viernes, 15 de octubre de 2021

Pato pobre, pero peligroso


 

Pato pobre, pero peligroso

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 807)

 

“Los guerreros victoriosos primero ganan y después van a la guerra, mientras

 que los guerreros vencidos primero van a la guerra y después buscan ganar”.

 Sun Tsu

 

El Gobierno, que conserva una increíble capacidad de destrucción, es un pato de campo, capaz de autogenerarse problemas (por decirlo en modo elegante) a cada paso. El último fue el mafioso ataque de Anímal Fernández, nada menos que Ministro de Seguridad, contra el dibujante Nik, ya que desnudó el ilegal acceso que tienen sus servicios de inteligencia a datos personales nuestros y de nuestras familias; la reacción social, magnificada en las redes, lo transformó en otro clavo en el ataúd del oficialismo. Un amigo expresó su repudio a la vergonzosa actitud de sus ex colegas, que nada preguntan sobre ello a Cristina Fernández, pese a su aturdidor silencio.

 

La incorporación de ese energúmeno al Gabinete se sumó a la designación, como Secretario de Comercio, de Roberto Feletti, quien debutó ordenando congelar, con una ley de 1974 y en un marco de desatada inflación (3,5% de septiembre, 52,5% anualizado), el precio de más de 1.200 productos de primera necesidad; debiera leer “4000 años de controles de precios y salarios”, de Robert Shuettinger y Eamonn Butler, disponible en la red, para convencerse que esa receta siempre fracasó. En un país transformado en una olla a presión, con todo “pisado” (tipo de cambio, cepos, importaciones, prohibiciones, retenciones, tarifas, precios, subsidios, planes sociales, jubilaciones) y con un gobierno sin reservas monetarias, que emite todos los días millones de papelitos de colores para intentar inútilmente levantarse de la lona después de la paliza recibida, la devaluación del peso se está espiralizando y no hay un David Copperfield que pueda frenarla.

 

Mientras el PresidentePintado sigue mintiendo y tratando de embaucar a los empresarios en almuerzos privados y en IDEA y el país estalla, Juan Manzur y Martín Guzmán están ante el FMI intentando llegar a un difícil acuerdo de facilidades extendidas que el kirchnerismo se ha comprometido públicamente a rechazar “para cuidar a los argentinos”, una actitud que nos condenará a aún peores privaciones.

 

Hoy es altamente probable que las marcadas diferencias de las PASO crezcan cuando votemos en las elecciones legislativas, pero eso dependerá de nuestra capacidad de fiscalización. Si ese resultado (previsto por todas las encuestas) se concretara, los efectos se sentirán de inmediato: Cristina Fernández perderá el quórum en el Senado (la oposición está a 5 senadores de lograrlo) y el Frente de Todos su condición de primera minoría en Diputados; en esta Cámara, Máximo Kirchner sufrió en carne propia una anticipación de ese proceso cuando intentó forzar la mano sin acordar la agenda y quedó pasmado ante su fracaso.

 

La importancia de esas alteraciones en el tablero de comando radica en que, como para que un DNU de hecho se transforme en ley basta con que una cámara no lo rechace, si JxC le hace perder el quórum en el Senado, en manos del PJ con todos los ropajes desde 1987, dejará de disponer de ese resorte para gobernar por decreto; además, hay que recordar que la Cámara alta es quien decide los nombramientos de los jueces. Con la epopeya que realizó Mauricio Macri entre agosto y octubre de 2019, JxC consiguió recuperar voluntades extraviadas, alcanzar el 41% de los votos y retener una importantísima cantidad de bancas en Diputados, que bastó para conseguir que la pretensión de Cristina Fernández de lograr su impunidad tomando por asalto el Palacio de Justicia se convirtiera en un penoso fiasco.

 

De ese lado llegaron dos noticias esperanzadoras: 1) el Fiscal Juan Patricio García Elorrio pidió la condena de Cristóbal López, Fabián de Souza y Ricardo Echegaray a graves penas por robar, con la complicidad de la AFIP, los impuestos que los primeros sólo debían recaudar pero que usaron para financiar su grupo de empresas; Mercedes Marcó del Pont, jefa actual del organismo, había renunciado a su papel de querellante (deberá rendir cuentas por ello) aduciendo que los ladrones fueron víctimas de lawfare por orden de Macri. La sentencia se conocerá después de las elecciones, cuando los vientos ya serán otros; y 2) fue revocado el sobreseimiento de Anímal y otros por la corrupción en el Fútbol para Todos.

