viernes, 16 de octubre de 2020

Aviso: no soy gente, pueblo ni argentino

 


Aviso: no soy gente, pueblo ni argentino

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos,

 nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno; estamos tocando el fondo”.

 Gabriel Celaya

 

Porque desde estas modestas columnas -que no utilizan el lenguaje “inclusivo”- no dejaré de defender a la República y a la democracia y, consecuentemente, seguiré enfrentando al Gobierno y oponiéndome a los bastardos avances que realiza sobre la Justicia para lograr la impunidad de Cristina Elisabet Fernández y el resto de su banda gangsteril, presumo que pronto estaré en los radares del INADI (Victoria Donda), del Ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad (Elizabeth Gómez Alcorta) y  del NODIO (la montonera Miriam Lewin), el nuevo organismo creado para vigilarnos.

 

Si bien obedeció al pedido de la marioneta que dice ser Presidente –“si ven que me equivoco o me aparto de mis promesas, salgan a la calle y recuérdenmelo”- el gran éxito del banderazo del lunes 12 superó las expectativas de los propios autoconvocados en todo el país; la pretensión de los lenguaraces gubernamentales de minimizarla fue impedida por los videos que inundaron las redes. Como fui uno de los miles de “malos” que estuvieron en el Obelisco protestando contra esta –todavía- “dictablanda”, me alcanza la perversa descalificación del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que notoriamente posee “capacidades psicológicas diferentes”.

 

La falta de fe en la permanentemente contradictoria palabra presidencial y la reiteración infinita de torpezas que exhibe la gestión son de tal magnitud que cada anuncio provoca una reacción contraria de los mercados: bastó que Alberto Fernández dijera que no confiscaría los depósitos en dólares para que se aceleraran rápidamente la devaluación del peso y la caída en las reservas del Banco Central, ya exangües.  

 

Mientras el Gobierno se entretiene con sus virulentos y aviesos avances contra la Constitución y la división de poderes para intentar que no avancen las causas por corrupción a la procesada Vicepresidente, y en sus descarados ataques a la propiedad privada, continúa fracasando estrepitosamente en todos los campos que más inquietan a la sociedad: la inflación, la inseguridad cotidiana, el desempleo, la pobreza y la indigencia, la desnutrición infantil creciente, la falta de inversiones, el cierre de empresas, la fomentada ocupación de tierras en los conurbanos, el avalado y violentísimo “independientismo” mapuche, los contagios y los muertos por Covid, la desesperanza que lleva a la emigración, y el deterioro generalizado de la salud por la irracional cuarentena.

 

Ya se piensa en suprimir las PASO, un formidable instrumento para organizar a toda la oposición republicana tras propuestas comunes, algo en lo que muchos estamos trabajando. Pero, lamentablemente, concentrar los esfuerzos en las próximas elecciones con la actual dinámica diaria de los acontecimientos equivale a discutir el sexo de los ángeles. Es que, sin duda, fin de año se constituirá en un momento bisagra y obligará al Frente de Todos a tomar decisiones tanto en el raro formato de su diseño de poder cuanto en el elenco ministerial; por primera vez, y en medio de la fenomenal crisis multifacética que sobrevendrá, un gobierno perón-populista carece de instrumentos para controlar sus efectos sobre la población y eso no permite siquiera imaginar hoy qué podrá suceder entonces en la calle, cuando el kirchnerismo pierda definitivamente todo atisbo de gobernabilidad.

 

 No tiene –y asegura que no quiere tener- un plan económico, y eso repercute en la conducta de empresarios, acreedores y hasta de la población en general, que corre a tratar de salvar sus ahorros. Si sigue emitiendo billetes para compensar el déficit público y sostener el perverso sistema de subsidios, y mantiene o agrava los controles sobre la compra de dólares, la devaluación del peso se agudizará aún más, con natural impacto sobre la inflación ya desmadrada. Y la inexistencia de nuevas inversiones, producto de la inseguridad jurídica y de la desconfianza, impedirá la creación de empresas y de puestos de trabajo.

 

El oficialismo, totalmente desconectado de la realidad y para complicar aún más el ya dramático escenario, utiliza su menguante poder no sólo para intentar “reformar” la Justicia, liberar a peligrosos delincuentes o condonar la monumental estafa de Cristóbal López al fisco sino que, “combatiendo al capital”, atacar a la industria del conocimiento, dificultar la generación de empleo, crear nuevos impuestos confiscatorios, intentar expropiar empresas, trabar a las compañías energéticas y de comunicaciones, tolerar la prepotencia sindical y recortar ingresos a los distritos gobernados por la oposición.

