viernes, 30 de enero de 2026

De la licitación al Apocalipsis


                                            De la licitación al Apocalipsis

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1031)

 

“La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.” Jean le Rond d’Alembert

 

El inusual período de ‘pax mileísta’ se vio sacudido por la licitación de una empresa privada para comprar los caños para construir un gasoducto hasta la costa atlántica. Con una precio inferior - 40% -, triunfó una gran compañía india. Techint, la multinacional italo-argentina que, tardíamente, ofreció reducir su cotización hasta igualarlo, reaccionó con furia. Se reabrió así el debate entre los aperturistas, con el Gobierno como portaestandarte, y los proteccionistas que, como siempre, apelan al cuidado de la industria y del empleo, pero sus argumentos se vieron perjudicados tanto por la enorme diferencia cuanto porque ambas empresas importan su materia prima (la chapa) de China y Brasil, respectivamente.

 

Si bien es cierto que la cancha está aún inclinada contra los productores locales por los gravosos impuestos, la deficiente infraestructura vial y la obsoleta legislación laboral, nada – salvo los recientes antecedentes de corrupción rampante – puede justificar tamaña variación, especialmente en un país en que todos estamos hartos de empresarios que sólo saben cazar en el zoológico y pescar en la bañadera, para vendernos malo y caro.

 

En estos días de tambores bélicos que retumban desde el Golfo Pérsico y el Caribe, Taiwan festeja la purga desatada por Xi Jinping sobre la cúpula del Ejército, ya que llevará tiempo recomponerla y China pueda volver a su política de hostigamiento. Donald Trump, empeñado en dejar su huella antes de que el tiempo lo expulse del Salón Oval, amenaza con atacar Irán por su programa nuclear, su industria misilística y su apoyo a milicias desestabilizadoras. Tanto como sucedió en las vísperas de la extracción de Nicolás Maduro de Caracas, al Presidente de EEUU le quedan pocas opciones fáciles, y ninguna de ellas incluye retirarse después de ejecutar este inmenso despliegue aeronaval. 

 

La primera es ordenar ataques selectivos y precisos contra las bases de la terrorista Guardia Revolucionaria (CGRI), sitios de misiles y el programa nuclear; o sea, bajas civiles mínimas, derrocamiento del régimen debilitado y una transición a la democracia, con Irán reintegrándose al mundo, pero Irak y Libia vieron caer dictadores para dar paso a épocas de caos y sangre. En otra, parecida a la de Venezuela pero impensable por las gigantescas disimilitudes entre ambos regímenes, el poder actual sobrevive pero se modera: una acción rápida de EEUU lo deja en pie, aunque forzado a cortar el apoyo a sus milicias proxys, frenar sus programas nucleares y balísticos, y relajar la represión; no contenta a los iraníes que anhelan libertad, pero evita el colapso. En la tercera, el régimen cae pero es sustituido por una junta militar; las protestas erosionaron su poder, pero el Estado profundo de seguridad defiende el statu quo con brutalidad.

 

El escenario más temido es el caos tras el derrumbe, con una guerra civil motivada en tensiones étnicas (kurdos, baluchis) en un país de 93 millones de habitantes. Qatar y Arabia Saudita ven cercana una pesadilla humanitaria y millones de refugiados. Israel celebraría el fin del régimen, pero nadie quiere un Irán fragmentado. En Medio Oriente, como en Latinoamérica, el vacío de poder invita al desastre.

 

Pero también pueden producirse represalias iraníes contra las fuerzas y los aliados de EE.UU. Teherán no iguala el poder aeronaval de Trump, pero tiene miles de misiles y drones, y las bases de EEUU en Bahrein, Qatar o Jordania e infraestructuras como las saudíes de 2019, lo experimentarían. Los aliados árabes tiemblan, porque esa respuesta elevaría el precio del petróleo. Los ayatollahs podrían minar el estrecho de Ormuz, una amenaza latente desde la guerra entre Irak e Irán; es un cuello de botella que podría bloquearse para el 25% del petróleo y GNL mundiales. Irán ya practicó despliegues rápidos; el comercio global sufriría y los precios se dispararían. Otra posibilidad sería el hundimiento de buques de EEUU con “ataques de enjambre”, con drones explosivos y lanchas rápidas abrumando las defensas; la Armada del CGRI, experta en asimetrías, podría lograrlo, humillando así a EE.UU como sucedió con el USS Cole (2000) y el USS Stark (1987).

