viernes, 10 de julio de 2026

Tramp-osos

 


Tramp-osos

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1053)

 

La democracia es la teoría de que la gente común sabe

 lo que quiere, y merece conseguirlo bien y fuerte".

                                                          Henry Louis Mencken

 

Como siempre, los mundiales de fútbol, además de hacer casi imposible competir por la atención de los lectores durante su desarrollo, exacerban la imaginación; esta vez me refiero a un “meme” sumamente acertado: ante la pregunta acerca de cómo es vivir en la Argentina, alguien responde: “¿Viste el partido contra Egipto? Bueno, es así, pero todos los días”. Hoy mismo, cuando esta noche nuestro seleccionado jugará en cuartos contra Suiza, escribo con la certeza de que serán muy pocos los interesados en esta nota.

 

Lamentablemente, las previsiones acerca de la extrema fragilidad del cese del fuego firmado entre EEUU e Irán se confirmaron y todo el Golfo Pérsico ha vuelto a saltar por el aire. Los ayatollahs terroristas que se han hecho cargo del poder - mucho más agresivos y desafiantes que aquéllos que fueron ajusticiados en febrero - descubrieron que el control del estrecho de Ormuz es todavía más importante, como arma contra sus enemigos regionales y, de paso, contra la economía global, que cualquier eventual avance de su programa nuclear que, por otra parte, no estaba siquiera considerado en el memorándum de catorce puntos que acaba de dejar de existir. Los ataques a buques que intentaron atravesar ese crítico paso sin autorización de la Guardia Revolucionaria ni pagar peajes permitieron a Donald Trump ordenar nuevos bombardeos, que fueron respondidos por Irán con misiles y drones sobre bases militares de EEUU e instalaciones petrolíferas en varios países vecinos, como Kuwait, Emiratos Arabes Unidos, Bahrein y hasta Jordania.

 

Quienes supieran de antemano de esta reanudación de las hostilidades (como sucedió con cada ida y vuelta en las declaraciones de Trump) habrán hecho enormes fortunas en las bolsas y, sospechosamente, entre ellos estarán los familiares del magnate, si no él mismo. En una expansión de la megalomanía que lo caracteriza y que lo lleva, en un remedo del primer Juan Domingo Perón, a rebautizar edificios públicos y aeropuertos, y a aceptar el regalo de un avión, ahora firma los billetes de dólar y hasta los pasaportes y celebra el 250° aniversario de la independencia como si hubiera sido su obra.

 

En la cumbre de OTAN, celebrada esta semana en Ankara, sus aliados cedieron ante sus reclamos para incrementar fuertemente sus presupuestos de defensa - es decir, comprarle material bélico - y se sumaron tanto a la intención de impedir que Irán desarrolle armamento atómico cuanto a la necesidad de reabrir libremente el crucial estrecho. Simultáneamente, Israel encendió alarmas cuando dijo que podría atacar a Turquía, a quien ya considera su enemigo, pese a que Trump trata a Recep Erdogan, su Presidente, como aliado esencial luego de separarlo de Rusia; esta nueva orientación diplomática del magnate también lo llevó a ponderar a Ahmed al-Sharaa, el ex miembro de Al Qaeda y actual Presidente de Siria, a quien pretende encomendar la seguridad de Líbano.

 

Veo a la OTAN cada vez más convencida de que Vladimir Putin no enterrará su hacha de guerra cuando logre sus objetivos militares - como mínimo, la conquista total del Donbass y la aceptación de la rusificación de Crimea - y se prepara para reamarse en los próximos años pero, mientras tanto, no cesa de provocar al autócrata, en la práctica un neo-Zar, olvidando que gobierna la primera potencia nuclear del mundo. Éste, por su parte, empantanado en un conflicto – su “operación especial” – que ya supera en duración a toda la I Guerra Mundial y a la participación de su país en la II, sufre presiones internas tanto desde la población civil cuanto desde los sectores belicistas, que le exigen respuestas más inmediatas y firmes ante los ataques de Ucrania – que Kiev realiza con innegable colaboración de sus vecinos y de los servicios de inteligencia occidentales - a su capital y a sus refinerías, algo a lo cual aún se resiste porque sólo puede hacerlo recurriendo a armamento nuclear táctico, lo cual desataría una conflagración mundial.

