viernes, 31 de mayo de 2024

Partos con Forceps

 




Partos con Forceps

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 943)

 

“Estas asambleas no parecen haber sido creadas con otro fin que el de proporcionarles a los

 políticos una tribuna y el de asegurarles a los senadores el pago de ventajosos emolumentos”.

 Emil Ludwig

 

El principal activo de Javier Milei es su actitud frontal, sin filtro alguno, lo cual le permite mantener una empatía singular con los más jóvenes.. Pudieron comprobarlo quienes asistieron al acto del Luna Park, sorprendidos enormemente por la mancomunión de público de clarísimo buen poder económico con otro, también fervoroso, proveniente de las villas-miseria del Conurbano. A esos pobres los moviliza la esperanza de un verdadero cambio, que les permita salir de la terrible situación a la que los ha condenado el populismo ladrón, disfrazado de progresista; el terror que produce la posibilidad de su regreso, sea de la mano de los Kirchner, de los Kiciloff, de los Massa o de los Losteau, es la base firme sobre la que se asienta la persistente popularidad del león rockero.

 

Finalmente, el Gobierno obtuvo dictamen en el plenario de comisiones del H° Aguantadero para su Ley de Bases, que ahora será votada en el recinto y, por los cambios introducidos, volverá a Diputados. Es decir, aún le falta mucho al Presidente para cantar victoria; cuando lo haga, será acompañado por la fuerte mayoría de la sociedad que lo acompaña, como muestran todas las encuestas. De todas maneras, lo que ésta eligió en las últimas elecciones todavía no ha podido ser aplicado, pues el Presidente no ha logrado aún la aprobación de una sola de las leyes que necesita.

 

De todas maneras, la forma en que se está comportando un importante sector del radicalismo, que se ha aliado al kirchnerismo destituyente para trabar, en el Senado, todo lo posible a la gestión libertaria intentando obligarla a una expansión del gasto público y, así, hacerla caer en la trampa populista que nos trajo hasta aquí, es decir, ponerla a tiro de la destitución, promete fuertes convulsiones políticas en lo inmediato, con el costo que ello tendrá para la recuperación económica. Fueron precisamente esas trabas que pone el H° Aguantadero todos los días las principales causas del alza de las cotizaciones de divisas que vimos la semana anterior y del incremento del riesgo-país. Es que muchos inversores, propios y ajenos, que miran con interés a la Argentina por su enorme potencial minero, energético, acuífero y agro-industrial, amén de su privilegiada ubicación geográfica tan lejana de los conflictos bélicos actuales, han puesto en compás de espera sus proyectos productivos hasta que el Gobierno logre los instrumentos legales necesarios para generar la seguridad jurídica que aguardan con inquietud.

 

¿Por qué no ha recurrido aún al recurso con que amenazaba al Congreso durante la campaña electoral: llamar a la ciudadanía a manifestar, en un plebiscito, sus deseos de cambio? La Constitución prevé esa convocatoria en su artículo 40; si quien la convoca es el Poder Legislativo, su resultado se transforma automáticamente en ley, no vetable por el Ejecutivo; esto no sucederá, pero el Presidente puede consultarla por sí  mismo y, aunque su opinión no sea vinculante ni obligatoria, implicaría una enorme interpelación a los legisladores, que se verían conminados a retirar los palos que se esmeran en poner en las ruedas de la historia.

 

La luz al final del túnel se opacó totalmente por la confirmación, con el envío del pliego al Senado, del inexplicable disparate del Presidente de querer llevar a Ariel Lijo a la Corte Suprema en otro parto con forceps. Han sido tan severas las manifestaciones que se oponen a tamaño dislate, que sorprende el silencio (o la renuncia) de ese Juez sospechado de corrupción y de enriquecimiento ilícito, y culpable de demorar in æternum causas relevantes (una de ellas, nada menos que la vinculada a la re-estatización de YPF que, de haber sido elevada ya a juicio oral, hubiera podido modificar la sentencia que condenó a la Argentina a pagar a Burford y Eaton US$ 16.100 millones). En las audiencias públicas, el candidato deberá escuchar, con su dura cara, las peores críticas de la sociedad civil y de sus organizaciones por su mal desempeño funcional y sus inexistentes pergaminos académicos. Y si el kirchnerismo acompaña su nominación con sus indispensables votos, la esperanza social que aún acuna a Milei sufrirá un daño descomunal e irreversible, al menos entre los sectores más informados de la ciudadanía, y los inversores externos, esos mismos a los que el Presidente pretende seducir en sus recurrentes viajes, volverán a mirar a nuestro país con enorme desconfianza y seguirán absteniéndose de desembarcar aquí.

 

El otro tema de la semana fue la crisis por el faltante de gas que afectó al país entero, y cuya responsabilidad recae, más allá del frío de este inusual mayo, sin lugar a dudas sobre la catastrófica gestión energética de las administraciones de los Kirchner, y de sus ministros Julio de Vido y Axel Kiciloff. Todo comenzó con el populismo de Néstor, que congeló las tarifas para “comprar” votos. y continuó cuando el muerto rapaz se hizo, en condiciones ruinosas para la compañía, del 25% de YPF a través de sus testaferros, los Eskenazy. La combinación de ambos hechos motivó una caída brutal en la búsqueda, producción, transporte y distribución de petróleo y gas, que hoy le toca sufrir, y solucionar, al actual Gobierno.  

