¿Estallarán?
por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1034)
“Vivimos tiempos plebeyos”.
Oswald Spengler
Javier Milei consiguió ordenar la
macroeconomía sobre el superávit fiscal, algo que la Argentina no tenía desde
la época de Néstor Kirchner, hace más de 20 años. Pero la micro padece los
efectos de una inflación que, si bien ha disminuido sensiblemente, aún nos
tortura y de la notoria paralización en la actividad de varios sectores,
mientras otros – el agro, la minería y la energía, en especial – se desarrollan
con inédita pujanza. Y puede festejar sus triunfos legislativos ante opositores
que han perdido toda referencia política y, más allá de sus verdaderamente
insignificantes simulacros de violencia callejera, son incapaces de presentar
alternativas a las propuestas del oficialismo.
La modificación del régimen laboral, aunque
limitada, constituye un enorme primer paso en la dirección correcta pero, para
atraer las inversiones que generen puestos de trabajo registrado y así sacar a
la Argentina del doloroso presente microeconómico que afecta a tantos, claramente
no basta con esa ley, ya que aún quedan esenciales cambios pendientes, tales
como la reforma del extractivo y siniestro sistema tributario y, por supuesto,
una limpieza profunda del Poder Judicial que permita a éste recuperar el
prestigio perdido y, sobre todo, garantizar la seguridad jurídica a quienes,
propios o ajenos, decidan poner aquí su dinero.
No contribuyen a este último objetivo las
causas que involucran a Claudio Chiqui
Tapia, Pablo Toviggino, sus testaferros y cómplices por la enorme cantidad de
delitos cometidos en la Asociación del Fútbol Argentino, ya que nauseabundos
efluvios surgen de las cloacas en las que nadan quienes deberían juzgarlos, los
muchos magistrados que cumplen diferentes roles en ésta. El Juez Carlos
Mahiques, bien tardíamente por cierto, ya que sólo lo hizo después de que Hugo
Alconada Mom denunciara que había celebrado su cumpleaños en la fastuosa quinta
de Pilar del tesorera de AFA, se excusó de integrar la Sala I de la Cámara de
Casación que debe decidir nada menos que cuál será el juez de primera instancia
que llevará adelante la investigación del núcleo del proceso.
El pero-kirchnerismo no sólo ha perdido toda
gravitación en el H° Aguantadero, merced al permanente goteo que sufre en sus
filas, sino que se encamina a un enfrentamiento interno en su principal feudo,
la Provincia de Buenos Aires. El inefable Axel Kiciloff, su inexplicable
Gobernador, está embretado por su conflicto con La Cámpora, que hasta le ha
impedido mantener en manos de sus fieles su propia línea sucesoria. Y el
camaleónico Miguel Angel Pichetto, que pretendía liderar un bloque de diputados
equidistante de ambos polos, se ha arrastrado hasta la lujosa “prisión” de
Cristina Fernández para pedir la unión en sus filas.
La desesperación cunde en ese otrora impenetrable
espacio, a punto tal que otro impresentable, Ricardo Quintela, Gobernador de La
Rioja, cometió la enorme torpeza de llamar a la destitución de Milei por vías
violentas, algo que ya fue denunciado penalmente por el Fiscal Carlos
Stornelli; y la Diputada Florencia Carignano intentó interrumpir una sesión de
la Cámara, en la que su facción saldría inevitablemente derrotada, arrancando
los cables de los micrófonos.
En la región, varios escenarios se están
degradando a ojos vistas. En México, una nación que tiene a todos los poderes
del Estado profundamente cooptados por las organizaciones narcoterroristas, todos
pronostican que el ataque y la
eliminación de su mayor exponente, el Moncho
Osegueira, llevará a una inminente guerra por los territorios y las rutas
de exportación, tal como sucedió en Colombia después de la muerte de Pablo
Escobar, pero ahora en un país fronterizo de los EEUU. En Venezuela, donde
parece que el interés de Donald Trump se limita a los negocios petroleros, Delcy
Rodríguez, la Presidente provisional, demora la liberación de los presos políticos,
y el proyecto de ley de amnistía que impulsa su hermano Jorge, Presidente de la
Asamblea, encubre una suerte de perdón general para los asesinos del chavismo y
la conservación de sus fortunas mal habidas. Y en Cuba sigue sin vislumbrarse
una salida que permita la recuperación de la libertad con el fin del salvaje régimen
que ya lleva 67 años en el poder.
Todo lleva a pensar que Trump finalmente entrará
en guerra con los ayatollahs. Nada será fácil para las fuerzas de EEUU allí, aún
con el inmenso dispositivo aeronaval que han desplegado en la zona, pues estos
fanáticos religiosos cuentan con armamento misilístico de última generación y
el apoyo de China y de Rusia, que respaldan a Irán, actor clave en petróleo y
en las rutas marítimas del comercio internacional. Nada podría preocupar más a
Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos y Qatar, pero sin duda Israel respaldará
las acciones bélicas de Trump, ya que su Primer Ministro, Benjamin Netanyahu gozará
de nuevos vientos para disipar las nubes que cubren su futuro personal en los
Tribunales de su país.
Y para colmo de males, esta semana detonó un
enfrentamiento bélico abierto entre Afganistán, gobernada por los duros talibanes
que derrotaron militarmente tanto a Rusia como a EEUU, y su vecino Pakistán, un
país integrante del selecto club nuclear. Xi Jinping, tal como hizo en el reciente
conflicto por Cachemira, seguramente intervendrá para evitar que el tema
escale, pues complica su política de expansión y dominación por caminos
exclusivamente comerciales.
Bs.As., 28 Feb 26
Publicado en:
https://prisioneroenargentina.com/estallaran/
https://www.informadorpublico.com/estallaran/
https://diariocastellanos.com.ar/opinion/2026/02/28/estallaran.htm
https://totalnewsagency.com/2026/02/28/estallaran/
https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/140190-estallaran-por-enrique-guillermo-avogadro

4 comentarios:
Si es verdad que el gobierno de Trump rompió lazos con Canadá que dice que ya estableció lazos con otras naciones además de tener el apoyo de las potencias de la OTAN Rusia y China se relamen para comerse a Occidente en un panchito con mostaza.
Una vez más y como siempre, coincido con tu análisis. Abrazo!
Rufino Fornaguera Sempé
Buenas tardes, buenísimo, abrazos.
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