viernes, 24 de mayo de 2024

Rarezas y Curiosidades



Rarezas y Curiosidades

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 942)

 

… ¡qué extraña y formidable carrera la de aquel hombre! De repente aparece en la

 escena con los dos rayos azules de sus ojos. … Es cosa de un instante. Repentinamente

 se ve que ya no queda más que él. Suprema injuria para los mediocres”.

          Leopoldo Lugones

 

¡Feliz Día de la Patria! En medio de una fortísima recesión económica, de una aguda caída en el poder adquisitivo del salario, y para sorpresa de analistas y consultores no sospechables de simpatía o afinidad, la imagen del Presidente sigue firme, es transversal y hasta supera el porcentaje que obtuvo en el ballotage. Y en el campo internacional, que la mundialmente prestigiosa revista Time lo haya elegido para ilustrar su portada, aunque la firmante de la nota haya cuestionado su forma de hacer política cotidiana, no hace más que confirmar algo que presumíamos muchos y que, en mi caso, motivó una nota “Sólo preguntas”, del 26 de enero pasado.

 

Para entonces, había pasado la conferencia de los líderes mundiales en Davos, Suiza, en la cual Javier Milei había despotricado contra la social-democracia y contra el actual status quo, y había recibido una inexplicable ovación. Y yo preguntaba si, al igual de lo que había sucedido en nuestro país, donde nadie había percibido que la sociedad había cambiado, también en el mundo occidental se había producido una mutación que nuestro tan original león libertario interpretaba correctamente.

 

Quienes, como yo mismo, tenemos demasiadas décadas a nuestras espaldas, no hemos entendido cuánto significan hoy la tecnología comunicacional y las redes sociales y cuánto más vale una imagen que un texto, en especial en una Argentina que se ha transformado en el epítome mundial del fracaso como país, incapaz de ofrecer a sus habitantes, como antaño, una movilidad social ascendente y que, por el contrario, sólo muestra una pauperización económica y cultural en la cual los padres tienen la convicción de que sus hijos vivirán peor que ellos. Y esa es la explicación más clara del descontento social que ha permitido que Milei, como dice Jorge Ossona, se haya convertido en un fenómeno poli-clasista.

 

Además, el Presidente tiene una enorme suerte: enfrente no hay absolutamente nadie. Todos los partidos políticos preexistentes estallaron, sobre todo el peronismo que ha perdido ya, por su innegable complicidad con la tan extendida corrupción y su inicua protección a delincuentes de toda laya, ladrones de comida para los más necesitados y agresores sexuales incluidos, ese aura legendario que durante años conservó en el conurbano de Buenos Aires, que fuera el bastión –muy en especial, La Matanza- capaz de garantizar sus triunfos nacionales. Las monumentales derrotas a las que lo ha conducido Cristina Fernández no resultan fácilmente digeribles para un movimiento que, pese a haberse convertido hace décadas en un fenómeno mutante, nunca perdonó tantos fracasos; de allí la fuerte arremetida de su ex súbditos contra la posibilidad de entronizar a un heredero que, por lo demás, carece de toda aptitud moral o laboral para ello.

 

Ni Mauricio Macri, desde el PRO, o Martín Losteau, desde el radicalismo, son contendientes dignos de un Milei que es capaz de convocar a una multitud de espontáneos a la presentación de un libro que resulta indigerible para la mayoría de los argentinos y a un alucinado espectáculo de rock, y qué decir de un Axel Kiciloff que, además de conseguir el record de hundir aún más a la depauperada socialmente, pero tan rica en recursos, Provincia de Buenos Aires, amén de haber generado para el país, por impericia o complicidad con el saqueo, una impagable deuda de US$ 16.000 millones por la re-estatiza acción de YPF, de los cuales US$ 5.000 millones irán a las arcas de los Kirchner.

