viernes, 27 de marzo de 2026

Soltar Lastre


                                                                Soltar Lastre

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1038)

 

“El control público es indispensablemente necesario. Cuando no existe,

 el intercambio de experiencias se reduce al cerrado círculo de los

 dirigentes del nuevo régimen. La corrupción resulta inevitable”.

    Rosa Luxemburgo

 

Debemos, sin duda, celebrar porque, ayer mismo, en EEUU, el país obtuvo una trascendental victoria cuando la Cámara de Apelaciones de Nueva York revocó la sentencia de la Juez Loretta Preska que nos condenaba al pago de US$ 18.000 millones a Burford Capital – y a la familia Eskenazi, tras la cual (estoy convencido) se ocultaba Cristina Kirchner – por la expropiación de YPF. Triunfó la estrategia procesal diseñada por Bernardo Saravia Frías, Procurador del Tesoro en la época de Mauriccio Macri, y Donald Trump, a través del Departamento de Justicia, había apoyado la posición argentina como amicus curiæ.

 

En todo y cualquier sistema republicano, los ministros deben atajar – y asumir la defensa como propia - los ataques que la oposición o la prensa dirijan al primer magistrado; esa función lleva implícita la renuncia o la destitución cuando el fuego se acerca. Nuestro Jefe de Gabinete no ha cumplido ese rol y, muy por el contrario, busca incansablemente el respaldo de Javier Milei, a punto tal que éste corre el riesgo cierto de que las llamas – de una opinión pública a la cual ambos le dijeron que la moral sería la bandera del Gobierno – lo alcancen.

 

La conferencia de prensa que Manuel Adorni brindó esta semana fue un papelón por la insensata negativa a exhibir la documentación respaldatoria de sus dichos exculpatarios y las agresiones a periodistas. Este funcionario - un fusible inservible y costoso - ya hubiera debido ser eyectado de su cargo, pues está produciendo un grave daño a la gestión presidencial en un momento en que el superávit fiscal se mantiene, el PBI está creciendo con fuerza y la actividad general - tal como declaró ayer Daniel Funes de Rioja, Presidente de la UIA - está recuperándose.

 

 En otro orden de cosas, confieso mi fuerte desilusión con Milei. Esperaba que aprovechara el “Día de la (falsa) Memoria” para cortar el nudo gordiano que constituye la situación de los cientos de militares, policías y civiles que se pudren en cárceles de todo el país por el imperdonable pecado de haberlo salvado al vencer en la guerra que el terrorismo más salvaje desató desde 1970. En cambio, se limitó a producir un buen video para contradecir el relato que, desde 2003 y para obtener la protección de la izquierda para el monumental saqueo que organizó y encabezó la familia Kirchner, sigue exaltando a los “jóvenes idealistas”.

 

Mirando ahora al mundo, la crisis desatada en Oriente Medio entra en su quinta semana y, malgré las afirmaciones de Trump y Mario Rubio, no tiene visos de terminar; se prolongará así la situación de stress que afecta a los mercados energéticos, financieros y alimenticios globales tanto como al panorama político en innumerables naciones, en especial dentro de EEUU; en un condado de Florida donde hace décadas se impone el Partido Republicano y en el que el Presidente tiene su famoso Mar-a-Lago, se impuso esta semana una candidata demócrata.

 

Esta guerra resulta inédita en los anales bélicos por la asimetría entre los contendientes y por el uso masivo de la inteligencia artificial para el uso de la tecnología más avanzada. Cuando EEUU e Israel pensaban terminarla en pocos días descabezando a los principales jerarcas religiosos y militares, se encontraron con un Irán que se ha preparado para resistir y, para ello, se ha organizado para reemplazar rápidamente a los asesinados. Además, al tener en sus manos el estrecho de Ormuz y, a la vez, amenazar mediante sus fuerzas proxys en Yemen el estrecho de Bab-el-Mandel, que da entrada al Mar Rojo, puede asfixiar todo el comercio marítimo mundial, imponiendo una nueva era de estanflación global.

 

Si, como parece ser hoy la única opción disponible para Trump, se produjera una invasión terrestre al territorio persa, los soldados estadounidenses deberían enfrentar a fuerzas muy importantes numéricamente, acostumbradas a luchar en un terreno verdaderamente hostil, fuertemente armadas y dispuestas a morir por la independencia de su país y por su religión. Es decir, EEUU debería prepararse para sufrir grandes pérdidas humanas, con el costo político que ello representaría de cara a las elecciones de medio término de noviembre.

