viernes, 21 de enero de 2022

“Costa Pobre” va a la guerra

 


“Costa Pobre” va a la guerra

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 821)

 

“De la historia, las lecciones y cuidado, mucho cuidado con las

 bravuconadas y las apelaciones a la violencia, porque cuando las

 cosas se ponen feas el final es muchas veces impredecible”.

 José María Fuster-Fabra

 

En YouTube se puede ver a Alberto Olmedo, con harapos, en el rol de un dictador de ese imaginario país muy parecido a la Argentina actual. Como seguramente creen que carecemos de problemas, la irresponsable e ideologizada dupla de los Fernández² nos ha enviado, sin escalas, a un escenario de guerra global; en la medida en que las fuerzas armadas han sido despojadas por los sucesivos gobiernos de toda capacidad defensiva, resulta fácil imaginar qué sucederá si un cambio en la muy frágil situación actual desembocara en un enfrentamiento entre las grandes potencias que, con alta probabilidad, se desarrollaría en naciones menores. En la geopolítica mundial, Argentina se encuentra en una posición clave y peligrosa por su ubicación vinculada al Atlántico Sur y a la Antártida, por la base china con aptitud para intervenir militarmente en el espacio y por su producción masiva de alimentos; de producirse un conflicto bélico así, con certeza nos encontraremos inmersos en él.

 

 Rusia y China han modernizado enormemente sus fuerzas armadas, pero tienen graves problemas internos; en el primer caso, por su muy frágil economía y, en el segundo, por la crisis energética que soporta y por las disidencias de Hong Kong y la etnia uigur, a la cual viola todos sus derechos humanos. Los gobernantes, para conjurar esos inconvenientes, pueden verse tentados a plantear a sus pueblos un objetivo que genere una fuerte cohesión interna, tal como sucedió aquí durante la guerra de Malvinas, pero se encontrarían ahora con un Joe Biden que, como también tiene grandes complicaciones en su gobierno, tendría recíprocos intereses.

 

Vladimir Putin intenta, desde hace años, recrear el imperio que, luego, se transformó en la URSS y, en 2015, consiguió anexarle la península de Crimea; ahora, apoyado sobre el importante número de habitantes de origen ruso que pueblan el oriente de Ucrania, realiza actividades de agitación interna con ciberataques y mercenarios que, de tener éxito, llevarían a otra secesión del país; además, ha rodeado el país con sus fuerzas militares. El pedido de Ucrania de sumarse a la OTAN encendió las alarmas y puede conducir a un enfrentamiento en el noreste de Europa de impredecibles consecuencias; aduciendo que concederla equivaldría a tener un cinturón misilístico en sus fronteras, el déspota ruso ha amenazado a los Estados Unidos con armar bases equivalentes en Cuba y Venezuela (según reveló el ex jefe de la inteligencia chavista, ya tiene dos), sus claros aliados en Sudamérica, reeditando la crisis de los misiles de 1962.

 

Aún es posible que el autopercibido Zar renuncie a  avanzar, ya que Alemania le ha hecho saber que, si invade Ucrania –algo que el mundo considera probablemente inminente- impedirá que funcione el enorme gasoducto que alimentaría a la Comunidad Europea y llevaría de regreso indispensables millones de euros a las famélicas arcas de Moscú, y Biden, recuperando el rol de aliado de la preocupada Europa, ya le ha dicho que no tolerará más sus actitudes hostiles.

 

Por su parte, Xi Jinping está reflotando el problema de Taiwan, un país independiente desde 1949 al cual China considera sólo una provincia rebelde, y le ha sumado el montaje de islas artificiales militarizadas, que representan concretas amenazas para Japón, Corea del Sur  y Australia, estrechamente  unidos a Washington, tal como otras naciones vecinas. Biden desplazó esta semana su más moderno submarino nuclear a la zona para demostrar que está dispuesto a frenar las vocaciones imperialistas del líder chino, y reactivó la guerra comercial que lo enfrenta a Beijing.

 

Nuestro inefable Presidente, obedeciendo a los deseos de su mandante, viajará a principios de febrero para visitar a Putin y a Jinping, hoy los “malos” del mundo por las razones descriptas. Ratificando la notable esquizofrenia con que conduce las relaciones exteriores y con una supina  ignorancia sobre la latente rivalidad entre Rusia y China, Alberto Fernández ruega a los Estados Unidos que intervenga ante el FMI para que éste acepte un supuesto plan sin ajuste fiscal, pero Cristina Fernández lo torpedea permanentemente con cartas-misiles y declaraciones de sus esbirros.

 

Argentina ha pagado con decenas de miles de muertos el ideologizado apoyo a Moscú en la compra exclusiva de una vacuna que ningún país ha aprobado hasta ahora, lo cual nos impide viajar libremente por el mundo. ¿Cómo olvidar el discurso de Cristina Fernández vanagloriándose de la solidaridad de Putin cuando todos reclamábamos la de Pfizer? Ahora, nuestro Embajador Sabino Vaca Narvaja, pariente de la emperatriz patagónica, avanza con intenciones de integrarnos a la peligrosa Ruta de la Seda y endeudarnos para siempre con China, firmando proyectos de infraestructura que nada tienen que ver con los verdaderos intereses de la Argentina: las represas en el río Santa Cruz, y otra central nuclear.

