Desvergüenza
por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 929)
“No os fiéis de las palabras, que sirven para deslumbrar y tergiversar las cosas; no os
fiéis de vosotros, que podéis equivocaros; hechos, sólo hechos, que lo demás son nubes”.
Santiago Rusiñol
La semana política local, sin
olvidar la exitosa gira internacional que llevó a Israel e Italia al
Presidente, tuvo un hecho refulgente: el documento de 33 páginas con el cual
reapareció Cristina Fernández; en él no sólo fustigó a Javier Milei y sus ministros
sino que extendió sus críticas al títere que escogió, con un tuit, como titular
del gobierno que ella secundó como Vicepresidente. Si algo confirmó la
condenada jefa de la asociación ilícita que saqueó al país hasta dejarlo de
rodillas, con una pobreza que supera el 50%, es que estamos ante una peligrosa
psicópata, que pretende consumar una nueva estafa a la sociedad a escasos días
de unas urnas que llevaron al peronismo a la peor derrota electoral de su
historia.
Todos la conocemos, ya que la
padecimos durante 20 años en distintas funciones institucionales, pero el
cinismo, la descarada mentira y la tergiversación de la historia que
caracterizan este nuevo escrito hizo que la sociedad recuperara su capacidad de
asombro. Es razonable que así sea, toda vez que las recomendaciones que
contiene para la demolida educación pública, para el irracional sistema
impositivo, para el tratamiento de la gigantesca deuda externa que ella generó,
para el fomento a empresas grandes y medianas, para el obsoleto y perverso
mundo del trabajo y para la inexistente seguridad, contradicen flagrantemente todo
cuanto hizo desde el poder, aunque lo ejerciera tras bambalinas; el tono
general del documento demuestra que la experiencia nada le enseñó y que es una
desfachatada.
Es más, alguno de sus párrafos son
amenazadoramente destituyentes, tal como la mención de los gobiernos de otro
signo que, a por acción de distintos “clubs del helicóptero” siempre peronistas,
vieron interrumpidos sus períodos presidenciales a lo largo de la historia
reciente. Algún fiscal debería recoger ese desafiante guante con el cual volvió
a azotar la cara de nuestra tan frágil democracia, y llevarla ante la Justicia.
Pero lo más grave es la impunidad
-ese inexplicable manto con que la cubre aún Javier Milei- con la que se sigue
moviendo en el escenario político, sin pedir perdón por su infinita corrupción
ni sugerir la posibilidad de restituir al Estado al menos una pequeña parte de
lo mucho que tanto ella como sus testaferros y cómplices robaron. Peor aún, a
corto plazo, por la sentencia que condenó al país a pagar US$ 16.100 millones
por la “estatización” de YPF, esta señora y su familia volverán a enriquecerse al
embolsar el 30% de esa monstruosa suma.
En medio del feroz ajuste del
gasto público que está ejecutando el Gobierno, cuya mayor víctima es la clase
media afectada por la pinza que constituyen la dramática reducción del poder de
compra de salarios y jubilaciones y, simultáneamente, el fortísimo aumento de
precios de alimentos y servicios de todos los órdenes, cada día clama más al
cielo la falta de referencias tanto del Presidente cuanto de su Ministro de
Justicia, Mariano Cúneo Libarona, a la monumental corrupción que nos ha traído
hasta aquí. No bastan las públicas condenas al injustificado dispendio de
recursos que realizan las provincias en actos puramente demagógicos y
populistas, en gran parte con oscurísimos manejos, sino que la sociedad exige
–y lo gritará cada vez más a medida que el sufrimiento social se acentúe- que
se actúe seriamente contra los claros responsables de esta trágica realidad.
No es mediante la propuesta de
crear una inútil y redundante nueva Fiscalía, como dice Cúneo Libarona que se
procederá, sino devolviendo a la Unidad de Investigación Financiera y a la Oficina
Anticorrupción la facultad de actuar como querellantes en las causas penales
contra los mayores jerarcas de la pirámide kirchnerista y sus contrapartes, las
decenas de empresarios que confesaron sus delitos y las coimas que pagaron a
funcionarios en la investigación de los “Cuadernos” de Oscar Centeno.
En otro orden de cosas, también
apelo encarecidamente al Gobierno para que, sin un minuto más de demora porque
las penosas circunstancias personales de los afectados así lo amerita, ese
mismo Ministerio de Justicia que aparenta ser tan complaciente con los
corruptos, se presente en todas las causas mal llamadas de “lesa humanidad” y
requiera a los jueces, convertidos en verdaderos asesinos togados, cumplir su expresa
obligación constitucional de considerar a todos los ciudadanos iguales ante la
ley. La Ley 24.390 establece, claramente, que la prisión preventiva sólo puede
disponerse por un máximo de dos años, prorrogable por uno más por razones
fundadas; éstas son el peligro de fuga y la posibilidad de alterar las pruebas
del proceso, y faculta a los jueces a otorgar la detención domiciliaria a los
mayores de 70 años, como sin duda harán con Cristina Fernández.
Sin embargo, la enorme mayoría de
los presos políticos (militares, policías, sacerdotes y civiles) que se pudren
en las cárceles de todo el país no tiene aún sentencia firme y, sin embargo,
padece prisiones preventivas que, en todos los casos, superan por mucho ese
límite temporal y, puntualmente, llegan a los dieciséis años. Como nadie puede
suponer que estos adultos mayores, que mueren como moscas detenidos en penales sin
posibilidad alguna de atender a las patologías naturales de la vejez, puedan
evadir la acción de la Justicia fugándose, o poner en riesgo las pruebas relacionadas
con hechos sucedidos hace 50 años, sin duda estamos ante a una venganza de
quienes fueron derrotados militarmente entonces, hoy encaramados en lugares expectables
de la administración pública, la magistratura, la prensa y los organismos de
derechos humanos “tuertos”.
Bs.As., 17 Feb 24
Publicaciones:
https://totalnewsagency.com/2024/02/16/desverguenza/
https://periodicotribuna.com.ar/36277-desverguenza.html
https://prisioneroenargentina.com/desverguenza/
https://elcanillita.info/press/2024/02/16/desverguenza/
https://www.lavozdeminaclavero.com/editoriales
https://www.elojodigital.com/contenido/19511-avogadro-desverg-enza
https://www.informadorpublico.com/opinion/desverguenza
https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/129536-desvergueenza-por-enrique-avogadro
https://prisioneroenargentina.com/post-data-de-desverguenza/
http://www.diarioenfoques.net/index/edition/e/2347/s/20




