Tramp-osos
por Enrique Guillermo
Avogadro (Nota N° 1053)
“La democracia es la teoría de que la gente común sabe
lo que quiere, y merece conseguirlo bien y fuerte".
Henry Louis Mencken
Como siempre, los mundiales de fútbol, además de
hacer casi imposible competir por la atención de los lectores durante su desarrollo,
exacerban la imaginación; esta vez me refiero a un “meme” sumamente acertado:
ante la pregunta acerca de cómo es vivir en la Argentina, alguien responde: “¿Viste
el partido contra Egipto? Bueno, es así, pero todos los días”. Hoy mismo,
cuando esta noche nuestro seleccionado jugará en cuartos contra Suiza, escribo
con la certeza de que serán muy pocos los interesados en esta nota.
Lamentablemente, las previsiones acerca de la
extrema fragilidad del cese del fuego firmado entre EEUU e Irán se confirmaron
y todo el Golfo Pérsico ha vuelto a saltar por el aire. Los ayatollahs terroristas
que se han hecho cargo del poder - mucho más agresivos y desafiantes que aquéllos
que fueron ajusticiados en febrero - descubrieron que el control del estrecho
de Ormuz es todavía más importante, como arma contra sus enemigos regionales y,
de paso, contra la economía global, que cualquier eventual avance de su
programa nuclear que, por otra parte, no estaba siquiera considerado en el
memorándum de catorce puntos que acaba de dejar de existir. Los ataques a
buques que intentaron atravesar ese crítico paso sin autorización de la Guardia
Revolucionaria ni pagar peajes permitieron a Donald Trump ordenar nuevos
bombardeos, que fueron respondidos por Irán con misiles y drones sobre bases
militares de EEUU e instalaciones petrolíferas en varios países vecinos, como
Kuwait, Emiratos Arabes Unidos, Bahrein y hasta Jordania.
Quienes supieran de antemano de esta reanudación de
las hostilidades (como sucedió con cada ida y vuelta en las declaraciones de
Trump) habrán hecho enormes fortunas en las bolsas y, sospechosamente, entre
ellos estarán los familiares del magnate, si no él mismo. En una expansión de
la megalomanía que lo caracteriza y que lo lleva, en un remedo del primer Juan
Domingo Perón, a rebautizar edificios públicos y aeropuertos, y a aceptar el regalo
de un avión, ahora firma los billetes de dólar y hasta los pasaportes y celebra
el 250° aniversario de la independencia como si hubiera sido su obra.
En la cumbre de OTAN, celebrada esta semana en
Ankara, sus aliados cedieron ante sus reclamos para incrementar fuertemente sus
presupuestos de defensa - es decir, comprarle material bélico - y se sumaron
tanto a la intención de impedir que Irán desarrolle armamento atómico cuanto a
la necesidad de reabrir libremente el crucial estrecho. Simultáneamente, Israel
encendió alarmas cuando dijo que podría atacar a Turquía, a quien ya considera
su enemigo, pese a que Trump trata a Recep Erdogan, su Presidente, como aliado
esencial luego de separarlo de Rusia; esta nueva orientación diplomática del
magnate también lo llevó a ponderar a Ahmed al-Sharaa, el ex miembro de Al
Qaeda y actual Presidente de Siria, a quien pretende encomendar la seguridad de
Líbano.
Veo a la OTAN cada vez más convencida de que
Vladimir Putin no enterrará su hacha de guerra cuando logre sus objetivos militares
- como mínimo, la conquista total del Donbass y la aceptación de la
rusificación de Crimea - y se prepara para reamarse en los próximos años pero, mientras
tanto, no cesa de provocar al autócrata, en la práctica un neo-Zar, olvidando
que gobierna la primera potencia nuclear del mundo. Éste, por su parte,
empantanado en un conflicto – su “operación especial” – que ya supera en duración
a toda la I Guerra Mundial y a la participación de su país en la II, sufre
presiones internas tanto desde la población civil cuanto desde los sectores belicistas,
que le exigen respuestas más inmediatas y firmes ante los ataques de Ucrania –
que Kiev realiza con innegable colaboración de sus vecinos y de los servicios
de inteligencia occidentales - a su capital y a sus refinerías, algo a lo cual
aún se resiste porque sólo puede hacerlo recurriendo a armamento nuclear táctico,
lo cual desataría una conflagración mundial.