 

La pregunta imprescindible debe ser, entonces, por qué actúa así el Gobierno. ¿Será porque prevé un inminente default con el FMI? Si así fuera, no resultaría descabellado pensar que el viaje de Alberto Fernández tiene como propósito pedir a Putin y Jinping apoyo financiero para paliar, de algún modo, las terribles consecuencias, medidas en más inflación y más pauperización, que la falta de un arreglo con el organismo acarreará. ¿Estará dispuesto, para obtenerlo, a ceder más soberanía a Rusia y China para obtener ese sostén?, ¿incluirá el otorgamiento de nuevas bases militares en nuestro territorio? “Costa Pobre” se fue a la guerra y nadie sabe cuándo volverá pero, entretanto, estamos en el peor escenario.

 

Bs.As., 22 Ene 22

viernes, 14 de enero de 2022

Golpista y Falsario


 

Golpista y Falsario

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 820)

 

“El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretenda hacerse superior a las leyes”. Cicerón

 

La ciudadanía no percibe su importancia, agobiada como está por el cúmulo de crisis (económica, social y sanitaria) que la afecta, pero la semana nos ha dejado un montón de temas que las agravan en extremo. En el podio figuran la explosión que se dará cuando llegue marzo sin firmar algún acuerdo con el FMI y la solidaridad con los peores dictadores. Pero, por la gravedad institucional que reviste, comenzaré por el golpismo del MemePresidente y lo falsario de su discurso.

 

Para tener claro cuánto desprecia el oficialismo la Constitución Nacional y la división de poderes que ella instituye, basta recordar qué uso higiénico dio a las reiteradas resoluciones de la Corte Suprema nacional que ordenaron al entonces Gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, reponer en sus funciones al Procurador General, Eduardo Sosa. La reciente sentencia que confirmó la inconstitucionalidad de la composición del Consejo de la Magistratura –el órgano que propone y destituye a los jueces- que había impulsado Cristina Fernández en 2006, significó para ésta una dura derrota en el campo donde se juega su único interés: la impunidad; también fracasó en sus esfuerzos por “democratizar” la Justicia y cambiar el régimen de designación y la duración del mandato del Procurador General.

 

Los mismos que durante el gobierno de Mauricio Macri aullaban exigiendo su destitución y que se fuera en helicóptero, hoy vuelven a convocar a la sedición contra otro poder de la República. Para ello, están convocando a una marcha hacia el Palacio de Justicia para exigir la remoción de los ministros de la incómoda Corte; hay antecedentes ya que, en 2003, el ya Presidente Kirchner echó a escobazos y por televisión a los jueces que la integraban, con la cómplice tolerancia de una sociedad siempre hipócrita. Al sumarse al vil sicario Juan Martín Mena, Viceministro de Justicia, y a los sediciosos jueces José María y Alejo Ramos Padilla en el apoyo a ese disparate, la marioneta que nos gobierna incurrió en el delito de instigación a un golpe de Estado y obliga a la inmediata actuación de los fiscales.

 

El innegable castigo que recibió el Gobierno en las recientes elecciones y la consecuente merma en sus capacidades legislativas, hace que la probabilidad de que obtenga los votos necesarios para  avanzar con sus proyectos contra el Poder Judicial resulta claramente nula. Entonces, ¿qué objetivo tiene esa marcha anunciada, además, con tanta anticipación? ¿Intentarán Luis D’Elía y sus barrabravas, más los militantes de algunos gremios ultra-kirchneristas, tomar el Palacio e incendiarlo, como ya hicieron con una comisaría en La Boca? ¿Actuarían las fuerzas de seguridad federales (PFA, GN, PSA y PNA), a las órdenes hoy de Anímal Fernández, en defensa del edificio o ésta quedaría sólo a cargo de la Policía porteña? ¿Qué pasaría si las organizaciones de abogados y los partidos de oposición convocaran a sostener esa defensa? ¿Estará buscando el oficialismo tirarle algunos muertos a Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gobierno de la Ciudad y, por elevación, a la oposición?

 

En otro orden de cosas, mientras Martín Guzmán intenta con desesperación obtener el apoyo de los mayores accionistas (Estados Unidos y Japón) del FMI, Cristina Fernández ordenó al MemePresidente dinamitar cualquier progreso en la materia; se vio claramente con la asunción de Alberto Fernández como Presidente de la CELAC y con la re-re-toma de posesión de Daniel Ortega en Nicaragua, siempre acompañados por los asesinos dictadores de Cuba, de Venezuela y del Vicepresidente de Irán, acusado de organizar la voladura de la AMIA y matar a 85 argentinos. El Fiscal Alberto Nisman, asesinado impunemente hace ya siete años, debe estar revolviéndose una vez más en su tumba.