 

Estos escenarios muestran la extrema imprevisibilidad actual: con una inmensa flota aeronaval preparada, Trump está obligado a actuar, aunque desate consecuencias globales, para no perder más apoyo interno, como el que ya sufre por la brutal política anti-inmigratoria y la debilidad del dólar, que ponga en mayor riesgo aún su actual control del Capitolio en las elecciones legislativas de noviembre; si las perdiera, el efecto – que podría incluir un impeachment - repercutirá también en la Argentina, aliada incondicional del Presidente, a cuyo apoyo  financiero tanto debemos.

 

En cambio, donde seguramente obtendrá éxito será en su enfrentamiento incruento contra el régimen marxista de Cuba, ya que sus presiones sobre el gobierno de México (Claudia Sheinbaum) han producido el estrangulamiento total del único cordón umbilical – el regalo de petróleo, que también le hacía Venezuela hasta hace pocos días, tras la obligada deserción de Rusia e Irán - que permite sobrevivir a Miguel Díaz-Canel, el criminal continuador del castrismo, jaqueado por la terminal crisis socio-económica, agravada por los diarios apagones de veinte horas de duración.

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Bs.As., 31 Ene 26

viernes, 23 de enero de 2026

La gota más mentada


La gota más mentada

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1030)

 

“En este mundo hay algo terrible, y es que cada uno tiene sus razones”.

 Jean Renoir

 

Siempre llega el momento en que una, sólo una, rebalsa el vaso y se produce la catástrofe. Esta semana estuvo a punto de ocurrir algo tan impensable como que una Europa cada vez más intrascendente y carente de capacidad militar autónoma se suicidara por defender con sus ejércitos un lejano territorio ocupado por una nación colonial. Pero, de ambos lados del Atlántico primó la cordura y tanto EEUU como Dinamarca se sentarán a la mesa de negociaciones sobre Groenlandia, que seguramente concluirán con la instalación de nuevas bases militares para garantizar la seguridad de la superpotencia – ya previstas en el tratado de defensa vigente, firmado en 1951 - y, paralelamente, el desarrollo de la despoblada y helada isla, por la explotación de las famosas tierras raras y de los combustibles fósiles.

 

Si, como todos los científicos suponen que ocurrirá, el total deshielo del Polo Norte se produce, habrá cambiado simultáneamente la ecuación comercial del transporte marítimo, que comenzará a circular por allí, pero ya la sola presencia permanente de tráfico submarino ruso y chino constituía una amenaza intolerable para los EEUU; ambas circunstancias justificaban la enorme presión política y comercial que ejerció Donald Trump para lograr revitalizar ese tratado y establecer allí un gran escudo defensivo.

 

De todos modos, los argentinos deberíamos recordar la similar importancia que tienen, tanto por su privilegiada situación geográfica en el Atlántico sur cuanto por su proyección sobre la Antártida, nuestras islas Malvinas. Espero que el firme alineamiento estratégico de Javier Milei con Trump y el consecuente aval que ello conlleva, permita a éste presionar a Gran Bretaña para lograr una solución negociada para este eterno conflicto que derivó en una trágica guerra.

 

En cambio, hubo algo que sí produjo el derrame del vaso, y fue en las Naciones Unidas cuando muchos países fueron invitados - y varios ya firmaron en Davos - a integrar el Consejo de Paz, originariamente previsto para reconstruir Gaza pero con objetivos más difusos en los papeles. La originalidad de la propuesta de Trump radica tanto en el alto costo de la membresía (US$ 1.000 millones cada uno, pero Argentina fue excusada de afrontarlo) hasta el derecho de veto que el mandatario se ha reservado no sólo para cualquier iniciativa común sino también para la designación de su sucesor. Ahora, el viejo organismo internacional profundizará su actual irrelevancia y, sin la financiación de EEUU, su carísima burocracia sufrirá los sanadores efectos de la motosierra.

 

Otra situación gravemente incómoda se está produciendo en Venezuela cuyo régimen, aún después de la quirúrgica extracción de Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, parece consolidado por el respaldo político y financiero explícito que siguen recibiendo de Trump los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez y el violento Diosdado Cabello, tan criminales como el ex Presidente detenido. Nada ha cambiado allí, salvo la liberación con cuentagotas (sólo 154) de los más de mil presos políticos; el miedo continúa vigente y tampoco se ven señales que tiendan a la recuperación de una verdadera democracia, ni siquiera a través de la promesa de nuevas elecciones, por completo innecesarias puesto que ya fueron probadamente ganadas por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado.

