viernes, 18 de agosto de 2023

Mar Incógnito

 


Mar Incógnito

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 903)

 

“Con la esperanza de mejorar las vidas de las generaciones futuras, me

 adentro en estos años que me quedan no con nostalgia de todo lo que ya

 no existe sino con la emoción por lo que todavía está por venir”.

  Hernán Díaz

 

Los resultados de las PASO han obligado a la Argentina navegar en un mar embravecido como pocas veces antes, tal vez desde 1946, cuando Juan Perón se impuso a todo el arco político, desde el más rancio conservadurismo hasta el comunismo prosoviético. El monumental crecimiento de La Libertad Avanza, (LLA), en realidad sólo de su personalísimo líder, que pintó de violeta casi todo el país, sorprendió y apabulló a propios y extraños -en especial a aquellos “expertos en mercados regulados” que tanto apoyaron a Sergio Massa para conservar sus quintitas y negocios- al confirmar que el electorado se dividió en tres tercios separados por tan pocos puntos (menos de 3%) que dejaron a todos en un virtual empate técnico. Ello impidió que se produjera la consecuencia benéfica de un triunfo claro de la oposición republicana, que hubiera atraído a manadas de compradores e inversores a un país cuyos activos, públicos y privados, tienen precios de remate.

 

Los intendentes, y los gobernadores que ya habían logrado conservar sus feudos provinciales, tampoco lo acompañaron en las PASO, y cortaron boletas para despegar su suerte, exitosamente, de la fórmula presidencial de Unión por la Patria (UxP), convertida en un salvavidas de plomo. Así, dejaron a Massa solo, y el pero-kirchnerismo perdió 6 millones de votos; aunque todos ellos cambien de actitud, los malos datos económicos que se seguirán recibiendo hasta octubre no permitirán al oficialismo soñar con alguna recuperación. Juntos por el Cambio (JxC), afectada por sus disputas a cielo abierto, también mermó su caudal en 1,5 millón y fue derrotada en provincias que había conquistado recientemente en las elecciones locales.

 

Comenzaron así a soplar vientos huracanados, provocados por la desordenada devaluación que, sin plan de estabilización, con gran emisión y sin coordinación, el mismo lunes arrojó el Aceitoso sobre la tan frágil realidad nacional; el termómetro más sensible, el dólar blue, escaló pavorosas cimas y, con su impulso, los precios se dispararon y cayeron más sectores de la clase media en la pobreza, y más pobres se desplomaron en la miseria. Los índices de inflación de agosto y septiembre, que todos suponemos alcanzarán los dos dígitos, impactarán bajo la línea de flotación del candidato del oficialismo y, con certeza, causarán un incalculable daño a sus apetencias de disputar el casi inexorable ballotage.

 

Por la licuación de las lealtades a los partidos políticos, y sólo se mantienen a los clubes de fútbol o las religiones (casi como la que propone Milei con sus tan disruptivos dogmas), los electores ya no obedecen ciegamente a los líderes como antaño; así, debemos considerar todas las probabilidades que pueden darse en octubre, donde todos los finales están abiertos. Quienes votaron por LLA como mera expresión de ira y protesta, ¿dejarán de hacerlo porque ya cumplió esa misión o, algo mucho más probable, se sumarán otros, atraídos por el éxito del libertario, corriendo en auxilio del vencedor? Quienes lo hicieron por Juan Grabois, ¿lo harán por Massa o virarán alguna formación de izquierda? Los que eligieron a Juan Schiaretti ¿se sentirán tan peronistas como para ayudar al Aceitoso? Quienes acompañaron a Horacio Rodríguez Larreta, ¿respaldarán a Patricia Bullrich? Y lo mismo en la Ciudad de Buenos Aires, ¿quienes optaron por Martín Lousteau apoyarán a Jorge Macri, que le ganó la interna exactamente por un punto porcentual, o ayudarán a Leandro Santoro, el candidato a Jefe de Gobierno de UxP, también de origen radical?