 

También lo enviará a Beijing, con la excusa de los Juegos Olímpicos, quizás para reunirse con Xi Jinping y estrechar lazos comerciales y militares; eso irritará a la administración de Joe Biden, que ha boicoteado el evento por las violaciones a los derechos humanos en China. Que esa conducta esquizofrénica del Gobierno, que logra siempre quedar mal con todos, se deba al exclusivo propósito de salvaguardar el capital simbólico de la PresidenteVice ante su base electoral, a la cual los Fernández² han vendido el falso relato del desendeudamiento para liberarnos del yugo de los acreedores y la perversidad del FMI al pedir un ajuste, resulta aún más  criminal por el costo que el default implicará para los más pobres.

 

La llegada de Guzmán se debió a la influencia que, sobre la emperatriz pingüina tiene Joseph Stiglitz, que esta semana ponderó el presunto “milagro” que habría obrado el MemePresidente. El crecimiento del 10% de la economía durante 2021, fue sólo un pobre rebote, y Fernández ha llevado la pobreza al 50%, la inflación a un porcentaje aún mayor con cepos, precios y tarifas congeladas, y el Banco Central se ha quedado sin reservas, pese al monumental aporte que hizo el campo y a los US$ 4500 millones en DEG que recibió del FMI; proponer “santificarlo” sólo se explica por el pago que recibe Stiglitz y su ignorancia respecto a la realidad argentina.

 

El único verdadero éxito del Gobierno ha sido, precisamente, convertir a la Argentina en un páramo cada vez más parecido a la Venezuela de Nicolás Maduro, donde –como dijo Leonardo Padura- “faltan todas las cosas, y lo único que sobra es el tiempo” y el Estado es el único factor de crecimiento y desarrollo, lo cual ha llevado a la creciente miseria, la aguda escasez, los cortes de energía y el hambre pavoroso, que se han transformado en casi perfectos instrumentos de control y dominación social.

 

Bs.As., 15 Ene 22

viernes, 7 de enero de 2022

La Brújula Rota

 


La Brújula Rota

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 819)

 

“Navidad es la época en la que los niños le piden a Papá Noel qué es lo que

 quieren y los adultos pagan por ello. El déficit del Estado es cuando los

 adultos le piden al gobierno lo que quieren y los niños pagan por ello”.

 Richard Lamm 

 

¿Se imagina estar navegando en medio de una tormenta terrible y carecer de instrumentos para poder ubicar su posición? ¿Castigaría a la tripulación sin piedad cuando más la necesita? Pues eso es lo que está sucediendo con la Argentina, un buque gemelo del Titanic cuya sala de máquinas está a cargo de un académico fabulador y sin experiencia y en el puente de mando tiene a un capitán cobarde que, además, debe consultar cada decisión con una almirante a la que sólo le preocupa su situación personal y, eventualmente, cuidar su capital, tanto real cuanto simbólico.

 

El Gobierno sabe que llegar a algún arreglo con el FMI resulta un requisito esencial, aunque no el único, para que todo no se desbarranque finalmente en marzo (¿quizás con un “rodrigazo”, impuesto por la realidad?), pero la locura de quienes están conduciendo los penosos destinos del país los lleva a cometer un desatino tras otro y, peor aún, quejarse cuando las previsibles consecuencias de su errática conducta modifican en forma dramática la ruta que podría conducir a esa meta. Para que ese acuerdo se firme, es necesario que los funcionarios y el Directorio del Fondo aprueben un plan económico prometido y aún inexistente, porque la pretensión del Ministro de Economía, Martín Guzmán, en el sentido de considerar como tal al fantasioso y notoriamente falso presupuesto que presentó al Congreso resulta inaceptable para el menos advertido de sus interlocutores.

 

Los mayores accionistas del organismo internacional, que integran ciento noventa países son Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China. El Embajador de Japón ya ha dicho que no será tolerante con nosotros, porque el dinero que debemos pertenece a sus propios trabajadores; y cuando la Casa Rosada sondeó a China para obtener apoyo financiero, se encontró con que Xi Jinping nos exigía llegar, previamente, a un arreglo con el FMI.

 

La administración Biden, con un peso enorme en la toma de decisiones del Directorio, prioriza la recuperación democrática que las criminales dictaduras de Nicaragua, Venezuela y Cuba han destruido hasta los cimientos. Pero Alberto Fernández ha decidido enfrentarla reactivando una organización fantasma, la CELAC, para competir contra la OEA y dejando fuera a Canadá y los propios Estados Unidos (a quien tanto necesita), con el apoyo explícito de Nicolás Maduro, Miguel Díaz-Canel y Daniel Ortega, a los cuales ha acompañado en todos los foros internacionales para evitar la condena de sus regímenes totalitarios y asesinos; por si fuera poco, la Argentina enviará una delegación oficial a la re-reasunción del último, convalidando así el monumental fraude que practicó en las últimas elecciones nicaragüenses, incluyendo la detención de todos los candidatos opositores.

 

Además, y obedeciendo a la emperatriz patagónica, Fernández inició acciones penales contra los funcionarios del FMI que intervinieron en el otorgamiento del monumental crédito pedido por Mauricio Macri para evitar que la bomba nuclear que había dejado su predecesora estallara y, con ella, cayera el único gobierno no peronista que logró terminar su mandato desde 1928 hasta la fecha, en medio de una crisis económica y social que hubiera superado, en magnitud, la del 2001. Y las personas físicas denunciadas por el PresidenteMeme son, precisamente, aquéllas que deben informar al Directorio acerca de la viabilidad del plan que, al final, ofrezca Guzmán.