 

Los más de dos mil presos políticos se preguntan hasta cuándo deberán soportar esta situación que debiera llenar de oprobio y vergüenza a toda la sociedad, que por veinte años ha dado tantas muestras de hipocresía y cinismo. El viernes 24, el Gral. Santiago Omar Riveros, de cien años, pasó a engrosar la lista de muertos en prisión, que se acerca ya a los 900 casos, la enorme mayoría sin sentencia firme. Todo ello sigue ocurriendo mientras los Tribunales se llenan de denuncias de las indemnizaciones a falsas víctimas, que lograron cifras monstruosas con testigos amañados, fiscales militantes y jueces, verdaderos asesinos togados, sin que el Poder Judicial reaccione revisando cada uno de los procesos incoados contra quienes, por orden de autoridades legales, combatieron y vencieron al terrorismo demencial.

 

Bs.As., 1 Jun 24


Publicado en:

https://prisioneroenargentina.com/partos-con-forceps/

https://totalnewsagency.com/2024/05/31/partos-con-forceps/

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https://elcanillita.info/press/2024/06/01/tres-aspectos-de-la-realidad-argentina/

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https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/131198-partos-con-forceps-por-enrique-avogadro

https://prisioneroenargentina.com/post-data-de-partos-con-forceps/

https://www.elojodigital.com/contenido/19564-avogadro-partos-con-f-rceps

http://www.diarioenfoques.net/index/edition/e/2360/s/18

viernes, 24 de mayo de 2024

Rarezas y Curiosidades



Rarezas y Curiosidades

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 942)

 

… ¡qué extraña y formidable carrera la de aquel hombre! De repente aparece en la

 escena con los dos rayos azules de sus ojos. … Es cosa de un instante. Repentinamente

 se ve que ya no queda más que él. Suprema injuria para los mediocres”.

          Leopoldo Lugones

 

¡Feliz Día de la Patria! En medio de una fortísima recesión económica, de una aguda caída en el poder adquisitivo del salario, y para sorpresa de analistas y consultores no sospechables de simpatía o afinidad, la imagen del Presidente sigue firme, es transversal y hasta supera el porcentaje que obtuvo en el ballotage. Y en el campo internacional, que la mundialmente prestigiosa revista Time lo haya elegido para ilustrar su portada, aunque la firmante de la nota haya cuestionado su forma de hacer política cotidiana, no hace más que confirmar algo que presumíamos muchos y que, en mi caso, motivó una nota “Sólo preguntas”, del 26 de enero pasado.

 

Para entonces, había pasado la conferencia de los líderes mundiales en Davos, Suiza, en la cual Javier Milei había despotricado contra la social-democracia y contra el actual status quo, y había recibido una inexplicable ovación. Y yo preguntaba si, al igual de lo que había sucedido en nuestro país, donde nadie había percibido que la sociedad había cambiado, también en el mundo occidental se había producido una mutación que nuestro tan original león libertario interpretaba correctamente.

 

Quienes, como yo mismo, tenemos demasiadas décadas a nuestras espaldas, no hemos entendido cuánto significan hoy la tecnología comunicacional y las redes sociales y cuánto más vale una imagen que un texto, en especial en una Argentina que se ha transformado en el epítome mundial del fracaso como país, incapaz de ofrecer a sus habitantes, como antaño, una movilidad social ascendente y que, por el contrario, sólo muestra una pauperización económica y cultural en la cual los padres tienen la convicción de que sus hijos vivirán peor que ellos. Y esa es la explicación más clara del descontento social que ha permitido que Milei, como dice Jorge Ossona, se haya convertido en un fenómeno poli-clasista.

 

Además, el Presidente tiene una enorme suerte: enfrente no hay absolutamente nadie. Todos los partidos políticos preexistentes estallaron, sobre todo el peronismo que ha perdido ya, por su innegable complicidad con la tan extendida corrupción y su inicua protección a delincuentes de toda laya, ladrones de comida para los más necesitados y agresores sexuales incluidos, ese aura legendario que durante años conservó en el conurbano de Buenos Aires, que fuera el bastión –muy en especial, La Matanza- capaz de garantizar sus triunfos nacionales. Las monumentales derrotas a las que lo ha conducido Cristina Fernández no resultan fácilmente digeribles para un movimiento que, pese a haberse convertido hace décadas en un fenómeno mutante, nunca perdonó tantos fracasos; de allí la fuerte arremetida de su ex súbditos contra la posibilidad de entronizar a un heredero que, por lo demás, carece de toda aptitud moral o laboral para ello.

 

Ni Mauricio Macri, desde el PRO, o Martín Losteau, desde el radicalismo, son contendientes dignos de un Milei que es capaz de convocar a una multitud de espontáneos a la presentación de un libro que resulta indigerible para la mayoría de los argentinos y a un alucinado espectáculo de rock, y qué decir de un Axel Kiciloff que, además de conseguir el record de hundir aún más a la depauperada socialmente, pero tan rica en recursos, Provincia de Buenos Aires, amén de haber generado para el país, por impericia o complicidad con el saqueo, una impagable deuda de US$ 16.000 millones por la re-estatiza acción de YPF, de los cuales US$ 5.000 millones irán a las arcas de los Kirchner.