 

Aún entre quienes no comulgan con Milei y con sus extrañas y disruptivas actitudes, el profundo rechazo que generan todos aquéllos a los que hemos encomendado en épocas recientes la administración del Estado,  garantiza al Presidente una paz social que, si aparecen algunos brotes verdes que permitan sostener la esperanza, llevará a La Libertad Avanza a la victoria en las elecciones legislativas de 2025, y le permitirá adquirir más espaldas para defender sus proyectos en el H° Aguantadero. Pero, aún así, el Gobierno continúa sin poder avanzar con el cambio estructural de la Argentina, plasmado en la Ley de Bases, que ha sido licuada y triturada en el Congreso por una oposición, en parte disfrazada de dialoguista, decidida a empujarnos definitivamente al precipicio. Y una actitud similar han adoptado aquéllos que reclaman una harto improbable devaluación que, de producirse, significaría tirar a la basura los enormes sacrificios que viene haciendo la sociedad desde el 10 de diciembre, y caeríamos en hiperinflación.

 

Mientras tanto, nos hemos pasado lo semana comentando la novela turca que tiene al Presidente y a Pedro Sánchez, Jefe de Gobierno de España, como protagonistas. Sólo diré que éste último pretende aprovechar, inútilmente a mi modo de ver, el grotesco episodio para llevar agua a su molino político para competir en mejores condiciones con el Partido Popular en las elecciones europeas que se sustanciarán entre el 6 y el 9 de junio y, cuando hayan transcurrido, dejará de importarle a nadie.

 

Días pasados, veinte mil ciudadanos firmamos una solicitada rechazando, con muy sólidos argumentos, la candidatura del Juez Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema, y nuevas organizaciones de la sociedad civil se expresaron en igual sentido. Espero que Javier Milei reflexione y desista de esta absurda pretensión porque, si no lo hiciera, sin duda esos brotes verdes que antes mencioné se congelarán antes de dar frutos.

 

Colonia del Sacramento, 25 May 24

 


 Publicado en:

https://totalnewsagency.com/2024/05/24/rarezas-y-curiosidades/

https://periodicotribuna.com.ar/36666-rarezas-y-curiosidades.html

https://prisioneroenargentina.com/rarezas-y-curiosidades/

https://www.informadorpublico.com/opinion/rarezas-y-curiosidades

viernes, 17 de mayo de 2024

Humilde Consejo

 



Humilde Consejo

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 941)

 

“Planifica lo que es difícil mientras todavía es fácil; 

realiza lo que es grande mientras aún es pequeño”.

 Sun Tzu

 

La semana pasada estuvimos a punto de revivir la tragedia (en realidad, un masivo asesinato debido a la corrupción) que se llevó la vida de tantos compatriotas en Once, cuando una formación del Ferrocarril San Martín chocó contra una locomotora detenida en un puente de Palermo. Dada la desastrosa situación en que el sistema ferroviario está, me permitiré hacer una sugerencia que, con seguridad, no resultará agradable para el Gobierno ni para la mayoría de la ciudadanía, que nuevamente aúlla en pos de su privatización.

 

En principio, debemos establecer una clara diferencia entre el transporte de cargas, que debe ser privado, y el de pasajeros y, en estos últimos, entre aquéllos de larga distancia y los de cercanías, es decir, los que vinculan a las grandes ciudades con sus conurbanos. Hoy sólo me referiré a los últimos. Con sólo mirar ciudades como Madrid, Barcelona, París, Londres o Nueva York, todas cuentan con un eficiente y confiable servicio de transporte interurbano que permite a quienes viven fuera trabajar en ellas, y regresar a sus hogares con gran comodidad y absoluta puntualidad.

 

Cuando cualquier empresario privado crea un negocio, sea cual fuere el sector económico en el que se desenvuelva, realiza una cuenta (suma y resta) sumamente elemental. Piensa cuánto debe invertir, cuánto insumirán sus gastos operacionales, cuánto deberá pagar en impuestos, le añadirá la tasa de retorno del capital invertido y, con todo ello, llegará a una suma determinada. A ella le restará, entonces, el precio al que venderá su producto o servicio. Y nada más. Si el resultado de esa ecuación determina que generará ganancias, hará el negocio planeado; en caso contrario, lo descartará.