 

Lo único cierto, al menos por ahora, es que no parece demasiado probable el triunfo de alguno de los candidatos en primera vuelta, salvo que el libertario reciba un fuerte aluvión de votos triunfalistas; o sea, hasta noviembre no se elegiría al futuro presidente, y en ese turno electoral sólo podrán estar Massa, Bullrich y Milei. Entonces, sobre esa base, imaginemos las ecuaciones posibles y hagámonos las preguntas pertinentes, es decir, cómo se comportará en el ballotage quien haya elegido a un perdedor en las generales de octubre. Con el dólar y la inflación en estos niveles, todavía es posible, pero sumamente improbable, que el Aceitoso supere la primera vuelta pero, de todas maneras, considerémoslo.

 

Si el último round de noviembre fuera disputado entre él y Patricia, creo que los votantes de LLA acompañarán a ésta, y viceversa, o sea, que si quienes disputaran fueran Massa y Milei, quienes nos inclinamos por JxC lo haremos por Javier. Ahora, si fueran Milei y Bullrich quienes llegaran, ¿qué harán los muchachos de UxP? Estoy convencido que convertirán al excéntrico líder en presidente, básicamente porque apostarán a su fragilidad y, consecuentemente, a que resultará más fácil de destituir. Pienso que, si Javier llegara al ballotage, ganará y, si no lo hiciera, triunfará Patricia. El problema central de LLA será su debilidad en el Congreso, lo cual obligará a negociar cada ley o entrar en una espiral de confrontación institucional, de más que complicado pronóstico.

 

En cualquier caso, cualquiera de los dos últimos tendrá en octubre una fuerte prueba para su futura gobernabilidad y el dominio de la calle, pues entonces se decidirá, sin ballotage, quién mandará en la Provincia de Buenos Aires y su crucial Conurbano que, no olvidemos, se encuentra demasiado cerca de la Plaza de Mayo y su subliminal significado. A ambos les conviene, en defensa propia y salvo que sean suicidas y asesinos seriales de quienes queremos vivir en una República, que caiga derrotado el inefable Axel Kiciloff, que aspira a ser reelecto aunque sea por un solo voto.

 

De lograrlo, será el garante del bunker de La Cámpora y el trotskismo para la resistencia violenta contra el próximo gobierno y los cambios dolorosos que éste deberá inexorablemente realizar; esas amenazas ya las están profiriendo lenguaraces canallas, como Anímal Fernández, Juan Cabandié, y tantos más. En esa medida y aunque ahora parezca diluirse esa propuesta, me pareció sumamente positivo que Carolina Píparo, candidata de LLA, que salió tercera, haya invitado a Néstor Grindetti, su competidor de JxC, que obtuvo el segundo puesto, a reunirse para acordar cómo impedirlo.

 

Bs.As., 19 Ago 23

martes, 15 de agosto de 2023

Entrevista en "Polémica en el Business"

 Entrevista en "Polémica en el Business", por Radio con Vos (AM 1420) del día 14 Ago 23

https://www.youtube.com/watch?v=dgy32IGGakk 

lunes, 14 de agosto de 2023

Primeras conclusiones sobre las PASO

 

Primeras conclusiones sobre las PASO

 

·        La sociedad argentina viró fuertemente a la centro-derecha, harta de los modos del kirchnerismo y de su proyecto pauperizador. Casi el 60% de los votos válidos repudió el modelo populista y autoritario que encarnó el kirchnerismo en los últimos 20 años.

 

·        El peronismo sufrió la peor derrota desde su fundación. El kirchnerismo perdió en su provincia-cuna y la cantidad de votos que había logrado tradicionalmente en el Conurbano bonaerense, base de su poder desde 2003, cayó verticalmente.

 

·        Sergio Massa y su cónyuge, Malena Galmarini, perdieron en su propio distrito electoral, Tigre, pese a todo lo que intentaron para frenar a su contendiente, incluyendo presiones violentas sobre quienes acompañaban a éste.

 

·        Se confirmó que los grandes aparatos políticos y su inmensa disponibilidad de fondos, personificados en Sergio Massa y en Horacio Rodríguez Larreta, dejaron de asegurar triunfos, ya que ambos cayeron ante adversarios muchísimos más modestos en materia de recursos.

 

·        Se confirmó que las encuestas, como en todo el mundo, fallan estrepitosamente, demostrando que ya no sirven como elementos para el análisis predictivo.

 

·        Se confirmó que todas las lealtades políticas, esas que hacían que se votara lo mismo que el abuelo y el padre, han desaparecido, convertidas en adhesiones líquidas; sólo quedan en pie aquéllas relacionadas con el fútbol.