 

Aún entre quienes no comulgan con Milei y con sus extrañas y disruptivas actitudes, el profundo rechazo que generan todos aquéllos a los que hemos encomendado en épocas recientes la administración del Estado,  garantiza al Presidente una paz social que, si aparecen algunos brotes verdes que permitan sostener la esperanza, llevará a La Libertad Avanza a la victoria en las elecciones legislativas de 2025, y le permitirá adquirir más espaldas para defender sus proyectos en el H° Aguantadero. Pero, aún así, el Gobierno continúa sin poder avanzar con el cambio estructural de la Argentina, plasmado en la Ley de Bases, que ha sido licuada y triturada en el Congreso por una oposición, en parte disfrazada de dialoguista, decidida a empujarnos definitivamente al precipicio. Y una actitud similar han adoptado aquéllos que reclaman una harto improbable devaluación que, de producirse, significaría tirar a la basura los enormes sacrificios que viene haciendo la sociedad desde el 10 de diciembre, y caeríamos en hiperinflación.

 

Mientras tanto, nos hemos pasado lo semana comentando la novela turca que tiene al Presidente y a Pedro Sánchez, Jefe de Gobierno de España, como protagonistas. Sólo diré que éste último pretende aprovechar, inútilmente a mi modo de ver, el grotesco episodio para llevar agua a su molino político para competir en mejores condiciones con el Partido Popular en las elecciones europeas que se sustanciarán entre el 6 y el 9 de junio y, cuando hayan transcurrido, dejará de importarle a nadie.

 

Días pasados, veinte mil ciudadanos firmamos una solicitada rechazando, con muy sólidos argumentos, la candidatura del Juez Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema, y nuevas organizaciones de la sociedad civil se expresaron en igual sentido. Espero que Javier Milei reflexione y desista de esta absurda pretensión porque, si no lo hiciera, sin duda esos brotes verdes que antes mencioné se congelarán antes de dar frutos.

 

Colonia del Sacramento, 25 May 24

 


 Publicado en:

https://totalnewsagency.com/2024/05/24/rarezas-y-curiosidades/

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viernes, 17 de mayo de 2024

Humilde Consejo

 



Humilde Consejo

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 941)

 

“Planifica lo que es difícil mientras todavía es fácil; 

realiza lo que es grande mientras aún es pequeño”.

 Sun Tzu

 

La semana pasada estuvimos a punto de revivir la tragedia (en realidad, un masivo asesinato debido a la corrupción) que se llevó la vida de tantos compatriotas en Once, cuando una formación del Ferrocarril San Martín chocó contra una locomotora detenida en un puente de Palermo. Dada la desastrosa situación en que el sistema ferroviario está, me permitiré hacer una sugerencia que, con seguridad, no resultará agradable para el Gobierno ni para la mayoría de la ciudadanía, que nuevamente aúlla en pos de su privatización.

 

En principio, debemos establecer una clara diferencia entre el transporte de cargas, que debe ser privado, y el de pasajeros y, en estos últimos, entre aquéllos de larga distancia y los de cercanías, es decir, los que vinculan a las grandes ciudades con sus conurbanos. Hoy sólo me referiré a los últimos. Con sólo mirar ciudades como Madrid, Barcelona, París, Londres o Nueva York, todas cuentan con un eficiente y confiable servicio de transporte interurbano que permite a quienes viven fuera trabajar en ellas, y regresar a sus hogares con gran comodidad y absoluta puntualidad.

 

Cuando cualquier empresario privado crea un negocio, sea cual fuere el sector económico en el que se desenvuelva, realiza una cuenta (suma y resta) sumamente elemental. Piensa cuánto debe invertir, cuánto insumirán sus gastos operacionales, cuánto deberá pagar en impuestos, le añadirá la tasa de retorno del capital invertido y, con todo ello, llegará a una suma determinada. A ella le restará, entonces, el precio al que venderá su producto o servicio. Y nada más. Si el resultado de esa ecuación determina que generará ganancias, hará el negocio planeado; en caso contrario, lo descartará.

 

Volviendo a los trenes de cercanías, lo primero que se debe poner sobre la mesa es la enorme magnitud de las inversiones que se requieren, tanto para recuperar su tan deteriorada infraestructura –sobre todo, en vías, señales, cambios, etc.- cuanto en material rodante, es decir, locomotoras y coches. Utilizando la ecuación mencionada, si va a ser el pasajero quien, a través de su ticket o boleto, pague todas esas inversiones y todos esos gastos, el precio del transporte se convertirá en carísimo o, aún más, alcanzará un nivel imposible de afrontar por el público usuario.

 

Lo primero que debo asegurar es que el Estado puede prestar un servicio ferroviario de corta distancia, o cercanías, eficiente y ello sólo requiere que la compañía que lo administre, pese a ser pública, trabaje y se desempeñe como privada, con todos los desafíos –en cuanto a control y cumplimiento de objetivos- que ello implica. La explicación para justificar mi postura de la necesidad de que el Estado sea quien opere esos ferrocarriles es muy simple.

 

Porque ¿qué ocurre cuando el Estado es el empresario? La ecuación se modifica dramáticamente. En ella, el Estado introduce otros elementos que, como veremos, no pueden –y, tal vez, ni deban- ser tomados en cuenta por el empresario privado. Esos elementos son las llamadas “externalidades”. Y son tan conocidas en el mundo que las propias Naciones Unidas han adoptado un sistema para medirlas y cuantificarlas.