 

Amén de las odiosas y erróneas comparaciones con otros países en lo que a la lucha contra el Covid, exhibe flagrantes contradicciones: sus embajadores expresan, ante los organismos internacionales, la sinuosa posición del Gobierno frente a la probada violación de los derechos humanos por Nicolás Maduro, presuntamente justificada por la no intervención en los asuntos internos de Venezuela, mientras apoya descaradamente a Evo Morales y a su facción ante las elecciones de mañana en Bolivia, llegando al extremo de autorizar que centenares de miles de ciudadanos de ese país voten masivamente en las mismas escuelas a las que no permite que retornen los chicos a clase por miedo al contagio.

 

Finalmente, saludo hoy a mis muchos amigos peronistas en su Día de la Lealtad, el único en el año en que no se traicionan. Por mi parte, aviso, estaré nuevamente en la calle el próximo 4 de noviembre.

 

Bs.As., 17 Oct 20

viernes, 9 de octubre de 2020

Gobierno canalla

 


Gobierno canalla

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“Debemos enfrentarnos a nuestros enemigos,

 no quedarnos a hablar con nuestros aliados”.

 Lee Child

 

A quien le parezca injustificado el título, le sugiero reflexionar sobre lo que sucede en la Argentina castro-chavista, se trate de la liberación de peligrosos delincuentes, los banalizados asaltos y asesinatos de policías, las relaciones exteriores y las idas y vueltas en materia de derechos humanos, los inmundos ataques a la Corte Suprema y la persecución a jueces y fiscales no condescendientes, los agravios permanentes a la ciudadanía que reclama libertad y justicia, la absurda pérdida del año lectivo y la sumisión ante los ideologizados gremios docentes, la discriminación y castigo fiscal a provincias y municipios opositores, el verdadero apocalipsis que la cuarentena eterna y notoriamente fracasada -pero útil para los designios de empobrecimiento general y sometimiento social- ha desatado sobre la economía, la inflación y la maxi-devaluación del peso, la caída en el poder adquisitivo, la catástrofe cotidiana de la inseguridad, la proliferación del narcotráfico y la pérdida irremediable de empresas y empleos.

 

Lo acontecido esta semana permite verificar cuán alejada está la agenda del poder de las necesidades y preocupaciones de la ciudadanía. Mientras la población padece tan terribles calamidades, todos los esfuerzos del Gobierno canalla se concentran, exclusivamente, en obtener la impunidad de los cuantiosos delitos cometidos por la asociación ilícita organizada por Néstor Kirchner y encabezada, tras su muerte, por Cristina Fernández. Hoy, cuando el Banco Central carece de divisas para enfrentar la crisis y el déficit fiscal se ha ido a la estratósfera, conviene pensar que, si estos ladrones devolvieran aunque fuera parte de las enormes fortunas que acumularon, alcanzaría para solucionar esos problemas. La hiper Vicepresidente, por su parte, no ha dicho una palabra sobre la pandemia y sus víctimas, como tampoco lo hizo cuando se produjo el incendio de Cromañon o las inundaciones de La Plata, la magnitud de cuya consecuencia en vidas fue ocultada por el ex Gobernador Daniel Scioli y bailó en la Plaza de Mayo mientras en Córdoba morían decenas de personas en una acción revolucionaria porque demoró en enviar fuerzas federales.

 

En cambio, sus lenguaraces, los diputados Vanesa Siley y Leopoldo Moreau, denostaron al Presidente –Carlos Rosenkrantz- y a los restantes miembros de la Corte Suprema, acompañados por Marcela Losardo, Ministra de Justicia, llegando a pedir su juicio político. En la medida en que aún no ha fallado sobre el per saltum interpuesto por los magistrados perseguidos y los jueces supremos mantienen hermético silencio sobre sus intenciones, sólo la advertencia de juristas serios (alguno debe haber) que militen en las filas del Instituto Patria sobre la alta probabilidad de un resultado negativo para los intereses de Cristina Fernández pudo haber producido una inquietud tal que justifique estos ataques, consentidos por el canalla que hace como que preside la República.