 

Y no se privan de denostar a la oposición y a sus líderes cada vez que abren la boca, pese a que los necesitan desesperadamente para simular un gran acuerdo nacional que los respalde. Es altamente probable que Gerardo Morales, Gobernador de Jujuy y Presidente de la UCR, haya sido “apretado” financieramente para inducirlo a una rara manifestación y convencer a sus colegas de la oposición de enviar delegados a la reunión convocada para obtener una foto para enviar a Washington. Pero, al menos esta vez, Juntos se cerró y acordó que el ámbito lógico de discusión del arreglo con el FMI, cuando se haya logrado y no antes, sea el Congreso.

 

 En resumen, la Argentina está mucho más cerca del arpa que de la guitarra, aunque sea Alberto quien la toque para acompañar a Martín mientras canta su habitual sarasa. Nada nuevo, porque Cristina Fernández y La Cámpora no están dispuestos a encarar el necesario ajuste que implica reducir sensiblemente la inflación, achicar el gasto público, aumentar las tarifas, acabar con los subsidios, acumular reservas, terminar con la brecha cambiaria, etc., a riesgo de ir contra ese capital simbólico que le permite ser la dueña del país y tener los atributos masculinos de los grandes machos del PJ en una mano, sentada sobre la tercera sección electoral de la Provincia de Buenos Aires, fuente de sus votos.

 

Hay un viejo chiste que cuenta que, en gira electoral, un candidato promete destinar más fondos a mejorar la cárcel que la escuela; cuando un asesor le pregunta por qué, le responde que seguramente no volverá a estudiar, pero puede ser que termine preso. Y viene a cuento porque la marioneta que preside la República acaba de publicar que, mientras durante la “cuareterna” tantos chicos fueron excluidos del sistema educativo por falta de conectividad, invertirá mil millones de pesos en mejorar el acceso a Internet en las prisiones, donde los delincuentes detenidos tanto lo privilegiaron en las últimas elecciones. Tuvo razón Jorge Fernández Díaz cuando escribió: Nadie se preocupa por el verdugo si no presume que está destinado al cadalso”.

 

Bs.As., 8 Ene 22

viernes, 31 de diciembre de 2021

Pésimo Original, y Mala Copia

 


 

Pésimo Original, y Mala Copia

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 818)

 

“La política es el camino para que los hombres sin principios puedan dirigir a los hombres sin memoria”. François-Marie Arouet, Voltaire

 

La pandemia y, sobre todo, la “cuareterna” produjo una sensible alteración en nuestra percepción del tiempo, a punto tal que los casi dos años transcurridos desde que el Covid llegó parecen haber desaparecido de nuestra memoria. Sin embargo, hace sólo seis semanas que fuimos a las urnas, y en ellas el 70% de nosotros le dijo “basta” al modelo populista, corrupto, impune y autoritario que el kirchnerismo pretendía instaurar aquí.

 

Ese grito se expresó mayoritariamente a través de las boletas de Juntos por el Cambio en sus diferentes versiones provinciales, pero también mediante las propuestas de las formaciones liberales que encabezan Javier Milei y José Luis Espert y de las agrupaciones de izquierda, que dejaron atrás su habitual insignificancia y crecieron enormemente. Como es natural y por mandato popular, el peso mayor de la responsabilidad de conformar la oposición recae sobre la alianza que reúne al Pro, a la UCR y a la CC-ARI.

 

Luego del rechazo al Presupuesto/mamarracho presentado por el Ministro de Economía, Martín Guzmán, rápidamente la Casa Rosada presentó un proyecto sobre el impuesto a los bienes personales, que resultó vencedor por un voto por la ausencia de una diputada enferma (Crescimbeni) y la deserción de dos viajeros (König y Gutiérrez), todos de JxC. El martes, la mesa nacional de esa alianza se negó, por 14 votos a uno (Patricia Bullrich), a castigar a los irresponsables legisladores, que prefirieron faltar a tan importante sesión para hacer turismo. El miércoles, la ley fue sancionada por el Senado, en una sesión que tuvo quórum por la “borocotización” de una diputada de La Rioja, María Clara del Valle Vega, otra “opositora” que, seguramente, fue convencida de mudarse al Frente para Todos con algunas “efectividades conducentes”.

 

Así, el Gobierno logró mejorar sensiblemente las perspectivas de recaudación (al no reconocer el real impacto de la inflación en las escalas y, además, aumentar mucho los porcentajes) y facultó a las provincias a incrementar el impuesto a los ingresos brutos y a gravar las herencias; todos los gobernadores de JxC, bailando en un alegre trencito de la felicidad, adhirieron a la iniciativa, con excepción de Horacio Rodríguez Larreta (CABA), que ya los había aumentado, y mucho, para compensar la quita en la coparticipación federal que sufrió para bancar a Axel Kiciloff, porque éste gerencia el territorio-corazón del kirchnerismo.