 

Volviendo a los trenes de cercanías, lo primero que se debe poner sobre la mesa es la enorme magnitud de las inversiones que se requieren, tanto para recuperar su tan deteriorada infraestructura –sobre todo, en vías, señales, cambios, etc.- cuanto en material rodante, es decir, locomotoras y coches. Utilizando la ecuación mencionada, si va a ser el pasajero quien, a través de su ticket o boleto, pague todas esas inversiones y todos esos gastos, el precio del transporte se convertirá en carísimo o, aún más, alcanzará un nivel imposible de afrontar por el público usuario.

 

Lo primero que debo asegurar es que el Estado puede prestar un servicio ferroviario de corta distancia, o cercanías, eficiente y ello sólo requiere que la compañía que lo administre, pese a ser pública, trabaje y se desempeñe como privada, con todos los desafíos –en cuanto a control y cumplimiento de objetivos- que ello implica. La explicación para justificar mi postura de la necesidad de que el Estado sea quien opere esos ferrocarriles es muy simple.

 

Porque ¿qué ocurre cuando el Estado es el empresario? La ecuación se modifica dramáticamente. En ella, el Estado introduce otros elementos que, como veremos, no pueden –y, tal vez, ni deban- ser tomados en cuenta por el empresario privado. Esos elementos son las llamadas “externalidades”. Y son tan conocidas en el mundo que las propias Naciones Unidas han adoptado un sistema para medirlas y cuantificarlas.

 

Se llama de ese modo a los beneficios que un servicio aporta a una comunidad en forma indirecta. Me refiero a cuánto disminuye el tráfico por las calles un servicio ferroviario eficiente, cuánto reduce el deterioro de las mismas, cuántos menos automóviles ingresan a las ciudades, cuánto menos ruido deben soportar los ciudadanos, cuánto se reduce la contaminación ambiental, cuánto se reduce el consumo de combustibles, cuánto menos stress sufre la población, cuántos menos accidentes se producen, cuántos ciudadanos pueden evitar vivir en las ciudades, y un larguísimo etcétera.

 

Esas ‘externalidades’, entonces, son las que invierten el resultado de la ecuación, tornándola positiva para el operador, y ello permite que el boleto o ticket que deba pagar el usuario por utilizar el servicio resulte accesible o, directamente, barato. Como ya expliqué, sólo el Estado las puede tomar en cuenta, ya que debe asumir el costo total de las mismas si no puede ofrecer un transporte ferroviario eficiente y confiable.

 

Esa necesidad de que sea el Estado, en cualquiera de sus niveles, quien invierta y administre los ferrocarriles de cercanías, sólo puede evitarse mediante fuertes subsidios a los empresarios privados, como forma de compensar a éstos por el resultado negativo que –al no considerar en ella a las externalidades- sin dudas surgirá de su ecuación.

 

Pero, reitero, el Estado debe actuar, en la especie, como una empresa privada, y las autoridades de ésta deberán rendir acabada cuenta de su gestión, como si tuvieran accionistas ante quienes responder por el cumplimiento de los objetivos determinados.

 

Por lo demás, es siempre desaconsejable recurrir, como lo ha hecho el Gobierno argentino, a una política de subsidios a los empresarios privados, y lo es por la falta de control sobre la verdadera y efectiva aplicación de los importes en cuestión a los fines para los cuales fueren destinados y a la corrupción siempre presente, como lo han demostrado tantas causas que tramitan en los Tribunales, muchas de las cuales duermen desde hace años en el Juzgado Penal Federal a cargo del Juez Ariel Lijo, el inexplicable candidato de Javier Milei para la Corte Suprema.

 

En otra nota, me referiré a los servicios de pasajeros de larga distancia, ya que la longitud auto impuesta de mis notas me impide hacerlo aquí pero adelanto que, en la medida en que volvamos a la pretendida solución facilista, que aplaudimos como sociedad cuando se nos informó en los 90’s que los ferrocarriles perdían un millón de dólares diarios, de cancelar tantas rutas, levantar ramales enteros y hasta los rieles y las estaciones, nos auto-condenaremos al atraso y a la despoblación de nuestro territorio, como se puede comprobar recorriendo este país tan extenso, que ha visto desaparecer pueblos enteros cuando tomamos la absurda decisión de quedarnos sin trenes.