 

·        Se confirmó que los resultados de las elecciones provinciales, celebradas este año, anticipadas por los gobernadores precavidos, no resultan transpolables al escenario nacional.

 

·        Se confirmó que La Libertad Avanza es un proyecto político personal de Javier Milei, y no se apoya en los candidatos locales, que sufrieron fuertes derrotas en las provincias.

 

·        El “plan platita” y sus derivados –colchones, bicicletas, chapas y dinero liso y llano- volvió a resultaron inútiles para el Gobierno, tal como había sucedido en las legislativas de 2021.

 

·        Resulta indispensable que Milei y Patricia Bullrich negocien algún sistema de alianzas que permita derrotar a Axel Kiciloff en la Provincia de Buenos Aires, para impedir que la transforme en el bunker para la resistencia violenta.

 

·        A partir del domingo, la mayor incógnita es qué hará el Aceitoso para que el Gobierno sobreviva hasta el 10 de diciembre. Es altamente probable que el tan maltrecho kirchnerismo le exija mayores desquicios económicos para intentar recuperar votos de cara a octubre y noviembre.

 

·        El Directorio del FMI, que aún no ha aprobado el acuerdo al que llegaron sus funcionarios con el Aceitoso, es casi seguro que diferirá ese esencial paso, que liberaría los US$ 7.500 millones necesarios para cancelar los vencimientos del año hasta tener sentados en la mesa a los representantes de la oposición.

 

·        Si los números de las PASO se repitieran en octubre, Javier Milei se convertirá en Presidente con el apoyo de Unión por la Patria, básicamente porque lo suponen más débil y prevén que la gobernabilidad sería frágil.

 

·        Si La Libertad Avanza logra algunos senadores y una cifra parecida a 40 diputados, obtendrá un poder de negociación grande entre los dos principales bloques; sin embargo, dada la procedencia política de los candidatos que lleva éstos no resultan demasiado fiables.

viernes, 11 de agosto de 2023

De criminales y ausentes




 De criminales y ausentes

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 902)

 

“El destino, que es ciego a las culpas, suele ser despiadado con las mínimas distracciones”. 

Jorge Luis Borges

 

Los asesinatos de Morena, una niña de once años, y del médico Juan Carlos Cruz han agregado dramatismo a la previa electoral y se convirtieron en sendos cisnes negros para el oficialismo de la Provincia de Buenos Aires, tanto como lo fue el de Cecilia en la del Chaco. Sin embargo, fueron sólo una infinitésima muestra de lo que sucede en el Conurbano bonaerense donde, todos los días mueren decenas de chicos y grandes, muchos de ellos indocumentados y, por tanto, no registrados por el Estado, en manos de la droga y la violencia que la circunda. Que esas muertes no se cuenten, permite que las luces se concentren casi exclusivamente en Rosario y la sangre que baña sus calles. Pero la realidad es otra: las bandas de narcotraficantes minoristas están fuera de control allí y discuten territorios a tiro limpio, mientras que aquí, a escasas cuadras de la Plaza de Mayo, la complicidad política y policial las ordena y evita, so pena de perder esa esencial protección, que las balaceras iluminen la penosa realidad.

 

El kirchnerismo ha destruido todo, absolutamente todo y, si vencieran sus candidatos en las elecciones, seguiría haciéndolo. Y cuando digo “todo” me refiero, principal pero no exclusivamente, a la sociedad comercial que mantiene con los grandes organizaciones internacionales de productores y distribuidores de todas las drogas, que les ha permitido operar en la Argentina impunemente, a punto tal de transformarlo, de un país de tránsito, en uno caracterizado por su fuerte consumo. Las derivaciones están tan expuestas que hasta resulta redundante enumerarlas, pero las generaciones de niños y jóvenes que tienen ya el cerebro dañado irremediablemente por el terminal paco y que, por ello, resultan irrecuperables para la educación y el trabajo, se han convertido en un pasivo que pesará muchísimo en el futuro.