 

Se llama de ese modo a los beneficios que un servicio aporta a una comunidad en forma indirecta. Me refiero a cuánto disminuye el tráfico por las calles un servicio ferroviario eficiente, cuánto reduce el deterioro de las mismas, cuántos menos automóviles ingresan a las ciudades, cuánto menos ruido deben soportar los ciudadanos, cuánto se reduce la contaminación ambiental, cuánto se reduce el consumo de combustibles, cuánto menos stress sufre la población, cuántos menos accidentes se producen, cuántos ciudadanos pueden evitar vivir en las ciudades, y un larguísimo etcétera.

 

Esas ‘externalidades’, entonces, son las que invierten el resultado de la ecuación, tornándola positiva para el operador, y ello permite que el boleto o ticket que deba pagar el usuario por utilizar el servicio resulte accesible o, directamente, barato. Como ya expliqué, sólo el Estado las puede tomar en cuenta, ya que debe asumir el costo total de las mismas si no puede ofrecer un transporte ferroviario eficiente y confiable.

 

Esa necesidad de que sea el Estado, en cualquiera de sus niveles, quien invierta y administre los ferrocarriles de cercanías, sólo puede evitarse mediante fuertes subsidios a los empresarios privados, como forma de compensar a éstos por el resultado negativo que –al no considerar en ella a las externalidades- sin dudas surgirá de su ecuación.

 

Pero, reitero, el Estado debe actuar, en la especie, como una empresa privada, y las autoridades de ésta deberán rendir acabada cuenta de su gestión, como si tuvieran accionistas ante quienes responder por el cumplimiento de los objetivos determinados.

 

Por lo demás, es siempre desaconsejable recurrir, como lo ha hecho el Gobierno argentino, a una política de subsidios a los empresarios privados, y lo es por la falta de control sobre la verdadera y efectiva aplicación de los importes en cuestión a los fines para los cuales fueren destinados y a la corrupción siempre presente, como lo han demostrado tantas causas que tramitan en los Tribunales, muchas de las cuales duermen desde hace años en el Juzgado Penal Federal a cargo del Juez Ariel Lijo, el inexplicable candidato de Javier Milei para la Corte Suprema.

 

En otra nota, me referiré a los servicios de pasajeros de larga distancia, ya que la longitud auto impuesta de mis notas me impide hacerlo aquí pero adelanto que, en la medida en que volvamos a la pretendida solución facilista, que aplaudimos como sociedad cuando se nos informó en los 90’s que los ferrocarriles perdían un millón de dólares diarios, de cancelar tantas rutas, levantar ramales enteros y hasta los rieles y las estaciones, nos auto-condenaremos al atraso y a la despoblación de nuestro territorio, como se puede comprobar recorriendo este país tan extenso, que ha visto desaparecer pueblos enteros cuando tomamos la absurda decisión de quedarnos sin trenes.

 

Bs.As., 18 May 24


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https://totalnewsagency.com/2024/05/17/humilde-consejo/

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viernes, 10 de mayo de 2024

Luces y Sombras


 

Luces y Sombras

Por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 940)

 

“Cuando salgas de esa tormenta no serás la misma

 persona que entró en ella; de eso se trata la tormenta”.

 Haruki Murakami

 

En poco más de 150 días, Javier Milei ha cosechado triunfos impensables, que son reconocidos por una sociedad que, en medio de las naturales angustias que provoca la fuerte recesión, sigue brindándole un mayoritario apoyo. Y no es para menos, ya que el Presidente y su equipo han logrado evitar que el país cayera al abismo definitivo al que lo había condenado el último gobierno kirchnerista, en especial a partir de la catastrófica gestión de Sergio Massa, el Aceitoso, que estaba dispuesto a fundirlo con tal de llegar al poder. Sin duda, el mayor logro ha sido la reducción del índice de inflación; ese flagelo es el disimulado impuesto que afecta a los más pobres y, a medida que disminuye, aumenta el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones y otorga previsibilidad a la cotidianeidad hogareña.

 

La poderosa luz que ilumina, desde el exterior, a esta etapa de la Argentina y la hace tan atractiva por sus recursos y los precios de sus activos, no basta para que los capitales se arriesguen a venir a un país que ha pegado tantos volantazos en el pasado, en especial si no cuentan con un marco legal que los proteja de éstos; sin embargo, la vieja política, sobre todo aquélla que no está dispuesta a perder sus privilegios y prebendas, se resiste con uñas y dientes a aprobar esos cambios en el H° Aguantadero.

 

Otro hito que el Gobierno ha alcanzado ha sido la exhibición pública de los infinitos saqueos cometidos en cientos de nichos de la administración pública. La ciudadanía va tomando conocimiento de la verdadera dimensión de cuánto se le ha robado, y entiende que a esos faltantes en los recursos fiscales se debe el deterioro palpable de la educación y de la salud y, en general, el marcado descenso del nivel de vida de la otrora pujante clase media, con la pérdida de la movilidad social ascendente que ello implica; por ello, mantiene su esperanza en la gestión libertaria.

 

La llegada de Milei, producto de la creciente digitalización de la sociedad, sorprendió a una dirigencia política y gremial que, aún hoy, continúa en modo analógico y produjo una manifiesta implosión de todas sus estructuras, que la sociedad rechaza y el Presidente aprovecha. Claudio Zuchovicky lo demostró en cuando preguntó a su audiencia, en un almuerzo, a quién consideraba jefe de la oposición, y nadie pudo responder.

