Golpista y Falsario
por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 820)
“El buen
ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretenda
hacerse superior a las leyes”. Cicerón
La
ciudadanía no percibe su importancia, agobiada como está por el cúmulo de
crisis (económica, social y sanitaria) que la afecta, pero la semana nos ha
dejado un montón de temas que las agravan en extremo. En el podio figuran la explosión
que se dará cuando llegue marzo sin firmar algún acuerdo con el FMI y la
solidaridad con los peores dictadores. Pero, por la gravedad institucional que reviste,
comenzaré por el golpismo del MemePresidente y lo falsario de su discurso.
Para
tener claro cuánto desprecia el oficialismo la Constitución Nacional y la
división de poderes que ella instituye, basta recordar qué uso higiénico dio a
las reiteradas resoluciones de la Corte Suprema nacional que ordenaron al
entonces Gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, reponer en sus funciones al
Procurador General, Eduardo Sosa. La reciente sentencia que confirmó la
inconstitucionalidad de la composición del Consejo de la Magistratura –el
órgano que propone y destituye a los jueces- que había impulsado Cristina
Fernández en 2006, significó para ésta una dura derrota en el campo donde se juega
su único interés: la impunidad; también fracasó en sus esfuerzos por
“democratizar” la Justicia y cambiar el régimen de designación y la duración
del mandato del Procurador General.
Los
mismos que durante el gobierno de Mauricio Macri aullaban exigiendo su
destitución y que se fuera en helicóptero, hoy vuelven a convocar a la sedición
contra otro poder de la República. Para ello, están convocando a una marcha
hacia el Palacio de Justicia para exigir la remoción de los ministros de la incómoda
Corte; hay antecedentes ya que, en 2003, el ya Presidente Kirchner echó a
escobazos y por televisión a los jueces que la integraban, con la cómplice
tolerancia de una sociedad siempre hipócrita. Al sumarse al vil sicario Juan
Martín Mena, Viceministro de Justicia, y a los sediciosos jueces José María y
Alejo Ramos Padilla en el apoyo a ese disparate, la marioneta que nos gobierna incurrió
en el delito de instigación a un golpe de Estado y obliga a la inmediata
actuación de los fiscales.
El innegable
castigo que recibió el Gobierno en las recientes elecciones y la consecuente
merma en sus capacidades legislativas, hace que la probabilidad de que obtenga
los votos necesarios para avanzar con
sus proyectos contra el Poder Judicial resulta claramente nula. Entonces, ¿qué
objetivo tiene esa marcha anunciada, además, con tanta anticipación?
¿Intentarán Luis D’Elía y sus barrabravas, más los militantes de algunos
gremios ultra-kirchneristas, tomar el Palacio e incendiarlo, como ya hicieron
con una comisaría en La Boca? ¿Actuarían las fuerzas de seguridad federales
(PFA, GN, PSA y PNA), a las órdenes hoy de Anímal
Fernández, en defensa del edificio o ésta quedaría sólo a cargo de la
Policía porteña? ¿Qué pasaría si las organizaciones de abogados y los partidos
de oposición convocaran a sostener esa defensa? ¿Estará buscando el oficialismo
tirarle algunos muertos a Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gobierno de la
Ciudad y, por elevación, a la oposición?
En otro
orden de cosas, mientras Martín Guzmán intenta con desesperación obtener el
apoyo de los mayores accionistas (Estados Unidos y Japón) del FMI, Cristina
Fernández ordenó al MemePresidente dinamitar cualquier progreso en la materia; se
vio claramente con la asunción de Alberto Fernández como Presidente de la CELAC
y con la re-re-toma de posesión de Daniel Ortega en Nicaragua, siempre
acompañados por los asesinos dictadores de Cuba, de Venezuela y del
Vicepresidente de Irán, acusado de organizar la voladura de la AMIA y matar a
85 argentinos. El Fiscal Alberto Nisman, asesinado impunemente hace ya siete
años, debe estar revolviéndose una vez más en su tumba.
También
lo enviará a Beijing, con la excusa de los Juegos Olímpicos, quizás para
reunirse con Xi Jinping y estrechar lazos comerciales y militares; eso irritará
a la administración de Joe Biden, que ha boicoteado el evento por las
violaciones a los derechos humanos en China. Que esa conducta esquizofrénica
del Gobierno, que logra siempre quedar mal con todos, se deba al exclusivo
propósito de salvaguardar el capital simbólico de la PresidenteVice ante su
base electoral, a la cual los Fernández² han vendido el falso relato del
desendeudamiento para liberarnos del yugo de los acreedores y la perversidad
del FMI al pedir un ajuste, resulta aún más criminal por el costo que el default implicará
para los más pobres.
La
llegada de Guzmán se debió a la influencia que, sobre la emperatriz pingüina
tiene Joseph Stiglitz, que esta semana ponderó el presunto “milagro” que habría
obrado el MemePresidente. El crecimiento del 10% de la economía durante 2021, fue
sólo un pobre rebote, y Fernández ha llevado la pobreza al 50%, la inflación a
un porcentaje aún mayor con cepos, precios y tarifas congeladas, y el Banco
Central se ha quedado sin reservas, pese al monumental aporte que hizo el campo
y a los US$ 4500 millones en DEG que recibió del FMI; proponer “santificarlo”
sólo se explica por el pago que recibe Stiglitz y su ignorancia respecto a la
realidad argentina.
El
único verdadero éxito del Gobierno ha sido, precisamente, convertir a la
Argentina en un páramo cada vez más parecido a la Venezuela de Nicolás Maduro, donde
–como dijo Leonardo Padura- “faltan todas las cosas, y lo único que sobra es el tiempo” y el Estado es el único factor de crecimiento y desarrollo, lo cual ha
llevado a la
creciente miseria, la aguda escasez, los cortes de energía y el hambre pavoroso,
que se han transformado en casi perfectos instrumentos de control y dominación
social.
Bs.As., 15 Ene 22