 

En la mesa de arena global, que comparten los departamentos de Estado y de Guerra estadounidenses, es altamente probable - el Wall Street Journal lo pronosticó para este mismo año - que Trump pueda lograr hacer una carambola con el derrocamiento del régimen comunista en Cuba, dado que la supresión de envíos de petróleo venezolano (reemplazado levemente por México) agravará aún más la situación socio-económica de la isla, ya afectada por generalizados cortes de energía de veinte horas de duración. Miguel Díaz-Canel, cada vez más solo por el obligado ausentismo de Rusia, China e Irán, debe estar sintiendo en la nuca el aliento de traidores dispuestos a entregarlo, como hicieron con Maduro.

 

En Irán, el salvaje régimen de los ayatollahs parece haber conseguido detener momentáneamente la protesta social luego de 5.000 asesinatos y más de 15.000 detenciones de civiles pero la situación económica, que sigue deteriorándose a ojos vistas, y el prolongado apagón de Internet, seguramente pronto volverán a encender la mecha de un estallido ciudadano que puede acabar definitivamente con él. Cuando eso suceda, se despejarán muchas de las nubes que oscurecen, desde hace décadas, el panorama general de Medio Oriente, en el cual el país de los persas ha sido siempre la principal fuente de conflictos, tanto por su fanatismo chiita que lo obliga a guerrear contra las naciones sunitas que lo rodean, a los cuales les preocupa sobremanera su irredenta vocación por convertirse en una potencia nuclear, cuanto por la organización y financiación de las peores milicias terroristas del globo, también presentes en toda América Latina.

 

En la Argentina, nada ni nadie parece capaz de intranquilizar al Gobierno, que vive un enero muy tranquilo, que se reflejó en el tono inusualmente medido con que Milei se dirigió a las personalidades reunidas en Davos. Dentro de una semana, los pingos de la política saldrán a la pista legislativa con la imprescindible ley que cambiará el régimen laboral actual, que mantiene en la informalidad al 50% de los argentinos, pero una inmoral CGT defiende aunque perjudica por igual a las empresas, que se abstienen de contratar los empleados que necesita, y a los trabajadores, que no consiguen acceder a empleos registrados bien pagos y a servicios sociales.

 

Bs.As., 24 Ene 26 


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viernes, 16 de enero de 2026

La Z manda


  

La Z manda

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1029)

 

“Un ardor guerrero recorre el planeta; ya no es cosa sólo de los regímenes autoritarios”.

 Giuliano da Empoli

 

Lo que está sucediendo en Irán no es más que la manifestación más reciente, y para ella más letal (más de 3.800 muertos y de 10.000 detenidos), de la reacción de la “Generación Z” – los nacidos entre 1995 y 2010 – por el hartazgo ante sociedades que son incapaces de dar respuesta a sus necesidades o apetencias cotidianas. Ya habíamos previsto su expansión global cuando estalló la revuelta en Laos que, motivada por la falta de derechos civiles impuesta por el régimen comunista, llevó al incendio de la residencia del Primer Ministro, que terminó arrojado al río. En otras latitudes, las causas fueron tan disímiles como el bloqueo del acceso a Internet, la corrupción generalizada, el deterioro de la situación económico-social, la violencia imperante, la pérdida de futuro o la edad para acceder a una muy lejana jubilación.

 

Aparentemente, ya no es posible sofrenar a estos jóvenes descontentos utilizando el miedo a la cárcel, al secuestro, a la tortura ni al asesinato, recursos habituales de quienes ejercen el poder, se trate de regímenes autoritarios de derecha o de izquierda. Y peor aún, éstos no encuentran siquiera con quién negociar medidas paliativas porque se trata, sin duda, de movimientos sin jefes, espontáneos, magnificados y organizados a través de las redes sociales y, cuando éstas faltan, del boca a boca.  

 

Entre nosotros, los latinoamericanos, las claras excepciones – Cuba, Nicaragua y Venezuela - a esas manifestaciones que se dan en todo el globo, se deben exclusivamente a que, de esas tiranizadas naciones, los jóvenes han sido expulsados o han emigrado masivamente, jugándose la vida en las selvas de Darien, en el mar Caribe o en los pasos clandestinos de peligrosas fronteras. El propio Leonardo Padura, ya mayor, se lamentó recientemente desde La Habana: “No quiero ser como esos que también se fueron y les piden a los que se quedaron aquí que sean héroes o mártires”.