 

El 17 de octubre el peronismo conmemorará su Día de la Lealtad (porque los otros 364 son de la traición) y, para confirmar que los jefes de ese camaleónico movimiento acompañan al vencido sólo hasta la puerta del cementerio, lo hará de un extraño modo: la CGT, que no quiere compartir su acto con el PresidentePintado ni La Cámpora, lo postergó para el lunes 18, dizque para no superponerlo al Día de la Madre; Alberto Fernández, que pretendió sumarse a él y fue desairado, volvió sobre sus pasos (¡otra vez!) y llamó a movilizarse mañana, con mal pronóstico en materia de concurrencia.

 

Lo que esta apretada nota muestra es por qué resulta imposible que la grieta se cierre y se firme aquí un remedo de Pacto de La Moncloa mientras el peronismo no se desprenda de una figura tan tóxica, dañina y peligrosa como Cristina Elisabet Fernández de Kirchner. Con ella sentada sobre el poder, con los caciques del famoso movimiento aún aterrados por su presencia, es de todo punto de vista ridículo que la oposición siquiera estudie la posibilidad de ayudar a gobernar y firmar planes de desarrollo y políticas de Estado a largo plazo. El oficialismo debe eliminar muchos escorpiones de su propia casa antes de invitar a alguien a participar, de alguna forma, en el Gobierno y compartir programas y responsabilidades.

 

Bs.As., 16 Oct 21

viernes, 8 de octubre de 2021

El día siguiente de la noche anterior

                      



                       El día siguiente de la noche anterior

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 806)

 

“Una cosa es reposar en el fondo del mar (donde estuvimos varias veces); otra, muy

 distinta, es caernos del talud oceánico, abismo del que nadie ha vuelto con vida”. 

Jorge Fernández Díaz

 

Me parece que, a esta altura de los acontecimientos, debiéramos ponernos a pensar qué sucederá a partir del amanecer del 15 de noviembre, cuando se hayan conocido al menos la mayoría de los resultados de estas elecciones tan cruciales; tengo claro que fueran cuales fueran éstos, el abismo se habrá hecho presente, ya que el cuarto kirchnerismo resolvió, en el segundo semestre, recurrir a cualquier método para intentar conservar el poder, aún a costa de hipotecar dramáticamente su propio futuro.

 

El Banco Central, la Anses y el Pami quebrados, los exigentes compromisos de la deuda pública, el impedimento a las empresas de pagar sus créditos externos, la furiosa emisión monetaria, una inflación que se puede convertir en híper, el atraso en los tipos de cambio, los frenos a las importaciones de insumos industriales esenciales, el congelamiento de los precios de servicios y combustibles y el aumento de los consecuentes subsidios, la renovada guerra contra el campo con la anunciada “administración” por el Estado de los saldos exportables de granos y la prohibición de exportar carne, el desmesurado crecimiento del gasto público, la sideral proliferación de planes sociales, la insistente jubilación de ciudadanos sin años o aportes, los dramáticos índices de pobreza e indigencia, la falta de trabajo privado y el geométrico crecimiento del empleo público, mostrarán su rostro más duro esa misma mañana.

 

Entre muchos, hay un claro ejemplo del daño estructural que el popu-pobrismo le ha hecho al país. Ya en el gobierno de Néstor Kirchner, el irracional proceder en materia de tarifas nos hizo perder el autoabastecimiento energético y los ductos construidos para enviar gas a Chile y electricidad a Brasil se convirtieron en canales importadores. Esa política se basó en considerar a la energía (luz y gas) como derecho humano, tal como ahora se hace con las comunicaciones e Internet; los resultados, como quedó claro, fueron en sentido contrario, ya que la falta de inversores hizo aumentar los precios y disminuir la calidad de los servicios.

 

El mundo está abandonando el consumo de combustibles fósiles por el calentamiento global y, a la par, padece una enorme escasez de gas por la reconversión de la industria china, conminada a dejar de usar el carbón como fuente. Una política racional nos hubiera permitido abastecernos y exportar gas durante muchísimos años con Vaca Muerta; sin embargo, los permanentes cambios en las reglas de juego impidieron que se concretaran las inversiones necesarias y ese enorme reservorio parece condenado a permanecer bajo tierra definitivamente.

 

Y a tantos jinetes del Apocalipsis se sumarán, sin ninguna duda, los problemas que ya surgen diariamente en el Frente de Todos, un techo agujereado que, hasta la noche anterior, habrá cobijado a casi todas las tribus del justicialismo: peronistas feudales del interior, renovadores massistas, envejecidos pseudo-zurdos camporistas, barones del Conurbano, los traficados movimientos sociales y el corrupto mundo de los “empresarios” amigos; a título de ejemplo, ¿podrá Máximo Kirchner sostener su pretensión de presidir el PJ en la Provincia? Sabemos que el peronismo no perdona la derrota y quienes tenemos los años suficientes recordamos qué sucedió entre 1973 y 1976, cuando esas facciones decidieron dirimir a tiros, bombas y asesinatos sus diferencias internas.