 

Los ayatollahs y los fanáticos de la Guardia Revolucionaria no dudarán, si la guerra continúa, en destruir las instalaciones petroleras y acuíferas de los países del Golfo Pérsico, reconvirtiéndolos en desiertos nuevamente poblados por beduinos, aunque el precio que deban pagar por ello sea convertir a su propia nación en un mar de ruinas. Si lo hicieran, y día a día demuestran que conservan la capacidad armamentística para hacerlo, veríamos subir como cometas los precios de los combustibles y los fertilizantes, provocando una colosal hambruna en la India, el sudeste asiático y Africa subsahariana.

 

En Oriente Medio se está reconfigurando el poder mundial. China y Rusia, los grandes ganadores de la situación, lo saben y miran con asombro el pantano en que Benjamin Netanyahu ha metido a los EEUU.

 

Bs.As., 28 Mar 26


Publicado en:

https://totalnewsagency.com/2026/03/27/soltar-lastre/

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https://www.informadorpublico.com/soltar-lastre/

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viernes, 20 de marzo de 2026

El duro verano del 26


El duro verano del 26

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1037)

 

“La mentira en el mando nunca es una buena línea de actuación”.

 Santiago Posteguillo

 

Hoy, que comienza el otoño, lamentablemente se ratifica que siempre quienes ejercen el poder en la Argentina hacen todo lo posible para arruinar cada posibilidad que se les presenta de mejorar nuestro futuro; como dijo alguna vez John Quinton, "Los políticos son personas que, cuando ven la luz al final del túnel, van y compran más túnel". En muchos casos, además, cuando el mundo hace llover sopa sobre nosotros, insisten en intentar beberla con tenedor. Por las trágicas guerras que sacuden al globo – Rusia vs Ucrania y EEUU e Israel vs Irán – la energía y los alimentos se han transformado en cruciales, y de todo ello tenemos en abundancia; sin embargo, tantas décadas de falta de inversión en infraestructuras de transporte – oleo y gasoductos, rutas y caminos rurales, ferrocarriles, puertos – nos impiden, otra vez, aprovechar el momento.

 

La mayoría de la ciudadanía apostó, a sabiendas de que se le exigiría un duro apriete del cinturón, a la disciplina fiscal y a la apertura de la economía que nos propuso el Presidente en campaña, a la normalización de nuestras relaciones con Occidente en desmedro de las alianzas kirchneristas con las peores dictaduras y, sobre todo, a la moralización de la cosa pública después de tantos años de saqueo masivo del Estado; y ratificó esa apuesta en las elecciones de octubre de 2025. Sin embargo, hoy todo está bajo lógico fuego, aún cuando la magnitud de los escándalos que sacuden al poder resulte de todo punto de vista incomparable con el pasado reciente.

 

Javier Milei llegó al sillón de Rivadavia montado sobre su capacidad de interpretar y dar poderosa voz a los reclamos de una sociedad harta de contemplar horrorizada la obscena impunidad con que los corruptos exhibían sus riquezas mal habidas, y hubiera debido saber lo caro que resultarían tantas torpezas comunicacionales al momento de explicar – o al no hacerlo – los aún oscuros affaires $Libra (recordemos que no fue afectado dinero del Estado sino de particulares), ANDIS y los generados alrededor del Jefe de Gabinete por la inclusión de su mujer en un viaje presidencial a EEUU, sus vacaciones carnavalescas en Punta del Este en un avión privado y las denuncias por un inmueble no declarado en un country bonaerense.

 

A esta altura, Manuel Adorni debería haber sido echado de mal modo para impedir que la herida que su conducta produjo en un tejido social tan lastimado por la persistente inflación y la pérdida de puestos de trabajo se convierta en una úlcera y comprometa todo el esfuerzo realizado hasta ahora. A pesar de cuanto gritan los caraduras pero-kirchneristas y lo que sigue surgiendo de las investigaciones en marcha, creo en la probidad del Presidente, no así de su entorno más cercano, pero “la mujer del César no sólo debe ser honesta sino parecerlo”; hasta que se demuestre lo contrario, prefiero adjudicar su participación personal a cierta patología mental de Milei, que sólo le permite concentrarse, y ocuparse, de la economía.

 

A tres días de cumplirse medio siglo del último golpe de Estado, ejecutado por las fuerzas armadas pero anhelado por toda la sociedad, que vivía sometida al terror por la Triple A y los asesinos Montoneros y ERP, resulta repugnante que continúe la inicua persecución contra militares, civiles, policías y sacerdotes, que mantiene en sórdidas mazmorras y mata a ancianos inculpados por testigos falsos y fiscales militantes y condenados por jueces prevaricadores. A esta heredada pero urgente deuda moral de Milei, se suma otra, ya directa, debida a la enorme cantidad de vacantes que tiene el Poder Judicial, que le impide dictar justicia en plazos razonables.  