 

Otra parte importante de ese “todo” son el garantismo y el abolicionismo penal que, por obra y gracia de Raúl Zaffaroni, impregnan a toda la Justicia y permiten que los malvivientes sean permanentemente liberados por jueces y fiscales “comprensivos”; basta recordar los 4500 criminales, presos por homicidio y por delitos sexuales, que fueron excarcelados con la excusa de la pandemia de Covid. Cada vez que un hecho delictivo nos conmueve, nos enteramos de los terribles antecedentes de los imputados, la mayoría de ellos reincidentes. Es imposible olvidar sus canalladas, como fueron el “Vatayón Militante” o “Hinchadas Unidas Argentinas”, para encuadrar a los delincuentes más recalcitrantes y a los barrabravas del fútbol en las bastardas estructuras kirchneristas.

 

El abyecto clientelismo y el populismo que utilizaron ambos integrantes del matrimonio patagónico para mantenerse en el poder durante tanto tiempo terminó con la cultura del trabajo y del esfuerzo que justificó, desde la llegada de los primeros inmigrantes, la movilidad social ascendente que nos caracterizó durante décadas. Y el monumental saqueo al que nos sometieron, aupados por el irracional apoyo que así obtuvieron, nos ha dejado prostrados e indefensos, convertidos en miserables mendigos globales. En el camino, prostituyeron la educación, destruyeron la salud pública, intentaron terminar con la libertad de prensa y el imperio de la Constitución y la división de poderes, vaciaron las arcas del Estado, convirtieron al peso en papel pintado, empobrecieron al 40% de nuestros conciudadanos, abrieron indiscriminadamente las fronteras para nutrir las filas de sus fieles, y persiguieron a las fuerzas armadas y de seguridad para impedirles cumplir sus esenciales misiones de defender la integridad territorial y de imponer el orden con el monopolio estatal de la violencia.  

 

De la mano del Aceitoso Sergio Massa, Cristina Fernández buscará mañana perpetuarse para continuar con la demolición de la Argentina, ya peligrosamente cerca de la inviabilidad como país independiente. Pese a lo vital que resultarán tanto las PASO cuanto las elecciones nacionales para evitarlo, las celebradas hasta ahora en las provincias muestran una abstención más que preocupante. Resulta incomprensible que, con la excusa de un desinterés o de una frustración permanentemente, los ciudadanos renuncien a ejercer su derecho de elegir a quienes deberán representarlos para mejorar sus miserables vidas o para evitar que los sigan perjudicando.

 

Es falso, de falsedad absoluta, que todos los que aspiran a un cargo sean iguales. No son lo mismo quienes han probado, en el ejercicio del poder, su irrestricto respeto a la República y a las leyes que aquéllos que, durante tanto tiempo, han intentado destruirla desde adentro y, mucho menos, que los que se han enriquecido sin tasa ni medida. No son lo mismo los delegados de una condenada por defraudar al Estado y hurtar de sus arcas miles de millones de dólares, que aquellos que sostienen que todos somos iguales ante la ley, sin privilegios de casta. No son lo mismo quienes impidieron por ideología y negocios la oportuna llegada de las vacunas, que los que sufrieron en carne propia esas canalladas.

 

Por lo demás, tampoco es real que la abstención o el voto en blanco sean inofensivos, porque sin duda pueden significar padecer al kirchnerismo por otro período presidencial como mínimo; siempre, en todos los casos, benefician a los peores, porque su porcentaje de voluntades favorables se calcula sólo sobre los votos válidos. Como lo recordó Carlos Manfroni el miércoles en La Nación, en 2005, cuando la oposición se retiró de la competencia como protesta por su manipulación, Venezuela tuvo una abstención del 75% y Hugo Chávez se hizo de la Asamblea con el 90% de los votos válidos; las trágicas consecuencias están a la vista.

 

Todos debemos ser conscientes del peligro que corre la República en estas dramáticas horas, y saber que sólo nosotros podemos salvarla. Por eso, asumamos la responsabilidad de cumplir con la mínima tarea que la democracia nos impone y vayamos mañana a votar. Nada puede distraernos y nada nos justificará si dejamos que la Argentina caiga, definitivamente, al abismo de la Historia porque, si así sucediera, nuestros nietos nos preguntarán en algún futuro cercano: “Abuelo, ¿qué hiciste tú para impedirlo?”. ¿Qué responderemos entonces?

 

Bs.As., 12 Ago 23

viernes, 4 de agosto de 2023

Dura Campaña

 


Dura Campaña

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 901)

 

“La historia a menudo es producto de la irreflexión. Es una hija bastarda de la

 estupidez humana, el fruto de unas mentes obnubiladas, de la idiotez y de la locura”.

