sábado, 16 de febrero de 2019

Triunfo o cárcel




Triunfo o cárcel

“… hasta el hondo bajo fondo
donde el barro se subleva”.
Cátulo Castillo

Tal como había adelantado, el Partido de la Austeridad y la Decencia (P.A.D.) se presentará en sociedad el 12 de marzo, a las 19:00, en la Avda. Quintana 161, Buenos Aires; ruego su presencia y su participación. Por lo demás, le recuerdo que el 14 del mismo mes, a las 18:30, nos reuniremos ante el Palacio de Tribunales (Talcahuano 550, Buenos Aires) para exigir a la Corte Suprema una Justicia independiente, seria, eficaz y rápida, y al Consejo de la Magistratura el cumplimiento de su rol constitucional, con celeridad en el juzgamiento y castigo a los magistrados corruptos; también es esencial que concurra, ya que está en juego la República.

Entrando ahora al tema de esta nota, resulta curioso el paralelismo entre dos regímenes que, en plena bonanza de precios de las materias primas, se habían convertido en aliados ideológicos pero, sobre todo, en socios en el saqueo más descarado. En la década pasada, Hugo Chávez Frías y Néstor Kirchner construyeron una asociación ilícita que reportó ganancias enormes a ambos, y hoy a sus sucesores los defienden extrañas guardias pretorianas: a Nicolás Maduro lo sostienen ya exclusivamente los militares, y a Cristina Elisabet Fernández sólo la mantienen fuera de prisión sus colegas del H° Aguantadero.

Nuestro fallecido mandatario obtuvo de Venezuela los fondos necesarios para cancelar la deuda que Argentina mantenía con el FMI. Nada importó entonces que la tasa de interés que nos cobraba fuera casi el doble, ya que el gesto político lo justificaba y, además, les permitió a ambos repartirse la diferencia. Por su parte, el también fallecido tirano caribeño actuó como intermediario para vender a Irán tecnología y materiales atómicos, que los persas necesitaban con desesperación y que pagaron a un alto precio; demás está decir que también terminó en los amplios bolsillos de los organizadores, así como el producido por el extraño fideicomiso para la importación de productos argentinos. Hoy sus respectivos herederos enfrentan un futuro inmediato complicado y similar, el mismo que sirve de título a esta nota.

Mucho se especula, en todo el mundo, acerca de las posibilidades de solución de la horrorosa crisis humanitaria y económica a la que ha llevado el “socialismo del siglo XXI” a su país, que tiene las mayores reservas de petróleo de la tierra: la aceptación por parte del régimen de elecciones libres y supervisadas, la fuga de Maduro o su resistencia en el poder a sangre y fuego.

Contra la opinión mayoritaria, lamentablemente me inclino a creer que la última es la más probable: las cúpulas de las fuerzas armadas, cleptómanas y controlantes de todos los negocios (petróleo, alimentos, medicinas y narcóticos), saben que no tienen ni obtendrán, pese a la amnistía ofrecida por Juan Guaidó, algún refugio internacional seguro; Rusia, Irán y, quizás, México están dispuestos a recibir a los más notorios personajes pero no a todos, y son demasiados.

Por su parte, nuestra ex-Presidente viuda está obligada a competir por la primera magistratura ya que no hacerlo significaría no solamente el fin de su liderazgo político sino la certeza de un futuro carcelario para ella y para sus hijos, que seguramente se agravará cuando se investigue el tema de la base militar china en el sur. Pero es consciente de sus escasas posibilidades de triunfar ante Mauricio Macri, aún en este presente tan económicamente complicado.

Precisamente ha sido su desesperación la causante de la barrosa chapucería de la operación montada para alejar al Fiscal Carlos Stornelli -y, por elevación, al Juez Claudio Bonadio- de las causas judiciales que más le preocupan. Los tragicómicos personajes que la organizaron han sido tan, pero tan torpes, que resulta increíble que Horacio El Perro Verbitsky la hiciera suya; este impresentable individuo, convertido por el kirchnerismo en el censor por antonomasia, sostuvo luego que no había chequeado la información falsa que, con premeditación y alevosía, publicó en su blog.

Si bien, hasta ahora, las encuestas dicen que el núcleo duro del voto cristinista no ha disminuido por la expuesta corrupción, a partir de este mes se verá a su líder sentada en el banquillo en una multitud de juicios orales, acorralada por las confesiones de sus cómplices y testaferros más cercanos y por la enorme cantidad de pruebas en su contra; creo que entonces, cuando los medios exhiban las miserias compartidas de los “arrepentidos” y más fotografías de los frutos del saqueo, y se comprenda que el dinero robado fue, además, convertido en inmuebles y cuentas en el exterior, sí se sentirá el impacto sobre el ánimo de sus votantes.

Por último, resulta indispensable recordar que los argentinos, como siempre, hemos sido originales a la hora de establecer las reglas para el ballotage: entre nosotros, a diferencia del resto de los países, no es necesario llegar al 50% más un voto para evitarlo, sino que basta con el 45% y, más aún, con el 40% más 10% de diferencia con el segundo más votado. Y digo que es indispensable, toda vez que, muy probablemente, así se resuelva el intríngulis en octubre próximo.