 

Pivotando sobre la lealtad de algunos magistrados federales que integran el colectivo “Justicia Legítima”, que el Senado se encargó el jueves de incrementar con 38 nombramientos de jueces y fiscales militantes, los gangsters intentan demoler la “Causa Cuadernos”; como sostuvieron que las anotaciones del chofer Oscar Centeno eran fotocopias hasta que aparecieron los originales, ahora pretenden que, como las confesiones de los empresarios y funcionarios que reconocieron haber pagado y recibido coimas no fueron grabadas, las declaraciones de esos “arrepentidos” son nulas, olvidando que las mismas fueron pasadas en actas firmadas por ellos y los abogados que los asisten.  

 

El Gobierno canalla cede territorio nacional y tolera y hasta patrocina las invasiones de predios militares y parques nacionales y los desmanes contra propiedades particulares que los falsos mapuches están produciendo en el sur argentino, mientras desconocen al Estado nacional y sus leyes. A la vez, incentiva por motivos electorales la ocupación de terrenos públicos y privados en la tercera sección de la Provincia de Buenos Aires, que rápidamente se transformarán en nuevas villas de emergencia pobladas de narcotraficantes, muchos de ellos extranjeros, que serán semilleros de votos para el Frente de (no) Todos.

 

La opinión pública, medida indiscutiblemente por los mercados, no cree en el Gobierno canalla e incapaz, y eso preocupa, y mucho, a los caciques peronistas de todo el país, sean políticos o gremiales; la inocultable presión de La Cámpora sobre todos ellos para acceder a más resortes financieros y de poder puede generar, en muy breve plazo, conflictos intra-oficialismo de enorme violencia, tal como sucediera entre 1973 y 1976, cuando el país fue ensangrentado por la lucha armada entre las distintas facciones. La presencia de terroristas montoneros (Fernando Vaca Narvaja y Roberto Perdía, entre otros) en la defensa de los falsos indios y de los invasores de Guernica, tiende a confirmar esta trágica hipótesis aunque, a diferencia de entonces, hoy la falta de ideología esté suplida por las milicias del narcotráfico y el “Vatayón Militante”

 

El lunes 12, a las 1700 hs., todo el país “de los malos” volverá a salir a las calles de todo el país para reclamar por los avances contra la libertad y la República del gobierno canalla, a exigir que cesen los ataques a la Justicia, que los corruptos que han saqueado el país hasta dejarlo exánime paguen sus crímenes y que la Argentina deje de ser “el reino del revés”.

 

Bs.As., 10 Oct 20

viernes, 2 de octubre de 2020

Resultado semifinal: República 3 vs K² 0

 


Resultado semifinal: República 3 vs K² 0

por Enrique Guillermo Avogadro

 

“A menudo, en su eterna ignorancia de las cosas, los hombres

llaman fin a lo que, en realidad, sólo es el principio”.

   Fabiano Massimi

 

En una semana sumamente complicada para la Vicepresidente en el frente judicial, la Sala III de la Cámara de Casación le dio otra muy mala noticia al rechazar las nulidades planteadas por los abogados defensores en la causa “Cartelización de la obra pública” (parte de “Cuadernos”) y confirmar su prisión preventiva y su procesamiento (también de sus ex funcionarios -entre otros, de Julio de Vido-, muchos empresarios) y ratificar los embargos dispuestos. Claramente, la impunidad anhelada se demora y ello la obligará a acelerar aún más sus ataques a la Justicia, ya que el panorama electoral –medido por las encuestas- se presenta negro subido.

 

Ya el martes, la República respiró aliviada por la decisión de la Corte Suprema de habilitar el per saltum de tres jueces que, por intervenir en las causas que afectan a Cristina Fernández habían sido removidos por el Consejo de la Magistratura (¡viva Graciela Camaño!), el Senado y el Presidente, congelar la situación por unos días y evitar que las vacantes fueran ocupadas por favoritos de la Vicepresidente. Ahora, una vez que el Procurador General interino, Eduardo Casal, otra víctima de la persecución, responda al traslado urgente que le otorgó el máximo tribunal, éste deberá expedirse sobre el fondo de la cuestión.