Ryszard Kapuściński

 

He firmado un manifiesto público pero ignoraba que se haría público bajo el título “La Cultura apoya a Patricia Bullrich”; siendo mi hijo homónimo Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, se ha generado una enojosa confusión de identidades (https://tinyurl.com/3r28sv2a) que me resulta imprescindible aclarar.  

 

Debe ser complicado para el Aceitoso, en su triple rol de fracasado Ministro de Economía, de Presidente de facto y de pre-candidato presidencial hacer campaña electoral, en especial si, después de tantos años de populista y suicida congelamiento, sube brutalmente las tarifas a días de las PASO. Quien se ha hecho con el poder absoluto por la defección de Alberto Fernández y por el prudente silencio de la Vicepresidente y, con esas decisivas armas, ha logrado triplicar la inflación anual, impulsar la cotización del dólar de $ 290 a $ 570, llevar la pobreza al 42%, más que duplicar la deuda pública, y pulverizar el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, todo ello en sólo un año de gestión, no puede soñar con triunfar en las elecciones de octubre. Y qué decir de la enorme corrupción que ha organizado para enriquecerse aún más. Imaginemos cuánto más daño podría hacer si la ciudadanía le concediera otros cuatro años al frente del país.

 

Ella está demasiado ocupada con su propia situación penal como para estar en el día a día de la contienda política (algo que hasta Sergio Massa agradece). Esta semana, soportó una nueva prueba de su pérdida de poder cuando intentó, infructuosamente, reunir al Senado para designar casi setenta magistrados en múltiples fueros y jurisdicciones, además de la prórroga por cinco años en el ejercicio de su cargo (integrante de la Cámara Federal de Casación Penal, que preside) para Ana María Figueroa; de todas maneras, volverá a intentarlo a partir del lunes. Cristina Fernández ha puesto el acento sobre esta última pretensión, pero la está usando como cañita voladora, para que nos distraigamos mirándola volar mientras logra su principal objetivo: modificar la integración del Consejo de la Magistratura, el organismo que designa y destituye a los jueces.

 

Mientras tanto, la brutal impericia de Massa y la presión del kirchnerismo para que acentúe -pese al pobre resultado que obtuvo el “plan platita” en el 2021- el reparto indiscriminado de dinero y bienes (y también drogas) para intentar mejorar la performance electoral de Unión por la Patria, han llevado a la economía al borde de un nuevo precipicio. Los argentinos hemos sobrevivido a una infinita sucesión de graves crisis pero, con cada una de ellas, hemos descendido un escalón y, a veces, varios de golpe, tal como prueba nuestra decadencia de los últimos ochenta años.

 

Con el préstamo (un salvavidas de último momento, después de mendigarlos por el mundo entero) de US$ 775 millones de Qatar, otro de US$ 1000 millones de la Corporación Andina de Fomento, los últimos mendrugos del swap chino y algunas (no confirmadas) maniobras con las reservas de oro, el Aceitoso logró pagar, ya al borde del KO, al FMI las cuotas adeudadas. Con relación a los US$ 7500 millones en DEG prometidos por el staff del FMI habrá que ver qué sucede en el board del organismo, donde Alemania y Japón se opondrán frontalmente a ese desembolso, por más que esa cifra sólo sirva para devolver estos préstamos de cortísimo plazo y pagar las cuotas que vencerán antes de las elecciones nacionales. Pero, así como es casi seguro que tendrá esos fondos, no conseguirá dólares frescos para intervenir en el mercado de cambios y evitar que se desmadre todavía más, algo que siempre sucede en los períodos preelectorales.

 

Si Juan Grabois redujera el voto al Aceitoso al 20%, ¿Cristina Fernández y su hijo, el jefe nominal de La Cámpora, ¿se pondrían tristes o contentos? La pregunta suena razonable porque ella, a quien nadie puede tomar por imbécil, sabe que si Massa alcanzara la Presidencia, lo primero que hará será acuchillarla por la espalda, como hacen todos los herederos del mundo con los líderes que les traspasaron el mando. Así como las PASO traen una enorme carga de incógnitas, dado el enorme porcentaje de ausentismo y la falta de certezas acerca del comportamiento de los más jóvenes, la verdadera elección de octubre aporta las suyas. Si la oposición no logra hacerse con quórum propio en el H° Aguantadero, la gobernabilidad y la posibilidad de ejecutar los cambios indispensables estarán en serios problemas. Y qué decir si Unión por la Patria consigue la reelección del carísimo Axel Kiciloff en la Provincia de Buenos Aires, ya que la convertirá en el bunker para la resistencia final.