 

El peronismo sigue noqueado por la paliza electoral, y la indubitable jefatura que ejerció la “mariscala” de tantas derrotas está sometida a un fuerte fuego amigo, a pesar de sus esfuerzos por mantenerse en el candelero; que siniestros personajes como Guillermo Moreno, Roberto Navarro o Santiago Cúneo se arroguen alguna representatividad y critiquen a la jefa abiertamente, no permite dudar sobre este aserto. Por su parte, el radicalismo no está mejor, tal como probó que todos los senadores de su bloque votaran en contra del Presidente de la UCR, Martín Lousteau, presente en el recinto; y la antigua y notoria vinculación de la conducción partidaria con los jerarcas de Franja Morada (hay que mirar al Vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti) en las universidades, convertidas en una verdadera agencia de empleo para los amigos y donde tanta corrupción surge cada día, no contribuyen a acrecentar su prestigio.

 

Y qué decir de la anquilosada cúpula gremial, cuyos miembros exhiben una permanencia de décadas en sus cargos e inexplicables fortunas. Los padrones de afiliados, aún con este sistema compulsivo y fascista, adelgazan por la pérdida de puestos de trabajo que se convierten en informales, una situación que estos repudiados crápulas fomentan para mantener sus absurdos privilegios y sus millonarias cajas y que reaccionan frente a los necesarios cambios con medidas (marchas y huelgas) de otros tiempos.

 

Nuestro país ha comido, a lo largo de los últimos ochenta años, demasiados sapos como para intentar que continúe digiriéndolos, en especial cuando quien los ofrece sea una fuerza política que se presenta ante la sociedad como reconstructora de los principios que hicieron grande a la Argentina. Por eso, la mayor sombra de Milei es su políticamente costosa pretensión de elevar a la Corte Suprema al Juez Ariel Lijo; nunca he visto tan masivo rechazo a un candidato. La imperiosa necesidad de contar con los votos del kirchnerismo para aprobarlo convierte a todo esto en inexplicable porque, más allá de preguntarnos qué estaría dispuesto a ofrecer el Gobierno para lograrlo, no se compadece con la conducta de esa fracción, que está bloqueando la aprobación de los esenciales DNU y Ley Bases.

 

    El otro gran pasivo del Presidente se refiere a la situación de los presos políticos (militares, policías, sacerdotes y civiles) que heredó de las gestiones anteriores, cobardes o asociadas a una izquierda subversiva y asesina que -Néstor lo sabía- otorgó fueros a la corrupción a cambio de permitírsele ejercer su venganza utilizando a jueces y fiscales militantes, testigos falsos, procesos viciados y gigantescas (US$ 3.500 millones) indemnizaciones inventadas. Todos los días, como es natural por la falta de atención médica y de su edad provecta, siguen muriendo en cautiverio –ya superan los 850 casos- esos hombres que combatieron al terrorismo por orden de los gobiernos democráticos de Juan Domingo Perón, el Presidente más votado de la historia argentina, y su viuda.

 

Bs.As., 11 May 24


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viernes, 3 de mayo de 2024

Ni tan tan, ni muy muy





                                                 Ni tan tan, ni muy muy

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 939)

 

“Las democracias requieren negociación y concesiones. Los contratiempos son inevitables; las

 victorias, siempre parciales. Las iniciativas públicas más importantes para un Presidente pueden

 ser destrozadas por los medios, malograrse en el Congreso o ser rechazadas por las Cortes”

  S. Levitsky y D. Ziblatt.

 

Los argumentos que utilizó Javier Milei para defender, contra viento  y marea, su insólita e inexplicable insistencia en imponer al impresentable y tan cuestionado Juez Ariel Lijo como ministro de la Corte Suprema no pueden ser más falsos. Dijo, sin ponerse colorado, que la sostenía por la eficiencia y el conocimiento del candidato sobre el funcionamiento de la Justicia. Con ello, las sospechas de pactos subterráneos con el kirchnerismo –cuyos votos positivos en el Senado le resultarán indispensables para lograrlo- reverdecen y huelen, cada vez más, a impunidad de la corrupción.

 

La oposición a que Lijo se incorpore al Tribunal supremo no hace más que crecer, a punto tal que esta semana la Federación Argentina de Colegios de Abogados, que nuclea a 84 asociaciones profesionales, se expresó severamente en contra, diciendo que el nombrado carece de los requisitos mínimos de antecedentes académicos, probidad y sapiencia; por su parte, el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales publicó un estudio que demuestra que este Juez es el menos eficaz entre quienes habitan el maloliente edificio de Comodoro Py, y que “duerme” las causas indefinidamente, sobre todo aquéllas en las que hay funcionarios acusados.

 

La ciudadanía, en general, no está prestando demasiada atención a este crucial tema, pues está más preocupada por la pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, el aumento de los servicios y por la caída en la actividad, que pone en riesgo puestos de trabajo. Sin embargo, debiera hacerlo porque, de lograr su propósito el Presidente, las libertades individuales y los patrimonios personales de todos los argentinos estarán sometidos a la voluntad de un personaje que deja tanto que desear, y la prometida persecución a los delincuentes de guante blanco que saquearon el país se convertirá en una nueva desilusión para una sociedad tan castigada.

 

La Corte Suprema tiene un importantísimo papel asignado por nuestra carta magna: exclusivamente, ser el árbitro final de la constitucionalidad de los actos, leyes y resoluciones de los otros dos poderes del Estado y de los tribunales inferiores. Que aquí, como hemos hecho con tantos otros asuntos relevantes, hayamos conseguido deformar esa función, transformándola en una tercera instancia para cientos de miles de juicios, los previsionales incluidos, no significa que ese rol no deba recuperarse. Y mucho menos intentar convertirla en un mero y condescendiente apéndice del Ejecutivo, que convalide las decisiones más extravagantes de éste con la formación de una mayoría automática, como tantas veces hemos hecho.