 

En la Provincia de Buenos Aires, los legisladores de las dos grandes coaliciones –con la muy honrosa excepción de once diputados- levantaron sus simpáticas manitos para modificar la ley que impedía la reelección de los “barones” (intendentes) por más de dos períodos, comenzando la cuenta en 2015. Ya la ex Gobernadora María Eugenia Vidal había herido de muerte esa ley al reglamentarla: para que se considerara “período”, éste debía extenderse más allá de los dos años; y muchos de los ahora definitivamente beneficiados, de ambas formaciones, renunciaron a sus cargos antes del 10 de diciembre para acogerse a ese beneficio en 2023, comenzando por los emblemáticos Jorge Macri (JxC) y Martín Insaurralde (FpT). En lugar de cambiar la reglamentación, se modificó la ley y se habilitó a 90 intendentes a re-reelegirse en las próximas elecciones.

 

Quienes, nuevamente, defraudaron a la sociedad que, en un 87%, rechazaba esa posibilidad, argumentan que se trató de optar por un mal menor porque, si no se permitía a esos “barones” volver a presentarse en los distritos que gobiernan desde hace años, La Cámpora podría hacerse con ellos; además, juran que será la última vez que cambiarán la ley. ¿Les compraría un auto usado a estos mentirosos seriales, aunque sean amarillos?

 

Todas estas inmundicias le dan la razón a Milei cuando habla de “la casta”, porque presenciar estos ¿errores? de la oposición, nos obliga a preguntarnos si unos y otros no son, casi, lo mismo. Un amigo, estos días, me dijo que, en el futuro, preferirá votar el original kirchnerista y no a la copia cambiemita. Y la fuerte linterna que utilizó Carlos Pagni el jueves, en su columna en La Nación, para iluminar los tenebrosos pasillos subterráneos del espionaje, en los cuales JxC y FpT se intercambian roles y favores, termina de completar el cuadro pavoroso de la política nacional.

 

Mientras eso pasaba, otros de los muchos asesinos togados, José Michelini y Andrés Basso, miembros del Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, denegaron nuevamente la prisión domiciliaria (entiéndase, no la libertad) al Comisario Miguel Etchecolatz quien, amén de sus múltiples dolencias, ya cuenta con ¡92 años!; en poco tiempo estos canallas lograrán, una vez más, su propósito: este anciano morirá en la cárcel y pasará a engrosar la ya larga lista de los fallecidos en la cárcel. Y eso sucede mientras el Estado libera a miles de homicidas y violadores aduciendo el riesgo de contagio de Covid, y la catarata de impunidades que llueven sobre la jefa y sus hijos, los organizadores, los funcionarios corruptos, los empresarios coimeros, los ladrones de impuestos, los sindicalistas mafiosos y los otros múltiples cómplices y testaferros de la asociación ilícita que nos gobierna y saquea desde 2003, continúa empapando y asqueando a esta sociedad tan injustificadamente paciente, tolerante e hipócrita.

 

A pesar de todo, pero con pocas esperanzas, deseo para todos nosotros el mejor nuevo año posible; con seguridad, no será mucho.-

 

Colonia del Sacramento, 1 Ene 22

viernes, 24 de diciembre de 2021

¡Qué cachivache!

 



 

¡Qué cachivache!

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 817)

 

“Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque

 uno termina pareciéndose a ellos”.

 Jorge Luis Borges

 

¡Muy feliz Navidad! Alegrémonos con María y José por el renacimiento del Niño Jesús, y roguemos todos juntos, cualquiera sea nuestra particular creencia, por la Argentina que tanto lo necesita.

 

Juntos por el Cambio, la alianza por la cual votamos con tanta esperanza para frenar el proyecto autoritario del kirchnerismo, ha comenzado con rapidez a desilusionarnos con su fragmentación. Los primeros en incursionar por esa ruta fueron el Senador Martín Lousteau y su apadrinado, el Diputado Rodrigo de Loredo, quienes, sin pudor alguno exhibieron su falta de respeto a las reglas pactadas e, inspirados por Enrique Coti Nosiglia, dividieron el bloque de la Unión Cívica Radical. La situación obliga a compararla con el panorama que presenta la oposición en Venezuela, destruida por la cooptación de dirigentes lábiles pero, principalmente, por las ambiciones personales de sus líderes; recientemente, Andrés Oppenheimer le atribuyó mayor responsabilidad en la supervivencia del régimen asesino de Nicolás Maduro que al propio narco-oficialismo.

 

En Diputados de la Provincia de Buenos Aires, la nota la dio Natalia Sánchez Jáuregui (del partido Fe -fundado por el fallecido Gerónimo Momo Venegas- pero elegida por Juntos) quien, con su pase al Frente de Todos, dio a éste la primera minoría, con todo lo que ello implica en la composición de las diferentes comisiones y aumentó el riesgo de que otros legisladores sean cooptados con “efectividades conducentes”. Este es otro nefasto subproducto de las vetustas listas sábana que aún utilizamos, porque permiten que ingresen a las cámaras personas que no conocemos y que, más tarde, invocan la propiedad personal (no partidaria) de sus respectivos escaños para negarse a renunciar. El martes próximo la Legislatura bonaerense tratará la modificación de la ley que impide la reelección de los intendentes; resultará fascinante ver cómo se comporta Juntos, ya que algunos de sus propios “barones” serían beneficiados.