 

Bs.As., 18 May 24


Publicado en:

https://totalnewsagency.com/2024/05/17/humilde-consejo/

https://periodicotribuna.com.ar/36638-humilde-consejo.html

https://prisioneroenargentina.com/humilde-consejo/

https://radiomiami.us/enrique-guillermo-avogadro-humilde-consejo/

https://www.fundacionatlas.org/index.php?m=art&s=8020

https://www.informadorpublico.com/opinion/humilde-consejo

https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/130962-humilde-consejo-por-enrique-avogadro

https://prisioneroenargentina.com/post-data-dehumilde-consejo/

https://www.elojodigital.com/contenido/19556-avogadro-humilde-consejo

viernes, 10 de mayo de 2024

Luces y Sombras


 

Luces y Sombras

Por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 940)

 

“Cuando salgas de esa tormenta no serás la misma

 persona que entró en ella; de eso se trata la tormenta”.

 Haruki Murakami

 

En poco más de 150 días, Javier Milei ha cosechado triunfos impensables, que son reconocidos por una sociedad que, en medio de las naturales angustias que provoca la fuerte recesión, sigue brindándole un mayoritario apoyo. Y no es para menos, ya que el Presidente y su equipo han logrado evitar que el país cayera al abismo definitivo al que lo había condenado el último gobierno kirchnerista, en especial a partir de la catastrófica gestión de Sergio Massa, el Aceitoso, que estaba dispuesto a fundirlo con tal de llegar al poder. Sin duda, el mayor logro ha sido la reducción del índice de inflación; ese flagelo es el disimulado impuesto que afecta a los más pobres y, a medida que disminuye, aumenta el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones y otorga previsibilidad a la cotidianeidad hogareña.

 

La poderosa luz que ilumina, desde el exterior, a esta etapa de la Argentina y la hace tan atractiva por sus recursos y los precios de sus activos, no basta para que los capitales se arriesguen a venir a un país que ha pegado tantos volantazos en el pasado, en especial si no cuentan con un marco legal que los proteja de éstos; sin embargo, la vieja política, sobre todo aquélla que no está dispuesta a perder sus privilegios y prebendas, se resiste con uñas y dientes a aprobar esos cambios en el H° Aguantadero.

 

Otro hito que el Gobierno ha alcanzado ha sido la exhibición pública de los infinitos saqueos cometidos en cientos de nichos de la administración pública. La ciudadanía va tomando conocimiento de la verdadera dimensión de cuánto se le ha robado, y entiende que a esos faltantes en los recursos fiscales se debe el deterioro palpable de la educación y de la salud y, en general, el marcado descenso del nivel de vida de la otrora pujante clase media, con la pérdida de la movilidad social ascendente que ello implica; por ello, mantiene su esperanza en la gestión libertaria.

 

La llegada de Milei, producto de la creciente digitalización de la sociedad, sorprendió a una dirigencia política y gremial que, aún hoy, continúa en modo analógico y produjo una manifiesta implosión de todas sus estructuras, que la sociedad rechaza y el Presidente aprovecha. Claudio Zuchovicky lo demostró en cuando preguntó a su audiencia, en un almuerzo, a quién consideraba jefe de la oposición, y nadie pudo responder.

 

El peronismo sigue noqueado por la paliza electoral, y la indubitable jefatura que ejerció la “mariscala” de tantas derrotas está sometida a un fuerte fuego amigo, a pesar de sus esfuerzos por mantenerse en el candelero; que siniestros personajes como Guillermo Moreno, Roberto Navarro o Santiago Cúneo se arroguen alguna representatividad y critiquen a la jefa abiertamente, no permite dudar sobre este aserto. Por su parte, el radicalismo no está mejor, tal como probó que todos los senadores de su bloque votaran en contra del Presidente de la UCR, Martín Lousteau, presente en el recinto; y la antigua y notoria vinculación de la conducción partidaria con los jerarcas de Franja Morada (hay que mirar al Vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti) en las universidades, convertidas en una verdadera agencia de empleo para los amigos y donde tanta corrupción surge cada día, no contribuyen a acrecentar su prestigio.