Bs.As., 16 Feb 19

sábado, 9 de febrero de 2019

Bajo fuego




Bajo fuego


“Nuestros jueces son absolutamente incompatibles; 
todo lo pueden hacer, menos justicia”.
Bertold Brecht

Esta semana, algunos de los mayores exponentes de la corrupción del Fuero Federal en lo Criminal, quedaron bajo fuego amigo. Víctor Manzanares, el eterno contador de la familia Kirchner y guardián de todos sus negros secretos, contó al Juez Claudio Bonadio que el ex par de éste, Norberto Oyarbide, le había dado instrucciones acerca de cómo confeccionar la pericia que le permitiera sobreseer rápidamente a Néstor y Cristina, como en efecto hizo, en una de las causas por el enorme enriquecimiento ilícito que, ¡en blanco!, habían exhibido.

Lo mismo sucedió con Carolina Pochetti, la viuda de Daniel Muñoz, ese secretario privado de Néstor que, misteriosamente, se llevó muchos kilos (los bolsos se pesaban) de dólares a los Estados Unidos para comprar un sinfín de inmuebles valiosos. Esta viuda desde 2016 denunció al Juez Federal Luis Rodríguez por haber exigido, y obtenido, US$ 10 MM para desestimar las acusaciones que pesaban en 2015 contra el matrimonio; este magistrado, imputado antes por Elisa Lilita Carrió y Ricardo Monner Sans, entre multitud de actos sospechosos había rechazado detener a Julio de Vido en la causa de Río Turbio, y liberado, sin que la causa estuviera en su Tribunal, a Juan Pablo “Pata” Medina, el violento sindicalista de la construcción.

La siempre conocida inmundicia en que se mueven muchos de quienes ¿imparten justicia? en el emblemático edificio de Comodoro Py –tanto física, por incuria, como moral- nuevamente resuma y exhibiéndose ahora bajo los tiros de la propia tropa kirchnerista, que dispara indiscriminadamente contra quienes fueron sus mayores cómplices judiciales durante la década saqueada.

Ya que ni las abrumadoras pruebas colectadas en el poker de causas por las que irá a juicio oral este año parecen ser suficientes para desmitificar a Cristina, resulta lícito preguntarse si queremos volver al pasado reciente, a la persecución a la prensa, al saqueo sin límite y a la total impunidad. ¿Es posible imaginar un futuro con ella nuevamente Presidente?; con la República Bolivariana quebrada, ¿de dónde obtendría los fondos que le permitieran evitar otro default?, ¿cómo sostendría, entonces, su insensato populismo?, ¿con qué fondos enfrentaría los reclamos sociales?, ¿qué bienes produciría el país para su reparto sin inversiones de ningún tipo?, ¿a cuánto llegaría la inflación?, ¿se sostendrían las escasas inversiones en energía que hemos obtenido?, ¿qué pasaría con las causas de corrupción pendientes?

Cuando elegimos a Macri, los argentinos evitamos convertirnos en un remedo de la doliente Venezuela. Este año, una vez más, tendremos que decidir qué queremos para el futuro de nuestros hijos y nietos porque, como dicen las encuestas, ese riesgo mortal sigue estando en el fondo de las urnas. Hemos demostrado en innumerables oportunidades a lo largo de nuestra historia que tenemos una fuerte tendencia suicida pero confío en que la tragedia que enluta hoy a nuestros hermanos, a los que se mata por falta de alimentos y remedios, cuando no por las balas de la salvaje represión del tan corrupto régimen pro-cubano, sirva como espejo en el que contemplemos ese futuro, y votemos en consecuencia.

El actual gobierno ha cometido, sin duda, todos los errores posibles, comunicado muy mal y errado en las recetas económicas, y lo estamos pagando con recesión, inflación, tasas altas, desempleo, caída del poder adquisitivo, etc., pero no pretende ir contra la prensa libre ni “democratizar” la Justicia. No se trata del mejor gobierno posible pero, sin duda, es el menos malo de los dos que llegarán a la instancia final.

Aún hoy, cuando casi ha terminado su ¿primer? mandato, la administración pública sigue plagada de quintacolumnistas que sabotean hasta las más insignificantes acciones. Más grave aún, ha aumentado los impuestos –y creado otros- a niveles impagables, ha incrementado fuertemente los subsidios sociales para obtener paz en la calle, cada vez interviene más en la economía pese a ignorar sus reglas, y no ha promovido el juicio político de tantos jueces que han utilizado la excelsa función que la Constitución les confiara sólo para proteger a los corruptos, enriquecerse por el camino y perseguir hasta el asesinato a los militares que combatieron la subversión.

Es por esto que le propongo que nos encontremos el jueves 14 de marzo, a las 19:00 hs., frente al Palacio de Tribunales, en Talcahuano 550, para reiterar nuestro reclamo ciudadano por una Justicia independiente, seria, eficaz y rápida, en la cual los jueces deban rendir examen cada cinco años para permanecer en sus cargos, paguen sus impuestos y sus declaraciones juradas de bienes sean públicas y exhibidas en Internet.

Y para exigir que el Consejo de la Magistratura actúe con celeridad ante las denuncias de corrupción contra los magistrados, destituyéndolos cuando corresponda, e impida que éstos simplemente sean trasladados a otros fueros o se retiren con jubilaciones enormes, como ha sucedido en la mayoría de los casos.

Allí lo esperaré y, antes, en la presentación en sociedad del P.A.D., acerca de la cual daré precisiones la próxima semana.

Bs.As., 9 Feb 19