 

Toleramos que se elevara a la Corte a Julio Nazareno, Eugenio Zaffaroni (el garantista que nos sometió a la mayor inseguridad cotidiana) o Ricardo Lorenzetti (ahora sostiene la candidatura de Lijo), y hemos pagado un altísimo precio institucional por ello. Para mostrar nuestra masiva crítica a la iniciativa presidencial, nos reuniremos ante el Palacio de Justicia de la ciudad de Buenos Aires el lunes 6 de mayo, a las 1830 horas, y gritaremos nuestro “no”; nuestro país está plagado de hombres y mujeres probos, intachables y capaces que podrían ser designados, si en realidad Milei quisiera cumplir sus promesas de avanzar contra la casta saqueadora y no, como parece, pactar con ella, aunque sea para obtener respaldo legislativo para sus iniciativas. Para acompañarnos, éste es el link: https://l1nk.dev/juGXm.

Pese a todo, y como sucede con la mayoría de mis conciudadanos que, en medio de las doloras penurias, siguen apostando al futuro, en muchos otros campos aplaudo la gestión libertaria, ya que ha tenido un inimaginable éxito al evitar el catastrófico derrumbe final al que nos condenaba la desastrosa gestión de la trifecta y delincuencial mesa integrada por Alberto y Cristina Fernández y Sergio Massa. Y mi admiración aumenta cuando veo al Presidente, más allá de sus actitudes histriónicas y destempladas, asumir la realidad de su debilidad parlamentaria y, con inesperado y plástico pragmatismo, negociar con gobernadores, senadores y diputados para obtener las leyes que precisa.

 

Cierto es que, enfrente, todas las estructuras de la oposición aparecen desflecadas e impotentes, y los antaño disciplinados bloques partidarios en el H° Aguantadero se resquebrajan cada día, tal como se vio en el reciente debate de la Ley de Bases en Diputados; por eso creo que, para el Gobierno, la sanción de ese esencial instrumento por el Senado no debiera ser demasiado difícil, después del bochorno de la auto-triplicación de las dietas que sus miembros protagonizaron. Algo similar ocurre con los dirigentes sindicales en sus amenazas de paros y huelgas, y hasta con los gerentes de la pobreza, acosados por los permanentes descubrimientos de fraudes en la ayuda social. La manifestación universitaria del 23 de abril, en otras épocas, se hubiera convertido, por su masividad, en un complicado punto de inflexión para el Presidente, no pudo ser aprovechado por el fracasado “club del helicóptero” para desestabilizar al Gobierno.

 

Estoy convencido que, si Javier Milei logra llegar a mitad de año sin que se produzca un improbable estallido social, con la inflación reducida a un dígito mensual y en caída, con alguna recuperación de la actividad, del salario y de las jubilaciones, habrá atravesado el dramático Jordán que tantos pronosticaban y que adquirirá fuerza política cuando se diriman las elecciones de medio término, a fines del año próximo. Y para ello cuenta con un activo incomparable: en materia económica no nos mintió en campaña y, cuando nos dijo que haría precisamente lo que está haciendo, lo votamos masivamente, hartos de décadas de fracaso colectivo.

 

                                                                                                                 Bs.As., 4 May 24


viernes, 26 de abril de 2024

La Vaca Sagrada

 


La Vaca Sagrada

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 938)

 

“La Universidad gratuita es la Universidad del privilegio”.

 Andrés Cisneros

 

Reconozco, a priori, que la igualdad de oportunidades sólo llegará cuando se logre superar la catástrofe de la educación primaria y secundaria provocada por décadas de populismo, de modo tal de permitir a todos los alumnos competir en similares condiciones. Pero la masiva marcha del martes me habilita a formular una propuesta a estudiantes, obreros, miembros de la “casta” ladrona, canallas destituyentes o funcionarios torpes en la comunicación para construir una nueva Universidad.

 

¿Implica estudiar el mismo esfuerzo para un hijo de la clase media, mantenido por sus padres, que para otro que proviene de una familia obrera, que necesita del trabajo del alumno para subsistir? ¿Resultan comparables las oportunidades de quien llega a la facultad en su automóvil o vive muy cerca, que quien debe viajar durante horas para llegar a clase? ¿Es razonable que sean alumnos gratuitos quienes provienen de colegios privados carísimos? La Universidad pública se sostiene con el aporte del Tesoro, es decir, de los impuestos que pagamos todos. ¿Es justo que los más pobres soporten con su esfuerzo una Universidad que no tiene exigencias de ningún tipo y a la cual sus hijos no podrán asistir, pero sí los estudiantes extranjeros atraídos por la gratuidad de la enseñanza? ¿Por qué el país todo tiene que pagar para que algunos estudien carreras que no sirven al conjunto social y que, en la enorme mayoría de los casos, gradúan gente que no encontrará inserción laboral en el campo elegido, produciendo frustración.

 

En la Argentina, como bien dice Guadagni, el promedio de permanencia en los claustros de estudiantes de carreras con curricula de 5 años, es 7 y, a diferencia de todos nuestros vecinos, la Universidad sólo gradúa 22% de sus ingresantes. Ese estiramiento de la vida universitaria genera mayores gastos en salarios (95% del presupuesto), infraestructura,  medios para la investigación, etc., todo lo cual recae sobre las espaldas de la población en general, inclusive de aquellos sectores cuyo único consumo son los alimentos de primera necesidad, gravados con el IVA.