 

La gota que hizo rebalsar el vaso de la paciencia cívica fue, como se puede comprobar en las redes sociales, la dura derrota que la oposición sufrió, por un voto, en el tratamiento del impuesto a los bienes personales, que significó un enorme costo fiscal para todos nosotros. El fracaso puede imputarse a la atomización de los bloques que la integran y a la liviandad con que fueron estimadas las fuerzas propias, pero se debió principalmente a la ausencia de tres diputados cambiemitas: Camila Crescisbeni, a la que no se permitió ingresar al recinto por síntomas de estar afectada por Covid (raro, porque durante casi dos años las sesiones fueron virtuales, y ahora no se pudo); Alvaro Gonzalez que, como extrañaba mucho a su hija (igual que muchos de nosotros), se fue a Alemania para asistir a su boda; y Gabriela Brouwer de König (integra la fracción de Lousteau) que, seguramente preocupada por la salud mental de sus pequeños vástagos, partió hacia DisneyWorld en viaje familiar.

 

La clara irresponsabilidad de los dos últimos fue acentuada por las absurdas excusas que esgrimieron ante los fuertes reproches recibidos tanto de los máximos dirigentes partidarios cuanto de sus votantes, que manifestaron su ira mediante todo tipo de mensajes condenatorios. König dijo que había avisado al jefe de su bloque que realizaría el periplo y que, cuando se enteró de la inminencia de la sesión especial que Juntos había convocado, intentó infructuosamente regresar a tiempo; Rodríguez, invocó la razón mencionada pero agregó que, se haber estado presente, la votación hubiera resultado empatada y, finalmente, decida por Sergio Massa, Presidente de la Cámara y miembro de la mesa del poder nacional.

 

Pero todo ello no nos debe impedir dirigir nuestras críticas más fuertes a las cabezas visibles de los diferentes partidos que integran Juntos. Es imposible que conduzcan de este modo una coalición que se propone como alternativa del kirchnerismo y que, salvo algunos planes de gobierno que -me consta- están preparándose, no le dice a la sociedad para qué quiere llegar al poder y cuáles, si triunfa, serán sus políticas. Enfrente tienen nada menos que la más eficiente maquinaria de construir relato e impunidad que llegó a la Casa Rosada desde la época de Juan Domingo Perón; si continúa siendo tan infantil, si no sale a destruir las mentiras que el Instituto Patria y La Cámpora crean diariamente, si no se blinda ante las expediciones de pesca que ya están funcionando, la Argentina habrá perdido una nueva oportunidad y el tren de la Historia nos volverá a dejar atrás.

 

A pesar de cuanto yo mismo suponía y la realidad aseguraba, durante los próximos dos años el Gobierno seguirá conduciéndonos en un plano cada vez más inclinado, pero nada explotará. Aunque, finalmente, no cierre un acuerdo de facilidades extendidas con el FMI y asuma las horrorosas consecuencias de ello, sigue siendo dueño y señor de la máquina de imprimir papelitos de colores, cada vez más devaluados y, claro, eso llevará a un aumento de la ya enorme inflación pero también permitirá incrementar el consumo, porque todos saldremos a gastarlos rápidamente ya que somos conscientes de la velocidad a la que pierden valor. Y aunque dispondrá nuevas limitaciones derivadas de la caída a pique de las reservas, si declaramos un nuevo default y no pagamos nada a nuestros muchos acreedores (la fragata, ¿será otra vez embargada?), podrá acumular muchas divisas provenientes del campo para pagar cada vez menos importaciones de combustibles y de insumos indispensables para la producción de bienes. En ese escenario, ¿sería factible la reelección del Meme Presidente?

 

Bs.As., 25 Dic 21

viernes, 17 de diciembre de 2021

Canalladas y provocaciones

 





Canalladas y provocaciones

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 816)

 

“También los derrotados, tarde o temprano, encuentran una voz”. Fabiano Massini

 

Me produjo republicana alegría el fallo de la Corte Suprema que, después de seis años, confirmó la inconstitucionalidad de la modificación de la composición del Consejo de la Magistratura, promovida por la ex Senadora Cristina Fernández hace quince.

 

De todas maneras, el Poder Judicial siguió perpetrando actos contra natura a través de algunos jueces, como los magistrados Fernando Machado Pellioni y Javier Feliciano Díaz, integrantes del Tribunal Oral Federal N° 3 que, por mayoría, sobreseyeron a Cristóbal López y Fabián de Souza por el mismo delito por el que condenaron a Ricardo Echegaray a más de cuatro años de prisión; no se conocen aún los fundamentos que utilizaron para resolver, pero a nadie le cabe duda de lo insólito de esa sentencia, ya que resulta imposible que uno cometiera un delito sin la participación de los otros, beneficiarios de los ¡US$ 1.000 millones! estafados al Estado.

