paranoide preguntarse si toda la dura pelea que se escenificó alrededor de la precandidatura de Scioli no será, realmente, una puesta en escena urdida y que el Pichichi, que tantas y tan graves humillaciones soportó en el pasado, sea el verdadero delfín de Cristina Fernández, que así intentaría, como lo hizo con Alberto Fernández en 2019, “venderle” a la sociedad un personaje de historieta, más dialoguista y contemporizador pero, en el fondo, un esbirro obediente?

 

Mientras tanto, ¿qué habrán prometido a Sergio Massa para que no abandone el tan escorado barco del Ministerio de Economía? No tiene, precisamente, un fácil futuro para su gestión, ya que la imposibilidad de hacer frente con fondos propios a las obligaciones con el FMI (US$ 2.700 millones este mismo mes) y la demora del organismo –por la férrea oposición de Alemania y Japón- en ceder a su pretensión de anticipar fondos de libre disponibilidad para intervenir en el mercado de cambios y así evitar una devaluación, ponen a la Argentina ante un escenario de default catastrófico. Todos los anuncios triunfalistas que ha efectuado el Aceitoso hasta ahora (el swap con China, los préstamos del nuevo banco de los BRICS, el apoyo financiero de Brasil, etc.) se han mostrado falsos, aunque le hayan permitido ganar tiempo. ¿Le alcanzará para llegar a las PASO sin un estallido?; aún así, ¿qué pasará entre agosto y noviembre?

 

Hoy, los “mercados” creen que, sin ser candidato, podrá dedicar todos sus esfuerzos a administrar bien la economía. Sin embargo, lo dudo toda vez que, como se vio antes de las elecciones provinciales sustanciadas hasta ahora, el Gobierno giró a los distritos donde gobierna el PJ ingentes fondos como ATN. ¿Qué le exigirá el kirchnerismo ahora, cuando se juega la vida?

 

Bs.As., 24 Jun 23

viernes, 16 de junio de 2023

Marca devaluada









Marca devaluada

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 894)


“Soy un mentiroso muy sincero”.

 Federico Fellini

El circo de tres pistas en que se ha convertido la política nacional no deja de producir espectáculos que, a fuer de ser sinceros, todos los días nos permiten recuperar la capacidad de asombro, esa característica fundamental de la niñez.

 

Si no fuera por lo trágico, el nombre elegido por la emperatriz del Calafate para cambiar la denominación de su frente electoral movería a risa: sólo una caradura tan grande como ella, condenada por haber ejecutado el proceso de corrupción más prolongado y voluminoso de la historia argentina, podría ahora llamar a su banda de delincuentes “Unión por la Patria” (UxP). Si algo faltaba para comprobar cuán devaluado está el poder de Cristina Fernández fue, precisamente, esta inútil pretensión de diferenciarse del fracasado Gobierno, entronizado por ella misma con un sabatino tuit con la marca “Frente para Todos”, a pocos días de inscribir las alianzas.

 

Esa pérdida de valor no es nueva, ya que fue expuesta por todos los gobernadores al separar sus elecciones provinciales de la nacional, ante la certeza de que una monumental debacle es el único destino posible para un oficialismo que ha cometido tantos desaguisados en materias tales como pobreza e indigencia, inflación, endeudamiento, recesión, cepos para todos (excepto, como siempre, para los “expertos en mercados regulados”, que crecen como hongos ante cada prohibición), inseguridad ciudadana, narcotráfico, educación, salud, etc.. Por si fuera poco, un cuatro de copas como Alberto Fernández la desafió abiertamente al presentar un candidato –Daniel Scioli, insistente titular del sector Fe y Esperanza del peronismo- para frenar un dedazo de su PresidenteVice en las PASO.

 

Si la presencia de Pichichi en las primarias continúa vigente el próximo sábado a medianoche, cuando se deberán inscribir las candidaturas, deberíamos alquiler balcones para contemplar qué hace, finalmente, Sergio Massa y qué consecuencias se derivan de su accionar. Hasta entonces, el Aceitoso seguirá pretendiendo ser el candidato de unidad de la asociación ilícita y, públicamente, ha amenazado con renunciar a su cargo de Ministro de Economía si esa condición no le fuera concedida; conociendo al personaje, su vocación por llegar al sillón de Rivadavia y su falta de principios, dudo que lo haga, sobre todo si lo compensan con algún cargo muy relevante para su mujer y socia, Malena Galmarini.

