viernes, 3 de abril de 2026

Muchas preguntas, y pocas respuestas


Muchas preguntas, y pocas respuestas

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1039)

 

“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un

 diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

 Groucho Marx 

 

Las guerras de EEUU e Israel contra Irán y de Rusia contra Ucrania han puesto al mundo entero ante difíciles opciones. Y las permanentes declaraciones contradictorias de algunos de los líderes nacionales, e inclusive el silencio de otros, nos llevan a formularnos interrogantes para intentar analizar la realidad y predecir qué sucederá cuando todo será distinto a cuanto conocimos. Y en la Argentina, en menor nivel, nos sucede lo mismo.

 

¿Son los negociadores designados por Donald Trump para todas las paces  (su yerno Jared Kurshner y Steve Witcoff) representantes de EEUU o sólo de la familia presidencial para hacer negocios con información privilegiada, como sugieren los sospechosos movimientos de subas y bajas en los mercados antes de cada anuncio? Si sus propios asesores de inteligencia le dijeron que Irán no constituía una amenaza, ¿qué llevó a Trump a participar tan activamente en la guerra? ¿Qué argumentos (o pruebas comprometedoras suministradas por Mossad) utilizó Benjamin Netanyahu para obligarlo? El costo político que deberá pagar por el conflicto y la llegada de bolsas negras desde el Golfo Pérsico, ¿será el origen de su intención de cambiar el sistema electoral en las elecciones de medio término de noviembre?

 

Si en 2025 declaró que, tras el bombardeo, las instalaciones nucleares iraníes habían sido destruidas, ¿por qué las utilizó como justificación para la reanudación de las hostilidades? Si ha acabado, como dice, con la fuerza aérea y la armada de los ayatollahs, ¿por qué continúan los ataques a las infraestructuras de las monarquías árabes del Golfo aliadas de EEUU, el estrecho de Ormuz sigue cerrado y ayer mismo fue derribado sobre territorio iraní un avión F15E tripulado? ¿Cuáles son las reales pérdidas de armamento y hombres de cada contendiente? ¿Resulta creíble que esa guerra terminará en tres semanas, después de decir que sólo duraría cinco días? ¿Pretende replicar lo que logró en Venezuela con Delcy Rodríguez y el petróleo? ¿Por qué dice que hará una fortuna con el petróleo iraní?

 

¿Por qué quiere que EEUU salga de la OTAN cuando es su esencial sostén frente a Rusia? ¿Por qué, si tiene la capacidad armamentística que dice poseer, ha retirado tantos buques, misiles y tropas del sudeste asiático y desprotegido así a sus aliados tradicionales – Taiwan, Japón, Corea del Sur, Filipinas, Nueva Zelanda y Australia - en ese escenario? ¿Por qué se niega a ayudar a Ucrania a defenderse de la agresión rusa? Con el levantamiento de la prohibición a Rusia de vender su energía a Occidente, ¿no está dando financiamiento al esfuerzo bélico de la potencia agresora? ¿Qué lo lleva a ser tan condescendiente con Vladimir Putin? ¿Será cierto que el neo-zar tiene grave información sobre los negocios de los Trump en Moscú?

 

Como dije más arriba, también aquí hay complicados interrogantes a los cuales todos, curiosamente, se niegan, a responder. ¿Cuál fue la razón para que el Ejecutivo sostuviera, contra viento y marea, la (fallida) candidatura del impresentable Juez Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema? ¿Por qué, si Javier Milei tanto insiste en revindicar a las Fuerzas Armadas como actores esenciales para la defensa, los salarios de sus miembros siguen siendo de hambre? ¿Por qué mira para otro lado frente al drama de los cientos de ancianos militares, policías, civiles y sacerdotes que se pudren en las cárceles por orden de jueces prevaricadores, verdaderos asesinos togados, apoyados en testigos falsos (e indemnizados) y fiscales militantes?

 

Si inauguró su tercer año de gestión enarbolando la moral como norte irrenunciable de la misma, ¿por qué Milei sigue respaldando a Manuel Adorni, su Jefe de Gabinete, que se niega a explicar el origen de su tan reciente fortuna? ¿No le parece raro que, contra toda lógica, quienes supuestamente le vendieron a tan bajo precio su nuevo departamento, le hayan prestado el 85% del dinero para pagarlo? ¿Tampoco le llama la atención que, aún así, fuera el deudor quien eligió a la escribana actuante que, a la vez, había actuado en la compra de la casa de su mujer en un country-club? ¿Por qué aún no lo ha despedido de mal modo y, en cambio, envía a sus ministros a apoyarlo?   

 

Más grave aún, ¿por qué ningún funcionario ha denunciado todavía a Sergio Aceitoso Massa y a su mujer, Malena Galmarini? ¿Qué moneda de cambio utiliza esta pareja para pagar la extraña y total impunidad que los protege? ¿Por qué Milei mantiene en sus cargos a tantos integrantes del Frente Renovador que actúan como quinta-columnistas en este complicado momento de la economía?

 

Y, desde el Poder Judicial, ¿por qué se mueven tan rápido las causas que involucran a los hermanos Milei y su íntimo entorno, mientras duermen el sueño de los justos las que vinculan a Massa y sus amigos con la corrupción de las SIRA, cuando saquearon el Banco Central comprando dólares a precio oficial y vendiéndolos en el mercado paralelo con ganancias inmediatas del 200%? ¿Qué esperan los muchos jueces que se disputan las causas de la AFA para citarlo a declarar, conjuntamente con Gerardo Zamora, el Senador y ex Gobernador de Santiago del Estero, tan vinculado a Pablo Toviggino?

 

A pesar de todo cuanto sucede, ruego porque regrese la paz al mundo y que la Argentina continúe su recuperación pero, sobre todo, deseo a mis esforzados lectores y sus familias una feliz Pascua de Resurrección.

 

Bs.As., 4 Abr 26