 

Adrián Grünberg y Daniel Obligado, que también sobreseyeron hace días a Cristina Kirchner por lavado de dinero, precisamente por el inventado alquiler de cuartos en sus hoteles patagónicos a los mismos López y De Souza, deben sentirse acompañados en la repulsa pública. Ambos fallos serán revisados el año próximo por la Sala I de Casación, de la cual continuará formando parte Daniel Petrone, otra gran noticia de la semana.

 

El Juez Daniel Rafecas, que Alberto Fernández pretendía entronizar como Procurador General, se destacó en estos días. Ordenó detener a doce militares que, cuando sucedieron los hechos que les imputó, eran muy jóvenes oficiales y a los que mandó presos sin siquiera tomarles declaración indagatoria; entre ellos, el Coronel Guillermo Viola, Presidente de la Unión de Promociones. Lo hizo porque, dijo, habrían cometido delitos de lesa humanidad cuando, el 29 de septiembre de 1976, fue detectado un comando de Montoneros e intentaron detener a sus miembros. La batalla fue de tal magnitud que murieron cuatro guerrilleros y Victoria Walsh se suicidó.

 

Su propio padre, el también terrorista Rodolfo J. Walsh, escribió a sus amigos tres meses después del hecho y dijo textualmente: “… El comunicado del Ejército que publicaron los diarios no difiere demasiado, en esta oportunidad, de los hechos. Efectivamente, Vicki era oficial 2° de la Organización Montoneros … y su nombre de guerra era Hilda. …, estaba reunida ese día con cuatro miembros de la Secretaría Política que combatieron y murieron como ella. … Mi hija no estaba dispuesta a entregarse con vida. … Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era hablar, sino caer. … Siguiendo el plan de defensa acordado, subió a la terraza con el secretario político, Molina, mientras Coronel, Salame y Beltrán respondían el fuego desde la planta baja. … Me ha llegado el testimonio de uno de esos hombres {del Ejército}, un conscripto: ‘El combate duró más de una hora y media. Un hombre y una muchacha tiraban desde arriba. Nos llamó la atención la muchacha porque cada vez que tiraba una ráfaga y nosotros nos zambullíamos, ella se reía’  …”

 

Pese a esa clara evidencia, Rafecas ordenó la detención de todos pese a que no existe, claro, peligro de fuga ni, menos aún, pueden poner en riesgo las pruebas de la causa. Esos “jóvenes idealistas” muertos están inmortalizados en el Parque de la Memoria porteño y sus familiares fueron fuertemente indemnizados por un Estado idiota y sujeto al saqueo más asombroso. Y todo ello delante de una sociedad cómplice e olvidadiza que se muestra sorprendida y ha elegido a los miembros de las fuerzas armadas –a las que un gobierno democrático ordenó pelear en una guerra que no buscaron para salvar a la Patria- como únicos chivos expiatorios de todo lo malo que sucedió en esos años terribles.

 

A esto debe agregarse que la Secretaría de Derechos Humanos (tuertos), a cargo de Horacio Pietragalla, se ha presentado como querellante en la causa por la ¿represión ilegal? en el combate de Monte Chingolo, en el Conurbano bonaerense, ocurrido el 23 de diciembre de 1975 –Isabel Martínez de Perón era Presidente- cuando el ERP, con cerca de 200 hombres, atacó el batallón Viejobueno con el propósito de robar trece toneladas de armamento y, en el trance, perdieron la vida 62 terroristas y quedaron heridos otros 32; las fuerzas legales sufrieron 10 bajas mortales. Un periodista presente comparó la batalla con la guerra de Vietnam.   

 

Ante el duro sopapo que recibió hace un mes en las urnas y el claro agravamiento de su situación penal, ¿una desesperada Cristina Fernández habrá ordenado agredir a las fuerzas armadas imaginando que éstas repetirán algo similar a los planteos “carapintadas”, denunciar un golpe de Estado y huir? Eso hicieron Evo Morales, en Bolivia, y Rafael Correa, prófugo de la Justicia de Ecuador. Pero no sucederá; dos mil ancianos presos, condenados en juicios amañados y sin ninguna garantía constitucional, son permanentes recordatorios de que la traición y el olvido son las monedas con que esta sociedad obscena paga por defenderla.  

 

La semana que viene, cuando escriba mi columna, Jesús habrá renacido una vez más. Ruego para que se conmueva por la suerte de la Argentina y, en especial, que bendiga a nuestras familias y a los verdaderos presos políticos y las suyas, todos tan golpeados por el infortunio y el dolor durante tantos años. ¡Feliz Navidad!

 

Bs.As., 18 Dic 21

viernes, 10 de diciembre de 2021

Estupidez y Delirio Endémicos

                       


          


            Estupidez y Delirio Endémicos

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 815)

 

“Ya no basta con contar la verdad, también hay que destruir las mentiras”.

 Javier Cercas

 

El kirchnerismo y La Cámpora lo volvieron a hacer. Para jugar en la mesa de poker del poder, y competir desde la debilidad política con un inexistente “albertismo” que se pretendió parir el Día de la Militancia, convocaron a un obsceno y auto-apologético acto en Plaza de Mayo, apropiándose sectariamente de la celebración del aniversario de la asunción de Raúl Alfonsín, y escenificar una inexistente unidad; arriaron al centro porteño a las habituales multitudes que ignoran para qué van, salvo para gozar de un espectáculo gratuito y, sobre todo, conservar los planes sociales que las organizaciones que dicen ser sus representantes usan para extorsionarlas.