 

El escenario internacional, que tanto impacto tiene sobre la realidad local, tanto en términos económicos cuanto políticos, merece que se le dediquen un par de párrafos. Más allá de las guerras tristemente invisibilizadas – Afganistán vs Pakistán, Sudán, conflictos tribales en el Africa subsahariana, Libia, etc. – es obvio que lo que sucede en Medio Oriente concentra la atención mundial, pero tiene directa repercusión en otras latitudes: Europa y Lejano Oriente, sobre todo.

 

Como ya resulta innegable, y pese a saber que en toda guerra la verdad deja su lugar a la propaganda de cada contendiente, el record en la materia parece corresponder a Donald Trump, quien no sólo ha atribuido a decenas de causas diferentes el involucramiento – sin declaración de guerra - de EEUU en el ataque de Israel contra Irán, sino que no ha hesitado en asegurar orbi et urbe que todo terminará allí cuando él lo decida, mientras comienza a desplazar tropas de infantería de marina hacia la zona. Su propio jefe de Contraterrorismo lo ha acusado de mentiroso y ha dicho que el régimen de ayatollahs no constituía una amenaza para su país.

 

Además, sus triunfales declaraciones en el sentido de haber destruido toda capacidad misilística y de drones del enemigo, son desmentidas diariamente por la inocultable realidad, toda vez que tanto Israel cuanto todos los activos petroleros y gasíferos de los países del Golfo Pérsico siguen recibiendo, aunque no tan numerosos como a principios de este mes, ataques directos que atraviesan hasta la tan mentada Cúpula de Hierro que tanto enorgullece a Benjamin Netanyahu, el Primer Ministro israelí que – ya nadie lo duda – ha embarcado a Trump en esta peligrosa aventura. A medida que nos aproximamos a las elecciones legislativas de EEUU de noviembre, cada vez aparece como más probable no sólo que el Partido Republicano pierda el control del Congreso, sino que se inicie a continuación un proceso de impeachment para destituir al Presidente.

 

Bs.As., 21 Mar 26


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viernes, 13 de marzo de 2026

¿Crímenes o Errores?


                                                ¿Crímenes o Errores?

 

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1036)

 

“Tiene todas las virtudes que no me gustan y ninguno de los vicios que admiro”.

 Winston Churchill

 

Las guerras se disputan siempre en varios escenarios: el estrictamente bélico, el geopolítico (regional y mundial), el económico global y, por cierto, en el de la opinión pública. Con justa razón, todos los países beligerantes invocan la “seguridad nacional” para censurar a los medios de prensa tradicionales; pero, en búsqueda de información inmediata, hoy recurrimos a las redes sociales en las cuales, en muchos casos, las “noticias” están contaminadas para ocultar o falsear la verdad.

 

Donald Trump se basta a sí mismo para confundir a todos. Desde que lanzó la operación “Furia épica”, ha esgrimido sucesivamente distintos argumentos – muchas veces contradictorios – para justificar el ataque: defender a la población civil contra la brutalidad de los organismos de seguridad, terminar con el mismo programa nuclear que el año pasado dijo haber destruido completamente, descabezar al régimen de los ayatollahs, reproducir lo actuado en Venezuela encabezado por algún miembro del sistema para un período de transición, o convertir a Irán en un desierto para acabar definitivamente con el peligro terrorista que representa para sus vecinos y el mundo en general; esta misma semana, dijo que la guerra prácticamente ha terminado.

 

Pero la realidad parece ser muy diferente. Si bien puede ser cierto que los bombardeos hayan destruido completamente la marina de guerra y la fuerza aérea iraníes, esta guerra no sólo no está terminada sino que continúa escalando, tal como prueban el cierre casi total del estrecho de Ormuz (con su impresionante y previsible repercusión sobre la inflación mundial por el aumento de los precios de la energía y de los fertilizantes agrícolas), el ataque misilístico masivo de ayer sobre Israel, y los impactos que reciben las bases militares, las instalaciones petroleras y acuíferas y hasta los centros financieros en todos los países del Golfo, amén de los ocasionales en Azerbaiján, Chipre y Turquía.