 

En resumen, la crisis institucional sigue pendiente pero, en el ínterin, cabe que pensemos en qué podría suceder según sea la decisión final de la Corte, o sea, si rechaza definitivamente la pretensión de venganza de Cristina Fernández y ratifica sus acordadas Nos. 4 y 7/18, que convalidaron el traslado de esos jueces –y varios más- a sus juzgados actuales o, por el contrario, modifica su criterio y acepta las remociones intentadas; ese eventual cambio de opinión afectaría a todas las causas que estos magistrados resolvieron en los últimos dos años. 

 

Hay un antecedente de decisiones de la Corte que incomodaron al poder: en 1995, siendo don Néstor Gobernador de Santa Cruz y molesto con el Procurador General provincial, Eduardo Sosa, que se negaba a convalidar su corrupción rampante, hizo que la Legislatura se ocupara de despedirlo; lo hizo suprimiendo su cargo y distribuyendo sus responsabilidades en otros dos funcionarios; el afectado recurrió y el caso llegó a la Corte, que ordenó su reposición pero fue flagrantemente desobedecida en tres oportunidades, y Sosa nunca pudo recuperar su cargo. ¿Y si se repitiera una situación semejante a nivel nacional? Si Fernández² lo intentaran, con la consecuente violación a la Constitución Nacional que ello implicaría, se produciría un conflicto de poderes de enorme trascendencia, y el Poder Judicial quedaría habilitado a recurrir a la fuerza pública para ser obedecido.

 

El panorama general del Gobierno no puede resultar más patético, a punto tal que propios y extraños se preguntan si, con este extraño formato en el cual la Vicepresidente es quien dispone del poder y Alberto es sólo su triste marioneta, se puede llegar siquiera a las elecciones del año próximo. El cúmulo de fracasos que acumula la catastrófica gestión permite esas reflexiones, ya que el Banco Central está perdiendo las ya escasísimas reservas a ritmo acelerado, los chicos siguen sin clases por decisión de los gremios docentes, la inflación crece y la acompañan en su curva ascendente la pobreza, la indigencia, el desempleo, las quiebras empresariales, la inseguridad ciudadana y los contagiados y muertos por Covid-19, que hoy nos coloca en el primer puesto mundial de fallecidos por millón de habitantes, mientras la insana cuarentena (la más larga del mundo: hoy, 198 días), que el Gobierno ha utilizado acentuar su proyecto chavista de pobrismo y control social, ha destruido la economía hasta sus cimientos.

 

Pero, ¿querría Cristina asumir formalmente la Presidencia que ya ejerce y completar el mandato de Alberto? No creo que hacerlo le reportara ventaja alguna, toda vez que la realidad no se modificaría un ápice y debería enfrentar la monumental crisis que inevitablemente llegará a muy corto plazo. Todas las encuestas dicen que su aprobación no supera al 28% y, por lo demás, llevaría a la sociedad, que está crispada al máximo, a un franco enfrentamiento, con todas las consecuencias que conocemos. ¿Cuál sería, en ese caso, la actitud de los gobernadores e intendentes del Conurbano, que ya ven su propia continuidad en alto riesgo por su obvia identificación con el Instituto Patria y las calamidades que éste produce todos los días? ¿Resulta equivocado recordar los años 70’s, cuando dos bandos peronistas de signos opuestos –Montoneros y la Triple A- se enfrentaron a muerte, con asesinatos y bombazos, ensangrentando al país?

 

La Ley 25.716, de acefalía, prevé que, ante la renuncia o incapacidad (no la moral y penal, que ya existen) del Presidente y el Vice, asuman transitoriamente, en este orden, el Presidente del Senado (Claudia Ledesma Abdala), el Presidente de la Cámara de Diputados (Sergio Massa) o el Presidente de la Corte (Carlos Rosenkrantz), los cuales deberán convocar a la Asamblea Legislativa en un plazo de 48 hs. que, a su vez, designará a un legislador nacional o un gobernador para asumir la Presidencia y completar el mandato. La norma, claro, habilita todas las especulaciones políticas, tanto como los rumores que señalan a Massa como futuro Jefe de Gabinete presidencial en un eventual recambio ministerial, o introducir a Máximo Kirchner en la línea sucesoria moviéndolo a la Presidencia de Diputados.

 

Una maldición china -¡qué oportuna!- te desea “que vivas tiempos interesantes”; a los argentinos no nos faltarán.

 

Bs.As., 3 Oct 20