 

En otro escenario, oficialmente EEUU contabilizó las reservas de petróleo y gas venezolanos como si fueran propias. Más curioso aún fue que, después de que el Departamento de Estado impidiera el retorno de María Corina Machado a su país en dos oportunidades, Trump dijera a la prensa que no tiene objeción a su regreso; sin duda, esta contradicción obedece tanto a las internas de Washington cuanto a la presión del importante voto latino, que exige el llamado a elecciones libres y ve con pésimos ojos la continuidad de Delcy Rodríguez como Presidente delegada, rodeada por su hermano Jorge y Diosdado Cabello, los mismos que continúan persiguiendo a los opositores y han encarcelado, torturado y asesinado a tantos de sus compatriotas, además de saquear el país hasta dejarlo exánime, tal como se pudo comprobar por la carencia de medios para atender la tragedia de los recientes sismos.

 

Y finalmente, la Argentina. En medio de los ya innegables éxitos macroeconómicos del gobierno libertario, y despejada la niebla del affaire Manuel Adorni que impedía verlos, mi preocupación más acuciante se refiere al inmundo y bastardo pasticho que la Casa Rosada está haciendo con el tema de las designaciones de jueces, que cada vez huele más a garantía de impunidad para los peores delincuentes, sean éstos funcionarios públicos, dirigentes deportivos o empresarios cómplices y corruptos. Como Javier Milei no parece percibirlo, insisto en que ese punto es esencial, entre otros menores – como el dudoso peligro de un retorno del pero-kirchnerismo al poder -, para reducir el famoso “riesgo-país” que, en el actual nivel de 400 puntos, todavía impide a nuestro país acceder a los mercados voluntarios de crédito a tasas razonables para financiar a largo plazo, como hacen todas las naciones, los grandes déficit en infraestructura que padecemos.

 

Bs.As., 11 Jul 26


viernes, 3 de julio de 2026

Malos ejemplos

 


Malos ejemplos

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1052)

 

“¿Qué puede saciar la sed de un loco sino su propia sangre?”.

 Gibran Kahlil Gibran

 

Hoy, sábado, a las 1100 hs, con pena e indignación, recordaremos en la calle Moreno 1417, de la ciudad de Buenos Aires, el 50° aniversario del criminal atentado terrorista del 2 de julio de 1976 en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, donde murieron 23 personas y 110 resultaron heridas, al cual este indigno Poder Judicial ha otorgado impunidad durante medio siglo. Los responsables que aún viven - Mario Firmenich y Horacio Perro Verbitsky – siguen en libertad y hasta se ha impuesto el nombre de otro, el fallecido Rodolfo J. Walsh, a una estación del subterráneo.

 

En flagrante contradicción, esos mismos asesinos togados siguen persiguiendo a quienes combatieron a esa subversión asesina y, como ya no quedan quienes ejercían las distintas jefaturas de la represión legal, se ensañan con quienes, hoy ancianos, revistaban como cocineros en dependencias policiales o como simples cabos jóvenes en guarniciones militares. Y lo hacen sin pruebas y violando todos los principios del derecho penal occidental para dictar sucesivas condenas a prisión perpetua; éstas, en cientos de casos, se cumplen en distintas mazmorras de todo el país, mientras sus verdugos otorgan a mansalva detenciones domiciliarias por los más nimios motivos a ladrones como Cristina Fernández y tantos de sus cómplices.

 

A esta altura, no resulta sorprendente esa repugnante conducta de los jueces, que hoy se extiende y protege a una lista interminable de nefastos responsables del horroroso saqueo que dejó exánime a la Argentina. Por poner sólo tres de los muchos ejemplos, en el despacho del inefable Juez Ariel Lijo – fracasado candidato de Javier Milei a la Corte Suprema – duerme hace 20 años la causa de la “compra” de YPF por Enrique Eskenazi, testaferro de Néstor Kirchner, a Martín Insaurralde ni siquiera se lo ha indagado a tres de la pornográfica exhibición de tanta riqueza mal habida y recién ahora, seis años después de la pandemia, se ha comenzado a mover la causa de las vacunas, cuya falta oportuna tantas muertes dejó.  