 

La pregunta que deberíamos hacernos es cómo reaccionarán los “Z” cuando la creciente militarización y la asombrosa proliferación de conflictos bélicos que estamos viviendo actualmente los obliguen a combatir en guerras que no sienten suyas; y la respuesta más inmediata nos la está dando Rusia, a la cual le resulta cada día más difícil conseguir tropas propias y debe recurrir a soldados de Corea del Norte, Bielorrusia y hasta China, pero también Europa, donde Bruselas y gobiernos que van irremisiblemente a la insignificancia geopolítica están al borde de llamarlos a filas.

 

Porque, si bien es cierto que los enormes avances tecnológicos (en especial, con los drones) han hecho que los ataques y las batallas sean mucho menos costosas en vidas humanas civiles, como siempre se necesitará de la infantería para ocupar los territorios conquistados, y eso requiere de la presencia física de muchos hombres y mujeres. Por eso, tanto Moscú como Kiev se están desangrando al perder millones de jóvenes, sí millones, muertos o heridos en los campos de batalla de esa guerra infernal.

 

Por ejemplo, ¿es imaginable que quienes incendiaron Paris con sus chalecos amarillos para oponerse a una reforma previsional obedezcan mansamente una convocatoria a servir en la frontera, actual o futura, entre Ucrania y Rusia? ¿Qué harán los jóvenes estadounidenses si les ordenaran defender con sus armas a Taiwan?  Después de las tan caras catástrofes de Vietnam, Irak y Afganistán, ¿cuántos se ofrecerían para servir en un Irán arrasado por guerras civiles? Tal vez allí esté el origen de la prudencia con que se está moviendo Donald Trump en Venezuela y frente a Cuba.

 

El pragmatismo del Presidente de EEUU se está comprobando en sus contradictorias posiciones frente a los criminales ayatollahs, en su comportamiento diplomático ante Delcy Rodríguez – Presidente interina – y, también, en el sutil destrato que ha prodigado a María Corina Machado. Después de la extracción de Nicolás Maduro, Trump ha centrado su interés en el petróleo venezolano pero, sin duda, también en cortar los fuertes lazos que vinculaban a Caracas con Moscú, Teherán y Beijin, con vistas a asegurar su esfera de influencia. Y el mismo razonamiento está motivando su beligerante conducta respecto a Groenlandia (invocando un presunto “espacio vital de defensa”), que lo enfrenta directamente con la OTAN, organización de la cual los mismos EEUU son el principal integrante. 

 

Retornando a la Argentina, y amén de festejar la inédita tranquilidad política y social que caracteriza a este verano y, sobre todo, celebrar la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea que se concretará hoy en Asunción, no puedo dejar de expresar mi alarma y mi preocupación ante el DNU de Javier Milei, firmado en diciembre entre gallos y medianoche, que otorga a los agentes de los servicios de inteligencia la inexplicable facultad para detener a cualquiera cuando se lo encuentre en flagrancia. Si bien es redundante, pues la legislación actual permite hacer lo mismo a cualquier ciudadano, los veinte años durante los cuales el kirchnerismo violó tanto la legalidad nos han dejado muy malos recuerdos y, como bien sostiene el dicho popular, “el que se quema con leche, ve una vaca y llora”.

 

Termino esta nota con mi inveterado reclamo al Estado para que ponga definitivo fin a la ignominia que significa mantener en la cárcel a más de mil ancianos (algunos superan los cien años) militares, policías y civiles, la mayoría de ellos sin sentencia firme, desde hace más de veinte años por hechos producidos, presuntamente, hace medio siglo; para vergüenza nacional, han muerto ya 959 en las mazmorras de esta sociedad hipócrita.

 

Bs.As., 17 Ene 26


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viernes, 9 de enero de 2026

La Madurez de Donald


                                                La Madurez de Donald

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1028)

 

“Durante mucho tiempo no hemos entendido nada de la revolución de la que somos testigos;

 hemos creído que es un mero acontecimiento. Estamos en un error: es una época”.

   Joseph Marie de Maistre

 

El sábado pasado nos despertó el estruendo del brillante y quirúrgico operativo con el que EEUU extrajo a Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, de su refugio en Caracas para llevarlo ante los Tribunales. Y como  todos, sufrí una desilusión al escuchar la conferencia de prensa que brindó el transparente Presidente imperial en su resort de Mar-a-Lago, Florida, cuando se refirió despectivamente a María Corina Machado, la valiente heroína de la resistencia venezolana y reciente Premio Nobel de la Paz.  