 

Y qué decir de la anquilosada cúpula gremial, cuyos miembros exhiben una permanencia de décadas en sus cargos e inexplicables fortunas. Los padrones de afiliados, aún con este sistema compulsivo y fascista, adelgazan por la pérdida de puestos de trabajo que se convierten en informales, una situación que estos repudiados crápulas fomentan para mantener sus absurdos privilegios y sus millonarias cajas y que reaccionan frente a los necesarios cambios con medidas (marchas y huelgas) de otros tiempos.

 

Nuestro país ha comido, a lo largo de los últimos ochenta años, demasiados sapos como para intentar que continúe digiriéndolos, en especial cuando quien los ofrece sea una fuerza política que se presenta ante la sociedad como reconstructora de los principios que hicieron grande a la Argentina. Por eso, la mayor sombra de Milei es su políticamente costosa pretensión de elevar a la Corte Suprema al Juez Ariel Lijo; nunca he visto tan masivo rechazo a un candidato. La imperiosa necesidad de contar con los votos del kirchnerismo para aprobarlo convierte a todo esto en inexplicable porque, más allá de preguntarnos qué estaría dispuesto a ofrecer el Gobierno para lograrlo, no se compadece con la conducta de esa fracción, que está bloqueando la aprobación de los esenciales DNU y Ley Bases.

 

    El otro gran pasivo del Presidente se refiere a la situación de los presos políticos (militares, policías, sacerdotes y civiles) que heredó de las gestiones anteriores, cobardes o asociadas a una izquierda subversiva y asesina que -Néstor lo sabía- otorgó fueros a la corrupción a cambio de permitírsele ejercer su venganza utilizando a jueces y fiscales militantes, testigos falsos, procesos viciados y gigantescas (US$ 3.500 millones) indemnizaciones inventadas. Todos los días, como es natural por la falta de atención médica y de su edad provecta, siguen muriendo en cautiverio –ya superan los 850 casos- esos hombres que combatieron al terrorismo por orden de los gobiernos democráticos de Juan Domingo Perón, el Presidente más votado de la historia argentina, y su viuda.

 

Bs.As., 11 May 24


https://totalnewsagency.com/2024/05/10/luces-y-sombras/

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https://www.elojodigital.com/contenido/19553-avogadro-luces-y-sombras

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viernes, 3 de mayo de 2024

Ni tan tan, ni muy muy





                                                 Ni tan tan, ni muy muy

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 939)

 

“Las democracias requieren negociación y concesiones. Los contratiempos son inevitables; las

 victorias, siempre parciales. Las iniciativas públicas más importantes para un Presidente pueden

 ser destrozadas por los medios, malograrse en el Congreso o ser rechazadas por las Cortes”

  S. Levitsky y D. Ziblatt.

 

Los argumentos que utilizó Javier Milei para defender, contra viento  y marea, su insólita e inexplicable insistencia en imponer al impresentable y tan cuestionado Juez Ariel Lijo como ministro de la Corte Suprema no pueden ser más falsos. Dijo, sin ponerse colorado, que la sostenía por la eficiencia y el conocimiento del candidato sobre el funcionamiento de la Justicia. Con ello, las sospechas de pactos subterráneos con el kirchnerismo –cuyos votos positivos en el Senado le resultarán indispensables para lograrlo- reverdecen y huelen, cada vez más, a impunidad de la corrupción.

 

La oposición a que Lijo se incorpore al Tribunal supremo no hace más que crecer, a punto tal que esta semana la Federación Argentina de Colegios de Abogados, que nuclea a 84 asociaciones profesionales, se expresó severamente en contra, diciendo que el nombrado carece de los requisitos mínimos de antecedentes académicos, probidad y sapiencia; por su parte, el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales publicó un estudio que demuestra que este Juez es el menos eficaz entre quienes habitan el maloliente edificio de Comodoro Py, y que “duerme” las causas indefinidamente, sobre todo aquéllas en las que hay funcionarios acusados.

 

La ciudadanía, en general, no está prestando demasiada atención a este crucial tema, pues está más preocupada por la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, el aumento de los servicios y por la caída en la actividad, que pone en riesgo puestos de trabajo. Sin embargo, debiera hacerlo porque, de lograr su propósito el Presidente, las libertades individuales y los patrimonios personales de todos los argentinos estarán sometidos a la voluntad de un personaje que deja tanto que desear, y la prometida persecución a los delincuentes de guante blanco que saquearon el país se convertirá en una nueva desilusión para una sociedad tan castigada.