 

Lo escaso de los salarios docentes en todos los niveles hace que sólo puedan aspirar a la docencia académica aquellos que, amén de una increíble vocación, disponen de otros medios de subsistencia o que buscan, en la cátedra, un galardón social; ello no siempre es acompañado por la calidad de la enseñanza. Finalmente, un ejemplo: en Japón, con 125 millones de habitantes, hay sólo 35 mil abogados autorizados a ejercer; en Francia, con 65 millones, la cifra baja a 30 mil; en la Ciudad de Buenos Aires, con 3,1 millones, los abogados somos 85 mil. Sin embargo, la Universidad sigue graduando futuros frustrados, y el costo de ese dislate lo soporta toda la población. Mientras tanto, grandes conglomerados internacionales en industrias de punta se ven impedidos de instalarse en el país porque no encuentran suficientes ingenieros, geólogos, químicos, físicos, matemáticos, geógrafos, etc.. En resumen, los argentinos seguimos intentando, a lo largo de décadas, obtener resultados distintos con los mismos procedimientos.

 

Todo esto tiene solución, pero se necesita coraje y poco temor a los gritos de quienes defienden sus quintitas, inclusive mediante la creación de nuevas universidades que sólo son centros de adoctrinamiento político al servicio de gobernadores y “barones” del Conurbano y fuentes inagotables de corrupción. Mi propuesta es muy simple y, por supuesto, no se refiere a carreras esenciales para el futuro nacional, como filosofía, historia, sociología, etc.. Se trata de establecer cuántos nuevos graduados de cada una de las ciencias duras necesitará el país a cinco años vista. Basta con introducir en una computadora la información que suministren las empresas y el sector público, incluyendo a los potenciales inversores que se acerquen.

 

Con su resultado, se establecería un primer cupo. Para integrarlo, los aspirantes deberían rendir un exigente examen de ingreso –en matemáticas, lengua y ciencias- y mantener el nivel de excelencia durante toda la carrera; para prepararse para ese examen, quienes lo necesiten recibirán ayuda económica para garantizar la igualdad de oportunidades. A ese cupo, no sólo no se le cobraría matrícula sino que se le pagaría un sueldo razonable, que les permitiera inclusive mantener a su familia, durante todos sus estudios. Quienes lograran graduarse integrándolo encontrarían una rápida salida laboral, ya que los buscarían afanosamente, pero deberían devolver a la Universidad, con créditos a muy largo plazo, el costo que haya implicado su educación; si pensamos cuántos graduados emigran y prestan servicios en el extranjero, se percibe con mayor claridad la justicia de este procedimiento.

 

Luego, se crearía un segundo cupo que tuviera en cuenta la capacidad física de cada una de las facultades. Este cupo, integrado por quienes opten por carreras que el país no necesitará –y, por ende, es injusto que deba soportar- o por estudiantes que no lograran el nivel de excelencia requerido para el primero, debería pagar para estudiar. Incorporaría, además, a esas normas una ley que impusiera al sector público la obligación de contratar, como consultoría externa, a la Universidad, y pagar los honorarios correspondientes. Finalmente, establecería los aranceles que deberán pagar los estudiantes extranjeros, aún cuando se hubieran radicado legalmente aquí para hacerlo.

 

La solución propuesta produciría mejores graduados, el país dispondría de profesionales en las disciplinas más necesarias, e impediría la permanencia del “alumno crónico”, ese al cual se le permite permanecer en los claustros por años, generando costos e incordiando a los verdaderos estudiantes. Con el producido de las matrículas pagadas por los integrantes de este segundo cupo y los estudiantes extranjeros, más los honorarios que la Universidad generaría por sus servicios de consultoría externa y el aporte dinerario de las empresas, se formaría un presupuesto propio, siempre auditado, que permitiría mejorar sensiblemente los salarios docentes e invertir en infraestructura y medios de investigación. Al pagar buenos sueldos, se incrementaría la vocación por la enseñanza, los candidatos competirían, y se podría lograr la dedicación verdaderamente exclusiva. El círculo virtuoso se cerraría con el nivel de excelencia en los claustros docentes, lo cual transformaría a la Universidad en un verdadero faro capaz de iluminar el futuro del país, dejando de ser el miserable fanal que sólo permite ver la escalera descendente en la que estamos embretados.

 

Bs.As., 27 Abr 24


Publicado en:

https://totalnewsagency.com/2024/04/26/la-vaca-sagrada/

https://periodicotribuna.com.ar/36568-la-vaca-sagrada

https://www.informadorpublico.com/opinion/la-vaca-sagrada

https://prisioneroenargentina.com/la-vaca-sagrada/

https://www.elojodigital.com/contenido/19544-avogadro-la-vaca-sagrada

https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/130653-la-vaca-sagrada-por-enrique-avogadro

https://prisioneroenargentina.com/post-data-de-la-vaca-sagrada/

http://www.diarioenfoques.net/index/edition/e/2356/s/19

viernes, 19 de abril de 2024

El león afortunado

 



                   El león afortunado

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 937)

 

"Cuando el saqueo se convierte en el modo de vida de un grupo de hombres en una sociedad,

 éstos no tardarán en crear un sistema legal que lo autorice y un código moral que lo glorifique”.