 

Cuando pude reflexionar, comprendí que Donald Trump tuvo razón cuando dijo que ni ella ni Edmundo González Urrutia estaban en condiciones de conducir la transición entre la tiranía chavista y la anhelada democracia, un proceso obligadamente prolongado por la necesidad de recuperar el monopolio de la violencia, hoy en manos de Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, y evitar una devastadora guerra civil, tal como sucedió después de la guerra de Irak. La entronización en Miraflores de Delcy Rodríguez,  que ya ha comenzado a purgar a algunos jerarcas, obliga a esperar hasta que la situación interna decante para sacar conclusiones, aunque la liberación de los más de mil presos políticos siga siendo una prioridad absoluta, tanto como debiera suceder en la Argentina.

 

Un Occidente crápula, que ahora se rasga las vestiduras por la presunta violación del derecho internacional, calló vergonzosamente mientras el pueblo venezolano era hambreado, expulsado en masa o torturado y masacrado y el régimen inviabilizaba cualquier diálogo o salida negociada para permitirle recuperar la libertad y la democracia, reprimiendo salvajemente la protesta civil y robando todas las elecciones. La conclusión es: no había otro camino que éste para sacudir el tablero.

 

Las declaraciones meramente retóricas de las potencias perjudicadas por la acción – Rusia, Qatar, China e Irán, ya que Venezuela era cabeza de playa de todas ellas en América - confirman que la reunión de Anchorage, Alaska, entre Trump y Vladimir Putin (y Xi Jinping virtualmente), fue una reedición de aquélla de Yalta, en la cual Winston Churchill, Iósif Stalin y Franklin D. Roosevelt se repartieron las esferas de influencia.

 

En cambio, sí es posible predecir ya el agravamiento de la crisis económico-social terminal que golpea a Cuba, gran exportadora de violencia al mundo, que finalmente arrastre al castrismo, hoy representado por Miguel Díaz-Canel, al séptimo círculo del infierno. Y esto es así porque el bloqueo marítimo impuesto por EEUU en el Caribe, impedirá la llegada del petróleo que la isla necesita como el aire para respirar y que Hugo Chávez y Maduro, y Andrés López Obrador y Claudia Scheinbaum (México) le regalaron con tanta generosidad. De todas maneras, también allí habría que prever un período de reacomodamiento hasta recuperar una normalidad perdida hace 67 años.

 

El mes próximo cumplirá cuatro años la invasión de Rusia contra Ucrania y no tiene visos de concluir, a despecho de Trump y del propio Putin, que auguraba un mes para el éxito de su “operación militar especial”, y sigue dando largas a cualquier acuerdo de cese del fuego. La Unión Europea, preocupada por la agresividad rusa (“país para el que la expansión constante no es tan sólo una idea, sino la verdadera razón existencial de nuestra historia”, dijo Vladilslav Surkov), ya ha comprometido la presencia de las fuerzas armadas de Francia, Alemania y Reino Unido para garantizar la seguridad del territorio que reste en manos de Kiev, si algún tratado de paz fuera finalmente firmado.

 

La confiscación el miércoles, por parte de la Armada estadounidense de un extraño petrolero - ¿cuál era su cargamento real? - que navegaba con una bandera rusa pintada y la protección de sus unidades navales, que incluían un submarino nuclear, marca un cambio (¿hartazgo?) en la actitud de Trump hacia Putin y, además, constituye una confesión de éste de su incapacidad de enfrentar militarmente a EEUU. ¿Significará también la reanudación del esencial suministro de material bélico a Volodomir Zelenski y, consecuentemente, una mayor presión sobre Rusia?

 

En otras latitudes también se produjeron novedades. La Generación Z (menores de 30 años), que comenzó a mostrar las uñas en Laos, donde consiguió derrumbar al gobierno, también se manifestó en Perú, Indonesia, México, algunos países de Medio Oriente y del norte de Africa y hasta en Francia. Ahora es evidente que está tomando el control de las calles en Irán y poniendo en riesgo al régimen asesino de los ayatollahs chiítas, también jaqueado por la guerra declarada por la minoría kurda en el noroeste del país. Si le sumamos el conflicto armado en Yemen, donde se enfrentan el Gobierno (respaldado por Arabia Saudita), las milicias hutíes (proxys de Irán) y sectores separatistas (impulsados por Emiratos Arabes Unidos), toda la zona promete mayor inestabilidad, si cabe, en el futuro inmediato.

