McPato,
SS y agujeros enormes
“Si abrí los ojos para ver el
rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta
desgarrármelos,
me queda la palabra”
Blas de Otero
Donald Trump
ya nos tiene acostumbrados a sus excéntricas conductas y a sus explosivos
tuits, que hacen temblar los mercados mundiales, pero esta vez, en la visita de
Estado que realizara a Gran Bretaña no solamente se inmiscuyó brutalmente en la
política interna del país anfitrión –debe ser una moda, porque lo mismo hizo
aquí Jair Bolsonaro- al ponderar a los euroescépticos más notorios y denostar al Alcalde de Londres, musulmán él, sino
que abogó por la inmediata salida de la Comunidad Europea, aunque ésta se
concretara sin acuerdo previo; es más, recomendó al Reino Unido negarse a pagar
los € 65.000 millones que adeuda a sus socios y, para compensar los daños que indudablemente
sufrirá la economía británica, ofreció reforzar la alianza estratégica con los
Estados Unidos.
Una de las
primeras medidas adoptadas por McPato al llegar a la Casa Blanca tuvo como
objetivo debilitar fuertemente a la OTAN, algo que agradó a Vladimir Putin, por
supuesto. Ahora, con su irracional apoyo al Brexit y a los líderes populistas –una
conducta que dinamita el exitoso proceso de unidad del continente europeo, que
le garantizó el período de paz y crecimiento más prolongado de su historia- volvió
a favorecer los intereses del Presidente de Rusia, un verdadero zar, ¡que se ha
reconciliado con la China de Xi Jinping, el mayor enemigo comercial de los
Estados Unidos! Incógnitas de la geopolítica global.
El otro ya habitual
rarito que dio la nota fue SS Francisco quien, ante un foro de juristas –entre
los que estaba Raúl Zaffaroni- en Roma, recomendó terminar con la “persecución
judicial” para influir en la política; claramente, se entendió que se refería a
Brasil, Ecuador y la Argentina. Parece que él también está intentando detener
las investigaciones sobre la probada corrupción que está llevando a la cárcel a
tantos de sus amigos, los mandatarios, políticos y empresarios ladrones; tanto
es así que Cristina Kirchner inmediatamente viralizó en las redes sus dichos. El
Vaticano debería aclararlos rápidamente porque, de ser así, el Papa estaría
otorgando protección ‘divina’ a los ladrones, sin que éstos se hayan
arrepentido ni tengan propósito de enmienda, los dos requisitos que exige la
Iglesia para otorgar el perdón de los pecados.
Aquí los
diarios y las redes dieron cuenta de los enormes agujeros en que cayó –o caerá
a corto plazo- la Argentina en las cortes internacionales, léase CIADI y
Justicia de Nueva York. Son el producto de las monumentales barrabasadas que el
kirchnerismo cometió, presentadas como éxitos por los entonces ministros de
Economía, Amado Boudou, y el actual precandidato a Gobernador, Axel Kiciloff, que
ahora pretende perpetuar en la Provincia de Buenos Aires el verdadero
holocausto que significaron los gobiernos peronistas que la condujeron, sin
solución de continuidad, desde 1987 hasta 2015, y que la dejaron arrasada como
Cartago.
Me refiero a
los juicios que hemos ya perdido por las arbitrarias y desprolijas expropiaciones
de YPF (US$ 5.000 millones, con las costas) y de Aerolíneas Argentinas (US$ 320
millones), los iniciados por las ex AFJP Metlife (US$ 161 millones) y Orígenes
(US$ 500 millones) por la confiscación de las jubilaciones privadas (sin duda,
habrá otras demandantes), y la manipulación de las cifras del INDEC para no
pagar un cupón de bonos atados al crecimiento, aplaudidas de pie como se puede
ver en distintos videos y fotografías, que nos han costado esas siderales
fortunas que, más temprano que tarde, deberemos pagar a los vencedores y sus
abogados; algunos especialistas, ya hablan de un total aproximado a los US$
20.000 millones en indemnizaciones, aunque pueda crecer aún más.
LLama
poderosamente la atención que no hayan sido objeto de investigación judicial,
como tampoco lo han sido los tristemente famosos “fondos de Santa Cruz” (US$
1.100 millones) -y sus operadores, los Eskenazi, también testaferros en el affaire
YPF-; la construcción de la usina atómica de Atucha y su brutal
sobrefacturación por US$ 5.000 millones (Electroingeniería); la venta de bonos
soberanos a Hugo Chávez para obtener el dinero necesario (por US$ 9.500
millones) para cancelar anticipadamente la deuda con el FMI, cuya venta
inmediata generó en el mercado negro de divisas venezolano una monumental
diferencia que el tirano caribeño repartió con su par argentino, Néstor
Kirchner; y tantos otros gigantescos negociados de la época.
Es que todos
los hechos mencionados más arriba, y otros muchos omitidos en esta nota, han
producido al fisco argentino perjuicios tan enormes que, de ser compensados,
generarían un vuelco copernicano en nuestra devastada economía. Porque estamos
hablando de cifras tan monstruosas que, por comparación, hacen parecer pequeña
a nuestra deuda externa; para comprobarlo, basta revisar cuál es el nivel
actual de las reservas del Banco Central, que sería doble si no fuera por estas
reiteradas e ‘interesadas’ malas praxis.
Muchas veces
califiqué como ‘genocidio’ al robo sistemático que practicó el kirchnerismo
sobre los recursos nacionales, ya que su contrapartida fueron las muertes por
desnutrición en el norte del país, el hambre y la miseria, la falta de
escuelas, hospitales, cloacas y agua potable. Sin embargo, los principales
perjudicados por esa sideral rapiña siguen prefiriendo a Cristina Fernández,
organizadora y jefa de la asociación ilícita que la protagonizó, y que ya cuenta
en su haber con trece procesamientos por corrupción y siete prisiones
preventivas, como futura Presidente.
Es cierto
que la administración de Mauricio Macri ha cometido una infinidad de errores
tal que nos ha puesto en peligro de volver soportar a los gangsters que nos
gobernaron durante doce años, pero no lo es menos que aún estamos a tiempo de
evitarlo. Muchos deberemos taparnos la nariz para votarlo nuevamente, ya que ha
incumplido muchas de sus principales promesas (derechos humanos, aborto,
educación sexual) pero será necesario hacerlo para no caer definitivamente en
el abismo que significaría el retorno, con su espada vengadora, del más salvaje
kirchnerismo, que vendría por lo que queda y lograría la deseada impunidad de todos
los saqueadores.
Bs.As., 8
Jun 19