 

El escenario no podría ser peor y amerita todas las especulaciones, tanto económico-financieras (¿maxi-devaluación, arreglo con el FMI, subsistencia de Martín Guzmán?) como políticas: ¿qué hará Cristina si la ciudadanía le prodiga un cachetazo igual o mayor que el que recibió en septiembre?; si algo tan probable como que el PresidenteNada renunciara o quedara incapacitado, ¿asumiría ella el cargo o también se correría?; ¿se radicalizará con sus recetas probadamente fracasadas?

 

Si en noviembre no mejorara sensiblemente el desempeño del Frente de Todos, perderá no sólo el quórum propio en el Senado, que ella administró con mano de hierro desde 2019, sino también la primera minoría en Diputados; los nonatos proyectos de “democratizar” la Justicia, colonizarla con propia tropa y conquistar la Procuración General serían definitivamente abortados; ¡qué peligro para la PresidenteVice en las causas por corrupción, pese al inédito y vergonzoso fallo del memorándum con Irán, que la absolvió sin hacer el juicio y que seguramente será apelado!

 

María Eugenia Vidal dijo que, si Juntos por el Cambio gana las elecciones reales en noviembre y, con ellas, la primera mayoría en Diputados, exigirá la Presidencia de la Cámara para uno de sus miembros; me parece un terrible error político, toda vez que aquél pasaría a integrar la línea de sucesión presidencial y, peor aún, se haría corresponsable del monumental desastre que ha provocado la gestión de los Fernández². La oposición debe asumir un rol tal que permita que el Gobierno, a través de quien fuera, lleve a término su mandato y asuma las consecuencias del desaguisado; cuando ejerza el poder real, si triunfa en 2023, habrá llegado su tiempo para reparar los terribles daños que dejará el kirchnerismo antes de extinguirse definitivamente. Ello no obsta a que se prepare ya para la eventualidad de verse obligada a asumir el Ejecutivo por defección de las actuales autoridades, elaborando un plan de gobierno y formando algo parecido a lo que los británicos llaman “gabinete en las sombras”.

 

Bs.As., 9 Oct 21

viernes, 1 de octubre de 2021

La palabra extraviada

 


La palabra extraviada

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 805)

 

“Lo peor de las pestes no es que matan a

 los cuerpos, sino que desnudan las almas”.

 Albert Camus

 

Aún fuertemente conmocionado por el tamaño de la sideral golpiza recibida en las PASO, el Gobierno intenta recuperar al menos parte de los huidizos votos que lo habían acompañado en 2019, cuando tantos se dejaron engañar por la imagen de un Alberto Fernández conciliador y pacífico. Y, para hacerlo, tuvo que ceder posiciones claves a favor de los tan despreciados caciques territoriales del peronismo, tanto a nivel nacional cuanto de la Provincia de Buenos Aires; en la práctica, ambos poderes ejecutivos han sido intervenidos y el PresidenteNada y el Gobernador Axel Kiciloff ratificaron que eran, y seguirán siendo, meras figuras decorativas.

 

El equipo convocado para enfrentar las elecciones es por demás preocupante, ya que ha organizado monstruosos fraudes electorales en el pasado reciente: Juan Manzur (Gobernador de Tucumán, ahora Jefe de Gabinete), Anímal Fernández (Ministro de Seguridad), Daniel Bejas (hoy Juez de la Cámara Nacional Electoral, ex Juez Federal de Tucumán y apoderado del PJ de José Alperovich), Alejo Ramos Padilla (Juez electoral de la Provincia de Buenos Aires), Walter Bento (ídem de Mendoza, con orden de detención vigente y salvado por el kirchnerismo esta semana), y tantos otros colegas que fueron designados para contentar a los señores feudales.

 

El jueves, después de un estruendoso silencio y de un retiro patagónico siempre tan costoso para un país quebrado, en una reiteración de su ancestral costumbre de desaparecer cuando ocurren tragedias, Cristina Fernández volvió a la Casa Rosada para acompañar a su penoso mandado en un acto con pretensiones electoralistas, en el que anunciaron confusas e increíbles medidas para –como si alguien pudiera creer al Gobierno- reconciliarse con su más antiguo y tradicional enemigo, el campo.