 

La buena noticia regional fue la primera aprobación de la Comunidad Europea del acuerdo comercial con el Mercosur, después de 26 años de negociaciones, que se firmará en Asunción este mes. En nuestro país, el explícito respaldo de Javier Milei a la acción de Trump en Venezuela redundará, seguramente, en un beneficio concreto para la Argentina, y gracias a Dios, Luis Caputo consiguió el dinero para hacer frente ayer al grave compromiso de pago de deuda externa y cancelar parte del swap de EEUU, alejando todos los fantasmas de default que oscurecían el horizonte.

 

Bs.As., 10 Ene 26


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viernes, 2 de enero de 2026

Todos los caminos llevan a … “El Aceitoso”


               Todos los caminos llevan a … “El Aceitoso”

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1027)

 

“Callar la verdad es la manera más sutil de mentir”

 Miguel de Unamuno

 

Seguramente, el miércoles por la noche, mientras festejábamos que un año tan duro como 2025 hubiera terminado, en algunas fastuosas mansiones argentinas sólo había preocupación e incertidumbre ante una inundación que crece por momentos y amenaza con ahogar definitivamente a sus propietarios. Me refiero, claro, a Claudio Chiqui Tapia, Pablo Toviggino, Javier Faroni, Ariel Vallejo, los cientos de banqueros y financistas cómplices, los “gestores” y los testaferros comprados por centavos, a los cuales los medios de prensa y las redes sociales machacan cada día. Por su parte, el Poder Judicial (me niego a llamarlo “Justicia”) los persigue en distintas velocidades, presionado por una opinión pública masiva que, en la medida en que los hechos afectan a la pasión nacional por excelencia, ha roto todos los diques de contención que los protegieron durante décadas.

 

No deja de ser curioso que las grietas originales que, al expandirse, permiten que esté entrando a raudales el agua, aparecieran con la insólita exhibición de poder del Presidente de AFA al inventar un ganador para un campeonato inexistente, y la rebelión consecuente de algunos de los clubs de fútbol afectados. Aunque, por supuesto, el derrumbe final se produjo cuando las luces del periodismo se centraron en una casa que contenía una absurda colección de automóviles de ensueño, caballerizas de lujo, helipuerto, etc., y que una rápida reacción del Juez Daniel Rafecas impidió desvalijar para ocultar esos inexplicables bienes.

 

La inundación se extendió hacia una red de nóveles jugadores financieros que se hicieron muy, muy ricos defraudando, lavando dinero y, sobre todo, utilizando sus contactos políticos, cuando las autoridades del Ministerio de Economía y del Banco Central los habilitaron a comprar dólares en el mercado oficial y venderlos en el blue en el momento en que el cepo era más duro y la brecha entre ambas cotizaciones superaba el 200%, antes de diciembre de 2023. Si a ese cocktail, de por sí explosivo, le sumamos las innumerables apropiaciones indebidas y violentas de campos en Santiago del Estero, el feudo del incombustible Gerardo Zamora, de las cuales Toviggino también es beneficiario, podemos percibir la magnitud de los delitos cometidos por la infinita asociación ilícita que, lentamente, van apareciendo.

 

Y llegamos al punto, porque todos ellos, sin excepciones, están en alguna medida vinculados a Sergio Massa, que todavía goza de la impunidad – que se extiende a Malena Galmarini, su mujer, quien no dejó de malversar fondos al frente de AySA - que le concede un Poder Ejecutivo que no lo ha denunciado por los monumentales latrocinios que cometieron sus dependientes políticos a cargo de la Aduana (Guillermo Michel) y del Banco Central contra el erario público, comenzando por los miles de autorizaciones indebidas – SIRA - para importar (Matías Tombolini) por las cuales, según han relatado muchos empresarios, debían pagar sumas exorbitantes. ¿Cuál será la razón de esta extraña abstinencia del Gobierno, y por qué mantiene a tantos massistas entre sus funcionarios?

 

Tampoco han afectado al Aceitoso, al menos hasta ahora, las sospechas que generó, en su momento, el raro episodio del prefecto que invadió su casa en Tigre y que habría encontrado una fortuna en efectivo, los difundidos rumores que lo vinculan a la extraña y nutrida radicación de narcotraficantes locales y extranjeros en tierras del Municipio que controlaba con mano de hierro, o el insólito respaldo que brindó por tanto tiempo al ex Fiscal Claudio Scapolan, finalmente destituido cuando se probó que había organizado una banda con policías corruptos para armar causas, robar y comercializar las drogas que secuestraban.