 

Con el férreo cepo implantado para frenar importaciones (salvo para los “expertos en mercados regulados”, claro) la profundización de la recesión está cantada y con la enormidad de pesos que el Banco Central está poniendo en la calle, cualquier cálculo que se realice sobre la inflación resultará optimista. Así, la pobreza seguirá aumentando y encenderá nuevas luces rojas en el tablero socio-económico del país. Esas alertas llevan a preguntarse no sólo qué pasará en la semana que se inicia, la última antes de las PASO, sino qué sucederá en los escenarios posibles hasta octubre. Si las cifras del lunes 14 auguraran una inevitable derrota en las elecciones nacionales, ¿continuará Massa en el Ministerio?; y si así fuera, ¿qué estará dispuesto a hacer el kirchnerismo después de haber anunciado, a través de Axel Kiciloff, el Cuervo Larroque y otros energúmenos, que habrá violencia y sangre en las calles si Juntos por el Cambio gana?. ¿Resultará posible tomar el té y negociar con quienes ahora quieren destruir la democracia desde adentro, rechazando resultados adversos?

 

Bs.As., 5 Ago 23

viernes, 28 de julio de 2023

Lamer el fondo

 


Lamer el fondo

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 900)

 

“Necesitamos una nación donde la corrupción no sea una forma consentida de gobernar”.

 Javier Díaz Canseco

 

El 7 de julio de 2018, publique una nota, “Cristinita, ¿otros US$ 5.000 millones?” (https://tinyurl.com/dvusrx4c) contando el sideral daño que sufriría la Argentina por el populismo, el autoritarismo y la falta de escrúpulos de la familia Kirchner, probado todo ello por el proyecto de ley para expropiar el 51% de las acciones de YPF, que había sido sancionado por el Congreso con una enorme mayoría de votos, incluidos muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras desde la oposición. Describí cómo redundaría en beneficio de Cristina Fernández y sus hijos, que recibirían en sus ya ahítas arcas una parte sustancial de la indemnización que el país debería pagar a los accionistas no expropiados (casualmente sus testaferros, la familia Eskenazy), simplemente por no obedecer la norma del estatuto de la empresa que establecía que, al hacerse alguien con el control de la misma, debía ofertar a los restantes socios comprar también su parte.

 

No repetiré aquí todo cuanto dije en esa nota y en otras similares que pueden leerse en mi blog (egavogadro.blogspot.com) y sólo diré que la sentencia que nos condenó a pagar la indemnización reclamada por Burford y Templeton –de la cual los Eskenazy y, por consiguiente, los Kirchner, participarán con el 30%- ha sido dictada hace tiempo y que ahora sólo resta determinar el monto; ambas partes lo han estimado entre US$ 5.000 millones y US$ 16.900 millones, y la Juez Loretta Preska sólo debe fijar el importe entre ambos extremos.

 

Cuándo se le preguntó al entonces Ministro de Economía y actual Gobernador de la Provincia de Buenos Aires precisamente por qué habían omitido cumplir esa regla, respondió que el Gobierno no era tan imbécil como para respetar ese tipo de acuerdos; Fernando Marull ha calculado (https://tinyurl.com/5445xdae) que, si la sentencia fuera por un promedio entre los límites, las bravuconadas de Axel Kiciloff (Repsol, Club de París, holdouts, etc.) nos habrán costado la friolera de US$ 45.000 millones. Hasta los fondos de inversión que habían comprado bonos de deuda atados al crecimiento del PBI han entablado juicios en Estados Unidos y Europa porque, para evitar pagar los cupones por la realidad de nuestra economía, recurrimos al original método de alterar las estadísticas del INDEC.

