Todos los caminos llevan a … “El Aceitoso”
por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1027)
“Callar la verdad es la manera más sutil de mentir”
Miguel de Unamuno
Seguramente,
el miércoles por la noche, mientras festejábamos que un año tan duro como 2025
hubiera terminado, en algunas fastuosas mansiones argentinas sólo había
preocupación e incertidumbre ante una inundación que crece por momentos y
amenaza con ahogar definitivamente a sus propietarios. Me refiero, claro, a
Claudio Chiqui Tapia, Pablo
Toviggino, Javier Faroni, Ariel Vallejo, los cientos de banqueros y financistas
cómplices, los “gestores” y los testaferros comprados por centavos, a los
cuales los medios de prensa y las redes sociales machacan cada día. Por su
parte, el Poder Judicial (me niego a llamarlo “Justicia”) los persigue en
distintas velocidades, presionado por una opinión pública masiva que, en la
medida en que los hechos afectan a la pasión nacional por excelencia, ha roto
todos los diques de contención que los protegieron durante décadas.
No deja
de ser curioso que las grietas originales que, al expandirse, permiten que esté
entrando a raudales el agua, aparecieran con la insólita exhibición de poder del
Presidente de AFA al inventar un ganador para un campeonato inexistente, y la
rebelión consecuente de algunos de los clubs de fútbol afectados. Aunque, por
supuesto, el derrumbe final se produjo cuando las luces del periodismo se
centraron en una casa que contenía una absurda colección de automóviles de ensueño,
caballerizas de lujo, helipuerto, etc., y que una rápida reacción del Juez Daniel
Rafecas impidió desvalijar para ocultar esos inexplicables bienes.
La inundación
se extendió hacia una red de nóveles jugadores financieros que se hicieron muy,
muy ricos defraudando, lavando dinero y, sobre todo, utilizando sus contactos
políticos, cuando las autoridades del Ministerio de Economía y del Banco
Central los habilitaron a comprar dólares en el mercado oficial y venderlos en
el blue en el momento en que el cepo
era más duro y la brecha entre ambas cotizaciones superaba el 200%, antes de
diciembre de 2023. Si a ese cocktail, de por sí explosivo, le sumamos las
innumerables apropiaciones indebidas y violentas de campos en Santiago del
Estero, el feudo del incombustible Gerardo Zamora, de las cuales Toviggino
también es beneficiario, podemos percibir la magnitud de los delitos cometidos
por la infinita asociación ilícita que, lentamente, van apareciendo.
Y
llegamos al punto, porque todos ellos, sin excepciones, están en alguna medida vinculados
a Sergio Massa, que todavía goza de la impunidad – que se extiende a Malena
Galmarini, su mujer, quien no dejó de malversar fondos al frente de AySA - que
le concede un Poder Ejecutivo que no lo ha denunciado por los monumentales
latrocinios que cometieron sus dependientes políticos a cargo de la Aduana
(Guillermo Michel) y del Banco Central contra el erario público, comenzando por
los miles de autorizaciones indebidas – SIRA - para importar (Matías Tombolini)
por las cuales, según han relatado muchos empresarios, debían pagar sumas
exorbitantes. ¿Cuál será la razón de esta extraña abstinencia del Gobierno, y
por qué mantiene a tantos massistas entre sus funcionarios?
Tampoco
han afectado al Aceitoso, al menos
hasta ahora, las sospechas que generó, en su momento, el raro episodio del
prefecto que invadió su casa en Tigre y que habría encontrado una fortuna en
efectivo, los difundidos rumores que lo vinculan a la extraña y nutrida radicación
de narcotraficantes locales y extranjeros en tierras del Municipio que
controlaba con mano de hierro, o el insólito respaldo que brindó por tanto tiempo
al ex Fiscal Claudio Scapolan, finalmente destituido cuando se probó que había
organizado una banda con policías corruptos para armar causas, robar y
comercializar las drogas que secuestraban.
Ese
mismo Poder Judicial, tan remiso a acelerar las investigaciones cuando éstas
afectan a los grandes bonetes del poder – como lo demuestra el Tribunal que
está juzgando a Cristina Fernández, sus funcionarios y decenas de empresarios
en la causa “Cuadernos”, que se ha negado a habilitar la feria estival – sigue
integrado por jueces prevaricadores (verdaderos asesinos togados) y fiscales
militantes de las antiguas organizaciones terroristas, que no titubean a la
hora de dictar sentencias a prisión perpetua que reparte como caramelos o
iniciar nuevos juicios por hechos presuntamente cometidos hace más de cincuenta
años.
En el
orden internacional, el 2025 fue el año con más conflictos bélicos en muchas
décadas, y el 2026 promete superarlo. Amén de los más conocidos por estas
latitudes – EEUU vs Venezuela y Rusia vs Ucrania, ambos de dificultoso
pronóstico – hay muchos más que pasan por debajo del radar de la mayoría. Por
su incidencia en el comercio marítimo mundial, destaca la situación de Yemen,
donde libran una eterna guerra civil el débil poder central respaldado por
Arabia Saudita, las milicias hutíes que funcionan como fuerzas proxys de Irán y
un fuerte sector independientista, armado y financiado por Emiratos Arabes
Unidos.
En la
última semana, han estallado violentas protestas contra el régimen de los ayathollas
iraníes tanto en la capital, Teherán, cuanto en Isfahan y otras ciudades
importantes, en razón de la hiperinflación que golpea a su economía y deteriora
el nivel de vida de sus ciudadanos; aún está por verse si la situación empeora
lo suficiente para desalojar del poder a los tiránicos clérigos. En Asia
oriental, ha vuelto a incendiarse la frontera entre Thailandia y Camboya, con
decenas de muertos entre los militares de ambos países y miles de civiles
desplazados. Aunque preocupa a Japón, China continúa con su acoso aeronaval a
Taiwan, una conducta que aseguró Xi Jinping continuará hasta lograr incorporar
la isla al territorio continental; sin embargo, no creo que la situación pase a
mayores, toda vez que el Celeste Imperio históricamente ha optado por caminos
que no impliquen verdaderas agresiones militares.
En la
sempiterna guerra de Medio Oriente, y pese a los acuerdos de cese de fuego
entre las milicias agresoras (Hamás y Hezbollah, también proxys de Irán) e
Israel, que han sido convalidados por las potencias árabes sunitas, las
acciones militares continúan con el asesinato quirúrgico de los dirigentes
terroristas, y con el asentamiento ilegal de colonos judíos en Cisjordania. Y,
como siempre, Africa arde por decenas de conflictos tribales y recurrentes
golpes de Estado.
A contramano
de tantas pálidas, deseo fervientemente a cada uno mis esforzados lectores y
los suyos el mejor 2026 posible.
Bs.As.,
3 Ene 26
Publicado en:
https://prisioneroenargentina.com/todos-los-caminos-llevan-a-el-aceitoso/