En otro escenario, oficialmente EEUU contabilizó
las reservas de petróleo y gas venezolanos como si fueran propias. Más curioso
aún fue que, después de que el Departamento de Estado impidiera el retorno de
María Corina Machado a su país en dos oportunidades, Trump dijera a la prensa
que no tiene objeción a su regreso; sin duda, esta contradicción obedece tanto
a las internas de Washington cuanto a la presión del importante voto latino,
que exige el llamado a elecciones libres y ve con pésimos ojos la continuidad de
Delcy Rodríguez como Presidente delegada, rodeada por su hermano Jorge y Diosdado
Cabello, los mismos que continúan persiguiendo a los opositores y han encarcelado,
torturado y asesinado a tantos de sus compatriotas, además de saquear el país
hasta dejarlo exánime, tal como se pudo comprobar por la carencia de medios para
atender la tragedia de los recientes sismos.
Y finalmente, la Argentina. En medio de los ya
innegables éxitos macroeconómicos del gobierno libertario, y despejada la
niebla del affaire Manuel Adorni que impedía verlos, mi preocupación
más acuciante se refiere al inmundo y bastardo pasticho que la Casa Rosada está
haciendo con el tema de las designaciones de jueces, que cada vez huele más a garantía
de impunidad para los peores delincuentes, sean éstos funcionarios públicos,
dirigentes deportivos o empresarios cómplices y corruptos. Como Javier Milei no
parece percibirlo, insisto en que ese punto es esencial, entre otros menores –
como el dudoso peligro de un retorno del pero-kirchnerismo al poder -, para reducir
el famoso “riesgo-país” que, en el actual nivel de 400 puntos, todavía impide a
nuestro país acceder a los mercados voluntarios de crédito a tasas razonables para
financiar a largo plazo, como hacen todas las naciones, los grandes déficit en
infraestructura que padecemos.
6 comentarios:
Brillante análisis global y local.
Sin embargo, desde mi punto de vista, si nos basamos en geopolítica, parcializamos la realidad.
Estimado Gonzalo, no comparto tu exposición. Esa fragilidad del alto el fuego a la que haces alusión, es en realidad la prepotencia norteamericana que se molesta cuando alguien los desafía. Ellos quieren manejar el Estrecho de Ormuz y por eso iniciaron esa serie de ataques y asesinatos a mansalva. Iniciaron la guerra siguiendo el agresivo plan sionista que se ha instalado en medio oriente y ya ha peleado -con armas y misiles y total apoyo norteamericano- contra todos sus vecinos. Irán se la ve venir, lo mismo que Turquía por eso es que la cosa se va a ver muy complicada. Los ayatollas no fueron ajusticiados, fueron asesinados. Irán siempre supo de la importancia del estratégico estrecho, no lo descubrió ahora, y así como nosotros reclamamos derechos sobre las 200 millas de nuestra plataforma continental, ellos reconocen y reclaman su derecho sobre esos 33 kilómetros de Ormuz. Los que defienden a su patria no son terroristas, los terroristas son los que los atacan para domesticarlos. Esta vez los Iraníes no se quieren doblegar ante estos agresivos y patoteros yankis que ya han atacado en éste siglo a mas de 22 naciones. Basta amigo, no continues impulsando ideas equivocadas. Buscá otra perspectiva. Abrazo.
Aunque brillante análisis geopolítico, no deja de ser una tapadera de los verdaderos intereses de peso, que nos están conduciendo a un extermínio global.
Lo de Mencken es ubicable en el plano conceptual. En el plano práctico le dejo esta definición propia acuñada en cierto asco creciente (asco que su último párrafo contribuye a abonar):
“Democracia, en cuanto sistema político, es el manejo eficaz de la borreguía.”
Corresponden dos ampliaciones:
1 – “eficaz”, no eficiente, pues la eficiencia es completamente sacrificable en función de la primera, puesto que al manejador solo le importa el logro y a la borreguía le pasa desapercibido el detalle porque es, precisamente, borreguía.
2 – La borreguía es una majada gigantesca, de orígenes heterogéneos, en el cual una preponderante mayoría de ignorantes, necios, advenedizos, oportunistas, descerebrados, semianalfabetos, hipócritas, desorientados, mendicantes, anómicos, fanáticos, mercenarios, chupamedias, mitómanos e aínda mais sumergen a unos pocos que miran resignadamente el caos.
Podemos especular y decir lo que querramos de Trump, pero si él no enfrenta a Irán y sus socios, en 20, 30 o 40 años las mujeres cristianas de todo el mundo vivirán con la cara tapada. Y no es eso puntual lo que preocupa, es solo una referencia de todo lo que esa cultura trae incluido. Creo que no dimensionamos la invasión a que nos somete el islamismo con el único fin de exterminar a los cristianos por infieles (a ellos y su religión). Y si creemos que a estas latitudes tardará en llegar, es porque no sabemos con quienes convivimos. Estamos rodeados y amenazados hoy!
Buenos días, colosal, un fuerte abrazo.
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