 

Trajeron a Buenos Aires a Luiz Inácio Lula da Silva, también sospechado de corrupción pero en niveles sideralmente menores a los de nuestra multimillonaria emperatriz hotelera; en cambio, José Pepe Mujica, también de visita, brilla por su honestidad. Pronto veremos si ese acto, pensado como un misil contra el MemePresidente, funcionó como tal y si la más reciente afirmación de éste –“ella y yo pensamos lo mismo, pero yo decido”- no es sólo una mentira más; seguramente, la CGT, los gobernadores y los “barones”, todos ausentes, también están esperando que se aclare.

 

Cristina Fernández, brillante y audaz cuando libra la batalla cultural y maestra en edificar falsos castillos en la maleable arena de la historia argentina, usa todas las tribuna para su lucha personal, hasta ahora perdidosa, contra la Justicia y recurre, desnaturalizándola, a la teoría del lawfare; olvida que las causas en las que su suerte penal está más comprometida se iniciaron durante su propia presidencia y que sólo la innoble protección que le brindó el Senado desde 2015 evitó que fuera presa; ¿será cierto que, ante la probabilidad cierta de una nueva derrota, se postularía para volver a esa Cámara en 2023 y así conservar fueros?

 

La nota de la semana, que mostró la angustia que sufre la familia de la PresidenteVice ante el avance de esos procesos –el sobreseimiento que dictó el Tribunal Oral Federal N° 5 no subsistirá porque, seguramente, será revocado por Casación- la dio el inefable Ministro de Justicia, Martín Soria, al visitar a la Corte Suprema. Su delirante tentativa de “apretar” al máximo Tribunal para aliviar la situación procesal de su jefa fue, como era de esperar, un estrepitoso fracaso y lo probó él mismo al salir del Palacio de Justicia y tuitear enloquecidamente contra sus miembros.

 

Las veletas han comenzado a girar, suave pero firmemente. El Juez Ariel Lijo, en la denuncia penal formulada por José D’Angelo a raíz del descubrimiento de los numerosos fraudes que expuso en su reciente libro “La estafa con los desaparecidos”, ha exigido al Ministerio de Economía y a la Secretaría de Derechos Humanos informes sobre todos las indemnizaciones pagadas por el Estado a las víctimas o a los deudos, reales o ficticios, de las fuerzas legales, con las listas de los beneficiados. Estamos hablando de miles de millones de dólares robados; por supuesto, el Gobierno se resiste a entregar esos datos, otra fuente de la gigantesca corrupción.

 

En los próximos días tendremos algunos indicios más de los nuevos vientos que soplan en la Justicia. Por un lado, la Corte parece pronta a decidir, después de seis años, que la modificación que impuso Cristina Fernández a su paso anterior por el Senado en la composición del Consejo de la Magistratura es inconstitucional. Y, por otro, la Cámara de Casación deberá elegir a su Presidente; como la longitud de esta nota no me permite explayarme, sólo diré que, si el Juez Daniel Petrone no es elegido para ocupar ese cargo, la noble viuda del pingüino guerrero llorará amargamente.

 

Así como el delirio se ha transformado en un mal endémico del kirchnerismo gobernante, que se autopercibe vencedor después de una paliza histórica y que todos los días lucha en su propia cumbre por un pedacito individual de futuro, el radicalismo no le va en zaga. La penosa imagen que proyectó sobre una ciudadanía agobiada por la inseguridad, la inflación, la pobreza, la falta de futuro, la pérdida de empresas y trabajos y la muerte de 117.000 de los suyos por la impericia, la ideologización y la corrupción, demuestra que la estupidez también cunde en la oposición.

 

La frase de Andrés Malamud (“los radicales olfatean el poder y huyen en sentido contrario”), que reprodujo Carlos Pagni, remite a la descarnada pelea por las candidaturas para 2023 que el más que centenario partido, por instigación del nefasto Enrique Coti Nosiglia, ya está librando a la vista de la sociedad; parece no haber notado que faltan dos años en un país donde el largo plazo es la semana siguiente y, peor aún, ha ignorado el mandato que recibió hace un mes en las urnas: ponerse a trabajar para evitar la destrucción final de la Argentina. El Pro también lo hace pero, al menos, no exhibe impúdicamente sus diferencias en público.

 

Quiero cerrar esta columna rindiendo un emocionado homenaje a una de las mejores y más nobles personas que he conocido y que acaba de renunciar a su banca senatorial por la cruel enfermedad que sufre. A él merece aplicarse un viejo proverbio judío: “No es más grande quien más espacio ocupa cuando está, sino el que más vacío deja cuando se va”. ¡Hasta siempre, querido Esteban Bullrich, y que Jesús, ya pronto a renacer, los bendiga a a ti, a tu mujer y a los chicos!

 

Bs.As., 11 Dic 21