viernes, 13 de marzo de 2026

¿Crímenes o Errores?


                                                ¿Crímenes o Errores?

 

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1036)

 

“Tiene todas las virtudes que no me gustan y ninguno de los vicios que admiro”.

 Winston Churchill

 

Las guerras se disputan siempre en varios escenarios: el estrictamente bélico, el geopolítico (regional y mundial), el económico global y, por cierto, en el de la opinión pública. Con justa razón, todos los países beligerantes invocan la “seguridad nacional” para censurar a los medios de prensa tradicionales; pero, en búsqueda de información inmediata, hoy recurrimos a las redes sociales en las cuales, en muchos casos, las “noticias” están contaminadas para ocultar o falsear la verdad.

 

Donald Trump se basta a sí mismo para confundir a todos. Desde que lanzó la operación “Furia épica”, ha esgrimido sucesivamente distintos argumentos – muchas veces contradictorios – para justificar el ataque: defender a la población civil contra la brutalidad de los organismos de seguridad, terminar con el mismo programa nuclear que el año pasado dijo haber destruido completamente, descabezar al régimen de los ayatollahs, reproducir lo actuado en Venezuela encabezado por algún miembro del sistema para un período de transición, o convertir a Irán en un desierto para acabar definitivamente con el peligro terrorista que representa para sus vecinos y el mundo en general; esta misma semana, dijo que la guerra prácticamente ha terminado.

 

Pero la realidad parece ser muy diferente. Si bien puede ser cierto que los bombardeos hayan destruido completamente la marina de guerra y la fuerza aérea iraníes, esta guerra no sólo no está terminada sino que continúa escalando, tal como prueban el cierre casi total del estrecho de Ormuz (con su impresionante y previsible repercusión sobre la inflación mundial por el aumento de los precios de la energía y de los fertilizantes agrícolas), el ataque misilístico masivo de ayer sobre Israel, y los impactos que reciben las bases militares, las instalaciones petroleras y acuíferas y hasta los centros financieros en todos los países del Golfo, amén de los ocasionales en Azerbaiján, Chipre y Turquía.

 

Si se buscara conquistar territorialmente a Irán, el Pentágono se verá obligado, tal como hizo ayer con una división completa de la Infantería de Marina que se encontraba en Japón, a enviar tropas de infantería, cientos de miles de soldados, algo que los estadounidenses mayoritariamente rechazan. Si se quisiera recurrir al caos interno para intentar hacer caer al régimen mediante el uso de milicias como los kurdos - amén de incomodar a Recep Erdoğan, que las padece en el 30% del territorio de Turquía - lo que con certeza se obtendrá es la conversión de Irán en un Estado fallido, como ya lo son Libia, Líbano, Irak y Siria.

 

Tampoco parece que se pueda encontrar a una Delcy Rodríguez para reemplazar al nuevo líder supremo, Mojtabá Khamenei, pues el apoyo a los ayatollahs se ha galvanizado en apoyo popular, como siempre sucede cuando un país está combatiendo una guerra; lo confirma Benjamin Netanyahu, que no hesita en prolongar las operaciones en Gaza y Líbano para no ser destituido y encarcelado por la Justicia israelí, algo ahora garantizado por la negativa del Presidente, Isaac Herzog, a otorgar el indulto que Trump ha pedido reiteradamente para su gran “amigo”.

 

El pánico invadió Washington y Bruselas ante el peligro del corte del suministro de energía en vísperas del invierno boreal. Ante ese pavoroso panorama, el Presidente de EEUU no ha tenido mejor idea (después de informar que se liberaban enormes reservas estratégica de petróleo de su país y de Europa) que levantar “transitoriamente” las sanciones sobre Rusia y autorizar a comprar combustibles a su enemigo, Vladimir Putin, que mantiene una flota “fantasma” con 100 millones de barriles (según Dimitrii Mevdéved), y que ahora, ante la escasez, podrá obtener mejores precios y financiamiento extra para su invasión a Ucrania.

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Trump tiene encima (noviembre) las elecciones de medio término,y  el conflicto está incrementando los precios de la gasolina y de los alimentos, es decir, castiga a sus propios votantes. Si le sumamos que el miércoles el Departamento de Guerra debió reconocer que, sólo en los primeros seis días de guerra, EEUU llevaba gastados US$ 11.000 millones, o sea, US$ 2 mil millones diarios, en una guerra impopular, cualquier preocupación al respecto, está justificada. Cuando los muertos propios, que ya exceden en mucho las cifras oficiales (7 soldados), comiencen a regresar en bolsas negras, la probabilidad de que pierda el actual control que ejerce en ambas cámaras del Capitolio se incrementarán dramáticamente.

 

En el patio del conventillo argentino, Javier Milei insiste en pegarse tiros en los pies, olvidando el famoso comentario de Charles de Talleyrand a Napoleón: “en política, los crímenes se perdonan, los errores no”. El Presidente, en medio de su exitosa Argentina Week, cometió la gigantesca torpeza de despotricar contra los “empresaurios” (como él los llama) dueños de Techint y Fate-Aluar; con certeza, quienes lo escucharon conocían en detalle ese enfrentamiento, pero no era el momento ni el lugar para exponerlo. Manuel Adorni, su Jefe de Gabinete, hizo su propia contribución a la importante colección de errores no forzados con el affaire del viaje, en el avión presidencial, de su mujer a EEUU; obviamente, se trata de un tema menor, en especial si recordamos los monumentales desfalcos del kirchnerismo, pero es un traspiés enorme para un Presidente que, el 1° de este mes, al inaugurar el período de sesiones ordinarias del H° Aguantadero, anunció que la Moral sería la bandera de su gestión.

 

Bs.As., 14 Feb 26

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