sábado, 12 de agosto de 2017

Seremos Capaces




Seremos Capaces


“Si la Justicia existe, tiene que ser para todos. Nadie puede quedar excluido; de lo contrario, ya no sería Justicia”.
Paul Aulster

Debo pedirle disculpas porque, el sábado pasado, atribuí la bastarda comparación de los asesinatos de Nicolás Maduro con el desalojo judicial de Pepsi Co. a Jorge Taiana, el terrorista montonero que secunda en la fórmula de precandidatos a senadores a Cristina Elisabet Fernández; en realidad, el autor ese verdadero dislate fue Daniel Filmus, quien encabeza una de las fórmulas kirchneristas en la Ciudad de Buenos Aires.

La noticia de la semana fue la inhibición que la Cámara Nacional Electoral impuso a Carlos Saúl Menem, un corrupto marca cañón que, como tantos otros, pretendía seguir refugiado en el Congreso para evitar cumplir efectivamente, aunque fuera en alguno de sus domicilios, las varias condenas penales -con doble conforme- que pesan en su contra. Aunque mañana el pueblo de La Rioja eligiera mayoritariamente la boleta que llevará impresa su fotografía, los argentinos tendremos un delincuente menos en el Senado. Un comentario aparte merece la conducta del PJ en su conjunto, incluyendo nada menos que al Senador Miguel Angel Pichetto, mostrando un monolítico y vergonzoso respaldo a este impresentable; tal vez, estaban curándose en salud para impedir que, en un previsible futuro, lo mismo pudiera sucederles.

Ya estamos en veda, y han dejado de machacar nuestra paciencia con la propaganda que difundieron los distintos partidos políticos en el espacio que les fuera cedido. No voy a explayarme, muchos ya lo han hecho, sobre el patético cambio que la noble viuda introdujo en su mensaje, indumentaria incluida, pero sí lo haré en relación con la izquierda.

Promesas tales como duplicar los salarios y, a la vez, reducir drásticamente el horario de trabajo, además de congelar las tarifas del transporte y la energía, llaman la atención porque, por supuesto, ninguno de los prohombres de esas corrientes dijo quién y cómo pagarían tales milagros de multiplicación de panes y peces. Tal vez los destinatarios eran los niños que aún creen en que sus regalos los traen los Reyes Magos, ya que eso explicaría por qué la izquierda vernácula, adoradora del chavismo, nunca consigue salir del escuálido porcentaje que obtiene en cada elección.

Pero hay un aspecto de la actividad de estos calamitosos personajes que produce daños permanentes. El mejor ejemplo fue, precisamente, el cierre de la planta fabril que Pepsi Co. tenía en el Conurbano bonaerense; la empresa despidió a su personal (500 operarios), pagando no sólo las indemnizaciones de ley sino duplicando las mismas. Más del 90% de quienes perdieron el trabajo aceptó encantado la gran suma que recibió y se fue a buscar otro, pero 40 de ellos y muchos cretinos ideologizados ocuparon las instalaciones e intentaron que el Estado expropiara la fábrica cerrada y la entregara a una cooperativa.

Si seguimos viviendo en un país que no respeta la ley ni el derecho de propiedad cuando un grupo violento avanza, ¿podrán llegar las anheladas y esenciales inversiones privadas? ¿Alguien cree que los permanentes piquetes que estos violentos inadaptados protagonizan a diario en la ciudad y en las rutas no se difunden en el exterior? ¿Cómo se creará trabajo genuino en estas condiciones? ¿Pretenden convertir a la Argentina en Venezuela, que asesina por hambre y desnutrición a su pueblo?

Y esto nos lleva al ataque que nuestro país está sufriendo en el sur cordillerano, como sucede en Chile desde hace años. Me refiero a los grupos mapuches que han comenzado a utilizar el terrorismo para ocupar un territorio enorme que no les ha pertenecido nunca; se trata de individuos que su propia comunidad repudia, y que se disfrazan de “pueblo originario” para acceder a los beneficios contantes y sonantes que les proveen algunos imbéciles europeos y, sobre todo, de interesada difusión. Resulta urgente que Mauricio Macri se ponga las botas y, a través del Ministerio de Seguridad, ordene la represión y la detención de estos subversivos, ya que está en juego la autoridad presidencial misma; si no lo hace, si se siguen tolerando estos hechos, será muy tarde para una de las regiones más bellas de la Argentina.