 

En otro orden de cosas, celebro el más que tardío despido de Manuel Adorni y su reemplazo por Diego Santilli, propietario de una muñeca política capaz de devolver al Gobierno la iniciativa y obtener la sanción de leyes indispensables para el cambio prometido, amén de permitir visualizar tantas buenas noticias que quedaban ocultas por el humo del penoso affaire.

 

En el terreno internacional, comenzaré por el Golfo Pérsico, ya que la situación allí confirma mi pesimismo en relación con el futuro del memorándum de intenciones firmado entre EEUU e Irán, cuya caducidad se producirá cuando termine el Mundial de Fútbol. Y lo digo porque Israel no está dispuesto a aceptar la obligación de retirarse del Líbano y cesar en sus ataques en Gaza y Cisjordania invocando la necesidad de contar con una zona de seguridad tras sus fronteras, algo que carece de sentido dada la capacidad de sus enemigos de atacar desde enormes distancias.

 

Los ayatollahs, por su lado, se sienten fortalecidos luego de las grandes concesiones de Donald Trump que se desprenden de los catorce puntos firmados; por ello, siguen negándose a abrir sus depósitos nucleares subterráneos a inspecciones de la OIEA y no renuncian a su pretendido derecho a regular, en un acuerdo con Omán, el paso de buques por el estrecho de Ormuz y cobrar peajes.

 

Pero confieso que hoy me preocupa más el escenario europeo, donde las diarias agresiones misilísticas y de drones entre Rusia y Ucrania siguen incrementándose y, si bien Vladimir Putin ha atacado infraestructura vital de Kiev, su homólogo Volodimir Zelensky ha respondido oscureciendo el cielo de la propia Moscú y bombardeado instalaciones petrolíferas claves para sostener el suministro de combustibles a fábricas y particulares, además de aumentar el cerco contra Crimea, un enclave vital para Rusia por ser su única salida al Mar Negro. El mandatario ruso se encuentra bajo intensa presión de la opinión pública – ha perdido 500.000 hombres en su “operación especial” – y sobre todo de los belicistas, que le exigen reaccionar utilizando elementos nucleares tácticos contra Kiev y sus aliados bálticos, que permiten utilizar su espacio aéreo para el tránsito de las aeronaves no tripuladas ucranianas.

 

En un extraño modo de celebrar el 250° aniversario de la independencia de EEUU que se celebra hoy, Donald Trump sigue sorprendiendo negativamente al mundo, no sólo por la inmensa riqueza que declaró haber obtenido con las criptomonedas de su familia – US$ 1.400 millones –, su manía por poner su nombre a todo y la generalizada sospecha de manejo por sus allegados de información privilegiada (cada ida y vuelta de las declaraciones presidenciales sobre la guerra contra Irán) para obtener enormes ganancias bursátiles, sino especialmente por la bastarda forma en que se está conduciendo en relación con Venezuela.

 

No le bastó con hacerse de las reservas de petróleo para entregarla a las compañías de EEUU, diferir sine die el llamado a nuevas elecciones y mantener en el poder a lo peor de la camarilla chavista - Daisy Rodríguez, su hermano Jorge y Diosdado Cabello - que continúa saqueando al país, robándose la ayuda internacional por los terremotos mientras mantiene en la cárcel a cientos de presos políticos, sino que está obstaculizando el más que esperado regreso a su tierra de la prestigiosa líder opositora María Corina Machado, alegando que ésta busca exclusivamente réditos personales.

 

Bs.As., 4 Jul 26

Publicado en:

https://diariocastellanos.com.ar/opinion/2026/07/03/malos-ejemplos.htm

https://totalnewsagency.com/2026/07/03/malos-ejemplos/

https://prisioneroenargentina.com/malos-ejemplos/

https://www.informadorpublico.com/malos-ejemplos/

https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/141349-malos-ejemplos-por-enrique-guillermo-avogadro

https://www.analitica.com/opinion/malos-ejemplos/

http://www.diarioenfoques.net/index/edition/e/2456/s/18