Cambalache
por
Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1059)
“La autohipnosis política llegaba a tal grado que era casi una enfermedad mental”.
Virginia Cowles
Enrique Santos Discepolo describió en 1934 un
mundo en el cual los valores tradicionales habían dejado de existir pero, a la
luz de lo que sucede en este siglo, evidentemente se quedó corto. No podía
imaginar entonces que, cuando la principal potencia era Gran Bretaña, fuera
reemplazada en ese sitial por los Estados Unidos ni, mucho menos, que éstos
fueran comandados por alguien como Donald Trump.
Éste, disgustado con Seúl por intentar
llegar a algún acuerdo con Pionyang para poner fin a un estado frío de
conflicto que se arrastra desde 1953, ordenó suspender los ejercicios militares
anuales que EEUU y Corea del Sur realizan desde hace mucho tiempo pero, al día
siguiente, ponderó al macabro dictador norcoreano Kim Jong-un y dijo que pronto
se reuniría con él ya que lo respeta muchísimo. Lo alarmante es que ese abrupto
cambio de posición se da en el marco de la desprotección de Washington a todos sus
países aliados del Pacífico sur, trasladando unidades navales y misilísticas al
Golfo Pérsico, y del consecuente avance marítimo de China.
El reemplazo de los portaaviones que están realizando
el contrabloqueo estadounidense ha resultado imprescindible por el excesivo
tiempo que llevan sus tripulaciones y los contingentes de marines embarcados y,
seguramente, al stress que implican los reiterados ataques con drones iraníes a
esos buques, cuya existencia los EEUU niegan oficialmente.
En
Oriente Medio, escenario del peor fracaso internacional de Trump, se ha formado
una coalición defensiva entre Turquía, Arabia Saudita y Pakistán, a la cual
dice querer sumarse Siria; en remedo del artículo 5° del pacto de la OTAN, el
acuerdo prevé que, si cualquiera de sus miembros fuera atacado, los restantes deberían
acudir de inmediato en su defensa. Benjamin Netanyahu, a quien esta misma
semana varios grandes países de la Comunidad Europea exigieron que pusiera fin
a los nuevos y violentos asentamientos de colonos judíos en Cisjordania, dijo que
Israel se siente amenazado por Recep Tayyip Erdoğan, abriendo así un nuevo y peligroso eje
de confrontación antes de las cruciales elecciones del 27 de octubre, en las
que se juega el cargo y, quizás, hasta la libertad.
Mientras tanto, un estupefacto planeta contempla con enorme preocupación
las idas y vueltas de las manifestaciones de Trump con relación a la evolución
de la guerra entre EEUU e Irán, con la mira puesta en el estrecho de Ormuz por
la trascendental importancia que tiene el mismo en el comercio internacional de
petróleo, gas y fertilizantes. Mientras el magnate asegura que Irán quiere
reanudar las negociaciones, los ayatollahs insisten en que no volverán a sentarse
a la mesa hasta que se respeten las quince cláusulas del acuerdo de alto el
fuego; el principal reclamo pasa por la liberación de los enormes fondos
iraníes embargados hace años y el reconocimiento de su soberanía – con el
consecuente derecho a cobrar peaje al tráfico marítimo - sobre el estrecho.
El tránsito por el paso de Bar
el-Mandeb también se ha complicado puesto que, a los ataques de las milicias
hutíes – proxys de Irán – contra las instalaciones petroleras saudíes sobre el
Mar Rojo, se han agregado ahora los resurrectos piratas somalíes del Cuerno de África,
que tantos dolores de cabeza y costos adicionales generaron hasta hace pocos
años con sus capturas de buques mercantes para exigir rescate a los armadores.
Volviendo a nuestro país, ya podemos dejar de llamar “Justicia” al Poder Judicial, en
especial a su fuero federal. La peor muestra la acaba de dar allí la Cámara de
Casación Penal, donde los jueces Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña no
tuvieron la menor vergüenza en contradecir sus propias resoluciones para comenzar
a diseñar la impunidad de Claudio Chiqui Tapia y Pablo Toviggino,
ordenando que la causa por la enorme quinta de Villa Rosa, en Pilar, volviera a
manos del sospechoso juez Adrián González Charvay, de Campana, tal como querían
los imputados. Recomiendo leer la editorial – “Decoro” - de ayer en La Nación.
Tal como hemos dicho tantas veces, todo ese
chiquero está íntimamente ligado al “riesgo-país” que, por estar en tan altos
niveles, impide a la Argentina acceder a los mercados voluntarios de crédito, a
su vez indispensables para renovar la destruida infraestructura nacional. Y la
razón es simple: ¿pondría usted dinero en un lugar cuyos jueces no ofrecen
garantía alguna?
Javier Milei tampoco puede desentenderse de
esa responsabilidad. Después de reconocer en su discurso del 17 de agosto las duras
e innegables dificultades – caída en el poder adquisitivo, endeudamiento
familiar, pérdida de puestos de trabajo y cierre de pyme’s por una economía en
dos velocidades, etc. - que enfrenta gran parte de la ciudadanía, sólo tres
días después volvió a espantar a los inversores con sus agresivos modos ante el
Consejo de las Américas y, al afirmar que nada cambiará pese a tales dolores, demostró
una vez más carecer de la más mínima empatía.
En un país donde el largo plazo es la
semana que viene, falta muchísimo tiempo para las elecciones presidenciales, pero
esas actitudes y esos problemas ya ponen en riesgo no sólo la eventual
renovación de su mandato sino, mucho peor, la continuidad de un cambio cultural
que se operó cuando entendimos la importancia que revisten el control de la
inflación y los superávits gemelos en las cuentas públicas. Por ahora, a este modelo
económico le cuida la espalda el verdadero tren fantasma que forman Máximo
Kirchner, Axel Kiciloff y el
mismo Massa, acompañados por Ricardo Quintela, Gildo Insfrán (gobernadores de
las paupérrimas provincias de La Rioja y Formosa, respectivamente) y el inefable
Diputado Miguel Angel Pichetto.
Otros nombres de outsiders que se
barajan como posibles candidatos (Daniel Hadad, dueño de Infobae, y Jorge
Brito, de Banco Macro) tienen hoy poco conocimiento en la sociedad, pero no se
puede a priori descartarlos por ello puesto que el propio Milei y otros
mandatarios del mundo son ejemplos claros y cercanos de fulgurante éxito electoral.
Publicado
en:
https://www.notiar.com.ar/index.php/opinion/142136-cambalache-por-enrique-guillermo-avogadro
https://diariocastellanos.com.ar/opinion/2026/08/21/cambalache.htm
https://prisioneroenargentina.com/cambalache/
https://totalnewsagency.com/2026/08/21/cambalache/
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