Tampoco en este asunto resulta demasiado difícil descubrir la negra y malintencionada mano del kirchnerismo: sólo una increíble casualidad podría haber hecho que sea la misma abogada quien defiende a Milagro Salas en sus múltiples causas penales por defraudación y extorsión, y a Facundo Jones Humala, el líder de una nueva organización terrorista, Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), preso por los episodios de violencia registrados. La indignidad escala si recordamos con qué rigor trató el gobierno anterior a los qom, cuando este pueblo verdaderamente originario trasladó sus eternos y justificados reclamos a un campamento en la 9 de Julio; estaba harto de las expoliaciones y las sevicias a las que lo somete Gildo Insfrán, el fraudulento, dictatorial y extremadamente corrupto Gobernador de Formosa desde hace décadas, y fueron desalojados a los golpes.

Mañana todos iremos a votar, como manda la ley, en estas absurdas PASO, y nadie deja de especular sobre los resultados, incluyendo las encuestadoras, que tanto han fallado aquí y en el extranjero (EEUU, Gran Bretaña, Francia, España, etc.). Pues bien, estoy absolutamente convencido de que Cambiemos, con excelente criterio, ha “ido a menos” durante toda la campaña, es decir, creo que los números reales que maneja son mucho más tranquilizadores que los que dice tener.

Al menos en lo que a senadores y diputados nacionales se refiere, el país deberá mirarse como un todo y, en él, podremos comprobar a qué ha quedado reducido el kirchnerismo, cualquiera sea el disfraz que utilice en cada provincia; mi impresión personal es que no superará el 15% de los votos. Si esto se confirmara, resulta obvio que los grandes capitales locales e internacionales volverán a confiar, toda vez que un regreso al populismo ladrón resultará harto improbable por largo tiempo.

En lo que erróneamente se ha dado en llamar la “madre de todas las batallas”, o sea, la Provincia de Buenos Aires, creo que Esteban Bullrich, a quien muchos consideran un “cuatro de copas” de la política, le ganará a Cristina Elisabet Fernández sin necesidad de esperar hasta octubre y, de ser así, ya no habrá quien logre resucitarla ya que, como siempre ha hecho con quienes han sido “mariscales de la derrota”, será el propio peronismo quien cargue su ataúd hasta el cementerio de la historia.

Nuestro destino está en nuestras manos. Si volviéramos a elegir a los corruptos, no seremos víctimas sino meros cómplices y, como tales, mereceremos la condena eterna, porque habremos arrojado a la Argentina a un nuevo abismo, como tantas veces hemos hecho en los últimos cien años.


Bs.As., 12 Ago 17

sábado, 5 de agosto de 2017

¡Iremos por Más!



¡Iremos por Más!

“La sangre no nos condena a ser ni creer nada pero impone que ciertos asuntos no puedan dejar de concernirnos” Lorenzo Silva

El jueves por la tarde miles de ciudadanos nos manifestamos ante el Palacio de Justicia para reclamar a la Corte Suprema, al Consejo de la Magistratura y a los jueces que asumieran ya mismo los roles que la Constitución respectivamente les asigna y que dejen de ser cómplices y encubridores de la corrupción, cuando no socios de la misma. La marcha se vio dificultada no sólo por la demoradas obras en curso, que impidieron el uso de las plazas, sino por un insólito vallado dispuesto, por pedido del siniestro Presidente de nuestro tribunal supremo, que bloqueó prácticamente la calle Talcahuano, entre Tucumán y Lavalle.

Minutos antes de la hora fijada para el comienzo de la ceremonia, llegó desde Comodoro Py la noticia de la confirmación, por parte de la Sala I de la Cámara Federal de la prisión preventiva del eterno contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, y de la ratificación del Juez Claudio Bonadío al frente de la investigación de la causa “Los Sauces”, que tan mala sangre genera en doña Cristina y sus hijos. Eduardo Freiler, uno de sus integrantes, el ladrón auténtico, al menos tuvo la ¿decencia? de mantenerse leal al kircherismo votando en minoría en sentido contrario. De todas maneras, y pese a que era previsible, el fallo trajo algún alivio al ánimo de los presentes, una vez más de lamentablente muy alto promedio de edad. ¿Ignoran los jóvenes que lo hacemos por ellos?

La Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia se hizo presente e hizo oír su reclamo en pos de justicia para los dos mil militares presos, mantenidos en prisión por un Poder Judicial venal y vengativo que, para lograrlo, ha violado todas las normas constitucionales. Pese a que lo hizo frente a importantes letrados y algún presidente de otras sociedades de abogados, como el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, ninguno de ellos se sumó al clamor; ignoro si lo hicieron por falta de coraje o por verdadera adhesión a la política caníbal que, al respecto, aún mantiene el Poder Ejecutivo, un importante grupo de asesinos togados y, por supuesto, la Procuración General de la Nación, a cargo de la inefable imputada Alejandra ¡Giles! Carbó.