 Frédéric Bastiat

 

 

Napoleón elegía a sus generales por la suerte que los acompañaba en batalla; de haber sido contemporáneos, Javier Milei hubiera sido seguramente escogido. Un nuevo escándalo detonó en el H° Aguantadero cuando los senadores, votando a mano alzada, se duplicaron las dietas (sueldos) que ellos mismos perciben, pese a tener libre ejercicio de sus respectivas profesiones, en medio de una angustiante pérdida de poder adquisitivo de salario y jubilaciones y del riesgo de desocupación que conlleva la fuerte recesión. La ciudadanía, estupefacta por la clara desconexión que existe entre estos miembros de la “casta” multipartidaria, reaccionó con enorme indignación, pues achaca al Congreso, con razón, no sólo trabajar muy poco sino que, cuando lo hace, complica la vida de todos, como fue la nefasta ley de alquileres, ahora derogada por el DNU presidencial, que sacó del mercado a la casi totalidad de inmuebles de renta.

 

El periodismo libre, esencial custodio de la democracia (mal que le pese al Presidente, que lo castiga ante la menor crítica), y las redes sociales incrementaron la rabia de la sociedad frente a esa manifestación de inaceptables privilegios, difundiendo la inexplicable cantidad de asesores y empleados que dependen de cada legislador, algunos de los cuales engordan sus emolumentos reteniendo parte del salario que les atribuye.

 

Y es razonable la furia cuando se suman otras informaciones: en ciertos casos, el número de inútiles asesores individuales supera los cuarenta; los miembros del Congreso, cuando terminan su período como senador o diputado, habitualmente los hacen nombrar en la planta permanente del Poder Legislativo, en las famosas “capas geológicas” que explican la enorme cantidad de empleados de éste; gozan de un suplemento por “desarraigo”, que perciben todos los que viven fuera de la ciudad de Buenos Aires; pueden cambiar por efectivo los pasajes de avión que reciben para asistir a las reuniones de comisiones y del cuerpo; disponen de automóviles y celulares cuyo costo es soportado por el Congreso (todos nosotros); etc., etc.. Cuando ve trabado en los laberintos de la política las leyes que pretende, ¿qué más hubiera podido pedir Milei para desacreditarlos que esta impúdica exhibición de poder de la “casta”?

 

Para el martes 23 ha sido convocada una marcha para protestar contra lo que falsamente se presenta como un recorte al presupuesto educativo cuando, en realidad, lo que busca el Gobierno es terminar con los focos de enorme corrupción que representan las nuevas universidades de bajísima calidad, creadas a mansalva para satisfacer las ansias de poder y dinero de  funcionarios y caudillos de todos los pelajes que sólo son, verdaderamente, centros de adoctrinamiento político al servicio de los “barones” del Conurbano y fuentes inagotables de corrupción. Esto último se prueba más que razonablemente por la adhesión a esa marcha de las organizaciones piqueteras unificadas, cuyos integrantes pagan –con sus impuestos, como el IVA de alimentos- el costo de una universidad pública a la cual, pese a ser gratuita, sus hijos no podrán asistir por falta de recursos, tal como demuestra la composición social del alumnado.

 

Me permito insistir con cuanto dije en una antigua nota –“Estúpida Universidad” (ln.run/7a75e)- ya que formulé una propuesta para ayudar al país y, sobre todo, a nuestro futuro. Todo tiene solución, pero se necesita coraje y poco temor a los gritos enfervorizados del radicalismo, de La Cámpora y del trotskismo, dispuestos a aplaudir cualquier disparate y, sobre todo, a oponerse a cuanto afecte sus insaciables bolsillos. En ella propuse terminar con el ingreso irrestricto y con la existencia de estudiantes crónicos, con la gratuidad de la enseñanza para los extranjeros, con la angustiosa falta de profesionales en ciencias duras y el absurdo exceso de graduados en carreras innecesarias, con los déficits en infraestructura, laboratorios y medios de investigación, y recomendé un método claro para mejorar la calidad de la enseñanza y la retribución a los profesores, y para poner a la universidad al servicio del desarrollo real del país y atraer inversiones externas, que necesitamos con desesperación.

 

Este último tema se vincula, lamentablemente, con la seguridad jurídica, una natural exigencia de los capitales para aposentarse en cualquier nación. Y es aquí donde la ya formalizada postulación del Juez Federal Ariel Lijo para integrar la Corte Suprema adquiere caracteres dramáticos. Cuando se han expresado tan en contra de su designación todas las entidades empresarias (AEA, AmCham, IDEA, ACDE, UIA, CAC, etc.) y las organizaciones que representan a la sociedad civil (Conciencia, Colegio Público de Abogados, Colegio de Abogados de la Capital Federal, CyCIP, etc.) la insistencia de Milei resulta inexplicable y altamente sospechosa. ¿Por qué no llamar a concurso público de postulantes?

 

Para su nombramiento, la mayoría especial que la Constitución exige (dos tercios de los senadores presentes) requerirá del voto de muchos de los integrantes de los bloques kirchneristas; ¿cuál será la moneda de cambio que el Gobierno estará dispuesto a ofrecer para obtenerlos? ¿Alguna forma de impunidad para los innumerables delitos imprescriptibles cometidos por la asociación ilícita comandada por Cristina Fernández? Si así fuera, todo el gran capital político que conserva el Presidente, aún en medio de este tan salvaje como inevitable ajuste, se habrá perdido irremediablemente y la Argentina volverá a derrumbarse al abismo de la historia.

 

Bs.As., 20 Abr 24