 

Durante el gobierno de Mauricio Macri, el Estado opuso en su defensa la falsedad y la ilegalidad del contrato de venta del 25% de YPF pero, cuando asumieron los Fernández² y designaron a Carlos Chino Zannini como Procurador del Tesoro, éste se hizo cargo del caso; tratándose de un prominente integrante de la asociación ilícita que saquea al país desde hace veinte años, que hayamos perdido el juicio no debe sorprendernos, ya que redunda en más enriquecimiento para la jefa de la misma. Total, con las apelaciones del caso, será la próxima administración argentina quien deberá pagar los daños. Me pregunto si no ha llegado el momento en que el H° Aguantadero sancione una ley que disponga la realización de un “juicio de residencia” a todos los funcionarios importantes que, así, se verían obligados a responder con sus propios bienes a las costosísimas consecuencias de su impericia, de su negligencia o, sobre todo, de su dolo.

 

Finalmente, el Aceitoso obtuvo su tan demorado acuerdo con el staff del FMI, que será elevado a consideración del Directorio para su aprobación, si es que la obtiene, en una reunión que se celebrará recién después de las PASO; la letra chica no dice aún si Sergio Massa dispondrá de algunos dólares para intervenir hasta octubre en el mercado de cambios, que tantos disgustos le produjo esta semana. Ha trascendido que el Ministro de Economía y pre-candidato presidencial pagará al organismo el lunes los ya vencidos US$ 2.700 millones utilizando yuanes del swap vigente con China; dado que todas las negociaciones con Beijing son inexplicablemente secretas, no sabremos, quién sabe por cuánto tiempo, qué gravosas concesiones habrá hecho para obtener la autorización necesaria.

 

Lo único seguro es que las recientes medidas económicas traerán consigo un fuerte estímulo a la depreciación del peso; la postergación en la fecha de publicación, por el Banco Central, de las expectativas del mercado (REM) para después de las PASO habla a las claras de la certeza que tiene el Gobierno acerca de la espiralización de la inflación, a la cual ningún “precio justo” o coerción policial ha podido, ni podrá, domeñar. Es que el salvaje ritmo de emisión monetaria, indispensable para atender al nuevo “plan platita” y a la bola de nieve de los intereses de la deuda pública es uno –no el único- factor de degradación de nuestra moneda y, con ella, de las condiciones de vida de la población.

 

Más ahora, después de tantas elecciones en provincias y en el mundo (España es un claro ejemplo), descreo de todas las encuestas, pero estoy convencido que Unión por la Patria, el pretencioso nuevo nombre que ha adoptado el kirchnerismo, conserva un importante caudal de votos, algo absolutamente irracional en este contexto de alta inflación, de inseguridad, de complicidad con el floreciente narcotráfico, de pobreza y miseria, de falta de salud y educación, de rampante corrupción y de absoluta impunidad. De todos modos, y a pesar de las quejas de sus más irreductibles fieles, es mejor que Cristina Fernández no aparezca en la campaña electoral del Aceitoso; no vaya a ser que los argentinos recuerden que, mientras ella percibe ilegalmente más de diez millones de pesos mensuales de jubilación y pensión, tantos de ellos deben hacer interminables filas a la intemperie para recibir unos mendrugos con que paliar temporalmente el hambre.

 

Colonia del Sacramento, 29 Jul 23

viernes, 21 de julio de 2023

Im-¿Posibles?

 



 

Im-¿Posibles?

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 899)

 

“Donde antes habitaban la perseverancia y el ingenio, ahora deambulan la apatía y la desesperación. Donde antes reinaba la autosuficiencia, ahora ocupa su lugar un sometimiento mendicante”. Hernán Díaz

 

En un país simplemente normal, alguien como Sergio Massa no podría presentarse siquiera como candidato a portero de un prostíbulo. Sin embargo, por alguna de esas múltiples razones que convierten a la Argentina en un ejemplo nefasto para el mundo, no es tan descartable como debiera la probabilidad de que se transforme en el próximo presidente. Y ello habla muy mal de nosotros, ya que hubiéramos debido aprender, y mucho, de las experiencias generadas por el peronismo siempre mutante.

 

Sin embargo, sigue teniendo un núcleo duro de votantes, que padece del síndrome de Estocolmo, entre los más perjudicados por su fracasada gestión, en especial en el Conurbano bonaerense. Allí, por múltiples razones históricas, políticas y delictivas, el Estado ha abandonado a los ciudadanos: no hay luz, agua corriente, educación, seguridad, salud, vivienda, e impera el narcotráfico y la violencia. Que un tipo que ha llevado la inflación al 140% anual y el dólar a $ 525 aún tenga el apoyo de los gerentes de la pobreza, de la CGT y del trotskismo llama la atención del mundo entero. Hoy la Argentina, en manos de estos canallas desde hace más de veinte años, se encuentra 6° entre los países más miserables del globo.