Una prueba más de la morosidad de la Justicia se dio ayer mismo, cuando el Tribunal Oral Federal N° 1 debió absolver por prescripción a otro notorio delincuente, Amado Guitarrita Boudou, en la causa más insignificante de las varias que tiene en curso, la falsificación de los documentos de un auto para estafar a su ex mujer.

Sigo convencido que los inquilinos de Comodoro Py, en general, continuarán olfateando el viento para ver qué novedades traen las elecciones legislativas de octubre y, hasta conocer el resultado de las mismas, seguirán haciendo la plancha. Sin embargo, espero que la multitud que tanto los convirtió blanco de sus duras quejas el jueves los induzca a cambiar de actitud; si no lo hacen, habrá llegado la hora de reclamar su inmediato desplazamiento. Lo haremos cuando, finalmente, el Consejo de la Magistratura se desprenda de uno de sus miembros, el Senador por San Juan, Ruperto Godoy, un verdadero caradura que ni siquiera es abogado.

Para que ningún responsable de la podredumbre judicial se sienta tranquilo, iremos por más. Pronto no sólo repetiremos la del jueves sino aue también nos manifestaremos ante el Congreso, el gran aguantadero de corruptos y delincuentes de toda laya, para exigir la modificación de los códigos de procedimiento y la inmediata sanción de las leyes que se necesitan para llevar adelante, con eficiencia y rapidez, las investigaciones sobre las iniquidades cometidas durante tantos años, en especial la ley penal empresaria. Se lo debemos al 30% de nuestros conciudadanos que, después del período en que más dinero ingresó a las arcas públicas en la historia, se debate entre la miseria y la pobreza, carece de agua potable, de cloacas, de vivienda digna, de educación y de salud.

Pero hoy, como a todos los argentinos, el tema que más nos preocupa y debiera ocuparnos es la verdadera tragedia en que el comunismo cubano y chino, el imperialismo ruso, la teocracia iraní, la corrupción y el narcotráfico han sumido a la ensangrentada y hambreada Venezuela. Recordemos que, sólo desde mi nota anterior, han muerto veinte jóvenes más, asesinados por las fuerzas represivas de Nicolás Maduro.

El estruendoso silencio de doña Cristina, que llegó a otorgar la máxima condecoración argentina a este criminal, y de los organismos de falsos derechos humanos locales frente a lo que allí sucede no hace más que confirmar que, para todos ellos, los terroristas Perro Verbitsky y Jorge Taiana incluidos, los genocidas sólo pueden serlo si no pertenecen a su bando ideológico; el último, en delirio, no dudó en igualar las salvajadas de los rojo-rojillos, que matan con real munición a opositores desarmados, con el desalojo judicial de la planta de Pepsico, que dejó quince policías heridos y varios revoltosos resfriados, producto de la mojadura con mangueras en pleno invierno.

No debiera sorprendernos, porque ya pasó con Joseph Stalin, que se permitió asesinar a más de veinte millones de sus compatriotas para sojuzgar definitivamente a su pueblo mientras el mundo miraba para otro lado, y con Fidel Castro y el Che Guevara, fusiladores compulsivos transformados en íconos de las progresías mundiales. Evidentemente,  Néstor Kirchner tuvo razón, cuando el desconcierto de Ramón Puerta llevó a éste a preguntarle por qué se disfrazaba de zurdo; la respuesta fue contundente: “Ramón, la izquierda te da fueros”.

El ridículo tirano caribeño terminó el viernes de ponerse a la democracia de sombrero, después de la más que fraudulenta elección del domingo pasado, al poner en posesión de sus cargos a los más de quinientos constituyentes que reformarán el engendro del propio Hugo Chávez para convertir a su país en una dictadura de partido único, como hicieron hace más de sesenta años los gerontes cubanos que aún mantienen esclavizada a la población de la isla. Me pregunto si con Venezuela permitiremos que suceda lo mismo y, dentro de algunas décadas, visitemos el país para ver in situ los logros de tales revoluciones imaginadas.

Tal como sabíamos que ocurriría, los sistemas internacional y regional han demostrado, y lo seguirán haciendo, su total incapacidad para poner fin al drama humanitario que azota a ese país y avergüenza al mundo entero. Por ello, tampoco significará demasiado la exclusión o la suspensión de los bolivarianos que los cancilleres del Mercosur resolverán seguramente hoy en San Pablo; lo mismo sucedió con las demoradas sanciones personales que los Estados Unidos impusieron a los mayores personeros del régimen, acusados de narcotráfico, o con la tibia condena que, muy tardíamente por cierto, expresó S.S. Francisco esta semana respecto a la violación de los derechos humanos más elementales que allí se practica.

Para terminar, reitero: ¡iremos por más!. El que avisa no es traidor.


Bs.As., 5 Ago 17