 

Si se buscara conquistar territorialmente a Irán, el Pentágono se verá obligado, tal como hizo ayer con una división completa de la Infantería de Marina que se encontraba en Japón, a enviar tropas de infantería, cientos de miles de soldados, algo que los estadounidenses mayoritariamente rechazan. Si se quisiera recurrir al caos interno para intentar hacer caer al régimen mediante el uso de milicias como los kurdos - amén de incomodar a Recep Erdoğan, que las padece en el 30% del territorio de Turquía - lo que con certeza se obtendrá es la conversión de Irán en un Estado fallido, como ya lo son Libia, Líbano, Irak y Siria.

 

Tampoco parece que se pueda encontrar a una Delcy Rodríguez para reemplazar al nuevo líder supremo, Mojtabá Khamenei, pues el apoyo a los ayatollahs se ha galvanizado en apoyo popular, como siempre sucede cuando un país está combatiendo una guerra; lo confirma Benjamin Netanyahu, que no hesita en prolongar las operaciones en Gaza y Líbano para no ser destituido y encarcelado por la Justicia israelí, algo ahora garantizado por la negativa del Presidente, Isaac Herzog, a otorgar el indulto que Trump ha pedido reiteradamente para su gran “amigo”.

 

El pánico invadió Washington y Bruselas ante el peligro del corte del suministro de energía en vísperas del verano boreal. Ante ese pavoroso panorama, el Presidente de EEUU no ha tenido mejor idea (después de informar que se liberaban enormes reservas estratégicas de petróleo de su país y de Europa) que levantar “transitoriamente” las sanciones sobre Rusia y autorizar a comprar combustibles a su enemigo, Vladimir Putin, que mantiene una flota “fantasma” con 100 millones de barriles (según Dimitrii Mevdéved), y que ahora, ante la escasez, podrá obtener mejores precios y financiamiento extra para su invasión a Ucrania.

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Trump tiene encima (noviembre) las elecciones de medio término, y  el conflicto está incrementando los precios de la gasolina y de los alimentos, es decir, castiga a sus propios votantes. Si le sumamos que el miércoles el Departamento de Guerra debió reconocer que, sólo en los primeros seis días de guerra, EEUU llevaba gastados US$ 11.000 millones, o sea, US$ 2 mil millones diarios, en una guerra impopular, cualquier preocupación al respecto, está justificada. Cuando los muertos propios, que ya exceden en mucho las cifras oficiales (7 soldados), comiencen a regresar en bolsas negras, la probabilidad de que pierda el actual control que ejerce en ambas cámaras del Capitolio se incrementarán dramáticamente.

 

En el patio del conventillo argentino, Javier Milei insiste en pegarse tiros en los pies, olvidando el famoso comentario de Charles de Talleyrand a Napoleón: “en política, los crímenes se perdonan, los errores no”. El Presidente, en medio de su exitosa Argentina Week, cometió la gigantesca torpeza de despotricar contra los “empresaurios” (como él los llama) dueños de Techint y Fate-Aluar; con certeza, quienes lo escucharon conocían en detalle ese enfrentamiento, pero no era el momento ni el lugar para exponerlo. Manuel Adorni, su Jefe de Gabinete, hizo su propia contribución a la importante colección de errores no forzados con el affaire del viaje, en el avión presidencial, de su mujer a EEUU; obviamente, se trata de un tema menor, en especial si recordamos los monumentales desfalcos del kirchnerismo, pero es un traspiés enorme para un Presidente que, el 1° de este mes, al inaugurar el período de sesiones ordinarias del H° Aguantadero, anunció que la Moral sería la bandera de su gestión.

 

Bs.As., 14 Mar 26

viernes, 6 de marzo de 2026

Dudas Justificadas


                                                       Dudas Justificadas

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1035)

 

“En todas las guerras, la primera víctima es siempre la verdad”.

 Esquilo

 

Decir que todos estamos consternados por la guerra de Israel y EEUU contra Irán es tan superfluo como preguntar si, en la medida en que ya hay quince países comprometidos en ella, no estamos ante una nueva conflagración mundial de totalmente incierto pronóstico. Está claro, a esta altura, que la estrategia de los ayatollahs (persas chiítas) de responder atacando a todos sus vecinos (árabes sunitas) tiene lógica, al menos como forma de presionar al mundo para que la ofensiva en su contra se detenga.

 

Porque lo cierto es que los países del Golfo (Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos) dependen totalmente del agua potable que producen en plantas de desalinización y del 80% de su consumo de alimentos, que importan a través del estrecho de Ormuz, el mismo paso por el cual envían su petróleo y gas a China (el 20% de su consumo), India, Japón y Europa. Además de los ataques a esas infraestructuras vitales, la reciente conversión de muchas de sus ciudades (en especial, Dubai y Abu Dhabi) en núcleos financieros internacionales seguros hoy está en alto riesgo por los misiles iranés que llueven ininterrumpidamente.