 

A contramano de la corriente con la que sueña para que lo deposite en la Casa Rosada, producto de la desesperación de Cristina Fernández ante la probabilidad que su facción no ingrese al ballotage, Massa sufre por la falta de resultados de su gestión. Más allá de los reiterados y rimbombantes anuncios triunfalistas, no los ha obtenido del FMI, que demora en las respuestas que necesita con urgencia, ni en Brasil y China, donde no ha obtenido logros significativos. Pero, muy especialmente, sabe de la desconfianza y la urticaria que provoca su figura en la jefa de la asociación ilícita, que lo considera, justificadamente, capaz de cualquier traición.

 

Aún se barajan en la nueva UxP otros nombres de ilustres desconocidos o reputados ladrones, como los de Eduardo Wado de Pedro, Axel Kiciloff, Juan Grabois, Agustín Rossi, el trabajador Máximo Kirchner y hasta el trío mafioso formado por Guillermo Moreno, Luis D’Elia yAlberto Samid, pero ninguno de ellos ofrece garantías de éxito a la banda.

 

Juntos por el Cambio (JxC) ha conseguido conservar todos los pies dentro del plato de la unidad y la sangre no llegará al río, lo cual es un gran logro. Hoy las fundaciones que representan a los cuatro partidos que integran esa alianza (Pro, Unión Cívica Radical, Coalición Cívica y Peronismo Republicano), a los que se han sumado las formaciones que responden a José Luis Espert y Margarita Stolbizer, han podido, no sin grandes esfuerzos, ponerse de acuerdo en el programa de gobierno que aplicará la coalición si llega al poder; sólo les resta, y no es poco, discutir el ritmo que imprimirán para llevar adelante las esenciales reformas que el país requiere.

 

La tercera pista del circo la ocupa, por mérito propio, Javier Milei, que viene de soportar penosas derrotas en las elecciones provinciales sustanciadas hasta ahora y una grave y muy crítica diáspora de quienes se agrupaban localmente bajo sus banderas. Insisto en que, si este líder de un movimiento amorfo y básicamente unipersonal entrara al ballotage, muy probablemente se convertirá en el próximo Presidente, ya que votarán por él quienes resulten terceros, que lo elegirán como el mal menor.

 

Pero, sin duda, tendrá enormes problemas de gobernabilidad; no tanto porque carece de los cuadros necesarios para ocupar los cargos más relevantes de la administración pública, ya que siempre habrá voluntarios para correr en ayuda del vencedor, sino principalmente porque, al no haber obtenido suficientes votos en los comicios provinciales, no contará con un bloque de diputados –y qué decir de senadores- capaz de sostener sus proyectos de ley en el Congreso y gravitar en ese plano. Entonces, necesitará de una enorme cintura política, que no parece ser una virtud que lo acompañe, para obtener los respaldos extra-partidarios necesarios para aprobar las reformas que propone.

 

Vengo de pasar unos días en la República Dominicana, donde vive un hijo mío hace diecisiete años y donde tengo un nieto. El país, que visito con gran frecuencia, es muy pequeño en comparación con la Argentina y con pocos recursos naturales, aunque crece a pasos agigantados. Se destaca, sin embargo, en algunos planos fundamentales: hay estabilidad económica y no hay inflación; y si bien hay pobreza, se trata de una pobreza digna, y no hay miseria, puesto que la comida está al alcance de la mano, como sucede en casi todos los países cálidos. Sobre todo, no se vive en medio de un clima de violencia social e individual como sucede aquí; nunca he visto, por ejemplo, que se produzcan enfrentamientos en la calle por meros incidentes de tránsito, pese a lo enloquecido del tráfico. Así, Ezeiza puede ser visto así como la puerta de retorno al infierno, más que la única salida.

 

Bs.As., 17 Jun 23