 

La Corte Suprema tiene un importantísimo papel asignado por nuestra carta magna: exclusivamente, ser el árbitro final de la constitucionalidad de los actos, leyes y resoluciones de los otros dos poderes del Estado y de los tribunales inferiores. Que aquí, como hemos hecho con tantos otros asuntos relevantes, hayamos conseguido deformar esa función, transformándola en una tercera instancia para cientos de miles de juicios, los previsionales incluidos, no significa que ese rol no deba recuperarse. Y mucho menos intentar convertirla en un mero y condescendiente apéndice del Ejecutivo, que convalide las decisiones más extravagantes de éste con la formación de una mayoría automática, como tantas veces hemos hecho.

 

Toleramos que se elevara a la Corte a Julio Nazareno, Eugenio Zaffaroni (el garantista que nos sometió a la mayor inseguridad cotidiana) o Ricardo Lorenzetti (ahora sostiene la candidatura de Lijo), y hemos pagado un altísimo precio institucional por ello. Para mostrar nuestra masiva crítica a la iniciativa presidencial, nos reuniremos ante el Palacio de Justicia de la ciudad de Buenos Aires el lunes 6 de mayo, a las 1830 horas, y gritaremos nuestro “no”; nuestro país está plagado de hombres y mujeres probos, intachables y capaces que podrían ser designados, si en realidad Milei quisiera cumplir sus promesas de avanzar contra la casta saqueadora y no, como parece, pactar con ella, aunque sea para obtener respaldo legislativo para sus iniciativas. Para acompañarnos, éste es el link: https://l1nk.dev/juGXm.

Pese a todo, y como sucede con la mayoría de mis conciudadanos que, en medio de las doloras penurias, siguen apostando al futuro, en muchos otros campos aplaudo la gestión libertaria, ya que ha tenido un inimaginable éxito al evitar el catastrófico derrumbe final al que nos condenaba la desastrosa gestión de la trifecta y delincuencial mesa integrada por Alberto y Cristina Fernández y Sergio Massa. Y mi admiración aumenta cuando veo al Presidente, más allá de sus actitudes histriónicas y destempladas, asumir la realidad de su debilidad parlamentaria y, con inesperado y plástico pragmatismo, negociar con gobernadores, senadores y diputados para obtener las leyes que precisa.

 

Cierto es que, enfrente, todas las estructuras de la oposición aparecen desflecadas e impotentes, y los antaño disciplinados bloques partidarios en el H° Aguantadero se resquebrajan cada día, tal como se vio en el reciente debate de la Ley de Bases en Diputados; por eso creo que, para el Gobierno, la sanción de ese esencial instrumento por el Senado no debiera ser demasiado difícil, después del bochorno de la auto-triplicación de las dietas que sus miembros protagonizaron. Algo similar ocurre con los dirigentes sindicales en sus amenazas de paros y huelgas, y hasta con los gerentes de la pobreza, acosados por los permanentes descubrimientos de fraudes en la ayuda social. La manifestación universitaria del 23 de abril, en otras épocas, se hubiera convertido, por su masividad, en un complicado punto de inflexión para el Presidente, no pudo ser aprovechado por el fracasado “club del helicóptero” para desestabilizar al Gobierno.

 

Estoy convencido que, si Javier Milei logra llegar a mitad de año sin que se produzca un improbable estallido social, con la inflación reducida a un dígito mensual y en caída, con alguna recuperación de la actividad, del salario y de las jubilaciones, habrá atravesado el dramático Jordán que tantos pronosticaban y que adquirirá fuerza política cuando se diriman las elecciones de medio término, a fines del año próximo. Y para ello cuenta con un activo incomparable: en materia económica no nos mintió en campaña y, cuando nos dijo que haría precisamente lo que está haciendo, lo votamos masivamente, hartos de décadas de fracaso colectivo.

 

                                                                                                                 Bs.As., 4 May 24