Entre torpezas, canalladas y frenos
por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1033)
“No siempre la patria está lejos del bolsillo”.
Arturo Pérez-Reverte
El
Gobierno continúa, con un esfuerzo digno de mejor causa, pegándose tiros en los
pies. Cuando tenía en las manos un triunfo político, acotado por la necesidad
de negociar para obtenerlo (con claudicaciones ante los sindicatos, los bancos
y los gobernadores), con la aprobación en el Senado de la ley de reforma del
régimen laboral, alguien – todos juegan al “gran bonete” – introdujo en el
texto, entre gallos y medianoche, un artículo irracional que limitaba el
salario en los casos de enfermedad. Así aplicó reanimación cardiopulmonar (RCP)
a un organismo – la CGT – que estaba al borde la muerte; consiguió rescatarla
y, a la vez, le dio el argumento que necesitaba para convocar al paro general –
sin movilización, pues es incapaz de lograrla – que concretó el jueves; sólo la
adhesión de los gremios del transporte pudo le permitió exhibir una realmente limitada
masividad.
Bien tardíamente,
por cierto, confesó el error y con ello, además de garantizar su aprobación en Diputados,
quitó la pólvora al justo reclamo, pero el miércoles aparecieron los canallas
de siempre – en este caso, unos pseudo empresarios que nacieron y crecieron con
fuertes subsidios estatales, pero nunca aprendieron a cazar fuera del zoológico
– que, con precisión quirúrgica, anunciaron el cierre de una planta de
neumáticos que despidió, pagando las indemnizaciones de ley, a más de 900
obreros. Esto no fue una casualidad sino una maniobra para intentar excluir de
la apertura comercial a la empresa de aluminio que es el principal negocio del
grupo.
Cierto es
que al gremio que nuclea a los empleados de FATE (SUTNA) lo conducen los más
irracionales miembros del Partido Obrero, y también que las salvajes huelgas y
el asombroso porcentaje de ausentismo perjudicaron siempre a la compañía, pero
también lo es que los precios que ésta cobraba por sus productos, cuando podía retozar
en un mercado cerrado, superaban por mucho al de todos los países vecinos.
Como era
dable esperar, el inefable Axel Kiciloff, Gobernador de la Provincia de Buenos
Aires, adhirió a la medida de la CGT. Esa sobreexposición tiene un objetivo
claro: hacer olvidar su nefasta gestión como Ministro de Economía entre 2013 y
2015. Sumándose a su larga serie de estropicios, esta semana un tribunal
británico ordenó a nuestro país denunciar activos para cubrir la sentencia
condenatoria por € 1.200 millones, por la falsificación de las estadísticas
para estafar a los tenedores de bonos atados al PBI, un delito que cometió en
complicidad con Guillermo Moreno. ¿Hasta cuándo seguiremos sin responsabilizar
personalmente a los funcionarios cuando éstos perjudican tan dolosa y
gravemente al país?
De todas
maneras, el Gobierno debe entender que la benéfica apertura de la economía debe
ser acompañada por una nivelación de la cancha, tanto en materia laboral
cuanto, y sobre todo, impositiva. La Nación, las provincias y los municipios
ahogan a la producción con gravámenes en cascada, en especial con los tributos
a los ingresos brutos, que dejan anticipadamente fuera de juego a quienes deben
competir contra otros que disponen de gigantescos mercados que dan escala a sus
productos, de mano de obra barata y escasa o nula presión fiscal; las
retenciones que aplica la Argentina a sus exportaciones son la trágica
contracara de todo eso.
También
debe entender que la paciencia social, y el consecuente acompañamiento que aún
recibe, puede terminarse si la recuperación de la microeconomía – esa pecera en
que nadamos todos – no comienza a percibirse este mismo semestre. Si, como es
previsible, logra la sanción en el Senado, donde el proyecto de modernización
del régimen laboral debe regresar ahora, es muy probable que empiece a mejorar
el empleo registrado, un universo en el cual las pymes son un actor casi
excluyente.
Ayer la
Corte Suprema impuso un brutal freno a los aranceles a las importaciones
aplicados por Donald Trump a gran cantidad de naciones, muchas de ellas amigas
y aliadas tradicionales de su país. Con ello, generó un fuerte conflicto de
poderes, ya que la sentencia entró en colisión directa con la política
utilizada arbitrariamente por el Presidente para imponer su visión global,
incluyendo la directa intromisión en los asuntos internos de otros Estados o su
deseo de anexar a Canadá y Groenlandia. Trump reaccionó disponiendo un arancel
general del 10% a todos los productos, mientras rumia su respuesta institucional
al alto Tribunal.
El imparable
huracán que desató la divulgación (parcial) de los archivos Epstein, está
golpeando – sus efectos seguirán escalando - a varios gobiernos, a las monarquías
del Reino Unido y de Noruega y a grandes bancos y empresas. El mundo se
pregunta cómo pudo existir el silencio cómplice que protegió tanto a este
depredador sexual.
Los
tambores de guerra más sonoros se escuchan desde el Golfo Pérsico, donde Trump
ha reunido el mayor dispositivo aeronaval visto desde la II Guerra Mundial. Aunque
cuenten con el apoyo retórico de China y Rusia, los ayatollahs parecen sólo tener
dos opciones: renunciar inmediatamente a su programa de enriquecimiento de
uranio o resignarse a soportar un inminente y feroz castigo que conduzca a la
caída de su tiránico y asesino régimen. La alta probabilidad de que, a
continuación, se produzca un caos inmanejable en Irán por la resistencia de la
terrorista Guardia Revolucionaria es algo que llena de preocupación a muchos Estados
vecinos.
Bs.As.,
21 Feb 26
Publicado en:
https://diariocastellanos.com.ar/opinion/2026/02/20/entre-torpezas-canalladas-y-frenos.htm
https://prisioneroenargentina.com/entre-torpezas-canalladas-y-frenos/
https://totalnewsagency.com/2026/02/20/entre-torpezas-canalladas-y-frenos/
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