Sí, pero …
por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 935)
“Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones”.
Lucio Anneo Séneca
Estoy jubilado y, como tal, pertenezco al
sector más perjudicado por el inevitable ajuste de las catastróficas cuentas
públicas que Javier Milei recibió como herencia del kirchnerismo; los veinte
años de populismo ladrón y suicida, que toleramos sin chistar, no podían ser, ni
lo fueron, gratuitos. Sin embargo, sigo apoyando firmemente al Gobierno pues
tengo la convicción de que, con su sorprendente velocidad en la gestión
económica, está llevando al país al buen camino y la certeza de que, si no se
produce un improbable estallido social antes de junio, el rumbo será mantenido
esta vez por mucho más de un período presidencial. Como dijo Claudio Zuchovicki,
en su imperdible disertación en el Rotary Club (https://tinyurl.com/y7z6vee2),
como muchísimos ciudadanos creo que esta vez saldrá bien y llegaremos a buen
puerto. Las razones son varias. Hizo dos preguntas a los comensales. La
primera, quién era el jefe del oficialismo; la obvia y unánime respuesta fue
Milei; en cambio, cuando intentó que sus oyentes identificaran al jefe de la
oposición, las respuestas fueron casi infinitas.
El proyecto moralizador del Gobierno y el descubrimiento
diario de kioscos de corrupción y nichos de latrocinio en los tres niveles de
la administración pública están generando en la sociedad, harta de “ñoquis” y
absurdos privilegios y canonjías, un tan generalizado repudio que hasta los
despidos y cese de contratos son aplaudidos masivamente, como prueba la falta de
acompañamiento a las diferentes medidas que ha tomado ATE para protestar. La -hace
años- temible CGT sintió tanto el fracaso del paro general que realizó contra
el Presidente a sólo 50 días de su asunción, que no consigue unificar un
criterio para implementar un plan de lucha. Y los gerentes de la pobreza, por
su parte, han perdido totalmente la capacidad de movilización al impedirse su
intermediación entre el Estado y los comedores populares y y los beneficiarios
de los planes sociales..
El león libertario vive hoy en un mundo
raro: el peronismo, al cual la sociedad le adjudica la responsabilidad por los
padecimientos actuales por su voracidad saqueadora y sus políticas
empobrecederas, está tratando, con enorme dificultad, de reconfigurarse después
de las peores derrotas electorales de su historia a las cuales lo condujo Cristina
Fernández y la prueba es que, en muchas provincias del Noroeste que le eran tradicionalmente
adictas y en las cuales ni siquiera La Liberad Avanza tuvo candidatos, hoy
Milei concita una mayor aprobación que los gobernadores electos en octubre; por su parte, el radicalismo vive una crisis
tal que, mientras el recién elegido Presidente del partido, Martín Lousteau, votaba
en el debate de la “ley ómnibus” en contra del Gobierno, casi todos los
senadores de su bloque lo hicieran a favor.
Por supuesto, aplaudo fervorosamente cuanto
se está haciendo en las áreas de seguridad y defensa y, en especial, el fin del
falso relato sobre lo ocurrido en los trágicos 70’s; espero, sí, que esta correcta
orientación oficial tenga su correlato en la actitud de los fiscales y del
propio Gobierno en relación a los presos políticos, militares, policías, sacerdotes
y civiles, encarcelados para servir al kirchnerismo al blindarlo con el favor
de una izquierda que, como decía el fundador de la banda delictiva, “te da fueros”.
Pero nada de todo lo positivo que veo y
apoyo en la gestión de Milei me permite obviar algunos “detalles” graves, que
pueden resultar enormemente gravosas, tanto para el erario público cuanto para
la poderosa imagen “anticasta” y anticorrupción que irradia el Presidente;
estos temas no llegan habitualmente al conocimiento del gran público, mucho más
preocupado por los problemas que afectan a la realidad cotidiana, pero sí inquietan,
y mucho, a los más informados y, entre ellos, a los inversores, propios y
ajenos, que necesitamos con absoluta desesperación para sacar a la Argentina
del pozo de inmundicia y decadencia en que se encuentra. Las voces de alerta o
de franca crítica que surgen todos los días de las asociaciones empresarias,
políticas y profesionales son claros avisos en tal sentido.
Me refiero, una vez más, a hechos inexplicados,
tales como la designación de Mariano Cúneo Libarona como Ministro de Justicia,
a la nominación del Juez Ariel Lijo para integrar la Corte, al nombramiento de
Andrés de la Cruz como Sub-Procurador del Tesoro, y a la anunciada elección de Santiago
Viola como representante de la Cámara de Diputados en la Auditoría General. Dado
que Carlos Pagni inventarió con coraje y tan prolijamente las pavorosas manchas
que cubren el pasado reciente de todos estos tigres y las naturales
susceptibilidades que sus nombres despiertan en su absolutamente imperdible nota
del jueves en La Nación (https://tinyurl.com/3hhzmpf4),
puedo abstenerme de repetirlas aquí.
Circulan infinidad de versiones acerca de
las razones que llevaron al Presidente a cometer estos claros dislates, e
incluyen desde un pacto de impunidad con Cristina Fernández y sus cómplices a
cambio de un dudoso apoyo a sus transformadoras propuestas legislativas, a la
necesidad de contar con una Corte Suprema adicta para evitar un freno judicial
a las medidas del Ejecutivo nacional, y hasta a un acuerdo secreto con el
Sergio Massa que, para dividir a la oposición, habría habilitado y financiado
la campaña electoral del líder libertario y llenado sus listas con candidatos
que le son fieles. Está en Milei dar las explicaciones del caso pero, si
estuviera habilitado, sin duda le recomendaría que lo hiciera muy rápido, antes
de que se produzcan los efectos negativos que he descripto.
Bs.As., 6 Abr 24
Publicado en:
https://prisioneroenargentina.com/si-pero/
https://totalnewsagency.com/2024/04/05/si-pero/
https://periodicotribuna.com.ar/36485-si-pero.html
https://www.informadorpublico.com/opinion/si-pero
https://www.lavozdeminaclavero.com/editoriales
https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/130318-si-pero-por-enrique-avogadro
https://prisioneroenargentina.com/post-data-de-si-pero/