 

No voy a hacer aquí una exégesis de un proyecto cuya aplicación concreta se extendería por años, pero garantizo que nada cambiará en la ideología de los funcionarios y, peor aún, en la imbecilidad de los probadamente fracasados y obsoletos criterios con los que analizan y regulan las actividades agropecuarias. El nuevo Ministro de Agricultura, Julián Domínguez, después de levantar levemente (sólo para China y de vaca conserva) el duro cepo a la exportación de carne –una medida irracional que, en la época de Guillermo Moreno, nos costó la pérdida de doce millones de cabezas de ganado y de numerosos mercados que habíamos conquistado con enorme esfuerzo, beneficiando así a Brasil y a Uruguay- dijo que “el Estado debe administrar los saldos exportables”, un remedo del IAPI.  

 

Pero sí quiero detenerme en las palabras finales del PresidenteNada. Con su mejor cara de póker, dijo que se autopercibía como si sólo hubiera estado en su cargo cien días, y nos llamó a creerle cuando nos convoca ahora a la misma reconciliación y a la seráfica paz interior que nos propuso el 19 de diciembre de 2019, en su discurso de asunción; acentuó que la pandemia que nos afectó debía dar paso a una atmósfera de reecuentro nacional, y que debíamos creer en su palabra.

 

Tamaño dislate sólo puede tener dos explicaciones: es amnésico o es un cínico que cree que somos irremediablemente idiotas. Se trata del mismo sujeto que nos encerró en la “cuareterna” más larga del mundo, que fundió miles de empresas y expulsó a muchas otras, que llevó la pobreza al 40,6% y la indigencia al 10,7% (con algunas provincias que superan fuertemente esos índices), que trajo una inflación anual de 50%, que dividió a la sociedad entre “buena gente” (sólo los votantes del Frente para Todos) y los “odiadores seriales” (el 52% restante), que permitió que existieran la corrupción más escandalosa en la compra de insumos y los paralelos “vacunatorios VIP”, que nos obligó a inmunizarnos con las peores vacunas por ideología, que nos impidió despedir y velar a nuestros 115.000 muertos mientras festejaba el caro cumpleaños de su concubina, que impidió a nuestros hijos y nietos tener clases durante casi dos años mientras su perro recibía lecciones diarias, que nos prohibió atender a nuestras enfermedades terminales mientras obtenía tratamientos de fertilidad asistida para su pareja, que liberó a miles de asesinos y violadores que hoy asolan nuestras ciudades, que expandió al infinito los mercados liberados a la droga, que nos aisló del mundo cerrando los cielos y asociándonos a los regímenes más perversos.

 

El adefesio político organizado por la PresidenteVice para volver al poder tuvo un efecto letal sobre el país, comparable sólo con aquéllos que han sufrido devastadoras guerras, pero el PresidenteNada parece no darse por enterado y continúa mintiéndonos descaradamente, cambiando de color según la ocasión y convirtiendo a su palabra –la misma en la que ahora nos pide que creamos- en algo irremisible extraviado; si no fuera tan trágico, podríamos recordar que del ridículo no se regresa, y Alberto Fernández insiste en recaer en él.

 

Como era previsible, el Gobierno está inundando el país de papelitos de colores y regalando, con descaro, electrodomésticos a ciudadanos que, literalmente, no tienen agua corriente, luz ni gas para hacerlos funcionar y que, naturalmente, los venden o los canjean por comida. Pero tengo una fuerte sensación de la inutilidad que tendrán estas movimientos en orden a obtener un vuelco en la voluntad de los votantes, porque percibo un enorme descontento, y hasta una profunda rabia, en los estratos más sumergidos de la sociedad; da la impresión de que el hartazgo ya supera a la ignorancia y al sometimiento de los más pobres a la dádiva de los caudillos de turno. Si le sumamos a ese sentimiento la rapidez con que se licúan los míseros salarios y hasta los planes sociales, precisamente por influencia de ese desparramo de moneda sin valor, tenemos el combo perfecto que lo justifica.

 

Ahora, la cuestión es qué hará el Gobierno, con un Banco Central exhausto y depredado, a partir del 15 de noviembre, sea cual fuere el resultado de las cruciales elecciones del día anterior. ¿De qué se va a disfrazar para evitar una brusca maxidevaluación?, ¿con qué dólares afrontará sus compromisos externos?, ¿cómo hará para permitir las importaciones esenciales para los procesos productivos, aún de aquéllos que generan divisas por su exportación?, ¿con qué dinero devolverá a los bancos los depósitos de los particulares que se llevó a cambio de bonos? Son muchas incógnitas para un peronismo que, casi por primera vez en su larga historia, deberá pagar la cuenta de tantos zafarranchos en que ha incurrido.

 

Bs.As., 2 Oct 21