viernes, 2 de octubre de 2026

Dios salve a las urnas


                                                 Dios salve a las urnas

por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 1066)

 

“La Historia era así de fluctuante: a veces, su ritmo estaba signado por las campanadas de las

 catedrales; otras, las pulsaciones de los corazones empalmaban directamente con su cadencia”.

 Diego Rojas

 

Mañana mismo comenzará un ciclo de elecciones cuyos resultados, seguramente, impactarán en el mundo entero pero tendrán especial influencia en los escenarios bélicos que hoy tan razonablemente lo inquietan y en la deriva política de América Latina. Me refiero, en orden temporal, a las presidenciales en Brasil, a las parlamentarias en Israel del 27 y las de medio término en Estados Unidos, el 3 de noviembre.

 

En nuestro gran vecino, competirán – los únicos con probabilidades de vencer, aunque se presentarán otros tres candidatos - Luiz Inácio Lula da Silva que, con su Partido dos Trabalhadores (PT), buscará su reelección luego de gobernar tres períodos no consecutivos, y Flávio Bolsonaro, hijo del ex Presidente Jair Bolsonaro, indiscutido líder de la derecha brasileña. La segunda vuelta, de cuya necesidad no hay quien dude, se sustanciará tres semanas después. Además del próximo inquilino del Palácio do Planalto, en Brasília, se renovarán dos tercios del Senado (54 sobre 81), la totalidad de las bancas (513) en Diputados – hay que mirar con mucha atención las nuevas composiciones que resulten - y las 27 gobernaciones estaduales.

 

Para Javier Milei, esa elección presenta una paradoja: ha respaldado sin fisuras a Bolsonaro e insultado a Lula pero, si aquél triunfara, nuestro Presidente perdería su actual liderazgo de la derecha de América Latina y menguaría la atención que hasta ahora ha recibido de EEUU, pues Brasil, un país más grande y poderoso que la Argentina, pasará a ser el aliado crucial de la Casa Blanca en la región. Para Donald Trump esta elección reviste un particular interés, pues está en juego la disputa con China y los BRICS y toda su aspiración continental (la doctrina “Donroe”), hoy puesta en fuerte cuestionamiento precisamente por la negativa de Lula de aceptar sus decisiones arancelarias y geopolíticas, en una dura posición compartida nada menos que por las otras dos mayores economías de América: México y Canadá.

 

En un régimen parlamentario, como tiene Israel, la supervivencia y la libertad del Primer Ministro Benjamin Netanyahu – de quien Milei es un ferviente fanático - dependerá del resultado de las elecciones que se celebrarán el 27 de este mes porque si sus aliados, halcones y ultraortodoxos, no resultaran triunfadores, su gobierno caerá y Bibi deberá enfrentar en los tribunales viejas denuncias por corrupción y las más recientes, que le imputan no haber evitado, pese a los avisos previos recibidos de la inteligencia de Emiratos Arabes Unidos y Egipto, el criminal ataque de Hamás de hace tres años. Netanyahu ha conservado hasta hoy su cargo manteniendo a su país en guerra en múltiples frentes – Irán, Gaza, Cisjordania y Líbano – porque “nadie cambia de caballo en mitad del río”. Claramente, de estas elecciones dependerá el futuro inmediato de Medio Oriente y, sobre todo, la relación entre Tel Aviv y Washington.

 

Para cerrar el calendario de importantes eventos electorales, el 3 de noviembre los estadounidenses concurrirán a las urnas para renovar la totalidad (435) de la Cámara de Representantes (diputados) y un tercio (35 sobre 100) del Senado, amén de los gobernadores de 36 Estados. Históricamente, y salvo en tres ocasiones, los oficialismos han perdido las elecciones de medio término pero, dada la agresiva y perniciosa actitud que mantiene Trump contra las instituciones federales y estaduales y la prensa libre, sus políticas arancelarias, la guerra del Golfo Pérsico, los tradicionales aliados de EEUU en todo el mundo, los inmigrantes, etc., esta vez podrían tener un resultado trágico para el magnate.

 

  Así, con el gigantesco impacto negativo que provoca en su propia grey política el aumento del precio de los combustibles, es prácticamente seguro que el Partido Republicano perderá la actual mayoría en la Cámara de Representes y, aunque menos probable, en el Senado. Si fuera derrotado, Trump podría tener que enfrentar un proceso de impeachment que, aunque no pudiera prosperar por las mayorías especiales requeridas, confirmaría su debilitamiento y su condición de pato rengo.

 

La pública oferta de un cheque por US$ 5.000 que enviaría su administración a cada ciudadano si conservara el control del Capitolio, el más que cuestionable enriquecimiento personal que ha experimentado con su propia moneda digital, el regalo de un avión que recibió del Emir de Qatar, la controversial actuación de sus negociadores especiales en los escenarios de conflicto - Steve Witkoff y Jared Kurchner (el “yernísimo”) - y el acceso anticipado – por US$ 100.000 mensuales - a sus anuncios y mensajes en su red Truth Social, que diariamente alteran mercados y cotizaciones, sin duda serán objeto de duro escrutinio, tanto como las tentativas para modificar los sistemas electorales y sus maniobras para eludir el control parlamentario sobre sus “poderes de guerra” en todos los frentes.

 

Para cerrar, un breve comentario local. Esta semana, la Corte Suprema – con la honrosa excepción de Carlos Rosenkrantz – revocó el sobreseimiento del Tte. Gral. (RE) César Milani en la causa por la desaparición del conscripto Alberto Ledo en 1976, cuando el ex Jefe del Ejército - en la época de Cristina Fernández - era sólo un Subteniente de 21 años destinado en Tucumán; con esta tan reprobable resolución, que ignora cómo funcionan las fuerzas armadas, continúa la política de persecución a quienes derrotaron a la subversión terrorista en la guerra civil que éstas desataron para implantar un régimen similar al cubano. El fallo, sin embargo, por otro camino hace justicia con este siniestro personaje que, en su momento y abrazado a Hebe Bonafini, proclamó su deseo de construir un “ejército popular” para respaldar y custodiar al pero-kirchnerismo ladrón, mientras espiaba y perseguía a sus enemigos políticos y se enriquecía robando al propio Estado.

 

Bs.As., 3 Oct 26