 

Es innegable que las salvajes peleas a cielo abierto de la oposición coadyuvan a sostener las esperanzas de Unión por la Patria. Por ello, me permitiré formular una propuesta a los dos contendientes dentro de Juntos por el Cambio que anuncien que, de triunfar en las PASO, ofrecerán al perdedor un cargo importante en su futuro gobierno: ¿la Jefatura de Gabinete a Horacio Rodríguez Larreta?, ¿el Ministerio de Seguridad y Defensa a Patricia Bullrich? Con eso, las dudas sobre el comportamiento de los votantes de cada uno en las generales de octubre se disiparían rápidamente y la imagen de verdadera unidad se vería solidificada.

 

Más allá de las permanentes contradicciones y contorsiones que exhibe el Aceitoso sin pudor, cabe recordar tres recientes hitos de su tradición de inveterado mentiroso: 1) dijo que China había enviado una carta al Directorio del FMI para apurarlo a cerrar el acuerdo con la Argentina, y fue desmentido hasta por la Directora General, Kristalina Georgieva; 2) dijo que el gasoducto Kirchner se había construido pese a la oposición del FMI, pero rápidamente se conocieron los documentos que demuestran que el organismo recomendó priorizar esa obra para mejorar la situación de las reservas monetarias; y 3) dijo que economistas de Juntos por el Cambio habían reclamado al FMI no ayudar a nuestro país hasta después de las elecciones; no sólo fue una flagrante falsedad, probada por su negativa a dar nombres, sino que permitió recordar (https://tinyurl.com/bdhrv4cw) que el peronismo, oficialmente, intentó perjudicar al gobierno de Mauricio Macri.

 

Los empresarios “expertos en operar en mercados regulados”, con la permanente vocación por cazar en el zoológico y pescar en la bañadera, siguen apoyándolo, sobre todo con mucho dinero pero también operando en la prensa en su favor. Están convencidos de la prosperidad que lloverá sobre ellos si consigue ganar las elecciones, al continuar el saqueo de la mano de licitaciones amañadas, de permisos de importación digitados y vendidos, de protecciones inicuas y de corrupción generalizada.

 

Nuestros padres y nosotros mismos, que ya somos mayores, en general abdicamos de nuestro rol político de clase dirigente, al cual estábamos destinados por educación y por herencia, ese papel que sí asumió responsablemente la generación del 80 haciendo grande al país, y entregamos la administración de nuestro bien más preciado (la Patria) a cafres de todos los colores; obviamente, a nadie podemos echar la culpa de lo sucedido y la historia nos imputará por haber permitido, sin reaccionar, la fatal y terminal decadencia de la Argentina.

 

El país dejó de soñar, entonces, con ser una Nación y se conformó con ser un mero consorcio, en el que no obedecemos el reglamento de copropiedad ni sus reglas de convivencia (la Constitución), que establecen cuándo debemos sacar la basura, por dónde pueden circular las mascotas o los horarios prohibidos para los ruidos molestos y, por supuesto, no respetamos los derechos de los otros copropietarios (los ciudadanos), entre otros, a circular libremente. El día en que se generalizó el lema “sálvese quien pueda” y se internalizó la pregunta “¿dónde está la mía?”, nos condenamos a la insignificancia y, en último término, a la inviabilidad.

 

Hoy el mundo, que en razón de la prepotencia asesina de Vladimir Putin (prohibió la circulación de buques graneleros en el Mar Negro) se encuentra nuevamente al borde de una monumental hambruna, no puede permitirse por mucho tiempo más que los incompetentes y egoístas argentinos terminemos de arruinar un territorio tan despoblado, con capacidad para alimentar a 500 millones de personas, feraz en recursos naturales de todo tipo, en agua dulce y en energías renovables. En la medida en que nuestro país no se hundirá en el mar, resulta imaginable que su superficie actual sea desmembrada y repartida entre los países vecinos y entre las potencias globales que, aún con las dificultades derivadas de la presencia de 47 millones de incorregibles argentinos (¿por qué no pagarnos para que nos vayamos?), administren eficientemente sus enormes potencialidades.

 

Bs.As., 22 Jul 23