 

Las dudas que se generan están casi todas vinculadas a los múltiples objetivos, muchos de ellos contradictorios, que declama Washington para explicar esta guerra: el peligroso programa nuclear iraní (¿fue tan exitoso el bombardeo de 2025 sobre sus instalaciones como se anunció?), la criminal represión – con 25.000 víctimas, entre muertos y heridos - de las protestas civiles, el desplazamiento de los ayatollahs del Gobierno, la interrupción definitiva del sostén a organizaciones terroristas como Hamás, Hezbollah y las milicias hutíes de Yemen, y la determinación de destruir a Israel, fuerte aliado de los EEUU. Tampoco el futuro propuesto ofrece certezas, pues la vocación por decapitar al sistema sin ocupación, como en Venezuela, no parece ser factible en el caso, ya que ahora enfrentan a fanáticos suicidas.

 

Esas dudas son razonables porque, por ejemplo, el exitoso operativo que concluyó con la muerte de Alí Khamenei y de los grandes popes de las fuerzas armadas y de la Guardia Revolucionaria en Teheran parece haber tenido, entre la población civil, exactamente el efecto contrario al buscado, toda vez que ha vulcanizado el apoyo al régimen. No hay que olvidar que el clérigo en cuestión, convertido en mártir por la bomba, era el equivalente al Papa católico para los 200 millones de chiítas del mundo.

 

La Casa Blanca y el Pentágono, a la luz de las dolorosísimas experiencias de Irak, Afganistán y Vietnam, están ante un duro dilema para cumplir sus objetivos: ocupar con tropas (1 a 2 millones de soldados) el territorio o, con la colaboración de milicias (como los kurdos), provocar una guerra civil, al igual que las del Líbano y Libia, que culminaron en Estados fallidos. Y el primer escenario está condicionado por la opinión pública estadounidense, convocada a las elecciones de medio término, que se celebrarán (si Trump, que hoy tiene mayoría en ambas cámaras, no cambia el calendario y sus reglas) el 3 de noviembre, y  en las cuales se renovarán los 435 representantes (diputados) y 34 senadores, sobre los 100 actuales, más varios gobernadores estaduales; el regreso de las tétricas bolsas negras puede resultar también letal para el Presidente.

 

La geografía también influye en esta guerra: mientras Irán tiene, ante el Golfo, una cadena montañosa susceptible de albergar depósitos secretos de misiles y drones, los Estados vecinos sólo tienen desiertos de arena, apenas interrumpidos por instalaciones petroleras y acuíferas, altas ciudades y bases militares, es decir, resultan sumamente vulnerables a los ataques iraníes. Y nadie (salvo los propios ayatollahs) sabe, a pesar de las declaraciones triunfalistas de Washington y Tel Aviv,  cuántas armas aún tiene disponibles el régimen terrorista. Una inquietud más se refiere a por qué Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel, tiene tal influencia sobre Trump como para haberlo empujado a tantas aventuras bélicas.

 

Lo único tranquilizador en este dantesco panorama es la actitud de Vladimir Putin y de Xi Jinping, que han limitado su apoyo a sus aliados persas a meras declaraciones retóricas, imitando la que asumieran ante la detención de Nicolás Maduro y la complicada situación de Cuba; el primero, porque su propia guerra contra Ucrania lo tiene tan ocupado que le impide actuar en otras latitudes; y el segundo, por la milenaria tradición china de optar por la diplomacia comercial y de inversiones, que ha hecho que nunca invadiera militarmente a sus vecinos.

 

Pero es hora de volver a la Argentina y centrar nuestras dudas, no en el reemplazo de Mariano Cúneo Libarona por Juan Bautista Mahiques como Ministro de Justicia, sino en la inmediata renuncia que éste pidió de Daniel Vítolo a la jefatura de la Inspección General de Justicia, un hombre que tenía notoriamente a mal traer a Claudio Chiqui Tapia, Pablo Toviggino, sus cómplices y testaferros en los robos cometidos desde la AFA. La celeridad del despido, y la amistad que une al nuevo funcionario y su familia con los denunciados, da mucho que pensar y sería bueno que el Gobierno despejara con igual velocidad tales negros nubarrones.

 

Aunque, contemplando la sospechosa inactividad – casi un poderoso manto de impunidad - con que Javier Milei y su entorno parecen proteger a Sergio Aceitoso Massa, el tenebroso personaje al que conducen todos los caminos de ese nauseabundo episodio y de otros mucho más graves, parece ilusorio esperar prontos resultados.

 

 Bs.As., 7 Mar 26

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