 

Ese mismo Poder Judicial, tan remiso a acelerar las investigaciones cuando éstas afectan a los grandes bonetes del poder – como lo demuestra el Tribunal que está juzgando a Cristina Fernández, sus funcionarios y decenas de empresarios en la causa “Cuadernos”, que se ha negado a habilitar la feria estival – sigue integrado por jueces prevaricadores (verdaderos asesinos togados) y fiscales militantes de las antiguas organizaciones terroristas, que no titubean a la hora de dictar sentencias a prisión perpetua que reparte como caramelos o iniciar nuevos juicios por hechos presuntamente cometidos hace más de cincuenta años.

 

En el orden internacional, el 2025 fue el año con más conflictos bélicos en muchas décadas, y el 2026 promete superarlo. Amén de los más conocidos por estas latitudes – EEUU vs Venezuela y Rusia vs Ucrania, ambos de dificultoso pronóstico – hay muchos más que pasan por debajo del radar de la mayoría. Por su incidencia en el comercio marítimo mundial, destaca la situación de Yemen, donde libran una eterna guerra civil el débil poder central respaldado por Arabia Saudita, las milicias hutíes que funcionan como fuerzas proxys de Irán y un fuerte sector independientista, armado y financiado por Emiratos Arabes Unidos.

 

En la última semana, han estallado violentas protestas contra el régimen de los ayathollas iraníes tanto en la capital, Teherán, cuanto en Isfahan y otras ciudades importantes, en razón de la hiperinflación que golpea a su economía y deteriora el nivel de vida de sus ciudadanos; aún está por verse si la situación empeora lo suficiente para desalojar del poder a los tiránicos clérigos. En Asia oriental, ha vuelto a incendiarse la frontera entre Thailandia y Camboya, con decenas de muertos entre los militares de ambos países y miles de civiles desplazados. Aunque preocupa a Japón, China continúa con su acoso aeronaval a Taiwan, una conducta que aseguró Xi Jinping continuará hasta lograr incorporar la isla al territorio continental; sin embargo, no creo que la situación pase a mayores, toda vez que el Celeste Imperio históricamente ha optado por caminos que no impliquen verdaderas agresiones militares.

 

En la sempiterna guerra de Medio Oriente, y pese a los acuerdos de cese de fuego entre las milicias agresoras (Hamás y Hezbollah, también proxys de Irán) e Israel, que han sido convalidados por las potencias árabes sunitas, las acciones militares continúan con el asesinato quirúrgico de los dirigentes terroristas, y con el asentamiento ilegal de colonos judíos en Cisjordania. Y, como siempre, Africa arde por decenas de conflictos tribales y recurrentes golpes de Estado.

 

A contramano de tantas pálidas, deseo fervientemente a cada uno mis esforzados lectores y los suyos el mejor 2026 posible.

 

Bs.As., 3 Ene 26


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viernes, 26 de diciembre de 2025

Enigma sin Solución


                                                    Enigma sin Solución

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1026)


“Los pueblos que ignoran su Historia, están condenados a repetirla”.

 George Santayana

 

La tan inusual paz social que se percibe en este diciembre en la Argentina, me permite dedicar esta nota al panorama internacional. Donald Trump se ha metido en un callejón sin salida con el gigantesco despliegue bélico que ha montado alrededor de Venezuela, donde se ha quedado sin opciones fáciles, ya que cualquiera de ellas implicará asumir enormes costos, sean internos - el Capitolio ya cuestiona la destrucción de tantas lanchas, con el asesinato de sus tripulantes sin juicio previo, presuntamente dedicadas al transporte de narcóticos hacia los EEUU - o frente a los restantes países del continente, aunque el cambio de color político de éstos se haya acelerado con las elecciones de Bolivia, Chile y Honduras.

 

Ha fracasado la tentativa de seducción a quienes rodean a los jerarcas venezolanos, instrumentada a través de millonarias recompensas a quienes faciliten su captura, así como tampoco el subterráneo ofrecimiento a Maduro y unos pocos de sus adláteres de una amnistía y la localización en algún paraíso extranjero, algo que era totalmente previsible por la inmensa red de complicidades mutuas establecida, ya que resultaría inaceptable extender esos beneficios a tantos asesinos y torturadores.

 

A mi modo de ver, el único fruto que podría gozar después de haber mecido tanto el árbol regional, será la caída del régimen criminal que encabeza Miguel Díaz-Canel, hijo putativo de Fidel y Raúl Castro, pues si se prolonga el tan singular bloqueo – exceptúa los embarques de Chevron hacia las refinerías estadounidenses - que ha impuesto al transporte de petróleo en la zona, con incautación de buques y cargamentos, seguramente se agudizará la ya terminal crisis económico-social que vive Cuba, cuyo único oxígeno restante es el combustible que le regalan Nicolás Maduro y Claudia Scheinbaum, la Presidente de México, dado que las remesas de los emigrados han disminuido mucho por intervención de los EEUU.

 

El régimen que oprime salvajemente a la población de la isla lucha por su supervivencia y, por ello, devuelve el favor con los fuertes contingentes de “asesores”, que se ocupan tanto de la custodia personal del tirano de Caracas y sus cómplices y de entrenar y comandar a sus fuerzas armadas, cuanto de la bárbara represión a cualquier oposición democrática, ejercida en especial en las siniestras mazmorras del Helicoide. Y es en esos experimentados contingentes cubanos donde radica uno de los principales escollos que encontraría el Comando Sur si se le ordenara invadir Venezuela, como se hizo en Irak y Libia, aunque el apoyo real de los más pudientes aliados del régimen (China, Irán y Rusia) ha dejado de existir tanto por la necesidad de éstos de atender a sus propios problemas como por el nuevo reparto de esferas de influencia vigente entre las grandes potencias.

 

A las dificultades que presenta el territorio venezolano, con sus cerradas selvas, gargantas profundas, ciudades dispersas y altas montañas, se sumarán, en la defensa de sus respectivos territorios (léase, sedes de negocios), los varios cárteles, todos fuertemente armados, que viven de la extracción ilegal y contrabando de oro en el Orinoco, de la asociación fronteriza con las guerrillas colombianas (FARC y ELN) para la exportación de drogas, del tráfico de personas, de la extorsión y la violencia contra la población civil, y hasta del manejo de las “cajas” político-empresariales de la derruida economía nacional. Y todo ello con el agregado del potente equipamiento militar - ¿verdaderamente obsoleto? - que Rusia e Irán han suministrado al régimen durante muchos años.

 

¿Podría soportar Trump el regreso de muchos de sus soldados a su patria en cadavéricas bolsas negras sin afectar aún más el declinante apoyo que, según todas las encuestas, hoy sufre? Y la misma pregunta deberíamos formularnos si de la simple retirada de sus navíos y aviones se tratara, después de haber ejercido tal inédita presión militar sobre un país extranjero ya que algo así, además, sin lugar a dudas sería vista por China y Rusia como una muestra inocultable de debilidad. Tampoco resulta viable mantener semejante dispositivo, que incluye a 4.000 marines embarcados, flotando indefinidamente en el mar.

 

¿Qué otra opción tiene disponible? Pues creo que sólo el bombardeo estratégico de algunas instalaciones militares y de acopio de drogas, tal como hicieron EEUU e Israel, recientemente, con las plantas iraníes de enriquecimiento de uranio con fines bélicos nucleares y, tal vez, el asesinato quirúrgico de algunas figuras importantes en operaciones encubiertas, como ya se practicó en Medio Oriente con los líderes militares de Hezbollah, Hamás e Irán. Por supuesto, nada de esto es ignorado por el régimen usurpador y sus socios, que ya deben haber tomado las precauciones del caso, por lo cual, si se decidiera usar esta línea de acción, seguramente se generará un caos interno de magnitud comparable a una guerra civil. Salvo que vuelva a equivocarme, como sucede con gran frecuencia, no creo que existan otros caminos, pese a que todos los enumerados son malos.

 

Deseo que el próximo año sea mejor que el presente para quienes tanto lo necesitamos pero, muy en especial, que traiga esperanzas a nuestros miles de presos políticos – militares, policías, penitenciarios, sacerdotes y civiles – que siguen muriendo, por obra y gracia de jueces prevaricadores y fiscales militantes, en las cárceles de esta sociedad tan hipócrita. A pesar de lo doloroso que es y de la manifiesta inmoralidad con que nos mancha colectivamente, el tema no tiene importancia para los mayores, y es ignorado, como todo lo que tenga que ver con el pasado, por los más jóvenes.

 

Bs.As., 27 Dic 25


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